31:21
Humberto Bautista. Ok, Daniela, excelente. De hecho el niño yo siempre he dicho es el ser vivo, el ser humano más sano mentalmente, es el que tiene la gran capacidad de resiliencia, mucho mejor que un adulto. El niño va a comenzar a aprender los miedos a través de los papás. Entonces, si el papá tiene miedo, el niño va a tener terror, de entrada. ¿Por qué? Porque el niño está viendo que el papá está angustiado, la mamá está angustiada, a través de él, va a comenzarlo a generar. Cuando yo intento, ojo, yo como papá, intento ayudar a mis hijos, a veces hago demasiado por ellos, limitando su aprendizaje. A ver, eso no lo entiendes hasta que vas viendo el cambio que está presentando la persona. Pero la característica escencial que tiene el niño con cáncer es que aprende rápidamente, es sumamente hábil. El niño con cáncer al tenerse que enfrentar a muchas cosas, va a primero a preguntar, ¿duele o no duele? El papá dice así como que, pues no, no duele, o duele poquito no, pues en ese momento me estás mintiendo, me estás mintiendo. Como típico, vamos a inyectar a alguien en la pompi, ponte flojito. ¿Qué es lo que hace la persona? Se pone toda dura. No te va a doler. Sí, no te va a doler a ti, a mí posiblemente sí. ¿Qué es lo que pasa entonces con el niño? Ahí sí hay que retroalimentarlo y decirle bien qué es lo que tiene. Claro, a ver, enfermedad neoplásica de tipo metastásica que se presenta en los glóbulos, no lo va a entender. Eso es un bicho. Ah, es que en la mesa hay bichos, a ver tampoco, porque va a tener una falsa información. ¿Por qué? Porque el niño tiene un pensamiento mágico. El problema es que el adulto, nuevamente, pensamos que el niño piensa como nosotros y no hay nada menos común que el sentido común. Con el niño es presentarle la realidad. Tenemos esta enfermedad, ¿nos das permiso de atacarla? En ese momento el niño va a decir, formo parte. Exacto. Formo parte, formas parte, porque el problema es que el adulto dice es que no lo digan porque está chiquito, no lo va a entender, le vamos a hacer daño. Le vas a hacer más daño guardando un silencio porque el niño va a ver que todo está cambiando y lo estás sacando de una interacción social. Va a aprender, claro, pero va a aprender a madurar de forma que no va a ser del todo benéfica. O porque está enfermo hay que darle todo y le dan todo fácilmente, le permiten todo, le hacen todo y en ese momento va a aprender que a través del padecimiento va a obtener un beneficio. Obviamente sigue aprendiendo, ese niño sigue creciendo. De esa forma, lamentablemente con buena intención, ya le hice mucho daño. ¿Que hay que hacer? Nuevamente, igual ¿qué pienso? ¿Qué siento? ¿Qué tengo miedo? Pero principalmente, ¿qué imagino? Porque el niño puede imaginar una gran cantidad de cosas, se puede hacer responsable de su enfermedad. A ver, no es responsable de tenerla, pero sí eres el responsable de que me puedes ayudar a cómo trabajar con ella para hacerlo lo mejor posible. Te vas a enfermar, a ver, ya estamos en ese proceso. ¿Me permites ayudarte a curarte? Sí. Excelente. Te voy a meter este, este y este medicamento. Se va a generar náusea, vómito. ¿Por qué? Porque, siendo honestos, los principales alteraciones en los pequeños es la leucemia, los tumores del sistema nervioso central. Meter quimioterapia. El niño, es que pobrecito está pelón. A ver, puedes quitar el pelón y puedes quitar el pobrecito. Es un niño que está cambiando. Entonces nuevamente está aprendiendo, es una esponja, el niño aprende y es una esponja radical. Si yo le doy todo a ese niño de forma rápida, va a aprender que a través del padecimiento obtiene todo el beneficio. Cuando esté en la fase de remisión, es decir, la enfermedad este controlada, pues lo van a obligar a entrar a lo que es la sociedad como tal y va a decir oye, pues no me gusta porque antes me dabas esto, me das aquello, me permitías y en este momento me estás obligando a que lo haga.