COMPARTIR
Generated with Avocode. Path Generated with Avocode. Rectangle Copy Rectangle Icon : Pause Rectangle Rectangle Copy

Nunca digas “Échale ganas“

Humberto Bautista Rodríguez

Nunca digas “Échale ganas“

Humberto Bautista Rodríguez

Psico-Oncólogo


Creando oportunidades

Humberto Bautista Rodríguez

Humberto Bautista Rodríguez es médico, psico-oncólogo y conferencista, con una amplia trayectoria en el acompañamiento de personas que enfrentan el cáncer. Ha sido presidente del Comité de Bioética Hospitalaria y del Comité de Investigación, además de formar parte de diversos grupos colegiados en el ámbito médico.

Su enfoque se centra en la salud mental como pilar fundamental para la calidad de vida durante y después del tratamiento oncológico, promoviendo la resiliencia y la autonomía del paciente. Bautista Rodríguez ha impulsado la integración de la psico-oncología en hospitales, defendiendo la importancia de abordar tanto el bienestar físico como el mental. A través de su labor clínica, docente y de divulgación, ha contribuido a desmitificar el cáncer como enfermedad psicosomática y a sensibilizar sobre el impacto social y emocional del diagnóstico.

Su trabajo enfatiza la necesidad de ver a la persona más allá de la enfermedad, fomentando la participación activa del paciente y su entorno en el proceso de recuperación y adaptación a la vida tras el cáncer.


Transcripción

00:00
Humberto Bautista. Dando una conferencia, una persona me dijo, oye, ¿cómo puedo ser la persona de antes? Yo le respondí muy directo. A ver, tú dime de qué sirvió haber pasado quimio, radio, cirugía, inmunoterapia y haber superado el cáncer para ser la misma persona de antes, con mismos errores de antes. Se quedó así. Entiendo el trasfondo. Yo quiero recuperar mi vida. Vale, tu vida sigue. Tu vida en ese momento está. La pregunta es, ¿qué quieres hacer con ella? Hace mucho tuvo un paciente que fue un cirujano uro-oncólogo, es decir, un especialista en cáncer con cáncer, pero directamente sobre las líneas, y tenía un cáncer de próstata. Me decía, mira, Humberto, yo bien sé mi especialidad, sé hacia dónde voy, sé lo que tengo, tengo miedo. Excelente. ¿Cómo que excelente? Claro, porque vamos a trabajar con tu realidad. Tú ya tienes toda la información, pero a ver tienes la información de los casos, de los estudios de los avances, de los tratamientos, pero en este momento te estás enfrentando a ti mismo, a ti como persona. Entonces, ¿cómo enfrentar a esto? Como en Alcohólico Anónimo, solo por hoy que puedo, solo por hoy que quiero, dentro de eso mismo, reconocer qué capacidades voy, en qué fase del tratamiento voy. ¿Por qué? Porque una persona en tratamiento activo con quimioterapia va a depender que esquema de quimioterapia va a recibir, en qué fase está, va a ser la evolución, Por consiguiente va a depender qué tanto me voy a exigir yo. Es que no eras como la de antes. A ver, perdón, nadie es como el de antes, soy el de ahora y con lo que tengo ahora, ¿qué es lo que puedo desarrollar? Con respecto a eso poco a poco la persona va aprendiendo de sus capacidades, reconociendo que puede que el día de hoy yo tenga un 100%, pero si lo comparo con ayer, sea el 50% de ayer. Si lo comparo con mañana, puede que sea el 200% de mañana. Es decir, tengo diferentes capacidades y no por eso esté bien o mal. Y aquí voy a reestructurar algo. Hay veces que lo que más incapacita a una persona no es la quimioterapia, no es la radioterapia, no es la cirugía, no es la monoterapia, ni tampoco el cáncer, es la sociedad. Que en muchas ocasiones, con el afán de intentar de ayudar, lo presionan, lo empujan. La típica frase que es la peor que le puedo decir a una persona con cáncer es échale ganas. Todo mundo la odia. Hace tiempo me puse a hacer un pequeño investigación ahí en el hospital y agarré a mil personas en tratamiento activo y puse dos frases, una que decía échale ganas y la otra digamos que era un insulto de forma directa, y se puso el encabezado, ¿cuál prefieres? El 100% de las personas en el hospital prefirieron el insulto de forma directa, recuérdame a alguien. Échale ganas, la odiaban. Y se hizo la pregunta, ¿por qué prefieres esta? Porque con esta me hace sentir persona. Con esta me hace sentir enfermo. Entonces viene el inconveniente. Mucha gente con el afán de ayudar, incapacita, lesiona. ¿Por qué? Porque dice no te preocupes, todo va a salir bien, no llores, no me gusta verte así, échale ganas.

03:32
Humberto Bautista. Y también otra, Dios le envía las batallas más duras y difíciles a sus mejores soldados. En ese momento le pone, es que eres un soldado, eres un guerrero. Perdón, es una persona. Quiero vivir. Ayúdame a vivir. No me trates como enfermo, no me incapacites. Entonces, ¿cómo poder lidiar con esto? Yo siempre pido que la persona sea más activa, que sea proactiva, que me ayude. ¿Por qué? Porque como tengo que tomar decisiones, hay veces que la persona delega la responsabilidad hacía un tercero y en ese momento es un estrés no solamente para el paciente, para su familiar, para la sociedad, sino también para nosotros como personal sanitario. Entonces, mientras más nos ayude la persona, más va a aprender, más va a crecer y es más, mejor va a vivir.

04:22
Dolores. Hola doctor, un gusto volverlo a ver. Soy Dolores. Quería preguntarle, la quimioterapia, ¿cómo nos afecta en el pensamiento y en lo emocional?

04:33
Humberto Bautista. La quimioterapia, ¿qué es lo que genera? Es un tratamiento sistémico. ¿A qué me refiero? Se introduce en el cuerpo de la persona, me comienza a limpiar, destruir células de rápida reproducción, tanto buenas como malas. Se ha innovado mucho los tratamientos a forma de que se ha logrado encontrar que solamente ataque cierto sector de células, pero aún así tiene efecto secundario. Digamos que te pongo el ejemplo. Una cosa es aplicar un solo medicamento que se llama monoterapia, que se puede llegar a hacer y otra cosa es aplicar muchos medicamentos, poliquimioterapia, aplicamos varios medicamentos en una sola sesión. Dentro de eso mismo eso se hace un esquema. Los podemos llegar a aplicar cada siete días, cada 14 días, cada 21 o cada 28 días. ¿Qué es lo que va a llegar a generar? Que automáticamente voy bombardeando de forma sistemática el cuerpo de la persona. Hay un efecto secundario. Te pongo varios ejemplos estados eufóricos, alucinaciones, alteraciones en la marcha, temblores, ataxia. También me va a afectar memoria, lenguaje. ¿Por qué? Porque voy a incrementar cada vez más la dosis. Luego meto otros medicamentos, procarbazina. En este caso va a haber desorientación, estados de somnolencia, también lamentablemente se van juntar con cuadros de manía, cuadros de euforia y así sucesivamente le voy a incluir más medicamentos. Por ejemplo el método taxanos, episodios depresivos, episodios reactivos también de ansiedad. Meto mucha quimioterapia, por ejemplo, con un interferón, pero ya muy muy fuerte, muy muy grande, con el objetivo de eliminar mucho, abarcar mucho tejido, se va a incrementar un efecto secundario. ¿Cuál? Hemos detectado que cuadros de ansiedad, ataques de pánico, ataques de angustia, trastornos depresivos, ideaciones suicidas. ¿Por qué? Porque la persona está muy, muy reactiva. Traducción. Trato una enfermedad física, controlo un padecimiento físico, pero se genera una enfermedad mental. Que puede ser pasajera, puede ser pasajera, pero va a depender cómo venga la persona, qué antecedentes tenga la persona, qué tan fuerte venga ese cuerpo, pero principalmente, qué tan buena sea esa capacidad psíquica de aprender de sí mismo y ser resiliente. Por eso, el trabajo en salud mental no es acompañar al paciente, a la persona, al familiar, el objetivo va a ser estructurar y mejorar la calidad de vida con la persona junto con la persona. Hay un término que se llama quimio fog, relativamente es nuevo, donde se presenta una alteración cognoscitiva en la persona. Al recibir un bombardeo de forma paulatina, sistemática, por el tratamiento de quimioterapia, hay una reducción en glóbulos rojos, blancos y plaquetas. La persona va a estar mucho más cansada, se puede llegar a enfermar fácilmente y cualquier herida va a tardar más tiempo en cerrar.

07:35
Humberto Bautista. ¿Qué es lo que se va a generar a nivel mental y cognoscitivo? ¿Qué están hablando? Es decir, pequeños olvidos. Algo muy sencillo, algo muy básico. Es decir puedo agarrar un libro, leerlo antes de quimioterapia y quedarme con mucha información, abstraerlo. ¿Qué es lo que va generarme la quimioterapia? Al reducirse los glóbulos rojos, la oxigenación y la alteración en la memoria, en la concentración, automáticamente lo voy a leer, pero ya no voy a recordar del todo qué fue lo que leí. El objetivo va a ser estimular a la persona. ¿Para qué? Para que esos olvidos no sean tan latentes ni tan frecuentes. Estimular, estimular y recordando que la capacidad de aprendizaje y la atención va a depender de cada persona. Entonces, con la quimioterapia sí se va a ver reducido. Entonces la famosa quimio fog puede ser pasajera o puede ser permanente. Aquí el objetivo es que solamente sea pasajera. Trabajando en salud mental se trabaja con ese aspecto cognoscitivo neuro cognoscitivo con la persona para que me ayude a reducir ese efecto secundario. Ahora bien, hablando con la quimioterapia, con cada esquema la persona al presentar muchos cambios de forma paulatina, a veces se va a generar mucho miedo en la familia. Entonces, ¿cómo lo puedo ayudar yo como familiar a mi paciente que está en tratamiento con cáncer? Primero sabiendo qué medicamentos va a recibir, con qué dosis y qué frecuencia. Con respecto a eso, contar los cinco días que yo tengo, donde va a estar mucho más cansado, mucho más, digamos que reactivo, que pasen esos cinco días y poco a poco va a comenzarse a integrar. Y así como un atleta o una persona que está corriendo un maratón le dice oye, ya vas a acabar, te faltan cinco kilómetros, son los más pesados. ¿Por qué? Porque ya lleva un desgaste de los previos kilómetros que los primeros fueron buenos, fueron muy ricos, los siguientes se cuestionó y los últimos son muy, muy difíciles. Traducción, los últimos ciclos son los más pesados para una persona en tratamiento de quimioterapia. ¿Porque? Porque ya guardo más residuo tóxico. ¿Cómo lo voy a ayudar? No los limites, Los días buenos que comienza a hacer sus actividades, retomar sus actividades, no limitarlo. ¿Por qué? Porque es lo que más lo va a incapacitar y es lo que más le molesta a una persona con cáncer, que no le dejen ser persona, que lo traten como un enfermo. De esa forma yo reintegro mi familiar a mi dinámica, reduzco el quimio fog. ¿Por qué? Porque le permito retomar sus actividades, continúo con sus actividades, no lo voy a limitar y en ese momento voy a reestimular y por consiguiente la persona se va a sentir como lo que es, persona, no enferma.

10:27
Dolores. Hola doctor, me da mucho gusto conocerlo. Soy Dolores Brigada. ¿Y qué pasa si me dicen que tengo cáncer? ¿Debo contarlo?

10:39
Humberto Bautista. Hay veces que vale la pena decirlo, hay veces que no vale la pena decirlo, pero va a depender de cada persona y a quién se lo voy a decir. Cuando, yo siempre hago la aclaración, cuando tú notificas de tu condición médica a una persona, a familia, amigos, yo le doy dos semanas para que esa persona me demuestre quién es. ¿Por qué dos semanas? Porque mucha gente, a veces por morbo, por curiosidad, por ignorancia, se acerca, preguntan, ven, visualizan. Y mucha gente a través de también del teléfono, lo que quieras, lo que quieras, lo que quieras. Claro, pero cuando requiero no están. Entonces yo por eso digo dos semanas en lo que yo notifico mi condición. Ojo, mi condición en ese momento, ¿cómo estoy? Y ahí va a depender cómo va a evolucionar la gente. También soy honesto. Yo aclaro, es mejor que duela a que lastime. Cuando yo notifico la otra persona va a responder, no sé cómo va a responder, pero me va a demostrar realmente quién es. Mucha gente me dice, es que me abandonó, no me dio lo que yo esperaba. Ahí, siendo honestos, ninguna persona está obligada a darte. Siempre les he dicho algo muy cierto. ¿Quieres conocer a tus hijos? Espérate a tu vejez. ¿Quieres conocer a tu esposa o esposo? Espérate al divorcio. ¿Quieres conocer a tus hermanos? Espérate a la herencia. Entonces nuevamente, en dos semanas la persona me va a demostrar quién es. Entonces ahí sí es una respuesta muy individual y a quién se lo voy a notificar. Cuando tienes hijos chicos o cuando estás dentro de tu comunidad familiar, ahí sí yo pido sí dilo, porque el estrés ante esa conspiración del silencio es disfuncional. Cuando notifico viene un cambio radical. Tres cosas en un adulto. ¿Qué pienso? ¿Qué siento? Y, ¿a qué tengo miedo? Cada persona pensamos diferente, sentimos diferente y tenemos diferente miedo. Grave error que tenemos los seres humanos, damos por hecho que todos pensamos como uno mismo y por consiguiente el otro también tendría que responder igual que yo. ¡Oh, gran decepción! Entonces, cuando yo digo es mejor que duela, porque cuando en ese momento reconozco que realmente que la persona que tengo enfrente no es la que yo esperaba, entonces notificarlos, sí. Nuevamente, ¿qué tanto la persona quiere saber? Hay gente que dice bueno, nada más dime que tienes cáncer, ok, ¿qué hay que hacer? ¿Qué te puedo ayudar? Excelente, estás dispuesto a aprender. Yo tampoco sé cómo va a responder, cómo va a reaccionar. Vamos a aprender juntos. Tenemos miedo. Excelente. Reconocer que tengo miedo. ¿Qué pienso? ¿Qué siento de que tengo miedo? Pero realmente trabajarlo, no ocultarlo, porque si no va a crecer, claro, y el conflicto va a ser tan grande que a veces no va a saber ni por donde agarrar.

13:39
Humberto Bautista. Pongo otro ejemplo. Tenemos la espiral del pensamiento, siempre estamos pensando, pensando, tenemos una idea, de esa idea brincan más ideas. Ahora bien, si esa idea o ese pensamiento es negativo y automáticamente me bombardeo, me bombardeo, voy a comenzar a generarle muchos miedos a la otra persona, también a mí y el inconveniente que ante una conspiración del silencio no vamos a saber ni qué tiene el otro, pero sé que está mal, sé que tiene miedo, pero no sé a qué tiene miedo. Y comienzo yo a darle lo que él yo creo que necesita. Y entonces comenzamos, ¿qué? A alejarnos. ¿Qué es lo que siempre piden todas las familias? La verdad. Hay un término muy bueno, la tiranía del optimismo. Tengo que estar bien. Tengo que estar bien. Tengo que estar bien. Y en ese momento me estoy castrando. Yo siempre les he pedido a todas las personas que lo manifiesten. Ojo, no de estar bien, el cómo están, porque permitiéndose sacar se van a ventilar. Es la ventilación emocional lo más funcional que tenemos. Estoy enojado, puedo decirlo. Estoy triste, puedo llegarlo a manifestar, pero la gente ha ligado mucho esa parte de las lágrima es igual a depresión. No llores porque te vas a deprimir. Perdón, la persona que no me llora se va a deprimir. ¿Por qué? Porque va a comenzarse a tragar una emoción, un pensamiento, sentimientos y después va a somatizar, Es decir, va a comenzar a incrementar el cuadro a tal grado que se va a dañar. Esa parte que obligan a que la persona esté bien, esté bien, esté feliz es la proyección de la misma sociedad porque la gente no reconoce esa vulnerabilidad. Pongo un ejemplo muy básico. ¿Qué tanto aguanto yo ver unos ojos llorosos o alguien llorar? Así como las lágrimas se contagia, la risa se contagia, pero principalmente se ha tipificado que la lágrima es mala, que la lágrima es depresión, no. Completamente sano que la persona se permita expresar, se llama ventilación emocional. En el momento que yo obligo a una persona a tener ese optimismo no estoy permitiendo ser. Por consiguiente, a ver, llorar no va a cambiar el entorno, no va a mejorar la situación, pero va a permitirte ventilar. Siempr pongo este ejemplo también, somos ollas express, aguantamos mucha presión, igual que una olla, pero si la olla express no la purgo, ¿qué le pasa? Revienta. Nosotros somos igual. Comenzamos a aguantar presión, presión, presión, pero si no nos ventilamos, explotamos, nos deprimimos y comenzamos poco a poco a generar un daño a nivel mental y emocional. Entonces, en ese momento ese optimismo falso es una formación reactiva. Intento demostrar algo que no soy, pero por dentro me siento abandonado. Grave error. Entonces, ¿de qué forma lo puedo ayudar? Permitirse llorar juntos, reír juntos, compartir juntos. Cuando yo estoy con una persona que está pasando por un sufrimiento y voy junto con ella en un entorno humano, no puedo cargar tu enfermedad, te puedo cargar a ti, pero para que hagamos la vida juntos. Aquí viene el grave inconveniente, cuando las personas con el afán de ayudar le quitan la responsabilidad, poco a poco la persona que está quitándole la responsabilidad asume toda, pero también la mía. Ojo, tengo la de mi familiar y también tengo la mía. En ese momento estoy sumamente estresado y mi paciente en este caso, simplemente se va a comenzar a limitar a que no va a recibir, ojo sí va a recibir todo sin ningún esfuerzo y poco a poco va pasando los tiempos, va pasando los meses, los años y el que vas a ver más enfermo va a ser al familiar, no al paciente.

17:21
Humberto Bautista. Si eres familiar lo que te voy a pedir es reconocer las capacidades de tu paciente y permíteselos hacer, porque si mientras más tú se lo das, más va a depender. La regla de la individualidad o independencia es, mientras yo más le permito a la persona ser, más libre seremos. Si mientras yo más se lo resuelvo, más dependientes seremos.

17:54
Eric. Hola doctor, mucho gusto. Mi nombre es Eric. Yo quería preguntarle, si yo tengo un familiar que sufre de cáncer pero no quiere recibir el tratamiento, ¿cómo le podríamos ayudar?

18:06
Humberto Bautista. Cuando la persona me renuncia al tratamiento, tiene todo el derecho a hacerlo. O no lo quiere ni siquiera recibir, pero tiene derecho. Siempre y cuando sea mayor de edad, que esté bien de sus facultades mentales y esté consciente de la trascendencia de su decisión. Mucha gente me dice, es que me voy a morir. Sí, ¿en qué forma? ¿En cuánto tiempo? Tú, como familiar, yo sé que a veces es enfrentarme a esa impotencia. A ver, qué tanto si mi paciente o mi familiar no lo quiere recibir y yo lo llevo a un tratamiento que va enfocado a buscar mejor calidad de vida, condiciones de vida, pero tiene un efecto secundario fuerte, ¿qué tanto daño le voy a hacer? Me he encontrado con muchos pacientes familiares donde dicen sí, hasta donde sea, y el paciente ya no quiere. A ver, no lo podemos obligar, ¿por qué? Porque esa persona le va a ir muy mal. Entonces en ese momento yo entiendo que a veces como familiar, yo quiero hacer todo, ¿por qué? Porque me cuesta trabajo poder reconocer la mortalidad de mi familiar y es cuando muchas veces viene la proyección, es que tiene que, tiene que, tiene que. Entonces cuando una persona me dice yo no quiero recibir el tratamiento, válido, dime, ¿por qué? Yo te voy a respetar y es más, voy a hacer valer tu punto de vista, pero ayúdame. Porque, ¿es un berrinche? No. En este momento vete diez días, una semana si quieres, regresas y nos notificas. ¿Por qué? Porque los zapatos a la fuerza no entran. El tratamiento contra cáncer a la fuerza menos entra. ¿Por qué? Porque es cuando la persona va somatizarme más. Meto tratamiento que va a controlar un padecimiento físico, pero a nivel mental voy a hacer un daño horrendo a la persona y es cuando a veces le cuesta mucho trabajo a la gente reconocer esa parte, que somos seres biopsicosocial. La salud no es la ausencia de la enfermedad, es el bienestar biopsicosocial. Doy el tratamiento para controlar la parte bio, pero si no le hago caso a la persona porque lo quiero tratar por la parte bio que tanto a nivel psíquico y a nivel social lo estoy dañando. Recuerda esto, mayor de edad, bien de sus facultades mentales y consciente de la trascendencia de su decisión, lo voy a hacer valer. Y es más, ese familiar, ese paciente me va a agradecer. ¿Por qué? Porque lo estoy viendo como persona, no como enfermo.

20:36
Mauricio. ¿Qué tal? Mucho gusto, doctor. Mi nombre es Mauricio y alrededor de esta plática me generó una pregunta, ¿el estrés o el miedo aumenta el dolor en personas con este padecimiento?

20:51
Humberto Bautista. Excelente pregunta. De hecho, el dolor es un tema muy difícil de poder controlar porque cada persona tiene diferente umbral del dolor. Y bueno, poniendo otro ejemplo, vamos a una unidad de parto. Hay mujeres que no lo toleran el dolor y hay mujeres que se avientan un parto sin nada de analgesia. Está bien, está mal, simplemente es diferente capacidad de tolerancia al dolor. Pero que sí nos hemos dado cuenta que lo que es el estrés va a generar que se incremente la percepción de este mismo. Hay un neurotransmisor que es el cortisol. Ok, mucha gente lo ha satanizado, es la hormona del estrés. A ver, me va a ayudar a funcionar, pero todo en exceso va a ser siempre malo. ¿Qué es lo que se genera ante lo que es el estrés? Es un estado reactivo que me va a ayudar a responder hacia el entorno. Pero ahora bien, a nivel interno me va a generar muchos cambios. Dentro de eso mismo, me va a generar que algunas estructuras del cuerpo comiencen a ser más lentos, otros más rápido. Tan sencillo, comienzo a respirar más rápido, entra más oxígeno, comienza la taquicardia, mi corazón empieza a bombear sangre muy rápidamente y mi cuerpo se comienza a preparar para responder. Por lo tanto, cualquier cosa que está a mi alrededor lo voy a percibir de forma muy diferente. Cualquier cosa dentro de mi cuerpo también lo voy a percibir de forma muy diferente. Por consiguiente, un dolor está así, pero lo voy a percibir así. Traducción, cuando la persona está ante estrés va a generarme cambios dentro de su cuerpo somáticos, pero a nivel mental, a nivel psicológico también va a generar muchos cambios y por consiguiente va a percibir todas las situaciones alrededor muy disfuncionales. Dentro del mismo aspecto de los cambios a nivel emocional está lo que es la psiconeuroinmunoendocrinología, parece trabalenguas. Psico neuro inmuno endocrinología se va a encargar de investigar, bueno se ha encargado de investigar que los cambios psicoafectivos sí cambian la célula. Me llegan a generar un cambio. Una persona ante estrés, la célula cambia, ante depresión la célula cambia, con trastorno de personalidad también ha cambiado, pero se ha encargado de demostrar que no me genera oncogenes. ¿Qué es esto? Que la célula ante los cambios psicoafectivos sí ha de haber una alteración, pero no llega a ser tan grande ese alteración para generarme ese fallo celular. Recordando que esta enfermedad es una enfermedad que tiene un factor genético donde la célula muta, cambia, envejece, pero no fallece, no genera la famosa apoxia. ¿A qué me estoy refiriendo? Además, tiene la gran capacidad de autodestruirse, regularse. Nuestro sistema inmunológico también lo puede llegar a controlar las células NKs. También hemos comprobado que una persona deprimida, deprimida emocionalmente, baja a una inmuno depresión, pero también se ha presentado, se ha digamos que, evidenciado que ante esa reducción en su sistema inmunológico no se genera cáncer. ¿Qué es lo que ocurre entonces? Que las enfermedades psicosomáticas sí son latentes. El famoso rash, famoso colitis, gastritis. Ok, que se ha llegado a confundir en su momento que una gastritis luego resulta que es un cáncer gástrico, no.

24:17
Humberto Bautista. Fue de inicio un cáncer gástrico, pero se confunde con una gastritis o se trató como una gastritis. Entonces, ¿qué es lo que pasa? Que los estados psicoafectivos van a generar que yo exacerbe algo dentro de mi cuerpo, sí, pero no me va a generar cáncer. Entonces en ese momento estoy desmitificando, textualmente hablando, que el cáncer es una enfermedad psicosomática, no, gran ventaja no. Aquí, y aclaro, no importa qué tan bueno, qué tan malo, qué tan histérico, qué tan tranquilo, qué tan resiliente, puedes llegar a enfermar, puedes llegar a desarrollar la enfermedad, claro. ¿Por qué? Porque el único factor que puedo llegar a tener, que es cierto, es que estoy envejeciendo. Pongo este ejemplo que es muy bueno, muy práctico. Si yo tengo la mejor máquina fotocopiadora del mundo y en esa máquina saco una copia fotostática de un documento a color, ¿cómo va a salir la copia? Excelente. Ojo, es la mejor máquina fotocopiado del mundo. Saco una copia de la copia, va a salir prácticamente excelente. Saca una copia de la copia de la copia de la copia de la copia, va a comenzar a generar un desgaste. En un año, yo saco 1 millón de copias de la copia de la copia. Ahora bien, por años saco esa cantidad de copias. Una persona que tiene 60 años ya tiene 60 millones de copias previas. ¿Qué es lo que va a ocurrir con la número 60 millones con la original? Ya hay desgaste. Es lo que pasa con nuestra célula. Mientras más grandes seamos, más copias de las copias vamos a tener. Nuestro mismo cuerpo es la mejor máquina fotocopiada del mundo. Hay factores de riesgo alrededor, sí, algunas radiaciones, factor genético, que es el 10%. ¿Pero qué es lo que ocurre? El estado psicoafectivo aquí va a depender cómo yo estoy percibiendo el entorno. ¿Me afecta la célula? Sí, pero se ha comprobado que no me desarrolla cáncer. Por consiguiente, no es una enfermedad psicosomática.

26:19
Sergio. Hola doctor, mi nombre es Sergio Enciso y tengo una pregunta. ¿Qué tan importante considera que es la conexión con personas que están pasando por situaciones similares?

26:32
Humberto Bautista. Muy buena pregunta Sergio. De hecho es un arma de doble filo también. Entiendo que cuando llega el diagnóstico la persona está ávida de conocer, saber, documentarse. Qué mejor experiencia que a través de otra persona. Pero viene el inconveniente. ¿A todos nos va igual? No. Mejor ejemplo, la quimioterapia cuando la aplico, hay gente que le da un hambre, que se puede comer una vaca entera. Me ha pasado, digo, Dios mío, cómo le cabe tanto. Y hay gente que todo lo contrario, trae una náusea y un vómito, somatizan mucho. Aquí va a depender mucho la diferencia entre cada persona. Entonces, acercarse con una persona, comenzar a obtener cómo le fue, su historia de vida, su conocimiento, es válido. Pero es donde yo siempre pregunto es, fíjate cómo está viviendo, qué es lo que hace para vivir, qué es lo que está aprendiendo de sí mismo. Y como mencionamos, la persona que se enfrenta al cáncer no se va a enfrentar a la enfermedad como tal, se va a enfrentar al por qué y para qué quiere vivir. Entonces dependerá con quién me estoy acercando, la historia de vida que voy a recibir. Dependerá con cuántas personas me voy a acercar, es qué tanto puedo aprender de estos, ojo, aprender, a adquirir y a través de la misma interacción puedo llegar yo a generar mi propia historia de vida ante lo que es el cáncer. Muchas personas han cambiado de trabajo, dijeron es que no me gustaba mi trabajo, me doy cuenta que dejé de hacer muchas cosas, renuncié a muchas cosas. Cuando llega el diagnóstico nos caen muchos veintes, como habíamos mencionado y la persona dice es que ya no hice, ya renuncié, ya evité, pospuse para después y me doy cuenta que el mejor momento que tengo es en este momento, ¿qué es lo que puedo hacer? Entonces si yo me acerco con una persona y esa persona le ha ido mal en muchos aspectos, lo que voy a recibir me va a hacer mucho daño. Cuando una persona no está acostumbrada a ir a la unidad médica y le pasa mucho a todos los familiares, entra a la unidad médica, está ahí un rato y regresa a su casa y regresa cansadísima. Pues qué hice, nada más fui al hospital, sí. Fuiste un lugar donde recibiste mucha energía psíquica de muchas personas, la aprendiste. Nuevamente, no estaba latente, no la alcanzabas a ver, pero ahí estaba. Entonces llegas a tu casa cansadísimo como araña fumigada, entonces dependerá con quién yo estoy interactuando, es lo que voy a percibir y lo que voy a recibir y también lo que voy a otorgar. Lo mismo pasa con una persona que se acerca con otra persona que está en el tratamiento activo. Ok, es que es que me está aplicando la quimioterapia roja. Ok, tiene ese color pero, ¿qué medicamento es? Y aquí voy a hacer alusión ante lo que es el efecto de el condicionamiento clásico. Cuando va la persona a tratamiento de quimioterapia se expone a muchos factores que están alrededor.

29:33
Humberto Bautista. Primero, la sala de espera. Va a depender con quién esté alrededor. La gente que siempre les pedimos por favor, no comenten cómo les ha ido. ¿Por qué? Porque cuando una persona llega de pronto y escuchas que la verde, la roja, la amarilla, la azul y cada quien da su punto de vista, la persona se queda con cada punto, los aprende y los adquiere como si fueran suyos. Entra a la unidad médica, entra a la unidad de aplicación de quimioterapia y le ponen una bolsita y comienza a vomitar. Oye, pero si nada más es el suero. ¿Por qué? Porque ya se sugestionó. Mejor ejemplo, si la quimioterapia es de color rojo, de pronto la recibe, comienza a presentar efectos secundarios. La próxima vez que alguien le sirva un vaso de agua de Jamaica, ¿qué le va a pasar? La va a rechazar y es más, va a comenzar a las generar náusea y vómito. Es decir, en ese momento, sin darse cuenta, se condicionó. Ahí también le pido al familiar que comienza a detectar junto con su paciente, cuáles son las alteraciones o los focos de condicionamiento. Yo me acerco con una persona y veo cómo le ha ido en su historia de vida y dependerá qué tanto condicionamiento presenta. ¿Por qué? Porque en ese momento también yo me puedo condicionar a lo que trae él, aprende a discernir. ¿Por qué? Porque cada quien va a aprender de forma muy diferente a lo que es la enfermedad. Nuevamente, acercarse con otras personas, muy válido, pero va a depender con qué me quiero quedar.

31:15
Daniela. Hola doctor, mi nombre es Daniela y yo quiero saber, ¿cómo se aborda el tema de cáncer con un niño que lo padece?

31:21
Humberto Bautista. Ok, Daniela, excelente. De hecho el niño yo siempre he dicho es el ser vivo, el ser humano más sano mentalmente, es el que tiene la gran capacidad de resiliencia, mucho mejor que un adulto. El niño va a comenzar a aprender los miedos a través de los papás. Entonces, si el papá tiene miedo, el niño va a tener terror, de entrada. ¿Por qué? Porque el niño está viendo que el papá está angustiado, la mamá está angustiada, a través de él, va a comenzarlo a generar. Cuando yo intento, ojo, yo como papá, intento ayudar a mis hijos, a veces hago demasiado por ellos, limitando su aprendizaje. A ver, eso no lo entiendes hasta que vas viendo el cambio que está presentando la persona. Pero la característica escencial que tiene el niño con cáncer es que aprende rápidamente, es sumamente hábil. El niño con cáncer al tenerse que enfrentar a muchas cosas, va a primero a preguntar, ¿duele o no duele? El papá dice así como que, pues no, no duele, o duele poquito no, pues en ese momento me estás mintiendo, me estás mintiendo. Como típico, vamos a inyectar a alguien en la pompi, ponte flojito. ¿Qué es lo que hace la persona? Se pone toda dura. No te va a doler. Sí, no te va a doler a ti, a mí posiblemente sí. ¿Qué es lo que pasa entonces con el niño? Ahí sí hay que retroalimentarlo y decirle bien qué es lo que tiene. Claro, a ver, enfermedad neoplásica de tipo metastásica que se presenta en los glóbulos, no lo va a entender. Eso es un bicho. Ah, es que en la mesa hay bichos, a ver tampoco, porque va a tener una falsa información. ¿Por qué? Porque el niño tiene un pensamiento mágico. El problema es que el adulto, nuevamente, pensamos que el niño piensa como nosotros y no hay nada menos común que el sentido común. Con el niño es presentarle la realidad. Tenemos esta enfermedad, ¿nos das permiso de atacarla? En ese momento el niño va a decir, formo parte. Exacto. Formo parte, formas parte, porque el problema es que el adulto dice es que no lo digan porque está chiquito, no lo va a entender, le vamos a hacer daño. Le vas a hacer más daño guardando un silencio porque el niño va a ver que todo está cambiando y lo estás sacando de una interacción social. Va a aprender, claro, pero va a aprender a madurar de forma que no va a ser del todo benéfica. O porque está enfermo hay que darle todo y le dan todo fácilmente, le permiten todo, le hacen todo y en ese momento va a aprender que a través del padecimiento va a obtener un beneficio. Obviamente sigue aprendiendo, ese niño sigue creciendo. De esa forma, lamentablemente con buena intención, ya le hice mucho daño. ¿Que hay que hacer? Nuevamente, igual ¿qué pienso? ¿Qué siento? ¿Qué tengo miedo? Pero principalmente, ¿qué imagino? Porque el niño puede imaginar una gran cantidad de cosas, se puede hacer responsable de su enfermedad. A ver, no es responsable de tenerla, pero sí eres el responsable de que me puedes ayudar a cómo trabajar con ella para hacerlo lo mejor posible. Te vas a enfermar, a ver, ya estamos en ese proceso. ¿Me permites ayudarte a curarte? Sí. Excelente. Te voy a meter este, este y este medicamento. Se va a generar náusea, vómito. ¿Por qué? Porque, siendo honestos, los principales alteraciones en los pequeños es la leucemia, los tumores del sistema nervioso central. Meter quimioterapia. El niño, es que pobrecito está pelón. A ver, puedes quitar el pelón y puedes quitar el pobrecito. Es un niño que está cambiando. Entonces nuevamente está aprendiendo, es una esponja, el niño aprende y es una esponja radical. Si yo le doy todo a ese niño de forma rápida, va a aprender que a través del padecimiento obtiene todo el beneficio. Cuando esté en la fase de remisión, es decir, la enfermedad este controlada, pues lo van a obligar a entrar a lo que es la sociedad como tal y va a decir oye, pues no me gusta porque antes me dabas esto, me das aquello, me permitías y en este momento me estás obligando a que lo haga.

35:40
Humberto Bautista. ¿A qué me estoy refiriendo? Si yo, un niño con cáncer, le doy todo fácilmente, lo retroalimento fácilmente, rápidamente, sin ningún esfuerzo para él, su capacidad de frustración se va a comenzar a reducir y cada vez se va a hacer más intolerante, a tal grado que va a ser un niño, ojo, que va a madurar pero para forma negativa. Y los trastornos del estado de ánimo, es decir, los trastornos depresivos en los niños, no es como tal tristeza, es enojo, irritabilidad, irascibilidad y problemas de interacción de conducta. Entonces, ¿qué hay que hacer? Decirle al niño qué es lo que tiene, notificarle, hacerlo partícipe y es más, el mismo niño que estoy estimulando esa forma madura más rápidamente, me da soluciones como un adulto inclusive. Me ayuda con los papás a reducirle el miedo a los papás y es más, te puede ayudar en muchas cosas. Ahora bien, cuando hay hermanitos y los papás se vuelcan sobre el niño que está con el padecimiento, ahí viene el conflicto, porque a veces el papá o la mamá se queda trabajando y el papá o la mamá se queda con el niño y los otros se quedan apartados. Entonces comienza a generarse un conflicto que a veces la gente no se da cuenta. A veces sí, a veces no, prefiero no verlo, el síndrome del avestruz, meto la cabeza debajo la tierra como si no pasara nada. Perdón, me voy a generar mayor daño. Aquí el objetivo es hacer lo más llevadero posible. ¿Qué hacer? Que cada quien de los chicos, reconociendo los días que mencionamos de la quimioterapia, cuántos días y qué días no me va a poder ayudar en ciertas cosas, pero los demás sí. En la escuela, ok. Hay veces que existe mucha desinformación, hay veces que los profesores desconocen la situación también, a veces los mismos compañeros, a veces la misma sociedad tiene miedo de la enfermedad. Pero enseñarle al niño como ojo, no atacar, no, cómo defenderse. ¿Por qué? Porque la vida es muy cambiante. La vida va a generarme muchos reveses y ese niño, claro, a ver, ya se enfrentó o se está enfrentando a un padecimiento, a muchos cambios, qué tanto va a aprender para beneficiarse y para ayudar a los demás a tomar conciencia y que puede seguir vivo, que va a seguir vivo, claro, pero que no lo incapaciten. A veces la sociedad, nuevamente, es algo que tenemos que trabajar para enseñarles a cómo ayudarnos a rehabilitar a todos las personas, porque a pesar de que estés enfermo, la vida, el mundo sigue. Tu mundo en ese momento quieres que se ponga en pausa. Entiendo, pero el mundo no se va a poner en pausa, va a continuar.

38:23
Teresita. Hola doctor, soy Teresita Maldonado. Muchas gracias por toda la información que nos ha compartido y me surge una cuestión, ¿cómo volver a la normalidad cuando se supera esta enfermedad?

38:36
Humberto Bautista. De hecho, hace tiempo atrás, dando una conferencia, una persona me dijo oye, ¿cómo puedo ser la persona de antes? Yo le respondí muy, muy directo. A ver, tú dime de qué sirvió haber pasado quimio, radio, cirugía, inmunoterapia, el haber superado el cáncer, para ser la misma persona de antes, con los mismos errores de antes. Y se quedó así. Entiendo el trasfondo. Yo quiero recuperar mi vida. Vale. Tu vida sigue, tu vida en ese momento está. La pregunta es, ¿qué quieres hacer con ella? Ahí es cuando le pido a la persona que reestructure y recapacite bien qué fue lo que aprendió. Si se pone y digamos que se da sus cinco minutos de voltear a ver todo lo que pasó, todo lo que pudo abstraer de cada persona con la cual nos cruzamos, podría reconocer que es una mejor persona, siempre y cuando no obtuvo un beneficio a través del padecimiento. ¿Por qué? Porque hay un aspecto muy negativo, disfuncional ante lo que es el tratamiento con el cáncer. Mucha gente se enfoca solamente en la salud física, pero se olvida de la salud mental y durante toda la fase del tratamiento que puede ser tratamiento activo un año, año y medio o veces hasta dos años, durante esa fase, la persona, a veces la misma sociedad, la recluye, le pone el lenguaje bélico, la hace inclusive hasta a veces menos. En ese momento la persona comienza a aprender. Recibe muchas cosas, claro, renuncia a otras cosas también. Hay veces que un familiar con el objetivo de ayudarme me limita. Y poco a poco mi capacidad de frustración también se va reduciendo. La persona nada más sale de su casa para ir a la unidad médica y de la unidad médica se va a su casa y eso va a generar que automáticamente su sensopercepción solamente está enfocada en cosas del hospital. Todas las pláticas van a ser con respecto a medicamentos, médicos, remedios y dietas. A ver y toda la demás vida que hay. Exacto. ¿Qué es lo que va a ocurrir? Que de pronto su capacidad de frustración comienza a reducirse y todo va a ir ligado a ese padecimiento. La gente alrededor lo apoya, le hace muchas cosas, lo limita y poco a poco su capacidad, al ser tan reducida, va a ser muy intolerante y solamente va a salir de su casa a la unidad médica. Poco a poco esa persona va a alejarse de la sociedad, va a generarme mucho conflicto ante la misma interacción, va a ser intolerante, va a ser grosero, va a ser agresivo y hay veces que solamente se va a focalizar en una sola persona que lo va a cuidar. Aquí yo siempre le pido a la persona que aprenda quién es en este momento y quién quiere ser. Ok, quiere ser una mejor persona, ok, supere el cáncer. Excelente, pero, ¿para qué? Así como te cayó ese balde de agua helada con hielos, que te pegó muy duro cuando llegó el diagnóstico y te cuestionaste muchas cosas, tuviste miedo, incertidumbres, te enfrentaste a ti mismo. Evalúaste tu vida, qué es lo que has hecho, qué es lo que has logrado y te diste cuenta que a veces no hiciste muchas cosas.

41:56
Humberto Bautista. ¿Cuando vas a empezar a hacerlas? Mañana, pasado. No pospongas tu vida, de una vez comienzala a hacer. ¿Por qué? Porque solamente se vive un segundo a la vez. Dependerá de ti qué es lo que quieres hacer. ¿Lo quieres invertir? ¿Lo quieres tirar? Entonces, cuando una persona me dice, ¿cómo recupero mi vida? Tu vida ya es ahorita, ¿qué quieres hacer con ella? Quiero vivir muchos años. Excelente. ¿Y hacer qué? Quieres simplemente como una planta, ¿respirar? Es vida. Sí, estoy de acuerdo. Pero, ¿qué tanto has vivido? Y ahí yo pongo siempre la pregunta. ¿Cuál es el precio de nacer? Vivir. Exacto. El precio de nacer es vivir. Mucha gente me dice morir. A ver, nazco y muero, son dos momentos. Este no lo decido, este lo puedo aplazar, pero evidentemente lo voy a alcanzar. ¿Qué es lo que tengo? El precio de vivir. La diferencia entre cada vida va a depender qué tanto la persona invirtió en su vida. Cada quien tiene la libertad de hacerlo. La persona con cáncer se va a enfocar en el único bien no renovable que tiramos con creces. Mucha gente me dice que el agua, la comida, por aquí lo acaban de decir. Excelente, el tiempo. El tiempo es el único bien no renovable que tiramos con creces, no nos damos cuenta cuánto tiempo tenemos, hasta qué casi se nos acaba. Difícil. A ver, el aprendizaje de la vida es el caminar en ella. Poco a poco, bien o mal, me voy a equivocar. Excelente. ¿Por qué? Porque significa que lo estás intentando. Entonces, ¿en qué momento voy a aprender? En el momento que lo estoy haciendo, lo estoy desarrollando, lo estoy realizando. Entonces tu vida es en este momento, ¿cómo recuperarla? La tienes ahorita. La pregunta es, ¿cómo vas a invertirla?

43:47
Ian. ¿Qué tal Humberto? Un gusto. Me llamo Ian. Ya tocando esos temas, me ronda la pregunta, ¿cuál es la diferencia entre la psicooncología y la tanatología? O, ¿es lo mismo?

44:00
Humberto Bautista. La psicooncología, ¿qué es? Es una subespecialidad en salud mental, la cual la persona pasa por psicología, hace psicología clínica o hace medicina, hace psiquiatría y después hace psicooncología. Trabajamos sobre los procesos mentales de la persona. El tanatólogo hace un buen trabajo, hace una función muy válida, claro. Se queda trabajando con ciertos aspectos de la persona, de las pérdidas, nuevamente, muy válido, pero si nos enfocamos solamente en las pérdidas estaríamos trabajando con algo que ya no tenemos. Psicooncología, lo que es salud mental, trabajamos con lo que tenemos para construir y desarrollar. Desarrollar, ¿qué? Una estabilidad y una integridad mental, pero para que la persona continúe haciendo su vida pero de una forma mucho mejor. ¿Por qué? Porque recordando que una cosa es darle tratamiento de cirugía, quimioterapia, radioterapia, en la cual nos va a generar un efecto secundario donde contra un padecimiento físico pero genero una enfermedad mental, el tanatólogo no se enfoca en esto. El psicooncólogo se enfoca en esto, en la salud mental de la persona que está ante el proceso con el objetivo de que no me desarrolle más patología, ojo, no física sino mental y hemos logrado periodos de vida bastante buenos. ¿Por qué? Porque la gran ventaja que he tenido es que he trabajado con muchas personas y las personas que trabajamos la salud mental junto con la persona, la trabaja bien, ante todo pronóstico, médico, humano, donde decías que tenía una enfermedad terminal, es decir, menos de seis meses, ni siquiera avanzada, menos de seis meses, se trabaja la salud mental de la persona y logra periodos de vida bastante buenos. Remisión, en ese momento la enfermedad está estática, no se le puede quitar, ahí está, está avanzada pero ya no es terminal y la persona va, viene, claro, con sus limitantes físicas pero no psíquicas. La gran diferencia es esa. ¿Por qué? Porque puedes tener salud física pero sin salud mental vivirás en la enfermedad. Si tienes enfermedad física pero salud mental, podrás lograr una estabilidad. ¿Por qué? Porque también he encontrado mucha gente con un diagnóstico muy bueno y se deja ir y gente con un diagnóstico sumamente negativo y Dios mío, ejemplos de vida, claro. ¿Por qué? Porque continúan, me dicen es que yo tengo algo que vivir, tengo a qué despertar, quiero vivir, pero no solamente lo estoy pensando, lo estoy desarrollando. Es la gran ventaja que cuando la persona se trabaja su salud mental va a lograr cosas que todavía están todavía muy peleado para poder llegar a comprobar. Cuando yo llegué a la unidad médica no me hacían caso, textual, no me hacían caso, tuve que pelear, tuve que hacer trinchera, punta de lanza y hoy en día, oye Humberto tal cosa, oye Humberto tal cosa, oye Humberto tal cosa, oye Humerto tal comité, Humberto tal paciente.

47:05
Humberto Bautista. No por nada he sido presidente del Comité de Bioética Hospitalaria por varios años, presidente del Comité de Investigación, formar parte de varios grupos colegiados. A ver, ¿cómo se logra ser? ¿Diciendo? No, presentando. Cuando una persona llega y me dice es que hay mucha necesidad, excelente, hay muchas necesidades, mejor preséntame el beneficio. Y el beneficio de la salud mental a través de psicooncología es que logramos periodos de vida muy buenos en la persona. No nos enfocamos en las pérdidas, sería un terreno muy extensionista, nos enfocamos en la calidad de vida junto con la persona, para que la persona tenga estabilidad mental. Por una parte, la parte médica hace lo suyo dando un tratamiento por una enfermedad física, sin darse cuenta que lamentablemente se puede llegar a desarrollar una enfermedad mental. Psicooncología trabaja para que esa enfermedad mental no se desarrolle o reducirla. Y falta la parte social, eso le corresponde a la persona. Yo siempre he dicho te puedo traer el mejor especialista, el mejor medicamento, pero si tú no nos ayudas no vamos a llegar muy lejos. Y hoy en día la estadística a nivel mundial, la persona con cáncer no es una persona con una enfermedad mental per se, es decir, no tiene una enfermedad mental previa, nuevamente como mencionamos, no es una enfermedad psicosomática, pero el 48% de las personas con cáncer me van a desarrollar una enfermedad mental, ya sea por el tratamiento, por el avance de la enfermedad, pero principalmente por el aspecto social. Si la persona que tiene la enfermedad no me ayuda, por mucho tratamiento, por mucha sociedad, no puedo llegar muy lejos. Es la diferencia entre psicooncología y tanatología.

48:48
Mayela. Mi nombre es Mayela Vivanco y quisiera preguntarle, ¿qué tan válido es para las tres partes, el médico, paciente y familiares, el decirle cuánto tiempo le puede quedar como de vida?

49:07
Humberto Bautista. nan De hecho es muy buena pregunta. Yo siempre les pido, cuando alguien se le ocurre presentar un pronóstico en tiempo va a hacer un pronóstico que es con una literatura, varios casos, a nivel nacional, a nivel mundial, pero cada caso es único, particular. Tenemos un grave error los seres humanos, nos da miedo, nos da terror la muerte, pensamos que es algo ajeno a nosotros. Cuando alguien pregunta, no, no cómo preguntas eso, el testamento. Les da mucho miedo tabú. Grave inconveniente, en el momento que a alguien se le ocurre dar una fecha, en ese tiempo, puede ser años inclusive, la persona puede tirar el tiempo que tiene de vida contando días de las semanas, de los meses, de los años esperando morir. Y es más, llega el día -1, Dios mío, mañana voy a morir. Es horrenda esa noche porque ni siquiera va a poder dormir y va a estar pensando a qué hora me voy a morir. ¿Qué es lo que va a ocurrir entonces? Ante ese tipo de pregunta viene la, tengo la necesidad de saber, muy válido, pero, ¿qué vas a hacer con eso? Mejor tú dime, ¿cómo vas a invertir el tiempo que tienes? Y es más, de pronto la persona lo va a comenzar a hacer y sin darse cuenta puede pasar hasta la fecha. Y es más, mejoró condiciones de vida. Chin, y ahora, ¿qué hago? Casos muy malos, la persona dice bueno, me queda tanto tiempo, me gasto todo el dinero y de pronto oye, pues no me morí. Ya te mataste porque tengo que pagar todo. Exacto. ¿Qué es lo que va a ocurrir? Que en ese momento la persona, a ver, invierte tu tiempo, no te fijes cuánto tiempo tienes, disfrútalo y de pronto te vas a dar cuenta que ya lo pasaste. ¿Por qué? Porque estás viviendo. Hace mucho una mujer me preguntó oye, ¿me puedo ir a la playa? ¿Y por qué no? Es que me dicen que no. A ver, si te vas a ir caminando estoy de acuerdo, queda bastante lejos. Cuando llega a la playa, de pronto yo dije váyase, va a haber la diferencia. No, ¿cómo crees? Va a ver la diferencia cuando regrese. Estaba en la playa. Agarra y, ¿a qué huele el mar cuando rompe? ¿Cómo se escucha la ola? ¿Cómo se escucha la espuma? Te metes, claro va a estar un poquito caliente, caliente la playa y fría el agua. ¿Cómo se siente en la piel? En ese momento comienza a percibir cosas que hace mucho se castró la persona por dedicarse solamente al hospital. Ahí se activó el cuerpo y de pronto sintió hambre. Ah, pues un pescadito. Otro pescadito. Se aguantó, o sea ya dos ya le iba a caer muy pesado.

52:07
Humberto Bautista. Regresó a las dos semanas, otro paciente. ¿Por qué? Porque vivió, se encargó de vivir sin darse cuenta que no estaba viva. Yo siempre pongo este ejemplo, de la puerta al hospital para adentro tratamos un padecimiento, de la puerta del hospital para afuera es tu vida. Es que voy a hospital para vivir, no, vas al hospital para tratarte un padecimiento. La vida está de la puerta del hospital para afuera, ahí no podemos ingerir, te podemos ayudar en algunas cosas para tener control de síntomas, pero la vida te la vas a dar. Si te programas y especificas a tal día vas a llegar, vas a sufrir, vas a tirar, vas a desperdiciar el único bien no renovable que tenemos, tiempo.

53:00
Rosa. Hola doctor, soy Rosa Flores. Padezco cáncer. Me está representando muy, muy difícil. En cierto momentos lo comentó, pero quiero enfrentarme yo a eso, a mi realidad, vivo sola, a la familia, a mis amigos. Entonces, ¿qué caretas debo aparentar con toda la gente? No busco lástima, no. Busco empatía.

53:41
Humberto Bautista. Muchas gracias, Rosa. De hecho, mencionas estás sola, estás contigo misma, estás con la persona más importante que existe en tu vida, tú misma. Con todas las vertientes, claro, eres única e irrepetible, es decir, eres un mundo. En el momento que una persona me deja vivir ese mundo se va a acabar, sí, pero va a estar la trascendencia de su vida. Es como cuando yo me pongo en frente de un lago y el lago está completamente tranquilo. Tengo una piedra, agarro y aviento la piedra, la piedra digamos que sería mi vida. La piedra va a llegar y va a tocar, digamos que la alcanzo a aventar y llega a la mitad del agua. ¿Qué le pasa al lago? La onda concéntrica va a llegar a todos los rincones de ese lago. Así es nuestra vida. Vamos a trascender. No sabemos cómo. Aquí va a depender qué tanto yo quiero trascender para mí. No me voy a dar cuenta, no, excelente, qué bueno que no me voy a dar cuenta, pero va a depender de mí cómo quiero ser. Mencionas algo muy cierto, “amigos”, “conocidos”, “familia”. Ahí va una realidad, no hay como la familia para darle a veces o lastimar a una persona. ¿Por qué? Porque sabe bien dónde soy fuerte, dónde soy débil, pero principalmente dónde lastimarme. No me gusta como te ves. Pues no me veas. O caso contrario, oye qué bien te ves. Pues sí, no estoy enfermo de la cara. O me ha pasado con muchas mujeres con cáncer de mama. Hey, acá estoy, no estoy acá abajo, estoy acá. A forma de que simplemente es educar a la gente. ¿En qué me vas a ayudar? ¿En qué me puedes estorbar? y, ¿en qué me puedes lastimar? Muy radical, no, muy realista, porque de buenas intenciones me van a hacer mucho daño. La famosa frase échale ganas me va a lesionar, es más, es lo peor que le puedes decir, como puse el ejemplo, es lo peor que le puedes decir a una persona. ¿Por qué? Porque no soy empático en ese momento. Le estoy obligando a que sea lo que yo quiero que sea. ¿Qué es lo que te voy a pedir, Rosa? Educa a la gente. ¿Por qué? Porque no estás para darle gusto a las demás, estás para darte gusto a ti misma. Y ahí es donde la persona con cáncer es lo que aprende, aprende a discernir. Es algo que es muy, muy rico. ¿Por qué? Porque a la mala aprendemos los seres humanos. Es que siempre me equivoco, no. Es que siempre eliges mal. Es que tengo mala suerte, no. Te has encargado de tu desarrollar, ojo, no tú Rosa sino cualquier persona desarrollar sus decisiones. Si lo dejo a Dios dirá, me estoy delegando mi responsabilidad a los demás o alguien más, no. Hay un dicho muy bien dicho, ayúdate que yo te ayudaré. Entonces ayudar a la gente, no. Ayúdate a ti misma, no vas a dar lástima, date gusto a ti misma. Identifica con quién estás, con quién cuentas y del tipo de apoyo que puedes llegar a recibir y de ahí discrimina en qué te pueden ayudar, en qué no pueden ayudar. Hace mucho igual otro cirujano me dijo es que me da pena pedir ayuda.

56:53
Humberto Bautista. No está mal. Nos hemos encargado de presentar siempre fortaleza, fortaleza, fortaleza, pero somos seres humanos. Hay que ser flexibles, ¿vale? Durante el transcurso de una persona en su vida, estamos destinados a aprender muchas cosas. Una persona que se enfrenta al cáncer se va a enfrentar a múltiples cambios muy radicales. En la mañana puede estar de una forma, en la tarde de otra y en la noche de otra. A veces la gente no lo entiende. ¿Por qué? Porque no lo quiere entender y le refuta y le reclama. Se reclama el mismo. ¿Por qué? Porque no puedo hacer lo que quiero que sean los demás. Es decir, intento, intento. Quiero ser fuerte. Me rehúso a llorar, me rehúso a estar triste. Lo que yo le pido a todas las personas es que se permitan ser flexibles con ellos mismos. Mientras más flexibles vayan a ser, más resilientes van a lograr. Es decir, más van a poder seguir adelante, van a aprender. Y si yo le pregunto a una persona que está viviendo con cáncer o ha sobrevivido al cáncer es, ¿eres sobreviviente o superviviente? La diferencia es radical y mucha gente dice es que es sobreviviente de cáncer. ¿En serio? ¿Entonces obtiene un beneficio a través de la enfermedad? No, no digas eso. A ver, cuando la persona es superviviente, aprende de sí mismo, aprende, es flexible con él, identifica muy bien todas las situaciones a nivel social. Comienza a limpiar su casa, esta de arriba, comienza a limpiar, a sacar las cosas que son negativas, comienza a quitar las auto justificaciones. ¿Por qué? Porque aprende a vivir. ¿Por qué? Porque se da cuenta que a veces la persona sobrevivimos, entramos en rutinas, acciones, situaciones. Tenemos que cumplir, cumplir, cumplir, dar, dar, dar, pero nos olvidamos de lo más importante, de uno mismo. Muchas gracias.