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Necko Vidal. ¡Uf! Música clásica para hacer deporte, ‘nice’. Música clásica para cocinar, para… A ver, es que Beethoven para hacer cardio, te aseguro que acabas sudando como un pollo. Te lo digo de verdad, o sea, tú te pones los terceros movimientos de Beethoven, o los segundos, que dependiendo de cuál uno es más rápido, y tú dices: “Vale, voy a hacer cardio durante todo este movimiento al ritmo de Beethoven”. Acabas en el hospital, de verdad, deshidratado. Te voy a poner un par de ejemplos. Yo, personalmente, para hacer ejercicio opto por sinfonías que me hacen sentir un poco bucólico, te explico. O sea, esas melodías que me hacen sentir que estoy literalmente corriendo en un campo abierto, a mí me sirven. Entonces, yo qué sé, una pastoral de Beethoven, yo me la pongo mucho para hacer ejercicio. La pastoral de Beethoven es esta que hace… Voy a tocar otra vez. ¿La conocéis? ¿Os suena? ‘La flauta mágica’ de Mozart me la pongo muchísimo para correr, no sé por qué. Bueno, ‘La flauta mágica’ de Mozart, realmente, yo bailo un montón con ‘La flauta mágica’ de Mozart, de manera no irónica, de verdad. ‘La flauta mágica’ de Mozart, músicos, no vale, ¿alguien sabe decirme, tararearme algo de ‘La flauta mágica’? Ah… ¿Y si os digo que sí que podríais? Porque ‘La flauta mágica’ es esta señora que canta. ¿Ok? ¿Sabéis cuál es? Es muy conocida, es mi ópera favorita. Si alguien me quiere llevar a la ópera a ver ‘La flauta mágica’, yo se lo agradezco. Esa señora a mí me hace bailar, por ejemplo, porque además el contexto de ‘La flauta mágica’, bueno, bueno, otro día os lo cuento, si queréis. ¿O queréis que os lo cuente? Os lo voy a contar ya… Por ejemplo, ‘La flauta mágica’ es… Sí, sí, yo suelto el chisme, yo voy, voy, voy. ‘La flauta mágica’ es una ópera increíble, porque… Bueno, para empezar, yo siempre digo que Netflix existe gracias a la ópera. Netflix cada día que pasa que no hace una película de cada ópera que existe está perdiendo dinero, porque son impresionantes. Ayer fui a la ópera, justamente, y de verdad que es impresionante. Y ‘La flauta mágica’ es muy divertida porque trata de un chico que se llama Tamino que se encuentra a tres señoras, que son criadas de “la reina de la noche”, que es la señora que canta… eso. Perdón por eso. Se las encuentra y le enseñan una foto de una muchacha, tipo Tinder. Le dicen: “¿Te gusta?” Y dice: “Sí”. Y le dicen: “Ok, pues rescátamela, que la tiene secuestrada un tal Sarastro. Por favor, tráemela, que es mi hija y está secuestrada”. Y entonces Tamino va a por la hija, Tamino, y la tía se llama Pamina. Pin y pon un poco, ¿no? Pues eso. Y entonces, cuando Tamino llega al castillo de Sarastro, donde está Pamina secuestrada, resulta que la verdadera mala es la madre de Pamina, que es “la reina de la noche”, porque es una bruja y es malísima.