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Relaciones tóxicas: Olivia Rodrigo, Sabrina Carpenter y Schumann

Necko Vidal

Relaciones tóxicas: Olivia Rodrigo, Sabrina Carpenter y Schumann

Necko Vidal

Violinista


Creando oportunidades

Necko Vidal

Necko Vidal es violinista, creador de contenido y uno de los divulgadores musicales más populares de España. Su trabajo consiste en acercar la música clásica a nuevas generaciones a través de un lenguaje cercano, referencias contemporáneas y una profunda pasión por la historia que se esconde detrás de cada obra.

En esta conversación desmonta algunos de los prejuicios más habituales sobre la música clásica. Explica por qué no es una música elitista ni difícil, sino un arte lleno de emociones, conflictos, historias de amor, rivalidades y personajes tan fascinantes como cualquier celebridad actual.

A través de ejemplos que van desde Mozart y Beethoven hasta Rosalía, Taylor Swift o Netflix, Necko muestra que la distancia entre la cultura popular y la música clásica es mucho menor de lo que imaginamos. Porque las emociones humanas siguen siendo las mismas, aunque cambien las formas de contarlas.


Transcripción

00:00
Necko Vidal. La música clásica no está muerta, está de viaje. Y no hace falta ser demasiado culto o erudito para disfrutarla, todo lo contrario. Lo que hace falta es que la entiendas. Porque generalmente la gente suele pensar eso, ¿no? Que la música clásica es algo anticuado. Y es algo que no conecta con la gente de hoy en día. Y yo soy más, pues a lo mejor, de hacer un trabajo en la universidad de por qué pienso que Chaikovski y Taylor Swift son la misma persona, ¿no? La música es buena en sí misma. La música es una pasada. La música es increíble. Te puede gustar o no. Mi intención en el día de hoy es que salgáis, con que haya una, dos, o tres personas que salgan de aquí interesadas por la música clásica, de una manera que antes no lo estaban, yo me doy por satisfecho, porque creo que la mayoría de la gente se está perdiendo algo que es demasiado interesante para ser ignorado. Y ya podemos empezar.

01:16
Paula. Hola, Necko, me llamo Paula y quería hacerte una pregunta. Yo toco el piano y toco, bueno, música clásica y querría saber cómo convencer a mis amigos de que les guste la música clásica.

01:32
Necko Vidal. ¿Cuántos años tienes, corazón?

01:34
Paula. Diez.

01:34
Necko Vidal. Diez años. Vale. Ok. ¿Te gusta Disney a ti?

01:43
Paula. Mucho.

01:44
Necko Vidal. Vale. ¿Has visto ‘La Bella Durmiente’?

01:46
Paula. Sí.

01:46
Necko Vidal. Vale. Entonces, ¿reconoces esta obra?

01:57
Paula. Sí.

01:57
Necko Vidal. ¿Sí? ¿Sabes de quién es?

02:00
Paula. No…

02:00
Necko Vidal. De Chaikovski. Yo digo, muchas veces, y yo creo que es lo que tú deberías responder, que no es que a la gente no le guste la música clásica es que la gente no sabe que le gusta la música clásica. Hay muchas intervenciones de la música clásica en música que todos escuchamos normalmente, que simplemente porque le hemos dado un contexto que conocemos, entonces nos gusta. Creo que lo único que le falta a la música clásica es entender por qué Chopin compuso lo que compuso, por qué Chaikovski compuso lo que compuso. ¿Os gustan la bandas sonoras? Voy a tocar una banda sonora y me vais a decir si sabéis cuál es. ¿Cuál es? No es ‘Tiburón’, es la Sinfonía ‘Del Nuevo Mundo’. Ejemplos como estos hay muchísimos. Y realmente lo que pasa con la música clásica es que hoy en día estamos acostumbrados a una sociedad y a un mundo en el que hay muchísima accesibilidad. Hay una accesibilidad rapidísima, vía internet, vía televisión. Antes no la había, entonces antes la gente que escuchaba se tenía que obligar a entender un poco qué estaba haciendo cada compositor. Ahora, como no nos lo den muy fácil, pues igual ni lo buscamos ni nos interesamos por ello. Entonces, el único paso que hace falta para que la música clásica deje de ser aburrida es entender qué está pasando detrás. Y te aseguro que pasaban muchas cosas. De hecho, cuando acabemos voy a preguntarte si sigues pensando o si crees que sería más fácil ahora responder a la pregunta de si la música clásica es aburrida.

03:45
Nieves. Hola, Necko. Me llamo Nieves y quería hacerte una pregunta. A ver, creo que a día de hoy uno de los estilos más polémicos es el requetón. Entonces, quería saber, bueno, tu opinión al respecto y también qué piensas, cómo piensas que puede ser recordado en un futuro.

04:03
Necko Vidal. Justo he tenido un debate esta semana, en cierta aplicación a la que puedes postear solamente 240 caracteres, en la que un tuitero decía: “Me siento superior intelectualmente a todas las personas que les gusta Bad Bunny”. Y yo respondí, y dije: “No me siento superior yo que llevo 20 años tocando el violín, te vas a sentir superior tú que igual piensas que una corchea es un mueble del Ikea”. Esa fue mi respuesta, igual me pasé pero es que no me gusta la gente que, basándose en una opinión, determina que esa música es buena o mala. Tú puedes tener una opinión acerca de la música, de la que sea. Yo por ejemplo heavy metal no escucho porque me da mucho miedo. Entonces, prefiero que no, pero es música. Voy a hacer un statement, no sé si va a ser polémico o no, pero yo pienso que cuando una persona dice deliberadamente que se siente superior intelectualmente a otra que escucha reguetón piensa que está demostrando cierta intelectualidad y lo que está demostrando es que tiene la mente demasiado limitada para poder apreciar otros estilos que no son los que están acostumbrados. ¿Y qué creo que va a pasar con el reguetón? Claro que va a ser recordado. La música disruptiva siempre es recordada. La música que genera debate siempre es recordada. Te guste o no, y esto va a pasar. Y de aquí a 200 años quién sabe si mi tataranieto va a estar estudiando en el conservatorio a Bad Bunny. Es que no lo sé. Pero es tan inteligente musicalmente lo que ha hecho Bad Bunny, tan inteligente, porque es una persona que ha llevado los distintos estilos de la música latina y urbana a su terreno desde muchísimas perspectivas. Un reguetonero, por lo general, se queda estancado en los mismos tres acordes, sobre todo en la época de los 2000 eran tres notas, tres acordes, un euro y un sueño, y ahí te quedabas. Pero ahora está evolucionando un montón y está empatizando mucho con la música latina. Y Bad Bunny se ha reinventado de una manera, y te pongo a Bad Bunny de ejemplo, pero hay miles de ejemplos. Karol G me parece una pasada lo que hace, también. Ha llevado el reguetón y la música latina a un nivel increíble. Y la música disruptiva no es de ahora. Antes también había música disruptiva. Y antes muchos compositores también eran disruptivos. Y por eso hoy los recordamos. Entonces, aviso a navegantes, voy a comparar a Bad Bunny con Beethoven, que a nadie le dé una embolia. ¿De acuerdo? Por favor, que todo el mundo entienda lo que estoy a punto de decir. Pero Beethoven, no sé si os suena, un tío sordo con muy mal carácter, Beethoven es considerado uno de los compositores bisagra, entre el clasicismo y el romanticismo. Beethoven escribió nueve sinfonías. Nueve, o sea, es un montón. Me moriría, la verdad. La primera sinfonía de Beethoven tiene un carácter muy clásico. Y la última sinfonía de Beethoven es un arrase a nivel sonido y a nivel instrumentación y a nivel intensidad que no casaba nada con el clasicismo. Pero nada, nada, nada, nada. Y mola porque cada sinfonía de Beethoven ves que se va acercando más y más y más y más a una transición del clasicismo a algo un poco más romántico, prerromántico.

07:37
Necko Vidal. Porque, por ejemplo, una obra clásica del clasicismo, no de la música clásica, sino de la época del clasicismo, de Mozart, por ejemplo, el clasicismo era muy liviano, era muy elegante, era muy de que vosotros tenéis ahora en casa un radiocassette, los reyes y reinas tenían un cuarteto a su servicio. Entonces, cuando querían tomar el té, cuando querían pasar el día, se ponían a escuchar música de Mozart. Mozart fue muy conocido, evidentemente, ahora hablaremos de él. Entonces, una obra de Mozart siempre era muy graciosa. Tocar Mozart es muy difícil porque hay que tener un pulso y una ligereza porque tú no puedes tocar Mozart pesado. Si tocas Mozart pesado, algo andas haciendo mal. Entonces, por ejemplo, Mozart era muy liviano. Algo así. Se me ha ido una nota, pero lo voy a dejar así porque todo el mundo fallamos. Beethoven, en la última sinfonía, el ‘Himno de la alegría’, nada que ver. Nada que ver. ¿La gente criticó a Beethoven? Muchísimo. Porque la gente decía: “Esto es ruido, esto es demasiado”. Claro, tienes a los pitiminis del clasicismo que aguantan dos notas a la vez, de repente suenan 14 y dicen: “Oh Dios mío”, ¿sabes? Y Beethoven fue ultra criticado porque no se le entendía. La gente no estaba entendiendo, y lo que era Beethoven era un visionario.

09:06
Alexandra. Hola, Necko, soy Alexandra y tengo un problema porque mi padre es profesor de música y él siempre me dice que la música clásica es muy interesante porque cuenta historias, pero yo no logro entender eso y como mencionabas que en sí mucha gente piensa que es algo aburrido, no sé si me puedes ayudar a entenderlo, porque para mí solamente están tocando instrumentos y nadie canta.

09:33
Necko Vidal. Claro, cuando no hay nadie diciendo algo o cuando no hay palabras explícitas de lo que está ocurriendo, yo entiendo que sea más complicado entender qué pasa. Hay gente que se sabe la vida de Taylor Swift, yo por ejemplo, y no me ha hecho falta estudiarla. Entonces, el ejemplo perfecto para mí, de compositor que cuenta historias, para mí es Chaikovski que ya lo he mencionado antes. ¿Por qué Chaikovski? Porque Chaikovski era el rey del storytelling, por eso lo comparo con Taylor Swift, porque para mí tenía una manera de contar historias a través de la melodía que era absolutamente inigualable para mí, bajo mi punto de vista, a cualquier otro compositor, porque no solamente contaba sus propias historias, sino que utilizaba historias de otras personas o historias ficticias para contar la suya. Por ejemplo, yo creo que, supongo que este motivo de la obertura de Guillermo Tell, todos lo conocéis. Esa es la obertura de Guillermo Tell, que imita un poco a lo que es el tocotó del caballo. ¿Qué hace Chaikovski en el ‘Cascanueces’? Hay una pieza que se llama ‘El galope de los infantes’, que son como los niños entrando, galopando y dando saltos, porque es Navidad y porque van a coger sus regalos. Y entonces él cogió lo mismo, pero llevado a una melodía más grácil, más de ballet, para que suene así, más bonito. El ritmo es el mismo, pero la melodía cambia. ¿Para qué? Para representar eso. Eso es un ejemplo pequeño. Un ejemplo más grande, Chaikovski compuso el ballet de ‘Romeo y Julieta’, no para hablar del amor imposible, que estaba de moda en ese momento hablar del amor imposible, sino para explicar su propio amor imposible que no le dejaban vivir porque él era homosexual en una Rusia mucho más represiva que ahora, que ya es decir. Chaikovski básicamente lo que hizo es que aprovechó que una fan loca le enviaba cartas de amor para casarse convenientemente y decirle al mundo que era heterosexual, cuando no lo era. Entonces pilló a la primera que le mandó cinco cartas y dijo: “Vale, yo me caso contigo”. Le salió bien la jugada. En el momento en el que a Chaikovski se le descubre como homosexual, sus mecenas dejan de financiarle, entonces no tiene dinero para estrenar nada. Básicamente es silenciado por esa oposición social. Entonces compone ‘Romeo y Julieta’ para hablar de esto, que ya ahí venía dando ideas, y eso es un ejemplo de historia ficticia para hablar de su propia historia. Pero es que lo más fuerte es que la última sinfonía que compuso Chaikovski, que se llama ‘La patética’, rompió muchísimos esquemas porque la estructura de Sinfonía en ese momento era un inicio grandioso, un segundo movimiento un poco más grácil, un tercer movimiento lento y un cuarto movimiento final apoteósico. Y este cuarto movimiento final, en vez de ser apoteósico, lo hizo muy fúnebre, muy lento, muy apagado, que la gente dijo: “Parece como que se está despidiendo de nosotros”. Efectivamente, a los tres días de estrenarla murió, de, allegedly» cólera

13:04
Alexandra. ¿Tú crees que nos puedas contar más historias que transmitan emociones?

13:09
Necko Vidal. Hay un montón. No todas son amorosas. Hay historias muy reivindicativas. De hecho, los compositores se mojaban mucho más, políticamente, que los artistas de ahora. Ahora los artistas, dependiendo de qué, se mojan más o menos políticamente. Antes había unas reivindicaciones absolutas en las que se jugaban la vida, incluso. Les daba igual, porque la música era su medio de expresión. Entonces, te puedo hablar de una sinfonía heroica de Beethoven que en principio iba dedicada a Napoleón Bonaparte, porque para él era un ídolo revolucionario, pero cuando se autoproclamó Napoleón emperador, se le cayó el mito y pasó de ser una obra alabándole, a ser una heroicidad bastante irónica hacia su persona. ¿Sabes? Y esa es mi opinión.

14:03
Javier. Hola, Neko, ¿qué tal? Yo soy Javier, soy estudiante de música de la Universidad Alfonso X el Sabio.

14:10
Necko Vidal. ¿De la UAX? ¡Toma ya! Ahí he estado yo, a veces.

14:14
Javier. Y soy flautista clásico desde pequeño, lo mismo que tú, llevo 11 o 12 años estudiando música clásica. Y pues no sé si te ha pasado a ti o a alguno de tus compañeros que, justo cuando vas al conservatorio, terminas tus siete horas diarias de estudio y cuando vas para casa en el bus escuchas Bad Bunny, en lugar de lo que la gente pensaría que sería Chaikovski, que yo también lo amo…

14:42
Necko Vidal. Lo amas, ¿verdad? Te entiendo eh…

14:45
Javier. Te entiendo completamente.

14:46
Necko Vidal. Yo estoy enamorado de un muerto, ¿sabes lo que te quiero decir? Es así, es así. Claro que pasa. Y no te tienes que sentir peor músico por ello. Y la gente que te diga… Uf, es que me pongo malo. La gente que te diga que eres peor músico por llegar a casa y que te apetezca escuchar a Bad Bunny… Yo le diría: “Eres un poquito tonto, amor”. Ya está. No pasa nada. A lo mejor necesita alguien que se lo diga, y esa persona eres tú. Te dejo a ti el marrón de decírselo. Pero, a ver, es que tú sabrás, o sea, tú lo sabrás, estamos en contacto con la música clásica todo el rato. Nos mandan una obra y ¿qué hacemos? Escucharla mil veces y deprimirnos porque hay un asiático de cinco años que la toca mejor que tú. ¿Verdad? Eso pasa siempre. Entonces, nos toca reinventarnos. Si escuchas música de ahora, escúchala. Si es que a lo mejor de repente te viene una idea y dices: “Uy, voy a hacer esto”, y funciona. Yo no pensé que fuese a funcionar lo de tocar Britney Spears y Toxic en redes. Y fíjate, ¿sabes? Entonces, no es que seas menos músico por hacerlo, es que es lo que tienes que hacer. Tienes que adaptarte. Nos toca adaptarnos porque de otra manera es muy difícil trabajar aquí como músico.

16:13
Dylan. Hola, ¿qué tal, Neco? Yo soy Dylan y te quería preguntar porque, bueno, al final yo creo que todo el mundo idealizamos un poco lo que es la vida del músico, ¿no? Cuando pensamos en la vida del músico pensamos en giras, fama, dinero. Pero, ¿por qué hay muchos músicos que dicen que es una vida muy difícil?

16:31
Necko Vidal. Qué guay que preguntes esto porque es un tema del que nadie habla y que hay que hablar, ¿ves? Pues eso. Creo que, principalmente, hay dos motivos. El primero es que no es rentable estudiar música. Y el segundo es que el ambiente dentro del mundo de la música no es favorable. Y ahora procedo a explicártelo. ¿Por qué la música no es rentable? Porque dedicas muchísimo tiempo, pero muchísimo tiempo, o sea, yo cuando estaba en la carrera, no te exagero, a lo mejor tocaba cuatro horas por la mañana y tres por la tarde, cuatro y cuatro. Siete u ocho horas, seis un mal día, no te las quita nadie. Son muchísimas horas y es un sacrificio enorme. Es un nivel de trabajo comparable a los deportistas de élite en cuanto a tiempo de dedicación. Es tremendo el tiempo que tú dedicas. Y los resultados ante ese trabajo no son igual de grandes en ese sentido. Estudias mucho para poder llegar a fin de curso con la obra que te han puesto que tienes que tocar, repites eso todos los años, sales al mercado laboral y no hay nadie que esté apreciando eso. Entonces, es duro porque tú, como músico, te frustras un montón porque piensas, jolín, me lo he currado muchísimo. He dedicado los últimos 14 años de mi vida a tocar y tocar y tocar y tocar y tocar y, de repente, llegas al mundo real y hay tan poca oferta laboral para un músico clásico que te frustras un montón. Entonces, es muy duro asimilar que te vas a encontrar con un mundo que no va a apreciar tanto lo que haces y que, realmente, va a apreciar más que toques el cumpleaños feliz a que toques una sinfonía de Beethoven. Y para poder soportar eso hay que tener la mente muy fría y hay que ser muy consciente de quién eres, de lo que puedes llegar a hacer y a dónde quieres llegar, sin importarte lo que haga el resto. Por eso el consejo que yo siempre doy a la gente que está estudiando música es: haz tu camino sin importarte lo que esté haciendo otro. No hay que compararse con nadie, hay que estar muy seguro y muy convencido de lo que quieres hacer, y tienes que ser muy fuerte mentalmente para aguantar en ese mundo, por eso es tan duro.

18:59
Paula. Y, o sea, ¿te compensa como ser músico y tocar el piano y todo?

19:06
Necko Vidal. Ya, es que he sido un poco catastrofista, perdón. Es verdad, tienes toda la razón. Siempre te compensa saber tocar un instrumento. Siempre. Parece que a veces solamente nos enfocamos en que triunfa en la música el que da conciertos, triunfa en la música el que sale en TikTok, triunfa en la música el que realmente puede vivir de ello. Hay tantas maneras de triunfar en la música. Respondiendo a tu pregunta, siempre compensa. ¿Tú sabes el privilegio que es tener veintipico años que tengo, no voy a decir cuántos, y poder coger el violín y hacer lo que quiera con él? Puedo tocar lo que yo quiera. Cualquier melodía. Tengo un control absoluto sobre mi instrumento. No me acuerdo de mi vida antes de tocar el violín. Para mí, mi violín es mi vida entera. Y me parece un privilegio enorme. Hace falta gente que sepa de música, como yo sé y como tú vas a saber dentro de 20 años, ¿sabes? Hace falta gente así en un entorno. Cuando de repente ven a alguien que sabe de lo que está hablando a nivel musical, la gente alucina, parece que está viendo un mamut en el zoo. Y no es nada raro, es gente que ha estudiado música, ¿sabes? Y es hipernecesario. Entonces, sí compensa porque en algún sector vas a ser necesaria. A lo mejor de repente eres productora musical para algún cantante, a lo mejor eres arreglista para alguna sinfonía que te pidan, a lo mejor eres profe, para algo hay un hueco para ti. Hace falta buscarlo, pero siempre hace falta gente. Y claro que te compensa tener un control absoluto de un instrumento, claro que compensa, por supuesto que sí.

20:57
Clara. Hola, Necko, encantada, yo soy Clara. Yo también soy estudiante de música moderna y quería saber, ya que estás hablando de si te merece la pena y el esfuerzo de ser músico, quería hablar un poco de cómo llevas tú que cuando alguien te pregunta: “Ay, ¿a qué te dedicas?” Y les contestas que eres músico, que a veces como que no te toman muy en serio, a veces no es la mejor reacción, y si a lo mejor eso te ha afectado en algún momento, porque sé que puede ser muy frustrante.

21:25
Necko Vidal. “¿Qué estudias?” “Violín”. “¿Y qué más?” Yo llorando con callos, ¿cómo que qué más? Es lo típico. Cuando en el cole dije que yo quería estudiar violín, la primera respuesta que escuché en clase fue: “Otro a la cola del paro”. Cuando estaba estudiando en el Conservatorio, en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, hice una prueba de atril, que es la prueba para saber en qué atril vas en la orquesta, si tocas bien adelante y si tocas mal detrás, es que es humillante. Y toqué y el profesor que me estaba viendo me dijo, hace cinco años: “En cinco años te veo tocando en la calle, como mucho”. Cinco años después: “Hola, profe”. Creo que la narrativa la tenemos nosotros, no ellos. La narrativa del músico la tiene un músico, no el que opina que Bad Bunny es una basura, y no sabe lo que es una redonda. ¿Qué respondería? “Un beso muy fuerte”, les diría. Me refiero, al final es un privilegio estudiar música. Es un privilegio escuchar música y saber qué está pasando. Es algo tan bonito. Y ya de consejo que te doy, personalmente, aprovecha este tiempo. ¿Alguien más estudia música? Aparte de mi Paula y mi amigo también. Vosotros. ¿Tú también? Ah, tú eres la profe. No sé si me está amando u odiando, ahora mismo. Aprovechad todo el tiempo que podáis de estudiar música. No va a haber otro momento en vuestra vida en el que tengáis tanto tiempo para estudiar.

23:17
Blanca. Hola, Necko. Soy Blanca. Bueno, yo pensaba que mi pregunta era un poco rara, pero he visto que has declarado el amor a Chaikovski, entonces igual no. Es un poco historia ficción. ¿Qué artista clásico, compositor clásico, crees que triunfaría en la actualidad, en la música comercial actual?

23:37
Necko Vidal. A ver, todos eran bastante cuadro, la verdad. O sea, era gente bastante curiosita. Pero yo al que veo como una superestrella que triunfaría a nivel mediático, muchísimo, es Mozart. Mozart era un pedazo de sinvergüenza de los pies a la cabeza. Era increíble. O sea, Mozart, aparte de que tenía una capacidad pasmosa para componer muchísimas obras en poco tiempo, es uno de los compositores que más pronto murió. Su muerte es un misterio, además. Murió con 35 años y tiene de todo. De hecho, hace dos años se encontró un cuarteto de Mozart que no se había encontrado nunca y se estrenó en 2024, creo que fue. Siguen apareciendo obras de Mozart. Y era un prodigio, era una persona que tocaba el violín, tocaba el piano, con cuatro años ya tocaba estupendamente. Entonces, por la parte musical, Mozart. Por la parte personal, Mozart es que era la típica persona que tú le contabas una idea y él te escuchaba y entonces te decía: “Vale, no digo que tu idea sea mala, pero es que la mía es mejor”. Y te lo demostraba, ¿sabes? O a lo mejor le tocabas una obra y él se sentaba en ese momento y decía: “Podríamos hacer esto”. Y te mejoraba la obra, le daban una vuelta de tuerca y tú te quedabas pensando: “Pues ok, no sirvo para nada”. Entonces, a mí Mozart no me hubiese caído muy bien, la verdad. Sería esta típica persona que diría… Pero a nivel mediático sería un espectáculo. Él tenía una personalidad súper fuerte, era muy jovial, era un fiestero, bueno, es que no sé si contar intimidades de Mozart, pero bueno, son públicas, ¿no? Ya está. Era un sinvergüenza, o sea, él tenía a su mujer, pero luego le escribía cartas cochinas, escatológicas a su prima, y le daba igual, ¿sabes? Muchas de las obras que componía eran súper irónicas. Hay una historia súper divertida que es que claro, Mozart había gente con la que se llevaba un poco mal y gente que le caía mal. Entonces, lo que hacía muchas veces era componer obras extremadamente difíciles para que a ese solista en concreto no le saliese lo que él había compuesto. En ‘Don Giovanni’ esto pasa, uno de los solistas de la ópera de ‘Don Giovanni’ a Mozart le caía muy mal y le puso una tesitura y una serie de cosas súper complicadas para ponerle en un compromiso y que fuese más fácil que fallase. Ese era Mozart. Pues obviamente sería un influencer de la leche, Mozart. Tenía la capacidad de escuchar una obra sin haber escuchado nunca y, al momento, tocarla tal cual sin ningún tipo de fallo. Pues eso era algo… De hecho hay vídeos en TikTok ahora mismo de gente que hace eso y tiene millones de visitas. Tenía una risa súper escandalosa. ¿Habéis visto ‘Amadeus’? ¿Se llama ‘Amadeus’ la peli? No es sátira, su risa era así. Se dice, claro, o por como se describe. Era una persona muy excéntrica. Yo creo que, ahora mismo, llama mucho la atención lo excéntrico. Creo que sería incluso una figura queer, Mozart, fíjate lo que digo, me van a funar, pero bien, me cago en la mar.

26:56
Necko Vidal. Pero sí, lo sería, 100%. Además, está esta teoría, teoría más o menos probada, de que Mozart era masónico. En ‘La flauta mágica’, por ejemplo, hay muchísimos mensajes subliminales que hacen referencia a la masonería. Y de hecho, su muerte tan temprana se dice que tiene que ver con esos rollos chungos. Eso hace que la vida de Mozart sea aún más misteriosa y aún más interesante. Desgraciadamente, en el tema de la masonería y tal, que tampoco está demostrado ni nadie puede decir con certeza que eso era así, pero hay una creencia bastante firme de todo ello. Y era un fiestero de la leche, se lo gastaba todo, vivía arruinado. A pesar de que era una persona que ganaba un montón de dinero por sus estrenos y porque era una persona muy conocida y un referente y un prodigio, vivía arruinado constantemente. Porque el tío se tiraba de fiesta todo el día y le encantaba, además. Era un disfrutón tremendo. Y encima ese carácter excéntrico, ese carácter tan cómico para algunos e insoportable para otros, es que una personalidad así, en el día de hoy, la ves en cualquier lado y a la gente le gusta mucho. Luego también, por ejemplo, poniéndote otro ejemplo, Beethoven era todo lo contrario. Beethoven era un tío súper reservado, era un tío que tenía un carácter terrible, o sea, en un día de enfado llegaba a casa y tiraba toda la vajilla contra la pared, o sea, era una persona muy tremenda, pero sin embargo lo que musicalmente demostraba era una profundidad y un nivel de desarrollo musical increíble, plus, estaba sordo. De hecho, creo que fue la novena sinfonía, creo que fue la novena, igual me equivoco porque tengo muchos apuntes, pero una de las últimas sinfonías, él la dirigió absolutamente sordo. Los músicos estaban tocando, referenciándose con el jefe de sección, con el concertino, pero él estaba dirigiendo, escuchando la música en su cabeza. De hecho, acabó la sinfonía y él seguía dirigiendo porque no había acabado. Cómo de increíble tenía que ser lo que Beethoven transmitía si ni siquiera él sabía cómo estaba sonando. Él lo tenía en su cabeza, claro, pero él no lo sabía. Lo sabía porque tenía esa capacidad de poder hacer que en su cabeza sonase de una determinada manera. Pero, ¿no te parece fuerte que un sordo consiga hacer eso? A mí me parece increíble. Vamos, cualquier historia de superación de ‘Got talent’… “Pase de oro”, esto es así. Pero Beethoven, pues, una escala mucho mayor, ¿no? Entonces, son diferentes personalidades, pero realmente cualquier compositor sería una personalidad bastante visitada en redes sociales y en el mundo mediático, porque se busca bastante la personalidad circense. Y, por lo general, todos lucían bastante circo.

30:10
Blanca. Y ahora que nos has contado cosas de Beethoven y de Mozart, ¿alguien del panorama actual que viajase al pasado y que les hiciese competencia?

30:26
Necko Vidal. A ver, es que igual sueno reiterado porque es un poco mi hiperfigación ahora mismo, pero es que Rosalía lo que está haciendo… ‘Berghain’ es un bajo ostinato con estética de música sacra alemana, por eso está en alemán. Es que yo cuando escuché ‘Berghain’ me quedé de piedra, porque dije, o sea, la tía ha cogido una canción con estructura de bajo ostinato y estética de música sacra alemana del siglo XVI-XVII y ha tirado para adelante, y la ha llevado a su terreno y ha hecho lo que ha querido. O sea, ¿cuándo en la música popular actual alguien ha hecho eso? No, es que Mónica Naranjo con ‘Europa’ ya metió… No, perdona, Mónica Naranjo lo que hizo fue meter violines y meter cuerdas en música pop electrónica del momento, que casa muy bien. Hombre, un violín casa bien en cualquier sitio, que voy a decir yo también, ¿no? Pero me refiero que las cuerdas bien empleadas y bien tocadas, por lo general, casan bastante bien. Meter violines a algo moderno no es lo mismo que llevar a un plano moderno algo que en forma y en estructura es puramente clásico. Es impresionante, es increíble. O sea, la mente de Rosalía, a mí me da envidia el cerebro que tiene, porque pienso: “¿Cómo se me ocurría a mí hacer algo así?” Porque es tremendo, se ve que la tía ha estudiado. Vuelvo a decir, no es imprescindible saber de música para poder ser músico, o para poder disfrutar de la música, pero sí que es verdad que se nota mucho cuando alguien está formado, se nota muchísimo, y Rosalía está formada. Es una tía que sabe lo que está haciendo. Apelar a tantos temas que ha apelado, desde el punto en el que lo ha hecho, con la estética con la que lo ha hecho, y dándole ese toque musical clásico, la gente lo ha normalizado muy rápido, yo creo, pero es una barbaridad, es increíble lo que ha hecho. Y yo me quité el sombrero, yo de verdad que no me esperaba algo así de Rosalía, entonces estamos un poco obligados a que la música sea disruptiva, ya sea a nivel estética, ya sea a nivel sonoro o ya sea a nivel lírico, pero la música debe ser disruptiva, debe generar reacciones, preguntas, debates. Si haces algo demasiado igualado, en un periodo largo de tiempo, la gente se cansa porque estamos sobreestimulados y estamos recibiendo información por todos los lados. Tú quieres centrarte en aquello que te llama la atención, en aquello que es diferente. Y Rosalía ha apelado al mundo clásico. Rosalía está de gira con una orquesta. Me parece tremendo lo que ha hecho. Entonces ella no solamente sería competidora, sino que estaría encantada de trabajar con Mozart y con Beethoven. Porque además sé, tengo la certeza, de que muchas de sus referencias son compositores clásicos, como Wagner, le gusta mucho. Y ella apela mucho a ese tipo de cosas y se nota un montón.

33:32
Guille. Buenas, Necko. Encantado, soy Guille.

33:34
Necko Vidal. Encantado.

33:34
Guille. Quería hacerte una pregunta que es, durante la carrera y actualmente, ahora que trabajo, cuando tengo que estudiar, siempre me pongo música clásica porque me ayuda mucho a concentrarme. Pero cuando hago deporte, cuando estoy cocinando o cuando tengo que bailar, nunca lo hago. Entonces, ¿qué opinas sobre esto?

33:52
Necko Vidal. ¡Uf! Música clásica para hacer deporte, ‘nice’. Música clásica para cocinar, para… A ver, es que Beethoven para hacer cardio, te aseguro que acabas sudando como un pollo. Te lo digo de verdad, o sea, tú te pones los terceros movimientos de Beethoven, o los segundos, que dependiendo de cuál uno es más rápido, y tú dices: “Vale, voy a hacer cardio durante todo este movimiento al ritmo de Beethoven”. Acabas en el hospital, de verdad, deshidratado. Te voy a poner un par de ejemplos. Yo, personalmente, para hacer ejercicio opto por sinfonías que me hacen sentir un poco bucólico, te explico. O sea, esas melodías que me hacen sentir que estoy literalmente corriendo en un campo abierto, a mí me sirven. Entonces, yo qué sé, una pastoral de Beethoven, yo me la pongo mucho para hacer ejercicio. La pastoral de Beethoven es esta que hace… Voy a tocar otra vez. ¿La conocéis? ¿Os suena? ‘La flauta mágica’ de Mozart me la pongo muchísimo para correr, no sé por qué. Bueno, ‘La flauta mágica’ de Mozart, realmente, yo bailo un montón con ‘La flauta mágica’ de Mozart, de manera no irónica, de verdad. ‘La flauta mágica’ de Mozart, músicos, no vale, ¿alguien sabe decirme, tararearme algo de ‘La flauta mágica’? Ah… ¿Y si os digo que sí que podríais? Porque ‘La flauta mágica’ es esta señora que canta. ¿Ok? ¿Sabéis cuál es? Es muy conocida, es mi ópera favorita. Si alguien me quiere llevar a la ópera a ver ‘La flauta mágica’, yo se lo agradezco. Esa señora a mí me hace bailar, por ejemplo, porque además el contexto de ‘La flauta mágica’, bueno, bueno, otro día os lo cuento, si queréis. ¿O queréis que os lo cuente? Os lo voy a contar ya… Por ejemplo, ‘La flauta mágica’ es… Sí, sí, yo suelto el chisme, yo voy, voy, voy. ‘La flauta mágica’ es una ópera increíble, porque… Bueno, para empezar, yo siempre digo que Netflix existe gracias a la ópera. Netflix cada día que pasa que no hace una película de cada ópera que existe está perdiendo dinero, porque son impresionantes. Ayer fui a la ópera, justamente, y de verdad que es impresionante. Y ‘La flauta mágica’ es muy divertida porque trata de un chico que se llama Tamino que se encuentra a tres señoras, que son criadas de “la reina de la noche”, que es la señora que canta… eso. Perdón por eso. Se las encuentra y le enseñan una foto de una muchacha, tipo Tinder. Le dicen: “¿Te gusta?” Y dice: “Sí”. Y le dicen: “Ok, pues rescátamela, que la tiene secuestrada un tal Sarastro. Por favor, tráemela, que es mi hija y está secuestrada”. Y entonces Tamino va a por la hija, Tamino, y la tía se llama Pamina. Pin y pon un poco, ¿no? Pues eso. Y entonces, cuando Tamino llega al castillo de Sarastro, donde está Pamina secuestrada, resulta que la verdadera mala es la madre de Pamina, que es “la reina de la noche”, porque es una bruja y es malísima.

37:10
Necko Vidal. Y Sarastro lo que está haciendo es secuestrarla para protegerla, algo que no coincide con la realidad en absoluto, pero bueno, en esta ópera ocurre. Y entonces, cuando de repente Pamina se encuentra con su madre, que es “la reina de la noche”, le canta este aria tan famoso que todos conocemos que lo que está haciendo en ese momento es hechizarla para que mate a Sarastro, que es quien la ha protegido todo el día, para que ella misma sea la que le haga el trabajo sucio. Entonces, es muy emocionante porque, mientras canta, Pamina está retorciéndose porque le están conjurando para que mate al que le ha salvado la vida todo este tiempo. ¿Y qué pasa después? Pues id a verla y me contáis.

37:53
Hombre 4. Hola, Necko, ¿qué tal? Bueno, has mencionado a bastantes compositores y yo te sigo desde hace bastante tiempo.

37:59
Necko Vidal. Gracias. Te he escuchado decir bastantes veces que te consideras un ‘hater’ de Vivaldi. ¿Qué problema tienes con Vivaldi? ¿Qué problema no tengo con Vivaldi? Esa es la pregunta real. Sabes estas personas que las ves y dices: “Qué extra eres”. Ese es Vivaldi para mí. O sea, voy a darte un poco de contexto, ¿vale? A mí me pasa una cosa, y es que yo antes de ser influencer, bueno, creador de contenido musical, mi trabajo era tocar en bodas. No recomendable, pero bueno, te da para dinero en ese momento, ¿no? Mis amigos sabrán de lo que hablo, pues exactamente eso. Pues bueno, no es lo mejor que me ha pasado. Entonces, ¿qué pasa? Hay una obra en concreto, que voy a ejemplificar, que se llama ‘El canon de Pachelbel’, ¿de acuerdo?, que es esta famosa de… Estoy harto de esta obra, ¿vale? Pero estoy harto yo y está harto todo el colectivo clásico, porque un canon, por si alguien no sabe lo que es, es una obra que tiene distintas melodías que se van superponiendo y que, como tiene la misma armonía, al superponerse unas sobre otras, suenan bien. El canon es lo más repetitivo del mundo. De hecho, los que peor lo sufren son los chelos, porque los chelos tienen durante toda la obra, en grave, tienen… los cinco o seis minutos que dura la obra. Y la novia encantada, porque ella eligió una obra clásica para entrar. Entonces, ¿qué me pasa con Vivaldi? Pues que Vivaldi un día se levantó y dijo: “Me apetece ponerle sonido a las estaciones, será divertido”. No es divertido. Divertido para ti que no tienes que tocarla, ¿sabes lo que te quiero decir? Entonces, Vivaldi es un compositor increíble. A mí me gusta mucho. Los conciertos que tiene Vivaldi me encantan. Es uno de los mejores compositores de la época barroca clásica que existen, ¿vale? Más barroco que clásico, igual. Más barroco, de hecho, barroco, sí. Y es muy guay. ¿Qué pasa? Antes he dicho que a la música clásica le falta información. ¿Qué ocurre? Que con las cuatro estaciones no hace falta mucha información para entender lo que está sonando. ¿Primavera? Pues primavera, ¿sabes? Entonces, tienes a un violinista en un momento haciendo esto durante ocho compases. Que es el trino de los pájaros. Genial. Es una idea estupenda, pero no me apetece. Tienes en el presto del verano, vale, es que el Vivaldi era muy tremendo. Tienes en el presto del verano, pues, un motivo que podría ser… Tranquilito, todo el mundo. Pero no, es…

41:10
Necko Vidal. Y encima barroco, que tocar barroco…, me encanta tocar barroco, pero me gusta barroco, Bach, me gusta otro tipo de barroco. Entonces, ¿qué pasa? La gente ha quemado mucho ‘Las cuatro estaciones’, muchísimo, o sea, todo lo que la gente no sabe de música clásica, lo sabe de ‘Las cuatro estaciones’, Entonces, mira algo más, si has entendido ‘Las cuatro estaciones’, ¿qué te hace pensar que no puedes entender otras obras que hay que leer un poquito más para entender qué está pasando? Hay historias buenísimas, de verdad, y hay cosas súper chulas. Entonces, para mí no es un odio a Vivaldi, sino más bien una reivindicación a que la gente se interese por más obras aparte de ‘Las cuatro estaciones’, que hay un montón que son súper bonitas, incluso si me sacas más obras de Vivaldi que no sean ‘Las cuatro estaciones’, te lo compro también porque tiene obras increíbles Vivaldi, no solamente ‘Las cuatro estaciones’, ¿sabes? Entonces, es un poco eso. No odio a Vivaldi, no me harta, me supone una frustración que la gente no salga de ahí cuando hay un mundo mucho más grande dentro de la música clásica

42:15
Paula. Hola, Necko, mi nombre es Paula y quería decirte que soy gran fan de la música. desde pequeñita siempre me ha gustado disfrutar la música y sentirla, sobre todo. Y siempre me he preguntado algo que me gustaría ver si me lo podrías saber responder, y es que la música nos hace reír, nos hace llorar e incluso nos hace recordar cosas que creíamos ocultas en nuestro interior.

42:36
Necko Vidal. Para mí un ejemplo muy importante, por ejemplo, es la banda sonada de ‘Interestelar’, porque siempre me remueve muchas cosas por dentro y me gustaría saber si me podrías responder por qué ocurre eso. Gracias por tu pregunta, es súper chula. Parto de una frase que he dicho antes: “La música es una pasada”. Hay algo que le pasa a las personas con Alzheimer, que es que cuando están en las últimas, cuando empiezan ya a olvidar quiénes son o quién es su familia, de repente suena una música importante para ellos y se acuerdan. No soy científico ni neurólogo ni tengo ni idea de cuál es el procedimiento para que eso ocurra, pero pasa. O sea, la memoria musical es algo impresionante, en todo ser humano, y creo que eso la coloca en una de las artes más increíbles que existen. La música tiene ese componente hipnótico, enigmático, que una vez más tiene que ver con los sentimientos o con las emociones o con el contexto que nosotros decidamos darle a esa música. Las bandas sonoras funcionan porque suena la banda sonora y tu mente va a esa escena de esa película y esa película te hace sentir algo y tú reaccionas. Pero en ese momento está sonando solamente la música. Las bandas sonoras, por lo general, son orquestas, son instrumentos, en su mayoría son clásicos. No hay muchos elementos electrónicos, salvo ya algunas más modernas que sí que meten otras cosas, como por ejemplo ‘Interestelar’, pero por lo general parten de instrumentos clásicos. ¿Por qué una música, que es puramente clásica, que a nivel forma es igual que una banda sonora, no te produce eso? Porque no hay contexto y porque no hay identificación. Cuando tú tienes eso, es perfecto. Y no tienes por qué sentir esa emoción y esa identificación ligada, directamente, a la historia que está ocurriendo. No tienes por qué. Tú puedes darle tu propia interpretación, eso es lo guay de la música, eso es lo guay de poder interpretarla, que yo cuando recibía una obra que tenía que interpretar, yo escuchaba cuál era el contexto, pero luego yo lo podía llevar a mi terreno, absolutamente. Una de las obras que más me marcó a mí en ese sentido, voy a tocar un poco, es una obra que se llama ‘La meditación de Thaïs’. ‘Thaïs’ es una ópera de Jules Massenet que habla de, te lo voy a contar en idioma actual, de una influencer. No era influencer pero así lo entiendes, que ella era muy vivaracha, muy mona, muy pues eso, de vivir la vida al límite y, de repente, un cura se obsesiona con ella y la empieza a llevar como a un camino de fe.

45:57
Necko Vidal. ‘Plot twist’, el cura está enamorado de ella, lo que está pasando en realidad. Entonces, hay una transición de Thaïs, que es la influencer, de esta vida de tía chulísima a un camino más espiritual. Y entonces, en medio de la ópera, que es todo cantado, de repente hay un solo de violín y orquesta que se llama ‘La meditación de Thaïs’, que es como un momento en el que Thaïs entra en este proceso de vengo de aquí e igual me interesa este otro mundo. Y cuando yo interpreté esa obra, ahora os voy a tocar un cacho, a mí me sirvió también para un momento de introspección increíble y de sacar un montón de conclusiones acerca de mi persona, que no las voy a compartir porque son personales, pero me refiero que a mí me ayudó también a verme en diferentes planos, no necesariamente espiritual, pero sí hacer como este viaje que hacía esta persona que en realidad era un personaje, ni siquiera era una persona real. Y cuando yo pude interpretar esa obra, y la hice real en mí, o sea, para mí, es una obra muy sencilla, muy muy sencilla, pero que para mí es una de mis obras favoritas solo por eso. Y no es un paganini, es ‘La meditación de Thaïs’, que es muy sencilla y que suena así. Gracias. Entonces, no sé cuántos conocían esta obra, pero esto es música clásica. Esto no es Ariana Grande, esto no es Jason Derulo, esto no es Rosalía, esto es música clásica, Jules Massenet. Y creo que habéis podido disfrutar de ella sin necesidad de haber estudiado música en algún momento. La música clásica no está muerta, está de viaje, es lo que yo digo.

49:07
Necko Vidal. Nunca pasa de moda. Si es que se reinventa constantemente. Entonces, respondiendo a tu pregunta, hay algo en la música que queda sellado en nuestra mente, en nuestro cerebro, que no se va a ir nunca. Y yo estoy seguro de que si algún día, toco madera, tuviese Alzheimer, ojalá que no, Dios no lo quiera, sé que me acordaría siempre de esto. Y sé que me pondrían ‘La meditación de Thaïs’ y yo sabría lo que está sonando y volvería a sentir las mismas cosas que sentía cuando la interpreté por primera vez en mi vida.

49:48
Ana. Hola, Necko. Soy Ana y yo soy profesora de música, soy musicóloga, realmente, así que mi papel es dar historia de la música, formas y géneros. Entonces, me alegra mucho que hayan salido varios temas a lo largo de la conversación, de hecho han salido varios nombres, Taylor Swift, Rosalía, que ellas ahora parece que están muy de moda, son un ejemplo de escribir sobre el desamor. La propia Rosalía, yo muchas veces digo en clase que la canción de ‘La perla’ es una reinvención de ‘Paquita La Del Barrio’, pero, a su vez, es una reinvención de esos trovadores medievales que hacían cantigas de escarnio. Entonces, cómo eso va evolucionando, parece que es algo súper novedoso, pero, realmente ya estaban hace un montón de siglos. Entonces, como profe, que muchas veces los alumnos piensan que puede ser algo aburrido estudiar música antigua, quería pedirte consejo o ayuda sobre algunos ejemplos de estas canciones de desamor o estas temáticas que ahora pueden estar tan de moda, pero que realmente no son nuevas, que ya han existido, y cómo podemos trasladar eso, tanto al aula como al gran público, para que se interesen, precisamente, por estudiar esa historia de la música o estudiar esas características que luego van reapareciendo.

51:12
Necko Vidal. Claro. Muy buena pregunta, muchas gracias. El desamor y el tirar dardos a la persona que no te quiere de manera un poco enfadada es más de ahora que de antes. Justamente el desamor hablo, no el amor, porque piensa que antes, lo que un compositor hacía, cuando alguien no le quería, era llorar cinco meses y componer mil sinfonías hablando de lo mal que estaba y lo duro que era el amor… Entonces, era desamor, no a lo mejor de despecho, pero sí como de tristeza. Pienso mucho en Brahms. Brahms vivió un triángulo amoroso. Es que esta historia, por favor. Brahms, Johann Brahms, un compositor romántico, él tenía un profesor que se llamaba Robert Schumann. Robert Schumann tenía una esposa que se llamaba Clara Schumann. Brahms llega a dar clases con Robert Schumann y se enamora de Clara Schumann. Pero Clara Schumann tampoco pone límites que digamos. Entonces, es un poco ‘La isla de las tentaciones’, Robert Schumann y Clara Schumann van a la isla y Brahms es un poco el tentador, pues sí, así fue un poco más o menos. Y entonces hay un montón de sonatas de Brahms que eran códigos ocultos para Clara. Y Clara, eso, calladita, muy guapa y sin decir nada, porque también Robert Schumann estaba un poquito perjudicado, se había intentado suicidar tirándose al río y le salió mal y se quedó un poco mal. O sea, era un tío que estaba muy perjudicado a nivel salud. Y encima, sin saber la que se traía con Clara, le nombró a él protector y guardián de su familia para que cuidase de su mujer mientras él estaba malito. O sea, Brahms tenía más cara que espalda, por favor. Lo que pasa es que Brahms era muy romántico, entonces hacía estas sonatas para Clara y Clara recibía las cartas de Brahms y se las guardaba todas. No hay nada que demuestre que llegaron a tener algo, a mí me gusta pensar que sí, porque entonces escucho las sonatas y me imagino la historia. Pero es que las sonatas de Brahms son tan bonitas, son tan preciosas. Tú escuchas las sonatas de Brahms, es que son muy bonitas. Me falta un piano que me acompañe, pero tiene melodías preciosas. Por ejemplo, yo pienso en esta. Y sigue. Es que es una sonata muy larga y no tiene ningún silencio, si no paro ahora, no paro en cinco minutos. Pero Brahms escribía estas sonatas para Clara Schumann con motivos que Clara entendía y que se callaban entre ellos porque era su secreto, con estructuras armónicas que ellos sabían lo que estaba pasando cuando esto estaba sonando. A la gente, sobre todo a los chicos, les va un salseo más que a un tonto un lápiz. Tú les comparas el triángulo amoroso de Brahms y Schumann con el triángulo amoroso de Olivia Rodrigo, Sabrina Carpenter y el otro que no me acuerdo cómo se llama, y te lo compran, porque es un poco lo mismo. Bueno, Olivia fue un poco más despechada, pero al final a la gente le va eso.

54:32
Necko Vidal. Y, sobre todo, una cosa muy interesante es que no había tanto despecho amoroso, o sea, había despecho amoroso a nivel triste y demás, eso sí, pero también había mucha reivindicación y muchos dardos lanzados, sobre todo a nivel político. Shostakóvich compuso una ópera que a Stalin no le gustó, por lo que sea. Claro, en el momento en el que Stalin gobernaba, eso era un régimen en el que solamente se podía lo que a Stalin le convenía. ¿Qué pasa con Shostakóvich? Shostakóvich es bastante post-romántico y entonces tenía una manera de componer muy disruptiva y muy fuerte. Y entonces, la ópera ‘Lady Macbeth’ de Shostakóvich es muy disruptiva a nivel musical, es muy sonora, es muy fuerte. Entonces, Stalin manda a que lo busquen, que lo busquen para matarlo, porque no puede ser que esté alterando el orden público de esta manera. Y entonces, Shostakóvich, se dice que él dormía vestido con la maleta hecha, porque en cualquier momento llegaban los soldados y se lo llevaban. Y aún así compuso la quinta sinfonía suya, que, entre toda la estética casi impresionista, machacante de Shostakóvich y los ruidos, de repente compone esa sinfonía que era clásicamente perfecta y clásicamente repetitiva. Entonces, Stalin escuchó eso y dijo: “Ah, muy bien, perfecto”. Y lo que estaba haciendo Shostakóvich realmente era componer de manera satírica una obra estéticamente clásica que nunca había hecho para, de alguna manera, decir: “Puedo hacer ese tipo de música”. De hecho, es muy repetitiva la sinfonía. La quinta sinfonía de Shostakóvich es muy muy repetitiva, en algunos casos, y, en ese momento, lo grandioso de ese dardo lanzado es que ha tenido contento a Stalin que le quería perseguir pero, sin embargo, se está riendo de él y no lo sabe. Los dardos de la música clásica son muy ingeniosos. Ah, bueno, un ejemplo que me encanta, Saint-Saëns. Saint-Saëns, con ‘El carnaval de los animales’, que he mencionado antes, parece una obra que es para niños, porque cada pieza es un animalito. Entonces, pues tienes los elefantes, tienes el acuario, tienes el canguro, tienes las gallinas y parece que es una obra para niños, pero cada obra es un animal que Saint-Saëns está relacionando con un compañero de profesión. Y está utilizando maneras de componer de cada compañero al que está criticando para exagerarlas y que sea divertido. Eso es lo que está haciendo Saint-Saëns con ‘El carnaval de los animales’. Pero ha quedado como una obra para niños, qué genial, porque para acercar la música clásica a los niños es estupendo. Pero realmente el dardo que está lanzando Saint-Saëns es eso. Entonces, por estas cosas a mí la música clásica me parece maravillosa, me parece increíble. La gente me dice: “¿Cómo puedes? Has estado 14, 15 años estudiando música como un loco. ¡Qué aburrido!” No me ha aburrido para nada, para nada me ha aburrido. Ha sido una experiencia y sigue siendo una experiencia tremenda, porque yo no he dejado de estudiar y no voy a dejar de estudiar nunca. Un músico es desde que empieza hasta que muere. Esto es así. O hasta que te da la cabeza para poder seguir tocando, ¿no?

57:49
Necko Vidal. Entonces, para terminar, os voy a interpretar una pieza que he escogido, que creo que os va a ayudar a entenderlo un poco más. He intentado elegir un punto medio entre ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi, que es lo que todo el mundo sabe, y que me niego, y algo demasiado sofisticado que no podáis entender. Entonces, ya que he mencionado ‘El carnaval de los animales’, voy a tocar una de las piezas de Saint-Saëns que se llama ‘El Cisne’, que es la única pieza de ‘El carnaval de los animales’ en la cual él hace un trabajo de introspección y compara su vida y su evolución con la evolución de un patito feo que acaba en cisne. Entonces, vais a ver cómo hay un primer motivo que se presenta, que se va alterando, una parte central un poco más inquietante y una parte final que recoge el tema principal y que acaba en algo bello como es un cisne. Entonces, ¿cuánto he tardado en contaros esto? Dos minutos. Y ahora voy a tocar música clásica y estoy seguro de que creo que vais a entender perfectamente lo que estoy haciendo y lo vais a poder disfrutar, incluso llevarlo a vuestro terreno.

01:01:19
Necko Vidal. Entonces, volviendo al principio, Paula, ¿qué le dirías a alguien que dice que la música clásica es aburrida?

01:01:29
Paula. Le diría que primero tienes que escucharla y tienes que pasar muchas horas escuchándola e intentándola entender, para luego saber si te gusta o no.

01:01:44
Necko Vidal. Perfecto, para luego saber si te gusta o no. No lo habría definido mejor. Es eso al final. Yo solo espero que, saliendo de aquí, lleguéis a casa y este año en ‘Spotify Wrapped’ vuestro top 1 artista sea Bach o Beethoven o Mozart. En mi caso fue: 1, Taylor Swift, 2, Chaikovski. Fue así. Pero creo que si me ha sido dada esta oportunidad para poder divulgar en las redes sociales sobre la música y he tenido este privilegio, porque es un privilegio. O sea, las redes son una suerte. Es verdad que hay que saber estar en el momento específico y hacerlo de una manera determinada para que aquello funcione. Pero también hay un componente de suerte tremendo y yo considero que he tenido mucha suerte también. Entonces, si me ha sido dada esta oportunidad, mi único objetivo en la vida es poderle contar a más gente que no entiende la música clásica que le puede dar una oportunidad y que te puede gustar. Y que realmente vas a llegar al punto de decir: “No es que no me gustara, es que no sabía que me podía gustar”. Porque es que realmente es algo que te puede gustar muchísimo. Y si me ha sido dada esta oportunidad para hacer entender esto a la gente, yo encantado. Y con que haya una persona que cambie su parecer de la música clásica de antes de esta charla a después, de verdad que me voy feliz de aquí. Así que muchísimas gracias, chicos.