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Cuatro tácticas para cultivar la paz interior

Robin Sharma

Cuatro tácticas para cultivar la paz interior

Robin Sharma

Escritor y experto en liderazgo


Creando oportunidades

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Robin Sharma

Robin Sharma es escritor, conferenciante internacional y uno de los grandes referentes del desarrollo personal, el liderazgo personal y la transformación humana. Autor de libros como El monje que vendió su Ferrari, El club de las 5 de la mañana, La riqueza que el dinero no puede comprar y El líder que no tenía cargo, ha inspirado a millones de personas a repensar el éxito, cultivar la paz interior y construir una vida con más propósito, disciplina y bienestar.
Antes de convertirse en una de las voces más influyentes del crecimiento personal, Robin Sharma trabajó como abogado. Aunque había alcanzado aquello que la sociedad suele asociar con el éxito profesional, descubrió que se sentía vacío y comenzó un camino de autoconocimiento, meditación, lectura, escritura y búsqueda de sentido. De esa transformación nació una obra centrada en la vida interior, los hábitos diarios, la neuroplasticidad, la gratitud, la salud y la creatividad.
A través de sus libros y conferencias, Sharma ha conectado con millones de personas para mostrarles que cultivar la paz interior, trabajar la disciplina diaria y atreverse a seguir aquello que de verdad nos mueve, incluso cuando los demás lo consideran una locura, puede abrir el camino hacia una vida más plena y consciente.
En esta conversación, Robin Sharma reflexiona sobre la crisis de conciencia de nuestro tiempo y sobre cómo recuperar la paz interior en un mundo marcado por la prisa, la tecnología, la distracción y la desconexión humana. A través de ideas como la rutina matinal, El club de las 5 de la mañana, la fórmula 20-20-20, el sabático digital, la responsabilidad personal y las ocho formas de riqueza, propone una mirada profunda y práctica sobre cómo transformar la vida desde pequeñas acciones sostenidas en el tiempo.
Su mensaje une desarrollo personal, bienestar emocional, liderazgo, espiritualidad, salud mental y propósito de vida para recordarnos que el verdadero éxito no se mide solo por el dinero, la productividad o el reconocimiento, sino por la forma en que vivimos, trabajamos, amamos, descansamos y servimos a los demás.


Transcripción

00:00
Robin Sharma. Creo que en el momento actual nuestra sociedad sufre una crisis de conciencia. Vivimos en un mundo en el que hay demasiadas personas a las que no les importan los sentimientos de los demás, y tampoco se preocupan por hacer un buen trabajo. No les importa el mundo. Me parece que, en muchos sentidos, vivimos en una cultura en la que todo es un poco demasiado fácil, un poco demasiado blando, un poco demasiado egoísta, un poco demasiado distraído. Y hemos olvidado lo que significa ser humano. Quiero empezar compartiendo con vosotros aquellos momentos de mi vida en que estaba buscando una nueva dirección. El primero fue hace muchos años. Yo era un joven abogado litigante. Había hecho todo lo que el mundo decía que debía hacer para ser feliz y tener éxito. ¿Y qué dice el mundo? “Consigue una buena educación, trabaja duro, gana mucho dinero, vive en un buen lugar y serás feliz”. El único problema es que me despertaba por la mañana, me miraba al espejo del baño y estaba completamente vacío. Por eso me sumergí en un viaje. Aprendí a meditar y a ayunar, leí grandes libros, leí sobre las grandes mujeres y hombres del mundo. Poco a poco empecé a hacer cambios en mi vida. Escribí un libro llamado ‘El monje que vendió su Ferrari’, dejé mi trabajo como abogado… y eso no gustó a mis padres. Así fue cómo emprendí una nueva ruta que cambió mi vida. La lección que aprendí de todo eso es que, a veces, tienes que hacer algo que el mundo considera una locura, pero que tu corazón sabe que es verdadero, para llevarte al lugar más extraordinario. El segundo momento en el que me estoy moviendo en una nueva dirección, quizá os sorprenda, es justo ahora mismo. Por favor, no penséis que soy una especie de gurú. Estoy aquí arriba, en el escenario de los gurús, pero, por favor, no penséis que soy diferente de vosotros, que soy un gurú, que tengo todas las respuestas, que me despierto cada mañana con perritos bailando, arcoíris, mariposas y una luz brillando detrás de mí. Yo también soy una persona normal. Ahora mismo estoy atravesando un cambio que quiero compartir con vosotros, con mucha honestidad. Durante unos 30 años he estado en escenarios, hablando ante grandes audiencias de todo el mundo, audiencias de 10.000, 20.000, 30.000 personas, haciendo apariciones en medios, creando contenido para redes sociales. Pero estoy en un momento de mi vida en el que estoy replanteándome el éxito. Y para mí el éxito ya no es subirme a escenarios. Me estoy moviendo hacia una etapa en la que quiero vivir una vida más tranquila. Creo que lo que voy a hacer durante los próximos diez o quince años va a ser estar en mi casa del campo, con mi pareja Elle y nuestro perrito, escribiendo libros. Voy a viajar muchísimo menos. Pronto voy a sacar un libro que se titula ‘El robot y el jardinero’.

03:26
Robin Sharma. Luego os cuento un poco sobre él. Saldrá dentro de unos meses. Escribiendo ese libro volví a enamorarme de la escritura. Me enamoré de una vida tranquila y creativa. Así que incluso en este punto del camino, estoy asumiendo un riesgo valiente y estoy probando algo realmente nuevo, una nueva forma de vivir. Creo que de eso va el juego. Siempre quieres evolucionar. Siempre quieres crecer.

03:55
Leticia. Hola, Robin, soy Leticia y me gustaría que nos compartieras a lo largo de este tiempo de transformación y de cambio en tu vida, ¿qué fue lo que te hizo ver un antes y un después?

04:08
Robin Sharma. ¡Guau! Lo más difícil que he tenido que descubrir sobre mí mismo es que ser ambicioso, tener grandes sueños para servir al mundo lo mejor que pueda, ser perfeccionista, no es algo malo. ¿Habéis visto esa película donde sale Russell Crowe, ‘Una mente maravillosa’? ¿La habéis visto? Él tenía demonios en la cabeza. Y al final de la película su amigo le dice: “¿Has soltado a los demonios?”. ¿Recordáis eso? “¿Has soltado las voces?”. Y él responde: “No, pero he hecho las paces con ellas”. Durante muchos años de mi vida pensé que la ambición y el empuje, tratar de servir y ayudar a la gente, escribir estos libros, de los que a veces hago hasta 20 o 30 borradores… pensaba que todo eso era un defecto, algo malo. ¿Y qué he comprendido ahora, en esta etapa de mi vida? He hecho las paces con ello. Me he dado cuenta de que muchas de las cosas que creemos que son heridas, en realidad son dones instalados de fábrica. Así que en lugar de intentar sanarlas, ¿por qué no intentas darte cuenta de que te han convertido en quien eres? Y también me gustaría ofrecer alguna táctica o un consejo práctico para desarrollar más autoconciencia. La idea es levantarse temprano por la mañana. ¿A qué hora? Bueno, no os voy a caer bien. Tengo que deciros que las cuatro de la mañana son las nuevas cinco de la mañana, pero eso será otra conversación para cuando vuelva. Encontrad algo de tiempo temprano, por la mañana. De verdad, hay algo especial en ello. Millones de personas se han beneficiado del libro ‘El club de las 5 de la mañana’, ¿por qué? Porque el mundo es ruidoso. A las ocho, hay ruido. El mundo ya va rápido. La energía es distinta. Hay una razón por la que todos los místicos de diferentes tradiciones religiosas, los santos, los sabios, se levantan con el sol. Y es porque es un momento de quietud intensa. Mirémoslo desde el lado científico. ¿Sabíais que mientras dormís el cerebro tiene un mecanismo para lavarse a sí mismo? Así que recién levantado, antes de mirar tus notificaciones y Tik Tok tienes el cerebro limpio, tienes el alma purificada. Por lo tanto es un gran momento para escribir un diario, es un gran momento para rezar, es un gran momento para leer libros sagrados o libros de sabiduría. A esa hora la huella es más profunda. Tiene sentido, ¿verdad? La forma en que empiezas la jornada te marca el estado de ánimo del resto del día. Así que aquí va una táctica. Se llama MVO: meditación, visualización y oración. Yo llevo unos dos años haciéndolo. Lo hago a las cuatro de la mañana, pero podéis hacerlo a las cinco. Podéis hacerlo a las diez de la mañana. Sí, podéis hacerlo a las 10. Pero esta técnica ha transformado mi vida. No me sentaría aquí a deciros esto si no fuera verdad. Todos buscamos herramientas que de verdad funcionen, ¿cierto? Y esto ha cambiado mi vida. ¿Cambió mi vida en una semana? No. ¿Cambió mi vida en un mes? No voy a decir que lo hiciera. Pero a lo largo de unos seis meses, realmente empezó a cambiar mi estado de ánimo, mi mentalidad, mi energía, mi confianza y mi fe.

07:56
Robin Sharma. Y aquí hay un punto muy importante. Tu propia identidad, la forma en que te ves a ti mismo, determina tu rendimiento. Si quieres más dinero, más amor, más salud, más felicidad, una casa más bonita, más influencia, no es que no puedas tenerlo. Es que tienes una historia que has desarrollado a partir de tu programación, de tus padres, de la sociedad, de los libros que has leído, que dice que no puedes tenerlo. Entonces, ¿qué es el MVO? Date aproximadamente una hora cada mañana, lo más temprano posible. Aprovecha que está todo en silencio para meditar, aunque solo sea cinco minutos. Si puedes dedica diez o quince minutos a meditar. Voy a comentaros cómo medito. Os va a ser útil que os cuente cómo medito, ¿verdad? Empiezo la meditación trabajando la respiración. Hago una inhalación y una exhalación. Lo hago cinco veces, una inhalación profunda, una exhalación. También observo qué está pasando en mi cuerpo, si hay tensión… Respiro hacia el cuerpo. He ido aprendiendo. Preguntabas por el autoconocimiento, Leticia, la autoconciencia. Por ejemplo, si siento miedo en mi cuerpo, a menudo es tensión. Pues respiro hacia ella. A veces uso un mantra: servicio, paz, felicidad, valentía. En eso consiste mi meditación de diez minutos. Después de la M, tenemos la V, la visualización. Empiezo a imaginar que me comporto como la persona en la que quiero convertirme. Voy a sacar un nuevo libro, como he mencionado, así que me imagino personas leyéndolo, llenándose de luz, llenándose de confianza, saliendo al mundo, haciendo cosas increíbles. Lo veo. Veo a gente leyendo el libro en aeropuertos y en trenes… bailando. No, no, bailando, no. Haciendo el chachachá. No, tampoco, pero lo veo. Veo el libro siendo luz. Y luego visualizo mi vida familiar. Visualizo una gran salud. Todos los grandes atletas visualizan. Así que M, meditación, V, visualización, y O. ¿Qué dije que era la O? Oración. Toda oración es escuchada. Así que durante 10 minutos, como parte de esta rutina matinal, rezo. Rezo por mis padres que son mayores. ¿Cuántos de vosotros tenéis padres aquí? Es una gran bendición y los echaréis de menos cuando ya no estén. Así que rezo por mis padres. Rezo por mi pareja, Elle. Rezo por mis hijos. Rezo por mi familia más amplia. Rezo por mi perrita. Rezo por mi equipo. Rezo por mis vecinos. Rezo por mis clientes, mis lectores y mis seguidores. Tengo una oración muy clara y la hago cada mañana. Si hicierais algo así, aunque fuera cinco días a la semana, empezaríais a cambiar. Pero a alguien que no hace ningún trabajo no le va a funcionar nada. Tenemos que ejercitar las ideas. Espero que eso os sea útil. Muy bien.

11:22
Lorena. Hola, Robin, soy Lorena. Te sigo ya desde hace bastante tiempo y soy consumidora de tus vídeos. Y siempre se me queda una pequeña curiosidad, que es si realmente la gente conoce de ti esa faceta tuya que casi nunca se ve en los vídeos. ¿Crees que la gente te entiende de verdad, lo conoce de verdad?

11:51
Robin Sharma. Vale, me estás preguntando qué parte de mí no ve la gente. Eso es una pregunta muy peligrosa. No ven que soy un artista. Creo que nos sentimos más vivos cuando hacemos cosas difíciles. Nos sentimos más vivos cuando nos quedamos realmente en silencio y empezamos a escuchar nuestra voz interior. Y creo que cada uno de nosotros, en esta sala, ahora mismo, sé que suena muy sencillo, pero todos tenéis una voz sabia dentro de vosotros que sabe exactamente qué trabajo deberíais estar haciendo, qué valores deberíais vivir, qué pensamientos son mejores para vosotros, qué personas son mejores para vosotros. Podéis llamarlo Dios. Podéis llamarlo vuestro superpoder. Podéis llamarlo el universo. Podéis llamarlo vuestra consciencia. No creo que el nombre importe tanto como el hecho de que tenemos un poder y una sabiduría dentro. Cuando escuchamos esa sabiduría, una táctica para que sepáis cómo hacerlo en este mundo ruidoso, es pasar más tiempo en silencio y así empezareis a escuchar esa voz de sabiduría. Algo que la gente creo que no sabe sobre mí es que me encanta el arte. Empecé a pintar hace unos dos años. Cuando estoy pintando en mi estudio consigo fluir y olvidarme del mundo. ¿Qué más puede ser que la gente no sepa sobre mí? Que soy amante de los perros. ¿Alguien ama a los perros? El libro que acabo de publicar, que se titula ‘La riqueza que el dinero no puede comprar’, trata sobre las ocho formas de riqueza. El mundo nos dice que tenemos una forma de riqueza y que debemos perseguirla: el dinero. En este libro se explica que hay ocho formas de riqueza para ser una persona verdaderamente rica. En él hablo de mi mejor amiga, que es una pequeña Chorky de poco más de dos kilos, que es una mezcla de Yorkie y de Chihuahua. Cree que la casa es suya. Cree que es un león, aunque es así de pequeña. Y pasa la mayor parte de sus días conmigo. La gente no sabe que soy amante de los perros. Pongámonos profundos. ¿Qué tal si nos ponemos más profundos? Diría que la gente no sabe que a menudo tengo muchas dudas sobre mí mismo. Quiero ser muy honesto con vosotros y con los millones de espectadores que me pueden estar viendo. El simple hecho de ser una persona creativa significa que vas a tener dudas. Creo que el simple hecho de ser humano significa que algunos días tendrás dudas. No hay nada malo en ti. No estás roto. Somos humanos. Además, me parece que para cualquier líder y emprendedor, y para cualquier artista y persona creativa, cuanto más arriesgas, cuanto más creces, cuanto más te fuerzas, más dudarás de lo que estás haciendo en el mundo. Voy a volver a este libro que acabo de terminar de escribir, que lo tengo muy fresco en la mente. ‘El robot y el jardinero’. Mi editora, Lucía, me dijo ayer: “Es un libro muy diferente a ‘El club de las 5 de la mañana’ y ‘El monje que vendió su Ferrari’”. Y empecé a llorar. No, no lloré. Pero es un libro muy diferente.

15:23
Robin Sharma. Es mucho más literario. Los personajes están mucho más desarrollados. En ‘El monje que vendió su Ferrari’ o ‘El club de las 5 de la mañana’, la enseñanza era muy clara y explícita. En ‘El robot y el jardinero’, es muy silenciosa y contenida. Eso fue muy difícil para mí y es un gran riesgo que estoy asumiendo, porque podría limitarme a repetir mi fórmula ganadora y sacar otro bestseller. Pero creo que el mayor peligro del éxito es que repitas tu fórmula ganadora. Creo que el éxito es peligroso porque dejas de asumir riesgos. Y así, seas artista o una persona de negocios, seas madre, padre, profesor, policía, creo que cada día debes asumir pequeños riesgos, pequeños actos de valentía, para seguir creciendo y no convertirte en la misma persona que solías ser. Esas son algunas cosas que la gente quizá no sepa sobre mí. Dime algo que la gente no sepa sobre ti.

16:26
Lorena. Pues yo creo que me he sentido muy insegura de mí misma. Igual, al final también estoy en un campo un poco creativo y el tener ese miedo de lo estoy haciendo bien, estoy llegando a donde quiero llegar, lo estoy haciendo por el camino que quiero recorrer, esa inseguridad que a lo mejor aparentemente no lo parece, pero sí la tengo dentro de mí.

16:52
Robin Sharma. Dudas de ti misma porque te importan las cosas. Y cuando miras a Picasso, cuando miras a cualquier gran emprendedor, miras a cualquier gran padre o madre, miras a cualquier ser humano, les importan las cosas. Creo que nuestra sociedad, actualmente, está sufriendo una crisis de consciencia. Vivimos en un mundo donde hay demasiadas personas a quien no les importan ni se preocupan por los sentimientos de los demás, no se preocupan por hacer un trabajo de primer nivel. No se preocupan por el mundo. Creo que, en muchos sentidos, vivimos en una cultura en la que todo es un poco demasiado fácil, un poco demasiado blando, un poco demasiado egoísta, un poco demasiado desconcertante. Y hemos olvidado lo que significa ser humano, que es de lo que trata ‘El robot y el jardinero’. Habla de cómo ser humano en un mundo artificial. Es decir, sientes dudas sobre ti misma y te preocupas porque te importan las cosas. Así que gran trabajo.

18:00
Jesús. Hola Robin, soy Jesús, soy actor. Hace 20 años trabajaba en los grandes almacenes, después fui extra de cine y hoy soy actor. Me ha valido mucho tus libros, leerlos, y sé lo que es levantarte, hundirte, levantarte, hundirte, levantarte, hundirte, cuando el mayor boicot a nivel personal es mi mente. Te quería preguntar, ¿en algún momento te has sentido insuficiente o has dudado de ti mismo? ¿Y cómo te has enfrentado, cómo te has sentido en esos momentos?

18:40
Robin Sharma. Pues te diría que me paso el tiempo sintiendo que no soy suficiente. En primer lugar, quiero felicitarte sinceramente. Has dicho que trabajabas en unos grandes almacenes y ahora eres actor. Parece que estás siguiendo la llamada de tu vida y eso no es fácil. Lo que te diría es: “Sí, dudo de mí mismo”, como ya he dicho. “Sí, a menudo hay momentos en los que siento que no soy suficiente, que tengo que hacer más, que tengo que escribir más libros, que tengo que ayudar a más gente, que tengo que ser más productivo”. ¿Cuántas personas sentís siempre que debéis ser más productivas? Creo que nuestra sociedad tiene muy asumido que si estamos descansando, si no estamos trabajando, deberíamos sentir vergüenza, deberíamos sentir que no somos útiles. Escribí sobre esto en ‘El club de las 5 de la mañana’, ¿recordáis ese modelo, los ciclos gemelos del rendimiento de élite? Es un modelo muy poderoso; volved y leed ese libro. Porque el rendimiento de élite como actor, como pintor, como emprendedor, como ser humano, no es lineal. Se han hecho estudios, por ejemplo, The Energy Project ha investigado sobre la energía. Las personas con más energía se parecen mucho más a velocistas que a maratonianos. El mundo nos dice: “Trabaja todo el tiempo, no te tomes ningún descanso, serás más productivo”. En realidad, lo mejor que puedes hacer es concentrarte y trabajar intensamente. No mires el teléfono, no te distraigas; cuando trabajes, trabaja en serio. Y luego tómate tiempo libre, puede ser por la tarde, puede ser un día libre, puede ser un día sabático digital, pero equilibra trabajar duro con descansar y relajarte. Quería compartir eso con vosotros. La segunda cosa que quería decir es que el simple hecho de hacer algo que crees que es tu sueño significa que la gente se reirá de ti. Hay una gran cita de George Bernard Shaw que dijo: “El hombre razonable se adapta al mundo, el hombre irrazonable adapta el mundo a sí mismo. Por lo tanto, todo progreso depende del hombre o la mujer irrazonable”. Así que para ti, mientras trabajas en unos grandes almacenes, el hecho de decir: “No sé por qué, pero mi corazón me dice que debo ser actor”, significa que la gente te va a llamar loco y se va a reír de ti. Cuando yo era abogado y se me ocurrió la idea de escribir un libro, ‘El monje que vendió su Ferrari’, se rieron de mí. La gente creía que estaba cometiendo un error enorme, no me entendían, y eso me hizo dudar de mí mismo. Lo mejor que te puedo decir es que tienes que confiar en tu instinto y entender que cualquier visionario fue objeto de burlas, ridiculizado y llamado loco antes de tener éxito. Jesús quiere preguntarnos algo más.

22:02
Jesús. Más que una pregunta, es una reflexión. Los sueños van apareciendo. Yo con 42 años me quedé sin nada. Sin mujer, sin trabajo, divorciado. Y me tuve que reinventar. Agradezco por lo que estoy haciendo y no me da en absoluto miedo un no. Y por último, nunca dejes de escribir, Robin. Me ayudas mucho.

22:36
Robin Sharma. Jesús, simplemente te puedo decir que no dejaré de escribir si tú no dejas de leer. Trato hecho. Eso me recuerda algo realmente inspirador. Hace poco, leí un libro. ¿A cuántas personas les encanta leer? Fantástico. Porque a las víctimas les encanta el entretenimiento, a los líderes les encanta la educación. Siempre puedes reconocer a una gran mujer o a un gran hombre por su biblioteca, incluso si es su biblioteca digital. En enero leí un libro del que quiero hablaros. Es un libro que se llama ‘Stoner’, de John Williams. ¿Alguien ha leído ‘Stoner’? Es un gran libro. Creo que en nuestra sociedad, y decidme por favor qué pensáis al respecto, celebramos a las personas famosas, celebramos a las celebridades, celebramos a los influencers de redes sociales, y no hay nada malo en ello. Podemos hacer lo que queramos. Pero el libro ‘Stoner’ trata sobre un profesor universitario que tiene un matrimonio difícil y una relación complicada con su hija. Cada día tiene que enfrentarse a tensiones en el trabajo. A él le encanta ser profesor de inglés, pero la gente trata de bloquearlo en cada paso del camino. El libro es básicamente la historia de una vida tranquila, pero mientras vivió su vida, lo hizo con honor, lo hizo con bondad, lo hizo con integridad, lo hizo con autenticidad: vivió según sus propios valores, aunque no tuviera muchos seguidores en Tik Tok. Y cuando murió, no quiero desvelaros el libro, pero cuando murió, se le ocurrió que el mundo diría que no había sido un éxito. Pero se dio cuenta, en el último momento, de que murió siendo verdaderamente exitoso. Y Jesús, cuando te escucho, oigo esa dignidad silenciosa que desearía que nuestra sociedad celebrase más. Porque honramos a las personas famosas, pero ¿qué pasa con Jesús? ¿Qué pasa con la gente, los profesores, los taxistas, los panaderos que hacen pan con tomate? ¿Qué pasa con las personas tranquilas, que son verdaderamente exitosas viviendo vidas tranquilas? Mi nuevo libro, ‘El robot y el jardinero’, es la historia de un hombre impulsado por la tecnología. Era artificial, como un robot. Y tuvo que asistir a un funeral. En el funeral, un jardinero que estaba allí cuidando el cementerio le dijo: “Los funerales no son solo para los muertos, también son para los vivos”. Y por alguna razón, el robot decidió volver de forma regular a pasar tiempo con ese jardinero humilde y tranquilo, que no tenía muchas cosas, pero vivía una vida sencilla. Y puedo equivocarme, pero creo que actualmente estamos cansados del punto en el que se encuentra el mundo. Estamos cansados de la tecnología. Estamos cansados de tantas redes sociales. Estamos cansados de tener que fotografiar cada comida que comemos. Queremos volver a ser humanos. El libro trata realmente de cómo volver a ser humanos. Parte de ello consiste en simplificar tu vida, en transitar tus días más despacio, en tomarte el tiempo de mirar a las personas y hablar con ellas, en que, hagas lo que hagas, hagas tu trabajo con gracia, como pintaba Picasso.

26:32
Robin Sharma. Ahora os pregunto a vosotros. ¿Creéis que el mundo se encuentra en este punto? Tengo curiosidad. ¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Crees que la sociedad está cansada de tanta tecnología y que anhela simplicidad, más conexión humana, transitar sus días más despacio?

26:55
Mujer 3. Antes de entrar en la charla, lo estábamos comentando los tres. Estamos en un mundo donde falta conexión, donde no es solo por la tecnología, pero no se habla. Estamos todos en carrera, todos con prisas, no se presta atención a las cosas, se ha perdido conexión humana, se ha perdido pasar tiempo con las personas, tener interés en lo que les pasa a los demás, simplemente una charla y hasta que no pasa algo no nos damos cuenta lo importante que es una llamada, un café, un tiempo en interesarse por los amigos, por la familia y, tristemente, hasta que no pasa algo grave no nos damos cuenta de ese café que podíamos haber tomado con una persona. Me emociono porque yo acabo de tener una pérdida y siento no haberme despedido de esa persona. Y ya no se puede solucionar.

28:05
Robin Sharma. Siento que hayas perdido a alguien. Eso me hace pensar en otro libro que leí. Ese libro se llamaba ‘Chasing Daylight’. A veces leemos libros que nos tocan durante años, y este libro se ha quedado conmigo. Es una historia real sobre el antiguo CEO de KPMG, la gran empresa consultora. Un día cualquiera fue al médico para una revisión rutinaria. Pensaba que todo estaba bien. Y cuando fue a recoger los resultados, el médico tenía esa expresión que nunca quieres ver en la cara de tu médico cuando vas a recoger los resultados de una revisión. El médico le dijo: “Te quedan 90 días de vida. Tienes un cáncer cerebral inoperable”. El hombre se llamaba Eugene O’Kelly. Y lo que decidió este hombre cuando se enteró de que le quedaban 90 días de vida fue hacer ingeniería inversa de esos últimos noventa días para que fueran los mejores de su vida. Porque la mayoría de nosotros tenemos un sesgo cognitivo y pensamos que vamos a vivir para siempre. Ese espejismo nos mantiene vivos. Pero ese espejismo hace que nos perdamos lo que Bárbara acaba de decir que es lo más importante. Este hombre decidió pasar los últimos noventa días de su vida construyendo momentos perfectos. Se dio cuenta de que, en todos sus años como CEO de una gran compañía, nunca había llevado a su esposa a comer. Se dio cuenta de que, en todos sus años como CEO, se había perdido muchos conciertos de Navidad de su hija. Y murió aproximadamente noventa días después. Después de leer ese libro, me di cuenta de que, en la medida de lo posible, hay que intentar crear momentos perfectos en tu día a día, porque cada día es como tu vida en miniatura. Y vas construyendo tu vida según vives cada día. Eso también me recuerda a otra película. Se llama ‘Perfect Days’. Acabo de hablar de momentos perfectos, y esta película se llama ‘Perfect Days’. Trata sobre un limpiador de baños en Tokio. Pensamos que tenemos que ser multimillonarios, estrellas del rock, celebridades o CEOs para vivir una buena vida. Pero esta historia nos habla de un limpiador de baños. Para empezar, le importa su trabajo. Hay una escena en la película en la que tiene un pequeño espejo y lo utiliza para asegurarse de que debajo del inodoro todo está perfecto, porque el trabajo tiene significado. Pero lo segundo que me encanta de ‘Perfect Days’ es que, en su pausa para comer, toma un simple sándwich y se sienta en un banco, sonríe a los desconocidos y, luego, mira hacia arriba, a su árbol favorito, Creo que tienes razón. Hay tantos placeres sencillos que nos perdemos en el día a día… La riqueza no viene del dinero. He sido mentor de multimillonarios durante más de veinte años y la mayoría son miserables. El dinero es todo lo que tienen. Y aquí estaba este limpiador de baños que tenía una fortuna espiritual.

31:59
Robin Sharma. Aprecio mucho lo que has dicho y lo último que añadiré sobre ello es una táctica que leí alguna vez en algún lugar: «Imagina que cada persona que encuentras no estará en tu vida dentro de 24 horas». Por eso a mis hijos, me aseguro de abrazarlos siempre y decirles que los quiero. A mi pareja Elle, por supuesto. Porque los accidentes, la enfermedad, la muerte, forman parte de la vida y ninguno pensamos que nos pueda pasar a nosotros.

32:36
Marta. ¿Qué tal, Robin? Muy buenas. Soy Marta García, y decirte que empecé a leer tus libros cuando era una adolescente. De hecho, llevas 18 años en mi mesita de noche porque he leído todos tus libros, así que eres una de mis relaciones más largas en mi vida. Gracias.

32:52
Robin Sharma. Estoy cansado de estar allí sentado.

32:55
Marta. Hablas, en muchos de tus libros, del poder de la presencia. Y reflexionando sobre ello, quiero saber tu punto de vista de por qué las relaciones de pareja, humanas, fallan tanto y qué podemos hacer para crear en nuestra vida una relación que realmente saque tu mejor versión.

33:17
Robin Sharma. Puedo decir algunas cosas, aunque no soy experto en relaciones. Pero, bueno, he ido anotando algunas ideas que se me han ocurrido. Cuando se trata de relaciones, pienso en la regla: razón, temporada, vida entera. Algunas personas están destinadas a estar en tu vida por una razón. Algunas personas están destinadas a estar en tu vida durante una temporada. Y solo unas pocas están destinadas a estar durante toda tu vida. Esta es una buena regla para recordar. A veces tienes que soltar. Puedes estar en una situación en la que ya has obtenido el crecimiento de la relación. Está claro que tú estás en un camino de crecimiento. Has leído mis libros durante 18 años. Quieres crecer. No todo el mundo crece. Si un compañero crece… Esto también pasa en los negocios. Aquí hay muchos líderes y emprendedores. ¿Cuántas veces vuestro equipo ha funcionado durante un ciclo de vida del negocio, pero no durante el siguiente? Pues razón, temporada, vida entera. Si tu pareja no está creciendo contigo, no significa que tengas que irte, pero tienes que tomar una decisión. Y si os peleáis cada día, podría ser porque habéis superado la relación. ¿Te parece razonable? Segunda cosa. Sed sinceros incluso cuando os tiemble la voz. La mayoría de las relaciones se desmoronan porque no hablamos ciertas cosas. Cuando hay un problema, cuando estás molesto, cuando estás enfadado, cuanto más tiempo pasas guardando dentro esas emociones, más vas a desplazar esa rabia y la terminarás sacando de manera tóxica. Tiene sentido, ¿verdad? Comunicación. Y en la escuela no nos enseñan a comunicarnos. Puedes decir lo que quieras siempre que lo digas con respeto. No tienes que gritar a tu pareja. Puedes decir: “Sabes, cuando dijiste eso, me sentí bastante mal”. Eso no es culpar, pero te permite sacar esa energía y tu pareja lo entiende. Construyes la relación. Lo siguiente que diría es que a menudo queremos parejas increíbles. Entonces tenemos que ser una pareja increíble. Así que cuanto más te esfuerces para convertirte en la persona que quieres ser, más fácil será que consigas la relación que quieres. Siguiente idea y última cosa que diría. Es mejor ser feliz que tener razón. Así que elige tus discusiones. Elige tus discusiones. No tienes que tener una conversación por cada nimiedad. Por eso, a veces es mejor que simplemente seas feliz en lugar de estar siempre diciendo: “Pero, pero, pero, pero…”. Aquí va una de las grandes lecciones y prácticas espirituales en las que he estado trabajando durante treinta años. Suelta. A veces simplemente tienes que soltar las cosas. Marta, ¿puedo hacerte una pregunta rápida? Yo pienso que el amor es increíblemente importante. Y no me refiero solo al amor romántico. Me refiero al amor por tu trabajo. Tendemos a pensar solo en el amor hacia la familia o en el romance. Pero creo que el amor es el hilo conductor de una gran vida. El amor por tu trabajo, el amor por tu vecino, el amor por tus valores, el amor por ti mismo. Dime, ¿cómo defines tú el amor?

37:10
Marta. Me he hecho muchas veces esa pregunta. Yo siempre digo: con cualquier persona que te encuentres en la vida, déjala mejor que te la encontraste. Para mí eso es amor. Porque al final es como una cadena de favores: tú me sacas una sonrisa, yo se la saco a Jesús, Jesús al panadero, el panadero a su mujer. Y así cambiamos el mundo. Eso es, para mí, amor, dejar a las personas mejor que te las has encontrado.

37:33
Robin Sharma. ¿Por qué crees que

37:39
Marta. Creo que porque estamos en la sociedad del microondas, donde todo es así. O sea, yo creo que todo lo bueno en la vida se construye a fuego lento. Y como estamos en la sociedad de todo a un minuto, hace que no profundicemos. Y creo que por eso es tan importante el ‘framework’ que has dado, de meditar, visualizar, levantarte que no haya ruido, porque tenemos tanto ruido que no podemos, realmente, ver lo profundo y ver que se nos está escapando la vida. Y yo creo que tiene que ver con el egoísmo. Yo no te puedo amar a ti, primero, si no me respeto y me amo y, segundo, si soy egoísta y solo miro para este lado y no miro para ahí.

38:22
Robin Sharma. Vaya. Creo que acabas de mencionar un punto clave, que es “despacio”. Creo que necesitamos ir más despacio para acelerar. Preferiría tomarme el tiempo de escribir un libro lento que sirva a más personas que escribir 20 libros rápidos. Preferiría tener una relación lenta, de combustión lenta, que se desarrolle durante años y dure toda la vida, que una relación ardiente que se apague en dos semanas. En el nuevo libro, ‘El robot y el jardinero’, una de las cosas que el hombre que vive como un robot nota del jardinero es que el jardinero camina despacio. El jardinero observa las lápidas. El jardinero mira las inscripciones de las vidas bien vividas. El jardinero come despacio. El jardinero es pintor. Pinta despacio. Está plenamente presente. Y creo que en este mundo, ir más despacio para estar presente y hacer las cosas realmente despacio es la manera de construir calidad. Estoy de acuerdo contigo. Genial.

39:49
Tania. Hola, Robin, soy Tania. Vengo desde México y la verdad es que escuchando toda esta charla me doy cuenta que hemos perdido mucho esa paz interior que necesitamos para rebobinar en nuestro día a día y tomar solamente aquellas cosas que son importantes. El trabajo es importante, nuestras amistades son importantes… Pero, ¿qué hay de nosotros cuando nos presentamos en un mundo tan acelerado? ¿Cómo podemos ir tomando esos pequeños momentos en el día para que podamos, nosotros, hacer que nuestra vida y nuestra existencia en este mundo valga?

40:28
Robin Sharma. Muy bien. En primer lugar, hola también a todos mis lectores mexicanos. Y diría que sí, hemos perdido nuestra paz interior. Muchos de nosotros hemos perdido nuestra paz interior. Hemos perdido la conexión con la relación más importante de todas. La única relación que determina el vínculo con nuestra familia, nuestro dinero, nuestro trabajo, nuestros vecinos y el mundo es nuestra relación con nosotros mismos. Y creo que ahí es donde el mundo se ha equivocado. El mundo dice: “Construye una gran vida exterior, encuentra una buena casa, consigue un buen puesto de trabajo, conduce un buen coche, cómprate un Ferrari y serás feliz”. Yo creo en trabajar en tu vida interior. En ‘El club de las 5 de la mañana’, la gente habla de que la mentalidad lo es todo. Yo no creo que la mentalidad lo sea todo. Creo que hay cuatro imperios interiores en los que debemos trabajar para alcanzar la paz interior: la mentalidad, el corazón, la salud y el alma. Me parece interesante explicarlo en detalle, porque en este mundo hay muchos expertos diciendo que la mentalidad lo es todo. Lo habéis oído, ¿verdad? Pero eso solo engloba la psicología. También hay que tener en consideración la dimensión emocional, la física y la espiritual. ¿Os parece bien que hablemos más concretamente de algunas tácticas para ayudar a Tania de México? La primera es ‘El club de las cinco de la mañana’. Levantarse a las cinco de la mañana. Escuchad, científicos de la University College of London realizaron una investigación y descubrieron que se necesitan 66 días practicando un nuevo hábito de forma constante para adquirirlo. La constancia es la madre de la maestría. Lo que marca la diferencia no es lo que haces una vez al año, sino lo que haces cada día. Practicar un hábito durante 66 días permite que una persona consiga lo que los investigadores llamaron «automaticidad». Ese es el punto en el que resulta más fácil practicar el nuevo hábito, que no hacerlo. Puedes cambiar porque tienes un cerebro con un rasgo de genialidad, y ese rasgo se llama «neuroplasticidad». Eso no es algo exclusivo de ciertas personas; todos tenemos un cerebro que se adapta, mediante el entrenamiento y la práctica. Si lo haces durante 66 días, si aplicas la fórmula 20-20-20 de la que hablo en el libro y te regalas lo que yo llamo una «hora de victoria», mientras todos los demás están durmiendo, ¿qué estás haciendo? Estás meditando, haciendo ejercicio, pintando o escribiendo en un diario. Con el tiempo, eso te reconectará con tu verdad, tu poder, tu honor, tu sentido de identidad y tu serenidad. Otra táctica que te puede aportar mucho valor es que durante tu rutina de las cinco de la mañana, o de seis a siete, cuando sea, aproveches para escribir lo siguiente en un diario. Esta táctica la llamo «potenciador matutino de cinco preguntas» y consiste en que uses el diario para responder a cinco preguntas. La primera es ¿por qué estoy agradecido? La ciencia dice que escribir sobre la gratitud te hace más feliz. La segunda es ¿qué estoy ganando? Porque el cerebro humano tiene un sesgo de negatividad y, ¿en qué terminamos pensando siempre?

43:59
Robin Sharma. En lo que estamos perdiendo. Por lo tanto, plantéate qué estás ganando. La tercera es ¿qué voy a dejar ir hoy? Puede ser un resentimiento al que te aferras, una duda sobre ti mismo… Escribe un poco sobre aquello que vas a soltar. La cuarta es ¿cómo sería mi día ideal? Y la quinta es una pregunta muy importante. Cada mañana o unas cuantas veces por semana, como parte de tu rutina matinal, responde a esta pregunta: ¿qué quiero que se diga sobre mí al final? Literalmente, escribe un párrafo sobre lo que te gustaría que dijeran de ti cuando ya no estés aquí. Eso te permite vivir la vida con un propósito. Para tener una mayor paz interior también os puede venir bien dar un paseo diario por la naturaleza. Salid cada día a la naturaleza, aunque solo sea para caminar una media hora. Y lo último que os aconsejaría es que apaguéis vuestro teléfono un día de cada siete. Regalaos un día sabático digital. No una hora: pasad 24 horas sin tecnología, para recuperar vuestra energía y vuestra concentración. Estas son solo algunas ideas rápidas que te ayudarán a vivir con más paz.

45:31
Mujer 6. Hola, Robin.

45:32
Robin Sharma. Hola.

45:33
Mujer 6. Aquí estoy hoy, cumpliendo uno de mis sueños, pudiendo verte en directo, poder hablar contigo, poder preguntarte. Yo soy una persona que antes trabajaba en el mundo corporativo. Y un día llegó este libro a mis manos, hace unos años, y no me dio respuestas, pero me dio preguntas. Y empecé a cuestionar mi vida. ¿Qué hago? ¿Por qué lo hago? ¿Qué sentido tiene esto? Y como la vida es muy sabia, ¿sabes qué pasó? Un día la vida decidió por mí. Me dio un golpe y gracias a este golpe renací, florecí. Decidí reinventarme y, ahora mismo, soy florista y formadora, mentora para otras personas, otras mujeres que quieran reinventarse profesionalmente gracias al arte floral. Y mi pregunta es, sin haberte conocido, leyendo tus libros, este el primero y luego todos los demás, por supuesto, e integrándolos en mi vida, esta transformación tan grande que había en mí, gracias a ti, que tú fuiste una de estas personas que me ayudó, me gustaría saber qué persona, para ti, fue la persona que más transformó tu propia vida, y qué aprendiste de esta persona.

47:06
Robin Sharma. Lo primero que quiero decir es gracias por tus amables palabras. Siento que es un verdadero honor que leyeras ‘El monje que vendió su Ferrari’ y que te fuera tan útil. Quiero celebrarte por tu valentía. Otra cosa que te quiero decir es que yo no cambié tu vida, tú cambiaste tu vida. Reconócete eso. Así que gracias. ¿Quién ha influido en mi manera de ser? Hay unas cuantas personas. En primer lugar, cuando estaba en quinto curso, tuve una profesora de historia que se llamaba Cora Greenaway. Era una profesora muy elegante, que me enseñó a amar la historia cuando yo no tenía ningún interés por esta asignatura. Pero mucho más importante es que fue una de las pocas personas en mi vida en aquel momento que me enseñó a creer en mí mismo. Parecía que me estaba enseñando historia, pero me estaba enseñando autoconfianza. Nunca me he olvidado de Cora Greenaway. Unos 30 años después de que fuera mi profesora, la busqué en internet y descubrí que, antes de convertirse en profesora, supongo que en la Segunda Guerra Mundial, solía ir detrás de las líneas enemigas para salvar a niños que iban a ser asesinados y los llevaba a un lugar seguro. Esta profesora de historia tuvo una gran influencia en mí. La segunda persona diría que fue un juez con el que trabajé como asistente jurídico cuando era un joven abogado. Era una posición muy especial y yo me sentía muy agradecido de trabajar allí. En él vi lo que significa la dignidad. Vi un ejemplo de excelencia. Vi excelencia cuando nadie estaba mirando. Y vi humildad. Era un titán del derecho. Y fue una de las personas más humildes que he conocido en mi vida. Luego, la última persona que voy a mencionar tiene que ser mi madre, porque, si ve esto y no la menciono, me voy a meter en un gran lío. Así que, mamá, por supuesto; lo cual es verdad. Y junto a mi madre, mi padre. Mi padre cumplirá 88 años el mes que viene. Durante 54 años fue médico de familia. 54 años. Cuando se jubiló le dije: “Papá, ¿por qué ejerciste la medicina durante 54 años?”. Y me dijo: “Hijo, porque mis pacientes me necesitaban”. Él fue un gran ejemplo de humildad y amor por la familia, además de ser quien llenó nuestra casa de libros. Libros de filosofía, libros sobre la grandeza, libros de espiritualidad, libros sobre comunicación. Entré en el desarrollo personal gracias a mi padre. Cuando era un niño me solía decir: “Robin, cuando naciste, lloraste mientras el mundo se alegraba”. Y añadía: “Hijo, vive tu vida de tal manera que cuando mueras, el mundo llore mientras tú te alegras”. Así que me enseñó que vivir una vida humana y que liderar es estar al servicio. De él aprendí eso.

51:21
Elvira. Hola, Robin, soy Elvira. Estoy encantada de estar hoy aquí contigo. Yo soy neuroeducadora y experta en neuropsicología y me dedico a acompañar a familias con hijos neurodivergentes para sacar todo su potencial y para mostrar su forma única que tienen estos niños y niñas de ver el mundo. Entonces, por tanto, acompaño a las familias a educar a la sociedad del mañana y a los líderes del futuro. Entonces, mi pregunta sería que si crees realmente que todos nacimos para ser líderes.

51:54
Robin Sharma. Creo que todos nacemos para ser líderes. Escribí un libro titulado ‘El líder que no tenía cargo’. Martin Luther King Jr. dijo: “No eres apto para vivir hasta que has descubierto algo por lo que estarías dispuesto a morir”. Creo que un buen ejercicio es sacar tu diario y, mañana o pasado mañana, preguntarte: “¿Cuáles son las creencias por las que estaría dispuesto a morir?”. Tal vez no tanto como morir por ellas… pero… Una de mis principales creencias es que no todo el mundo puede ser líder de un Estado. No todo el mundo puede ser CEO. No todo el mundo puede ser un alto cargo de una organización. Pero todos podemos mostrar liderazgo. Porque el liderazgo no tiene que ver con un gran título. El liderazgo es simplemente lo opuesto al victimismo. Las víctimas ponen excusas, los líderes entregan resultados. Las víctimas, en mi experiencia, y llevo 32 años haciendo esto, se caracterizan por la queja, la culpa y la excusa. Así que cada vez que nos quejamos, cada vez que culpamos a otro: “Oh, es el jefe, es la economía, es mi infancia, es mi marido, es mi mujer, es mi hijo adolescente”, dejamos de lado nuestro poder de liderar y de marcar una diferencia. Y cada vez que ponemos una excusa, todos lo hacemos, perdemos nuestro poder de mostrar liderazgo. Así que las víctimas se caracterizan por la queja, la culpa y la excusa. Imagina un marco. Escribe la palabra víctima. Y luego imagina otro círculo. Los líderes se caracterizan por la responsabilidad personal absoluta. Y ningún ser humano vivo hoy va a transitar por la vida sabiéndolo hacer perfectamente, pero podemos intentar pasar de la queja, la culpa y la excusa a la responsabilidad personal absoluta. Si practicamos recuperar nuestro poder cada día, nos volveremos más poderosos. Y voy a decirlo otra vez porque es muy importante. Cada vez que hay una excusa, que no te apetece hacer algo, y das un micro paso adelante, recuperas tu poder. Recuperas el poder que le diste a la excusa o a las condiciones, y te vuelves más poderoso. Y las pequeñas mejoras diarias, escribí sobre esto en ‘El club de las 5 de la mañana’, cuando se hacen con constancia a lo largo del tiempo, conducen a resultados asombrosos. Así que sí, creo que da igual que seas taxista, seas astronauta, barras las calles, seas lo que seas, hagas lo que hagas, puedes mostrar liderazgo. Porque el liderazgo consiste, simplemente, en hacer avanzar las cosas y, como dijo Gandhi: “Ser el cambio que quieres ver”. ¿Qué piensas? ¿Cómo definirías tú a un líder? ¿Crées que los líderes nacen?

55:23
Elvira. Yo sí pienso que todos hemos nacido para ser líderes, para sacar nuestro propio potencial. No hace falta ser un líder político, ser el presidente de la asociación… Tú puedes ser el propio líder de tu entorno, puedes ser el verdadero influencer de los buenos, influenciando de verdad la vida. Y así es como yo entiendo a las madres y a los padres. Son los verdaderos influencers de sus hijos.

55:50
Robin Sharma. A Steve Martin, el cómico de Hollywood, un joven cómico le preguntó: “¿Cómo puedo ser tan icónico como tú, Steve Martin?”. Y la respuesta de Steve Martin fue: “Sé tan bueno que no puedan ignorarte”. Sé tan bueno que no puedan ignorarte. Así que diría que, en tu posición en educación, sé tan buena en lo que haces que no puedan ignorarte. Sé tan innovadora, sé tan original, sé tan talentosa que, cuando haces lo que haces, nos fijemos en ti. Eso sería lo primero. Y lo segundo, estoy muy de acuerdo contigo, creo que el liderazgo empieza en casa, con los padres. Creo que no solo somos padres de nuestros hijos, debemos ser los desarrolladores de nuestros hijos. “¿Cuántos padres tenemos aquí?”. Levantad la mano. ¿Y cuántos de vosotros fuisteis alguna vez niños? Muy bien. Así que recordad: con vuestros hijos, creo que vivimos en un mundo, y no estoy juzgando, solo estoy informando, pero creo que demasiados padres quieren ser amigos de sus hijos. Y creo que es realmente importante desarrollar a tus hijos y ponerles límites. Porque aunque a los niños no les gusten tus límites, crecen y se convierten en adultos que tienen límites fuertes. ¿Y habéis visto alguna vez a esos adultos que simplemente hacen cosas raras? A menudo son adultos que no tienen ningún límite. Te quedas: “¿Por qué esta persona ha hecho eso?”. Es porque no tuvo límites al crecer y ahora es un adulto sin límites. Yo solía leer mucho sobre los Kennedy cuando crecía, y una de las cosas que leí sobre el patriarca de la familia Kennedy, Joseph Kennedy, es que cada vez que una celebridad venía a cenar, podía ser un actor como Jesús, podía ser un artista, podía ser un líder de Estado, podía ser un multimillonario, siempre se aseguraba de que sus hijos no estuvieran en su habitación viendo la tele, sino sentados a la mesa, preparados con preguntas. Aprendí de eso. Cada vez que venía alguien interesante a cenar, mis hijos eran pequeños, y estaban sentados a la mesa haciendo preguntas, escuchando. Hay otra cosa que me resultó útil y que quizá os pueda resultar útil a vosotros, sobre el punto de desarrollar a vuestros hijos. Oigo a algunos padres que dicen: “Mis hijos son demasiado pequeños para viajar”. Yo era padre soltero, mi hija Bianca tenía cuatro años, mi hijo tenía seis. Les compré mochilas y nos fuimos de mochileros en tren a recorrer Europa. Les enseñé la Mona Lisa. “Papá, es muy pequeña”. No podían creerlo: “Es mucho más pequeña que un…”. Y los llevé a galerías de arte, los llevé a restaurantes, y los llevé a algunos restaurantes buenos. Y les dije: “Mirad alrededor, ¿veis otros niños?”. Y dijeron: “No, papá”. Y dije: “Porque os portáis muy bien”. Y dijeron: “Sí, papá”. Creo que eso es muy importante. Lleva a tus hijos a ver arte, léeles grandes libros. No importa lo pequeños que sean, estarás plantando semillas en su subconsciente que van a crecer hasta convertirse en grandes ideas.

59:32
Pamela. Hola, Robin. Soy Pamela y me siento realmente muy afortunada de poder compartir este momento contigo y quisiera hacerte una pregunta que es muy importante para mí. A veces uno tiene metas muy claras en la vida y con todo lo que sucede en el día a día, perdemos un poco la inspiración, o no nos sentimos tan conectados mentalmente. ¿Qué haces tú en esos momentos para poder volver a enfocarte y no olvidarte de lo que estás queriendo buscar?

01:00:07
Robin Sharma. Para empezar, lo que consigue un gran rendimiento no es la inspiración. ¿Cuántos de vosotros estáis inspirados? Levantad la mano, solo tengo curiosidad. Fantástico. No es la inspiración lo que marca la diferencia, es la ejecución alrededor de la inspiración. Eso es super importante. Todos tenemos inspiración, pero Steve Jobs, Michelangelo, la Madre Teresa o Da Vinci, tuvieron la valentía de ejecutar en torno a la inspiración. Así que tu punto, Pamela, es realmente importante. La segunda cosa que diría es que hay dos elementos… de nuevo, seamos prácticos. Imagina que tienes una pizarra blanca o un diario. Dibuja un círculo y escribe la palabra inspiración. La clave es: ¿cómo proteges la inspiración? ¿Es justo? ¿Cómo la proteges en este mundo que quiere que olvides tu inspiración? Y luego dibuja otro círculo donde escribas ejecución. ¿Cómo proteges tu ejecución? Lo primero, ¿cómo proteges la inspiración? Recuerda, puedes cambiar el mundo o jugar con tu teléfono todo el día. No puedes hacer ambas cosas. Usa tu teléfono como una herramienta, pero no como tu dios. Y lo que eso significa es: ponte algunas líneas rojas y al menos durante tres o cuatro horas del día no uses tu teléfono. Entremos en detalle. ¿Por qué? Porque si observamos cómo funciona el cerebro, tenemos la capacidad de entrar en la inspiración. Se llama flujo. El concepto de flujo viene de Mihaly Csikszentmihalyi, University College London. Es la capacidad del cerebro humano de entrar en un lugar muy profundo para generar ideas asombrosas. ¿Cómo proteges el flujo? Te mantienes lejos de la tecnología durante unas horas cada día. Construyes una disciplina. Construyes una rutina. Número dos, proteges la inspiración rodeándote de personas inspiradoras. A mí me encanta ir a galerías de arte. Me quedo allí y miro la obra de arte; la contemplo fijamente. Y quiero la transmisión vibracional del gran maestro. ¿Y con qué frecuencia hago esto? Todo el rato. Me subo a un avión y voy a una galería de arte. Paso una hora allí, encuentro un cuadro y me quedo delante de él durante una hora. En serio, los guardias de seguridad creen que voy a robar el cuadro. Dicen: “¿Quién es este hombre extraño que lleva una hora mirando este cuadro?”. Pero así es como protejo mi inspiración. ¿Qué más te puedo decir para ser práctico contigo, Pamela? No permito vampiros de energía ni ladrones de sueños en mi órbita. Es decir, cuando tenéis una gran idea, ¿cuántos de vosotros la compartís en casa o con vuestros mejores amigos? “Voy a correr una maratón. Voy a convertirme en pintor. Voy a seguir un movimiento. Voy a ayunar una vez a la semana”. Y esa persona te dice: “Eso no te va a funcionar.

01:03:44
Robin Sharma. Eso no tiene ningún sentido. Estás loco”. Esa persona te está costando tu imperio. Y ya me puedes decir: “Robin, pero esa persona es mi madre. Esa persona es mi marido”. Lo que yo te diré es: “Más vale que tengas una conversación con esa persona y luego tomes algunas decisiones”. Y quizá decidas: “No voy a seguir con esa persona, es demasiado tóxica”. Y entonces la amas desde lejos. Y le deseas lo mejor en su camino. O quizá tengas una conversación y en lugar de hablar con esa persona cada día, hables con ella una vez a la semana o una vez al mes. Pero te tienes que proteger. ¿Recordáis ese primer círculo? Protege tu inspiración. Además, escribo sobre mis metas, no una vez al año el día de Año Nuevo. Escribo sobre mis metas cada día en mi diario. Cada día. Vuelvo a escribir sobre ellas. Las llamo mis objetivos de alto valor. Dibujo modelos. Dibujo pequeñas personas con globos de pensamiento con todas mis ideas diferentes. Leed ‘La riqueza que el dinero no puede comprar’ y entenderéis las ocho formas de riqueza. Centraos en esas ocho formas de riqueza y pensad en ellas cada día. ¿Son buenas ideas para proteger vuestra inspiración? Aquí va otra idea extra: haced ejercicio. Cuanto más ejercicio hagáis, mayor energía tendréis. Y la energía os dará inspiración a través de la dopamina, la serotonina y la oxitocina. Ahora pasemos a la segunda parte. Ejecución. Porque idear sin ejecutar es engañarse. ¿Cómo ejecutas? Déjame preguntarte, ¿cuál es tu mayor sueño ahora mismo?

01:05:44
Pamela. Es una pregunta complicada, pero creo que mi mayor sueño ahora mismo es poder encontrar a eso que le llaman ikigai, eso que me apasione, encontrar algo mejor, cambiar de trabajo, y algo que me guste, que diga: “Esto realmente es lo que quiero hacer toda mi vida o que me hace completamente feliz”. Y todavía no lo encuentro. Estoy en la búsqueda.

01:06:08
Robin Sharma. Eso es muy honesto. Y diría que, en lugar de intentar descubrir hoy el propósito de tu vida, déjame preguntarte: ¿qué pequeña cosa podrías mejorar hoy?

01:06:20
Pamela. Me gustaría estar más presente en el día a día, disfrutar de las cosas pequeñas. Como tú, tengo un perrito, hace poco he adoptado uno, y me ha cambiado la vida, porque siento que estoy más presente, damos paseos en el parque, sin el móvil, y eso es lo que quisiera estar más conectada conmigo misma y con el presente.

01:06:41
Robin Sharma. Creo que lo que estamos haciendo en esta sala es volvernos muy reales. Somos simplemente un grupo de seres humanos y lo que estamos viendo es que todos hacemos esto. A veces se nos ocurren estas ambiciones enormes porque tenemos miedo. ¿Cuál es mi sueño? “Oh, es cambiar el mundo. Oh, es encontrar el propósito de mi vida”. Eso podría ser un mecanismo de defensa psicológico ante el miedo a tener que cambiar. Pero cuando lo descomponemos, de cambiar el mundo o encontrar tu propósito, pasamos a lo que te he oído decir, que es: “Acabo de adoptar un perro y quiero estar más presente, y el perro me está ayudando a estar más presente”. ¿Verdad? Perfecto. Entonces, ¿cuál sería un ritual diario que podrías hacer con tu perro para ayudarte a estar más presente? Dar un paseo en el campo todos los días o en el parque y ver todo lo que él hace y sin tener que estar a lo mejor escuchando un podcast o tratando de no hablar con personas y no enfocarme en que él disfrute el momento y dejarle que huela todo lo que quiera oler. Porque a veces realmente no lo hago porque estoy pensando en que, ¡ay, no, eso no está bien! Entonces, creo que, poco a poco, él me está ayudando a ser mejor persona y él no tiene idea. Vale, perfecto. Y aquí va otra idea, un tatuaje cerebral. Los planes vagos llevan a metas vagas. Los planes vagos llevan a resultados vagos. Así que, ¿cuándo harás esta rutina diaria con tu perrito que ha llegado a tu vida para enseñarte a estar presente? ¿Cuándo cada día? A las 5 de la mañana. Déjame ayudarte. A las 5 de la mañana. ¿Cuándo?

01:08:36
Pamela. Pues, ahora, cuando llegue a casa. Trataré que la mente no me dé tantas ideas y estar más presente con él. Y practicarlo día a día, como dices tú, aplicarlo de los 66 días me va a venir muy bien.

01:08:52
Robin Sharma. Excelente. Te diría que lo hagas siempre a la misma hora porque eso te permitirá construir una rutina. Y lo último que te voy a decir es que esa pequeña rutina de estar presente con tu perrito cada día te dará más presencia en tu trabajo. Te dará más presencia para lo que está ocurriendo contigo. Con el tiempo empezarás a prestar más atención y a experimentar una espiral ascendente de éxito. Una pequeña nueva rutina conduce a la siguiente rutina, conduce a la siguiente rutina, conduce a la siguiente rutina. Así que: gran trabajo.

01:09:31
Lidia. Hola, Robin, soy Lidia.

01:09:33
Robin Sharma. Hola.

01:09:33
Lidia. Estoy súper agradecida de estar aquí. Y, bueno, yo trabajé en banca muchos años y el libro de ‘El Club de las 5 de la mañana’ me ayudó muchísimo porque con él escribí un libro. Y también cambió la vida de mi amiga Kiki, así que estoy muy agradecida de estar aquí. Y mi pregunta es, por un lado, si crees que podemos ser felices estando solos y aislados, pero por otro, también, si podemos estar plenos o estar felices cuando la gente de nuestro alrededor lo está pasando mal.

01:10:06
Robin Sharma. Lidia, si te he entendido bien, creo que me has preguntado si podemos ser felices solos. Y yo diría: “Absolutamente”. Ayer hice una meditación de una hora. Y me hizo profundamente feliz. Por cierto, cualquiera que piense: “Vaya, puede meditar durante una hora, debe de tener algún talento”. Lo he trabajado. Cuando era abogado, mi mente no podía quedarse quieta ni cinco minutos. Yo solía leer y empecé a aplicar la siguiente técnica. Leía un libro y, cada vez que mi mente divagaba, hacía una pequeña marca en la página. Por aquel entonces había cientos de marcas en la página. Pero con el tiempo había menos marcas. Y con el tiempo, menos marcas. Y con el tiempo, menos marcas. La mente es como un músculo: hay que entrenarla. Me entrené para poder meditar durante una hora. Esta es solo mi experiencia personal que quería compartir contigo. Cuando medito, cuando escribo en un diario… Vivo en una granja, como he mencionado, cuando camino por la granja, no siempre estoy solo. También tengo a mi perrita. Pero me siento muy feliz. Y, sin embargo, cuando estoy con Elle, cuando estoy con mis hijos, cuando estoy con mi familia, a medida que me hago mayor, cada vez me doy más cuenta de que uno de los secretos de la riqueza es la familia. Me siento muy feliz con mi familia alrededor. Así que sí, puedes ser feliz con otras personas alrededor. Y luego me preguntaste si se puede ser feliz cuando la gente a tu alrededor está sufriendo. Probablemente si eres un gran maestro y estás iluminado, puedas permanecer en estado zen y pacífico, aunque el mundo se esté desmoronando, en ese caso, tú seguirías siendo todo luz, todo amor, todo poder, todo paz. Ese es el estado al que intento aspirar. A través de mi meditación, mi visualización y mi oración, a través de toda la sanación que he hecho, todas las modalidades, cuando el mundo se desmorona, estoy muchísimo más tranquilo y más enraizado. Todas estas cosas sobre las que escribo en mi libro funcionan. Pero si no las practicáis, no van a funcionar. Dicho esto, somos humanos. Si alguien a quien quieres está sufriendo, ¿cómo no vas a sufrir con él o con ella? Creo que no sufrir con alguien que está sufriendo y que te importa no es realmente ser humano. Y lo último que diría es: “Si tienes a alguien sufriendo a tu alrededor, estate ahí para esa persona, pero cuida muy bien de ti”. Cuida tu ejercicio, tu alimentación, un buen sueño, encuentra tiempo para llenar tu pozo. Como he mencionado, acabo de terminar este nuevo libro, ‘El robot y el jardinero’. Y tengo que deciros que, hace seis semanas, estaba vacío. Básicamente estaba vacío. Estaba muy vacío cognitivamente, creativamente. Y me alegro de estar vacío, porque eso significa que hice mi trabajo. Llevé mi creatividad al límite. Y la gente no se da cuenta de esto, pero cuando eres artista, pones mucha emoción en ello. Estaba emocionalmente vacío, no solo creativamente. Estaba físicamente vacío. Me subí a un avión y fui a Sudáfrica.

01:13:56
Robin Sharma. Me renové y me rellené para poder escribir más libros y ser más útil. Porque si estás vacío, no podrás ayudar a nadie.

01:14:06
Lidia. La reflexión también es porque, por ejemplo, como yo y otras personas a veces nos quebramos o tenemos un punto de inflexión, parece que necesitamos aislarnos del mundo, estar solos. Es decir, que hay veces nos rompemos, nos vamos a una montaña y si podemos vivir toda la vida estando solos o de alguna manera tenemos que volver para relacionarnos y desde ahí ser más felices, no solo con esa soledad.

01:14:30
Robin Sharma. Es tu vida. Es tu vida. Lo maravilloso de una vida humana es que puedes hacer lo que quieras hacer. El pasado julio fui al Himalaya. Y me parece que esto suena como si tú quisieras ir al Himalaya. Si tienes un anhelo profundo dentro de ti de irte y estar sola durante un mes, una semana, toda la vida, hazlo. Puede que te encante y puede que no. Y eso no es un fracaso, porque necesitabas hacerlo para darte cuenta de que no era para ti. Creo que muchos de nosotros nos quedamos atrapados en el pasado. La gente me hace mucho esta pregunta. Dicen: “¿Qué piensas de tu pasado? ¿Has fracasado alguna vez?”. Por supuesto que he fracasado. He vivido tragedias en mi pasado. ¿Me paso la vida pensando en mis tragedias? Por supuesto que no. Porque esas tragedias me rompieron el ego o me ayudaron a romper el ego. Esas tragedias me enseñaron mis mejores lecciones. Esas tragedias abrieron mi corazón. Esas tragedias moldearon mi arte. ¿Por qué iba a maldecir mis tragedias si fueron grandes regalos? Así que sal ahí fuera, confía en ti. Si la gente se ríe de ti, las críticas de otras personas no son asunto tuyo. Haz lo que sea correcto para ti mientras no hagas daño a nadie. Y quizá te hagas monje. O quizá te compres un Ferrari.

01:16:22
Sergio. Hola, Robin, mi nombre es Sergio Morillo. Soy psiconeuroinmunólogo y admiro la manera que tienes de acercar la salud a las personas de una manera tan fácil, tan dinámica, tan aventurera. A día de hoy muchas personas persiguen el éxito, lo vemos en la gente joven y tienen grandes referentes. Por ejemplo, J. Balvin, personas que has acompañado tú, quería preguntarte qué lecciones de vida se alcanzan de este éxito al cual mucha gente aspira.

01:17:01
Robin Sharma. Bueno, John Maxwell es amigo mío y ha hablado en mis eventos. Y J. Balvin es amigo mío. Así que si me preguntaras qué me ha enseñado J. Balvin te diría que la importancia de ser un artesano. La importancia de la devoción por tu trabajo. Devoción y cuidado de tu familia. Amor por los fans. En tu pregunta mencionaste algo sobre la salud y la salud es una forma de riqueza. De nuevo, nuestra sociedad dice: “Eres rico cuando tienes mucho, ¿de qué?”. Eso lo oímos desde que somos pequeños. “Oh, ella es rica. Él es rico”. Porque ¿qué nos enseña la sociedad? Son ricos, ¿por qué? Por el dinero. Lo oyes en podcasts. “Tenemos una invitada realmente estupenda a continuación. Es multimillonaria”. Pero, ¿oímos: “Tenemos un invitado realmente estupendo a continuación. Él es barrendero”? Hemos desordenado nuestras prioridades sobre el éxito. Y hay ocho formas de riqueza, como dice el libro, ‘La riqueza que el dinero no puede comprar’. El dinero es una forma de riqueza. Pero hay ocho formas de riqueza. La segunda forma de riqueza en el libro es la salud. Soy un enorme defensor del fitness. Porque una vez alguien me dio un papelito en un seminario y me dijo: “Lee el papel cuando vuelvas a tu habitación de hotel”. Y esa noche leí el papelito y decía: “La salud es la corona en la cabeza de la persona sana que solo la persona enferma puede ver”. Y en otra tradición dijeron: “Cuando somos jóvenes, sacrificaríamos toda nuestra salud por riqueza. Y cuando somos viejos y sabios, sacrificaríamos toda nuestra riqueza por un día de salud”. Así que si ahora tienes buena salud, probablemente no te levantes por la mañana y digas: “¡Estoy tan sano! No me lo puedo creer”. Y sin embargo, cuando tienes un resfriado fuerte, ¿cuánto priorizas tu salud? Así que como humilde sugerencia a todos los que estáis aquí os diría que os toméis en serio vuestro fitness y no muráis. No muráis, aseguraos, porque no vais a divertiros demasiado en la vida si estáis muertos. Personalmente, creo que invertir en un entrenador es una de las mejores inversiones que puedes hacer. Eso te permite tener un horario y una rutina. Recordad que cuando coméis también estáis afectando a vuestra salud y a vuestros estados de ánimo. ¿Alguien quiere oír algunas de las cosas que hago? Levantad la mano. Mi madre me enseñó a ayunar. Así que ayuno. No estoy dando ningún consejo médico. Leed sobre ello. Ved si es adecuado para vosotros. Pero al menos dos o tres veces a la semana, ayuno. Ha sido increíble. Número dos, priorizo el sueño.

01:20:26
Robin Sharma. Así que tomo ciertos suplementos que me ayudan cuando duermo. Tengo una muy buena rutina previa al sueño. No estoy con el teléfono tres horas antes de irme a dormir. La clave para una gran rutina matinal es un ritual excelente antes de dormir. No solo hago ejercicio por la mañana, ‘El club de las 5 de la mañana’, sino que tengo lo que llamo el entrenamiento de segunda energía. Así que a las cuatro, a las cinco o a las seis de la tarde, salgo a dar un paseo por la naturaleza o a montar en bicicleta de montaña, lo cual es muy útil. Cuento mis pasos e intento hacer al menos 10.000 pasos al día. Muchos días hago 15.000 pasos. Me gusta la luz del sol con moderación porque el sol es realmente importante. Me gusta respirar. Respira profundamente. Sal ahí fuera y aprende a respirar profundamente. Podemos hacer cosas muy sencillas para cuidar muy bien de nuestra salud. Y lo último que diría es que os rodeéis de personas cuyas vidas querríais estar viviendo. Porque estar rodeado de personas tóxicas no es bueno para tu esperanza de vida.

01:21:45
Aarón. Buenas, Robin. Soy Aarón. Primero de todo, quería agradecerle, porque gracias a ti he empezado a leer con el hábito de la lectura, has sembrado esa semilla en mí. Y, segundo de todo, quería preguntarte, si hoy fuera tu último día, ¿qué cambiarías de tu vida?

01:22:11
Robin Sharma. Si hoy fuera mi último día, ¿qué cambiaría de mi vida? Sois un público estupendo, pero creo que me gustaría estar con mi familia. Así que esa sería una cosa. Y me encanta la comida, así que me gustaría tener mi última cena. De hecho, hay un libro que entrevista a diferentes chefs sobre cuál sería su última cena. Cuando estuve en Sudáfrica, volví a leer el libro. Así que si este fuera mi último día, me gustaría tomar una copa de un muy buen vino tinto. Me gustaría tomar mozzarella di bufala. Vivo en Italia. Así que mozzarella di bufala. alguien le gusta la mozzarella di bufala? Vale, genial. Y después de eso, me gustaría tomar algo de pasta. Y como es mi último día, tengo que tomar algo de trufa blanca. Tartufo con bianco. Y después de eso, comería un buen filete. Quizá con un poco de trufa blanca encima. Luego tendría que tomar algún postre. Pero lo más claro que te diría es que no cambiaría demasiadas cosas de mi vida porque mi vida no es perfecta. Hay algunos días que son días más difíciles que otros, pero he creado una vida que realmente adoro. No es una vida perfecta, pero mientras venía hacia aquí me sentía muy honrado de que, 32 años después de escribir este libro autopublicado llamado ‘El monje que vendió su Ferrari’, pudiera estar aquí, y que algunas personas todavía quieran escucharme. Puedo escribir estos libros que tienen un impacto, y puedo crear estos vídeos y hacer lo que hago. Adoro a mi familia, adoro mis hábitos, adoro mi bicicleta de montaña, adoro muy profundamente esta nueva pasión por la pintura. Y no hay mucho que quiera cambiar. Hago estos ejercicios. ¿Cómo va a ser mi vida a partir de ahora? Voy a hablar menos en escenarios, como he mencionado. Quizá esta sea una buena forma de cerrar el círculo. Menos visibilidad, menos escenarios, una vida más tranquila. Y realmente quiero pasar las próximas décadas, como con este libro, ‘El robot y el jardinero’, escribiendo estas parábolas filosóficas y literarias. Y viviendo la vida tranquila de escritor en una casa de campo, haciendo lo que me encanta hacer. Gracias a todos vosotros, que leéis mis libros, estoy haciendo lo que me encanta hacer. Así que, gracias.