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¿Podemos vivir en Marte? Una científica te lo explica

Antígona Segura

¿Podemos vivir en Marte? Una científica te lo explica

Antígona Segura

Científica y física


Creando oportunidades

Antígona Segura

Antígona Segura es astrobióloga mexicana, investigadora del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM y referente internacional en el estudio de la vida en el universo. Su trabajo se centra en la búsqueda de condiciones habitables en exoplanetas y en la comprensión de los procesos que permiten el surgimiento y la evolución de la vida fuera de la Tierra. Ha contribuido al desarrollo de modelos para identificar mundos habitables y ha participado en proyectos internacionales de exploración planetaria.


Transcripción

00:00
Antígona Segura. Somos esta especie que ha logrado entender cómo se originó el universo. Sabemos de qué está hecha la materia a pesar de que no podemos ver los componentes más pequeñitos de la materia. Llenamos un planeta de robots que no es el nuestro. Y con ese poder de entender el universo, ha venido el poder de destruirnos a nosotros mismos. El universo no nos va a llorar, esa es la buena noticia. ¿Estamos solos en el universo? Esa es una pregunta que ha perseguido a la humanidad desde hace mucho tiempo. Y hoy en día hay una ciencia que puede responder a la pregunta. Se llama astrobiología. Lo que hace es tratar de entender cómo se origina la vida en el universo, cómo puede evolucionar, cuáles son los lugares habitables en el universo y cuál sería el futuro de la vida en el universo. Y esto puede parecer que se parece a la biología, porque la biología ya estudia la vida en la tierra y justamente ahí está la diferencia, en la parte terrestre y en la parte fuera de la tierra. Nosotros lo que queremos entender es si esas condiciones que le permitieron a la vida originarse en este planeta, pueden suceder en otros lugares, o si hay otras condiciones que se necesitarían para que otros planetas estén habitados. Pasamos a entender también cómo son los mundos habitables. ¿Por qué la Tierra es especial? ¿Por qué no Marte, o Venus o Júpiter? ¿Cómo formamos un planeta habitable? ¿Cómo la naturaleza genera estos planetas? ¿Y dónde están? ¿En qué lugares del universo? ¿Cómo podemos identificarlos? y, ¿cómo podríamos detectar vida? Que son dos cosas diferentes. Una cosa es que haya un mundo habitable, o sea, como una casa, pues, entonces una casa puede tener luz, agua y todo, es habitable, pero, ¿está habitada? Si un planeta es habitable, ¿automáticamente estaría habitado? Ese tipo de preguntas solamente podemos responderlas buscando. Por ejemplo, una de las cosas que hemos hecho es utilizar las observaciones que se hacen de la Tierra para ver cómo cambia, porque pues, está la vida como un fenómeno, transformándola todo el tiempo. Entonces, este entendimiento nos sirve también para entender cómo la Tierra, como un sistema completo y complejo, va modificándose y cómo todo lo que le pasa a la vida va a cambiar condiciones enteras de todo el planeta. Entonces, la astrobiología también nos ayuda a entender cosas de nuestro planeta que también son útiles para nuestra propia sobrevivencia y de paso nos ayuda a entender esta gran pregunta que nos sitúa como humanidad en este espectro muchísimo más amplio que es el universo. ¿Cuál es nuestro papel como humanidad? Ese tipo de preguntas son importantes para saber qué vamos a hacer con este planeta y cuál es el futuro de la humanidad.

03:21
Yamile. Hola, me llamo Yamile Ramírez. Para ti, ¿qué crees que es más interesante? ¿La idea de que hay vida fuera de este planeta o de que nos encontramos completamente solos?

03:35
Antígona Segura. Creo que ambas cosas tienen un aspecto interesante. Imaginemos que no hay más, que no hay vida en otros mundos. ¿Qué tan lejos estamos buscando entonces? Porque esa es una pregunta que está implícita ahí atrás. Decir, ok, estamos solos, pero, ¿solos en la galaxia? ¿Solos en todo el universo? Vamos a pensar que aquí cerquita estamos solitos, que la humanidad está solita. Entonces imagínense la perspectiva. Somos esta especie que ha logrado entender cómo se originó el universo y no estamos, o sea, no estuvimos allí. Sabemos de qué está hecha la materia, a pesar de que no podemos ver los componentes más pequeñitos de la materia. Llenamos un planeta de robots que no es el nuestro, llegando a Marte. Fuimos a nuestro satélite. Exploramos el océano, no podemos respirar debajo del agua, pero exploramos el océano. Hemos sido capaces de saber de qué están hechas las estrellas cuando nunca vamos a poder tocar una estrella. La humanidad ha sido capaz de hacer cosas impresionantes. Y con ese poder de entender el universo, ha venido el poder de destruirnos a nosotros mismos. Entonces la pregunta que nos queda es, imagínense que estamos solos y ahora destruimos a la única especie que puede pensarse a sí misma, que puede construir, que puede pensar sobre las estrellas, sobre viajar a otros lugares. El universo no nos va a llorar, esa es la buena noticia. O sea, nadie nos va extrañar, no pasa nada. Ahora resulta que no, bueno, que la vida está llena alrededor de, ¿qué vida? ¿De qué vida estamos pensando? ¿Qué es la vida? ¿Más allá de esto, qué hay detrás de esta búsqueda de vida? Cuando yo les digo estoy buscando algo, pues tengo que definirlo para saber qué estoy buscando. Y resulta que el problema, uno de los problemas centrales de la astrobiología es que no tenemos una definición de vida. Entonces, seguramente sus clases de biología habrán visto, bueno, la vida metaboliza, la vida se mueve. Tenemos como características de la vida, pero no tenemos en realidad una definición de vida. Y la razón por la que no tenemos una definición de vida es porque necesitamos como alejarnos del fenómeno para entenderlo. A ver, si yo les digo, les voy a poner este ejemplo, si yo les digo el agua es un líquido inodoro incoloro. Esto es agua. Pero qué tal si yo les digo a ver, allí afuera hay un charco. ¿Eso sería agua bajo esa definición? Ya no, probablemente huela feo, ya no es incolora. Entonces el agua en el charco ya no es agua.

06:40
Antígona Segura. Y qué tal que aquí, en la atmósfera que estamos respirando, hay también agua. Esa ya no entra en nuestra definición de agua. ¿Qué es el agua? El agua es una molécula que está hecha de átomos, dos de hidrógeno y una de oxígeno. Pero yo puedo derivar un montón de propiedades del agua con eso y decirles, ah miren sí, ese H2O está aquí en la atmósfera. Es más, está en la atmósfera de otros planetas. Está en la atmósfera de Júpiter. Está en el interior de Neptuno, Urano. Esas cosas las podemos saber porque H2O implica muchísimas cosas y eso se deriva de una teoría de la materia. La materia está hecha de átomos, hay diferentes tipos de átomos que pertenecen a elementos y cuando estos se juntan forman compuestos y esos compuestos químicos, pues hay uno al que llamamos agua. ¿Ven? Y entonces hay una gran diferencia entre hablar del agua como líquido inoloro insaboro, y el agua como H2O. La vida. Podemos hablar de la vida como algo que tiene características así, así y así, así, es una lista de características. ¿Y qué tal si la vida en otros mundos no responde a esas características? Entonces no la vamos a poder identificar, nos vamos a perder de ese ejemplo de vida. Entonces lo que queremos es decir bueno, una teoría que nos diga de manera natural cómo diferenciamos entre las cosas que pertenecen al fenómeno de lo vivo y las cosas que son inanimadas, que no pertenecen al fenómeno de lo vivo. Y ojo, que estoy hablando del fenómeno de lo vivo, porque van a decir ah, bueno, por ejemplo, si hay un animalito muerto, eso ya no es parte de la vida, es parte de la vida. Para morir necesitas vivir, entonces es parte. Por eso hablo del fenómeno de la vida. Entonces necesito algo que me diferencie de manera natural, no lo tengo y como no lo tengo, entonces la astrobiología construye una definición de trabajo. ¿Cómo generalizamos el único ejemplo de vida que tenemos en la Tierra? Con dos cosas. Uno, toda la vida está hecha de un elemento que se llama carbono, porque el carbono es un átomo que puede unirse hasta con cuatro elementos al mismo tiempo, y entonces forman moléculas que tienen la capacidad de generar seres vivos. Ahora, el carbono, las moléculas de carbono, necesitan juntarse, necesitan reaccionar entre ellas para que puedan generar maquinarias que son las células y luego esas células, juntarse, etcétera. Ese medio en el que se juntan es un líquido y el mejor líquido para la química del carbono es el agua líquida. Entonces nuestra definición de trabajo de vida es vida basada en el carbono y que requiere agua líquida. Y conste que no sé cómo es esa vida. O sea, no sé si va a tener ojitos, antenita, no sé si va a ser una sola célula, muchas células, no sé si va a ser una súper célula enorme.

09:57
Antígona Segura. No sé si van a ser plantas, no sé si va a ser azul, verde, no lo sé. ¿Cómo se imaginan a los extraterrestres? Quisiera que levanten la mano quienes piensan que la vida extraterrestre serían seres con antenitas o seres capaces de construir cosas, seres inteligentes, como se le llama. ¿Cuántos de ustedes pensaría que es? ¿Quiénes creen que lo que vamos a encontrar son cosas más como plantas, animales, cosas así? ¿Insectos? ¿Quiénes creen que podríamos encontrar bacterias? Pues justo eso es lo que estamos buscando. Aquí la cuestión es pensar entonces que el fenómeno de la vida. O sea, si encontráramos bacterias en otros universos, en otro, perdón, en otros planetas, eso implicaría que el fenómeno de la vida no es algo exclusivo de la Tierra. Entonces somos parte de un fenómeno natural común en el universo. Y eso también creo que le va a ayudar a la humanidad a ser un poco más, menos engreída consigo misma, porque entonces ya somos uno más del montón. Porque lo más importante es que no estamos buscando planetas habitables para decir ya echamos a perder este, mudémonos a otro planeta, porque no nos vamos a ir a ningún lado. De principio, si pudiéramos irnos. ¿Quiénes van a ir? ¿Vamos a ir nosotros? No me van a llevar ni a mí. ¿Los van a llevar ustedes? Lo más probable es que la mayor parte de la humanidad esté aquí. Este es el mundo habitable. Hay que cuidar este, como sea. Si estamos solos o no, hay que cuidar este.

12:11
Edith. Hola, Antígona, soy Edith Martínez. ¿Qué necesita tener un planeta para que pueda surgir la vida?

12:18
Antígona Segura. Ya establecimos que un planeta, bueno, que la vida, estaría basada en carbono y en agua líquida. El carbono es muy abundante, es uno de los elementos más abundantes del universo, entonces sabemos que va a estar presente en los planetas, porque está en los lugares donde se forman los planetas. Lo que no sabemos si se va a cumplir es la condición de que haya agua líquida. Entonces, nuestra primera condición para un planeta habitable, es decir, un planeta donde pueda surgir la vida y mantenerse, es que tenga agua líquida. Por ejemplo, en el sistema solar tenemos un satélite que gira alrededor de Júpiter que se llama Europa, y ese satélite tiene una capa de agua congelada y debajo de esa capa hay un océano de agua líquida. Entonces ese lugar es un lugar potencialmente habitable porque ahí hay agua líquida. Podría ser, por ejemplo, que Marte tenga pequeñas zonas en donde hay agua líquida, son cosas que se han hipotetizado. Ahora, en el sistema solar yo puedo mandar rovers a Marte, explorar y decir ah, miren, sí, aquí había agua líquida y vamos a ver si hay bichos o no, pero si yo estoy pensando en un planeta alrededor de otra estrella que se llaman exoplanetas, los planetas alrededor de otras estrellas, hasta ahorita hemos encontrado como 7000 de ellos, poco más. Esos planetas yo no los puedo ver como veo a Marte, que con un telescopio yo puedo ver la superficie de Marte, de esos planetas no podemos ver la superficie, entonces tampoco podemos explorarlos, no podemos mandar rovers. Entonces ahí las condiciones de un planeta habitable se vuelven un poquito diferentes porque entonces ahí lo que yo quisiera es que el planeta tenga tanta agua en la superficie que el fenómeno de la vida se vuelva escandaloso, domine la superficie y entonces, como la domina, puedo detectar esa vida. La condición del agua, pues, requiere dos cosas. Uno, que haya presión, que el agua tenga una cierta presión para que esté líquida y la otra es la temperatura. Entonces yo necesito un rango de presiones y temperaturas. Para mantener eso en un planeta, necesito una atmósfera. La atmósfera me da dos cosas la presión, obvio, porque saben cuánto de peso aguantamos en nuestra cabeza, si ustedes agarran un centímetro cuadrado de su cabeza, ahí hay como mil kilos encima de aire, pero no lo sentimos porque estamos hechos para esto, para este mundo, pero hay un montón de atmósfera. En la atmósfera funciona como una especie de cobija, que mantiene el calor del sol. Si ustedes quitaran la atmósfera de la Tierra, la temperatura de la Tierra sería de 15 grados centígrados bajo cero en promedio. Lo que hace habitable al planeta, o sea, lo que permite que haya agua líquida, que haya la temperatura para que haya agua líquida son los gases de efecto invernadero.

15:44
Antígona Segura. Entonces, necesito una atmósfera que dé presión y que tenga gases de efecto invernadero para calentar la atmósfera y tener un planeta habitable. Y luego necesito poner ese planeta con atmósfera a una distancia de la estrella donde reciba suficiente energía para mantener calientita la superficie y que por eso tiene que estar en un lugar muy especifíco alrededor de su estrella. Y luego, la otra cosa que necesito es, ¿qué tipo de planeta? ¿Un planeta como Júpiter? ¿Un planeta como Neptuno? ¿Uno congelado como Plutón? ¿Qué planeta? Cierto tipo de planetas y son los que están hechos de roca, de silicatos, como la Tierra, como Venus, como Marte, como Mercurio. Entonces ahora ya pueden ver, por ejemplo, la diferencia entre un mundo como Marte en donde se perdió la atmósfera, por eso ya no es habitable, porque perdió su atmósfera. Entonces, mi planeta potencialmente habitable es un planeta rocoso, hecho como la Tierra, en ese sentido, que tiene un núcleo de hierro, un manto de silicatos, roca, y una atmósfera, y está a cierta distancia de su estrella como para que podamos darle suficiente energía al planeta para que la superficie esté tibiecita y haya agua líquida. La Tierra, por ejemplo, tiene menos del 1% de toda su masa en agua. Yo sé que nos han dicho que la Tierra está cubierta, cubierta, de agua, pero es solo así un pedacito de la Tierra que está cubierta, sí 3/4 de la superficie, parece muy escandaloso, pero si agarran y juntan toda esa agua, es una gotita así y mientras que toda la tierra, la masa de la Tierra es así, y la cantidad de agua es así. La tierra está seca, es una piedra, sí, para fines, pero bastó con esa poquita de agua, vida. Podría haber mundos por ejemplo, que estén hechos de 10% o 20% de toda su masa en agua. Esos son mundos, océanos. Y la pregunta es, por ejemplo, si esos mundos son habitables o no. Y todavía más, hemos encontrado exoplanetas que son versiones de la Tierra pero gigantescas, les llamamos supertierras. Y esas, por ejemplo, podrían tener atmósferas de hidrógeno. Nuestra atmósfera es oxígeno y nitrógeno. Entonces ahora tenemos una variedad impresionante de planetas, potencialmente habitables que pueden diferir de lo que es el planeta Tierra.

18:27
Karla. Hola Antígona. Bueno mi nombre es Karla Guzmán y me surgió una duda. Después de tantos descubrimientos, investigaciones y avances tecnológicos, incluso esta parte de ciencia ficción, realmente, ¿qué tan cerca o qué tan posible estamos de habitar fuera de la tierra?

18:44
Antígona Segura. ¿Qué requerimos para habitar fuera de la tierra? Al menos la gente humana necesita oxígeno, nitrógeno, esas atmósferas no la tenemos en ningún otro cuerpo planetario. Entonces ya desde ahí, eso implica que cualquier lugar a donde vayas necesitas invertir para transformarlo, para cambiar su atmósfera, para que puedas sembrar en sus suelos, para que puedas obtener materia prima, para construir, para sobrevivir. Y entonces aquí hay dos preguntas. Uno es, ¿qué tan ético es eso? Y la otra es, ¿qué se requiere para eso? Porque necesitamos cohetes que nos lleven para allá, que lleven cierto, materiales, instrumentos para poder transformar ese otro planeta. Todo eso requiere energía, todo eso requiere materia prima. ¿De dónde ha salido históricamente esa materia prima y esos recursos? Han salido de algo que llamamos el sur global. Buena parte de América, África, Asia. Hemos estado sosteniendo un mundo en donde la tecnología ha dependido de la explotación severa de enormes zonas de nuestro planeta, con lo que eso conlleva es al sufrimiento de grandes poblaciones de personas. Entonces hemos estado explotando no solamente recursos en la tierra, sino además personas creando un sufrimiento absolutamente innecesario, porque se podía evitar, porque esos recursos podrían repartirse, pero no se reparten, esos recursos se acumulan. Entonces ahora imagínate que vamos a mantener gente en otro planeta. ¿Qué implicaría eso para la gente que se queda aquí? Entonces, la cuestión de evitar otros mundos tecnológicamente puede resolverse, eso lo hemos hecho durante mucho tiempo. Cómo nos vamos a ir… Ay, por lo menos aquí a Marte, cerquita, no fuera del sistema solar, pero aquí cerquita. Eso lo podríamos hacer, porque la tecnología la podríamos desarrollar. La pregunta es si con la estructura económica y social que tiene actualmente el mundo valdría la pena el sufrimiento y la explotación de tantas personas aquí para que tres personas se fueran a vivir a otro planeta. Yo creo que no vale la pena. Entonces también hay que pensar quién va, a qué va.

21:47
Antígona Segura. Y luego esos recursos que hay ahí, porque también se puede pensar vamos a hacer minería de asteroides, hay asteroides que son completitos de hierro. El hierro es muy escaso en la superficie terrestre, pero hay asteroides que son completitos así rocas, hierro puro. Pues nos traemos un asteroide, ¿no? Ok, nos lo traemos y entonces ese asteroide ya pertenece a una compañía que fue y lo regresó. Entonces, ¿ya vamos a privatizar el espacio? O sea, hay muchas preguntas éticas que tendríamos que responder antes de decir sí, vámonos, aquí está la tecnología, vámonos. Hay muchas, muchas preguntas.

22:42
Georgina. Hola, Antígona, soy Georgina Castellanos y quiero preguntarte, ¿cuál es el motivo de los estudios que se están realizando en Marte? ¿Es porque es un planeta muy cercano o hay otra razón de esto?

22:57
Antígona Segura. Marte es un lugar realmente fascinante y curiosamente está muy entrelazada la historia del descubrimiento de Marte con la astrobiología. Pero Marte resultó muy especial porque efectivamente, gracias a su cercanía podemos verlo con el telescopio y no solo veíamos la superficie, veíamos que tiene casquetes polares, o sea, tiene así, se ve blanquito arriba y abajo. La otra cosa es que veíamos cómo cambiaba de color, y los telescopios, conforme fueron mejorando, empezaron a ver cosas en la superficie. Entonces alguien dijo, aquí hay canales, y ese fue Schiaparelli y después Percival Lowell, que era un astrónomo estadounidense que tenía uno de los telescopios mejores de la época, se convenció de que esos canales habían sido hechos por una civilización marciana y, ¿qué pasa? Pues entonces hay todo un boom de ciencia ficción sobre marcianos, pero la ciencia creía que había vida en Marte. ¿Qué sabíamos realmente de Marte? Sabíamos que no podíamos ver muy bien la superficie, porque en ese entonces, o sea, cuando Percival Lowell se veía en el telescopio y luego dibujabas. Después entró la fotografía a la astronomía, entonces ya se tomaban placas. Llegaron otra gente astrónoma y dijo, pues esos canales que dicen no los vemos, y en realidad ya después se pudo calcular la temperatura de la superficie de Marte y la atmósfera. Entonces la atmósfera es de bióxido de carbono y la temperatura, pues es muy baja, anda en 50 grados centígrados bajo cero, como en la Antártida, una cosa así. Y entonces la gente dijo bueno, pues civilización como que no, pero a lo mejor hay plantas. Y entonces un científico ruso, Gabriel Tíjov, hizo el primer experimento astro biológico. Dijo, a ver, si realmente los cambios de color que tiene Marte son plantas, pues qué es lo que voy a hacer, voy a comparar la forma en que reflejan la luz las plantas terrestres con la luz reflejada de Marte. Y entonces voy a ver a cuál se parecen, y entonces voy a decir qué plantas hay en Marte. Y empezó a hacer ese experimento. Él escribió el primer libro que se llama Astrobiología. Creó una sección de astrobotánica en la Academia de Ciencias de Kazajistán. Entonces estos fueron los inicios de la astrobiología, el primer experimento. Decimos a ver, tenemos una hipótesis hay plantas en Marte, vamos a ponerlo a prueba con observaciones. No encontró evidencia de plantas en Marte, pero todavía en 1962 se publicó un artículo en una revista científica de las más importantes que se llama Science. Entonces, en esta revista súper importante se publicó un artículo acerca de cómo sería la vida marciana y cómo sería en el sentido de cuál serían los ciclos biogeoquímicos que le llamamos, entonces, cómo dependen de los nutrientes que hay en el suelo, qué tipo de bichos tendríamos, etcétera. Todo eso todavía lo estamos especulando y todavía sabemos muy poquito de Marte. Entonces llegó la época en que empezamos a ir hacia el espacio, la luna, ya sabemos. Y entonces la NASA planeó una gran flota de sondas para ir a Venus, a Marte, eventualmente a Júpiter, etcétera, hizo toda esta planeación. Rusia también, en ese entonces se llamaba la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, planearon, y de hecho la URSS empezó primero, empezaron a lanzar sondas para Marte y tuvieron falla, falla, falla, falla, creo que de las como 20 que mandó la URSS, y después, como se convirtió en Rusia, lo siguió intentando, como que a una le pegó.

27:16
Antígona Segura. En Estados Unidos empezó las sondas Mariner y las sondas Mariner era todo ese proyecto de exploración espacial de espacio profundo que se le llama. Y entonces los Mariner para el nueve ya le habían pegado, el Mariner nueve nos regresó literalmente miles de fotografías de Marte. Y entonces ahí es cuando se puso realmente interesante, porque entonces descubrimos que en Marte había volcanes extintos, pero estaban ahí los edificios volcánicos. De hecho, el volcán más grande del sistema solar explorado es el Monte Olimpo, es una montaña de 21 kilómetros de altura. Su cráter, nada más en su cráter cabría toda la Ciudad de México y todos esos volcanes estuvieron activos porque hay lava. Y luego encontramos que en la superficie había además huellas de que había pasado ríos, ya no había ríos, pero estaban estas huellas que dejan los ríos. Y luego descubrimos que los casquetes polares tenían bióxido de carbono, pero también tenían agua. Entonces nos dimos cuenta que Marte en el pasado había tenido agua líquida sobre su superficie, condición de habitabilidad, pero con la atmósfera que tiene ahorita, que es muy tenue, pues eso no pudo haber pasado, debió haber tenido una atmósfera más gruesa. Entonces eso nos habló de toda una historia geológica de Marte. En el pasado Marte tenía volcanes activos, una atmósfera de bióxido de carbono y nitrógeno, agua líquida, al mismo tiempo que la Tierra tenía agua líquida en la superficie, volcanes activos, bióxido de carbono y nitrógeno, la atmósfera de la Tierra no siempre fue esta. Resulta que entonces Marte y la Tierra tuvieron condiciones muy similares en el momento en el que surgió la vida en la Tierra. Entonces la pregunta es, ¿surgió la vida en Marte? ¿Es eso nada más necesario? ¿Con esos ingredientes ya puedes tener vida en Marte? Entonces, en los 70 se hizo el primer experimento astro biológico in situ, o sea, en el sitio, mandamos a las sondas Vikingo. Las sondas Vikingo, bueno, el proyecto Vikingo son cuatro sondas, vikingo uno, vikingo dos. En Vikingo uno había un orbitador y un aterrizador, en Vikingo dos, lo mismo. Y los aterrizadores llevaban, llegaban y tomaban suelo e hicieron experimentos para buscar marcianos. Claro, sacaron la cámara para ver si algún marciano así, pasaba un bicho marciano por ahí, no pasó nada. Hicieron el experimento y el experimento no lo pudieron interpretar al principio, fue así como de que, ¿qué es esto? Y digo, o sea, no es que fueran improvisados, estos experimentos ya se habían hecho en la tierra, se habían hecho en diferentes lugares, pensando vamos a buscar aquí donde hay poquitos bichos y allá donde hay más bichos y así para ver cómo responde el experimento, y el experimento respondió de una manera que no había respondido aquí en la Tierra. Dijeron, ¿qué está pasando? Y entonces Ian Noro, un investigador español dijo creo que esta es una reacción química, porque el suelo de Marte tiene algo que no tiene el suelo de la Tierra, que son muchos óxidos, oxidantes.

30:50
Antígona Segura. Pero entonces Rafael Navarro González, que fue un investigador que trabajaba en el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM y que además tuve el honor de ser su estudiante de doctorado, él repite los experimentos del vikingo, no en Marte, sino en un desierto que se llama El desierto de Atacama. El desierto de Atacama es una zona larga que está en el hemisferio sur de América, entonces está pegadita al mar, pero tiene una característica ese desierto, primero es frío, no es un desierto así como los imaginamos, el Desierto del Sahara o aquí El Desierto de Altar así caliente, no, es un desierto frío. Y además ese desierto tiene muy poquita materia orgánica. Los desiertos tienen vida, tienen cactus, tienen arañas, musarañas, tiene un montón de de bichos. Este no, este no tiene vida. La única materia orgánica llega de repente por el aire y además en ese lugar prácticamente nunca llueve. Entonces es en esa zona de Atacama, dijo pues es más parecida a Marte porque es más seca y se fue a hacer el estudio a Marte y descubrió que el experimento vikingo a lo mejor sí había encontrado materia orgánica, o sea, la materia orgánica, que es la materia de carbono, que es la que se basa la vida. Dijo a lo mejor sí encontró materia orgánica, pero las reacciones del suelo la deshicieron a la hora de hacer experimento. Y entonces hubo todo un debate, porque cuando él dijo bueno, a lo mejor el Viking se equivocó. Entonces el jefe del que había hecho el proyecto Vikingo estaba furioso porque en el New York Times dijeron que se habían gastado millones de dólares, las naves Vikingo fueron de las más caras que habían. De hecho, hasta la fecha siguen siendo de las más caras. Tiraron el dinero en un experimento que no lo hicieron bien. Y en lo que todo eso pasó, fue otro misión a Marte y encontraron el súper óxido que resulta que era cloro. En Marte hay un montón de óxido de cloro, o sea, le echan agüita, ya pueden ir a lavar ahí bien. Y entonces Navarro hace el experimento. Dice ay, a ver, voy a poner materia orgánica y un suelo con mucho cloro y a ver qué sale. Y resulta que lo que salió es lo que se detectó en el experimento del Vikingo, un compuesto que se llama clorometano, podríamos decir ah, pues entonces sí había materia orgánica no, porque eso fue lo que salió. Pero resulta que estos equipos antes de mandarlos al espacio, hay que limpiarlos y se limpian con clorometano, entonces no sabemos si eso que detectó el Vikingo fue materia orgánica o el limpiador que se utiliza. Pero ahí no acaba la historia, porque entonces iba a salir un experimento a Marte y ese experimento nuevo era un rover como del tamaño de un carrito, que se llama Curiosity.

33:55
Antígona Segura. Y Curiosity iba a llevar un experimento químico y el experimento químico pues ya no iba a ser como el del Vikingo porque ya iban a otra cosa. Entonces, cuando saben que Navarro encontraron todos estos resultados, dicen ah carambas, pues mejor lo invitamos y vamos a rehacer el experimento. Y entonces lo invitan a participar en el proyecto Curiosity, mandan Curiosity y finalmente encontramos materia orgánica en Marte. Eso implica que hay vida en Marte, o sea, yo la verdad estoy perdiendo un poquito la esperanza, pero a lo mejor hubo vida en Marte y se extinguió porque cambió la atmósfera o porque se enfrió el planeta. Todavía no sabemos si hubo vida en Marte o no, pero ya sabemos que sí hay materia orgánica en Marte, escondida ahí en las rocas, ya la encontramos gracias a este cambio que se hizo. De hecho, cuando falleció el doctor Navarro hay una montaña que lleva su nombre. Entonces Marte todavía tiene, o sea, es uno de los lugares más explorados, o sea ni siquiera la luna está tan explorado, pero todavía no sabemos si hubo vida o no en Marte. Hemos encontrado pistas. Sabemos que hubo agua líquida, sabemos que hubo, que tuvo un pasado geológico súper interesante. Entonces Marte todavía tiene muchas cosas que decirnos.

35:16
Yaneli. ¿Qué tal, doctora? Mi nombre es Yaneli Velázquez, soy amante de las películas y libros de ciencia ficción. Justamente mi pregunta está relacionada con esto. ¿Cómo influye la ciencia ficción en las investigaciones reales?

35:30
Antígona Segura. Creo que la ciencia ficción, en general la literatura, nos abre la visión a mundos muy distintos, entonces esto alimenta la curiosidad. Yo crecí rodeada de libros de ciencia ficción, leyendo ciencia ficción, entonces para mí los viajes en el tiempo, los experimentos genéticos, las naves espaciales, o sea, eran parte de mi mundo. Entonces para mí fue fundamental en mi deseo de dedicarme a la ciencia, de responder preguntas, estaban allí en la ciencia ficción y yo creo que eso es una cosa fundamental. Pero incluso para quienes no han decidido seguir el camino de la ciencia y que nada más disfrutan leer la ciencia ficción, les abre este panorama inmenso. Y luego está la parte de cómo nos retroalimentamos, ya cuando estamos aquí haciendo investigación, etcétera, y uno sueña con esas posibilidades, energías limpias, otros mundos. ¿Cómo serían? O sea, cómo sería otro mundo, no solo la vida en otro mundo, sino cuál sería el paisaje de un mundo diferente al nuestro iluminado, no sé, por una estrella roja, una súper tierra iluminada por una estrella roja. Ese tipo de cosas las pensamos así. Yo últimamente he estado haciéndome el propósito de leer a mujeres y de preferencia mexicanas o latinoamericanas. Entonces entre las cosas de ciencia ficción que creo que me han así maravillado, es un libro que se llama La canción de todas las cosas de Gabriela Damián Miravete, que es una mexicana que escribe ciencia ficción y este libro de, por ejemplo, hace una cosa muy interesante para la ciencia ficción, que es ir al pasado y revisar cosas del pasado que no pensamos normalmente en el pasado, como un lugar donde la ciencia ficción se, a menos que no sea un viaje en el tiempo, no, pero esto no es un viaje del tiempo, es lo que pasó, lo que ya pasó y que luego lo ven con estos ojos de ciencia ficción, por ejemplo, y es una cosa muy, muy fantástica. Está Ursula K. Le Guin, que ella no es latinoamericana, pero ella es un escritora que existió en el tiempo de los Ray Bradbury, o sea, de todos estos gigantes de la ciencia ficción, Asimov, etcétera. Pero ella fue de las mujeres que escribió ciencia ficción y que hizo una cosa que no era tan común, que era que en vez de explorar la parte tecnológica era explorar la parte social y entonces ella imaginó sociedades, imaginó, a ver, vamos a tener un montón de planetas que todos son humanoides. O sea, como que hubo esta idea de que hubo una civilización que sembró humanes por aquí, por allá, y luego esos humanos, pues evolucionaron diferente en cada uno.

38:37
Antígona Segura. Y entonces tiene estos cuentos fantásticos acerca donde nos propone cosas sobre una sociedad, imagínense una sociedad donde las características sexuales secundarias no están definidas, se definen en cierta etapa, entonces te conviertes en mujer o hombre en esa etapa y después vuelves a ser una persona y si te convertiste en hombre o mujer en esta etapa, a lo mejor en la que sigue te conviertes en en el sexo opuesto o en el mismo. Entonces una vez puedes estar embarazado, embarazada y entonces dice, empieza esa novela diciendo, ¿qué es lo primero que uno pregunta cuando una mujer está embarazada? ¿Qué es? ¿Niño o niña? Imagínate un lugar donde esa pregunta no tiene sentido, y cómo son los roles de género ahí donde no hay. Hay toda una serie de experimentos sociales en sus novelas que me parece que esos también son fantásticos, porque es como a qué sociedad aspiraríamos. Entonces creo que la ciencia ficción no solamente nos dice como qué nuevas tecnologías, qué posibilidades puede abrir la ciencia, no sé, en términos de materiales, de medicamentos, sino también como qué tipo de sociedades quisiéramos en el futuro. Y yo creo que esa es una de las cosas más importantes que podemos pensar hoy en día.

40:00
Gaby. Hola Antígona, soy Gaby Hernández. Te quería preguntar si ha habido una historia, como de mujeres en la ciencia, que te haya inspirado.

40:08
Antígona Segura. Una historia muy interesante que es el de las mujeres que se les llamó las computadoras de Harvard. Y no sé si sepan que toda la astronomía moderna, los fundamentos de la astronomía moderna fueron establecidos por un grupo de mujeres que trabajaron en Harvard y se les llamaba las computadoras de Harvard porque pues hacían calculitos, pero la historia no es exactamente. O sea, lo que sucedió fue que había un matrimonio, Ann Draper y Henry Draper, y ellos tenían mucho dinero y les gustaba la astronomía. Y entonces, en ese entonces, empezaba la fotografía y dijeron, vamos a meter la fotografía en la astronomía. O sea que en vez de dibujar las cositas e imaginarte que hay canales en Marte, en vez de eso, vamos a tomar fotos y vamos a crear el mayor catálogo del cielo, de los objetos del cielo, con fotografías que van a ser tomadas en todos los lugares del mundo, y que se muere Henry Draper. Y entonces Anna Draper se va a ver al jefe del telescopio de Harvard, del Observatorio de Harvard, Pickering, Edward Pickering, y le dice, tengo dinero para hacer este gran proyecto. Y el otro, no, porque de lo que nos quejamos en ciencia siempre hace un siglo y ahorita y seguramente en dos siglos, es, no hay suficiente dinero para hacer ciencia. Entonces dice tengo dinero porque además las placas fotográficas, o sea, no es como ahora que tomas el celular y no, no, o sea, eran placas de vidrio, que había que cuidar mucho, pues el vidrio se rompe. Y entonces y querían además que fueran todos los telescopios grandes, observatorios del mundo y entonces pues había que, esas placas, había que mandarlas y luego que tomaran las fotografías y se regresaran al Observatorio de Harvard para analizarlas. Entonces necesitaban dinero para materiales, pero necesitaban personal porque luego qué iban a hacer con esas placas. Esas placas pasaron por un proceso que se llama reducción, que no es como que hicieran chiquitas, no sé porque se llama así, la verdad, pero todavía hoy hablamos de la reducción de datos, ahora que ya es en computadora y eso, pero en ese entonces en lo que consistía es que ponías la placa en un aparatito, era muy sencillo y tenías que determinar cuál era el brillo de los objetos y la posición de los objetos, empezando por ahí. Entonces imagínate estar diez horas así, sentada, viendo así las plaquitas, esa era parte del trabajo. Y entonces pusieron a estudiantes de posgrado, que todos eran hombres, porque pues porque no había mujeres en ese entonces.

43:12
Antígona Segura. Entonces todos eran hombres y pues lo empezaron a hacer, pero entonces de repente llegaron algunas mujeres. ¿Qué mujeres? Pues eran mujeres, que eran la hija del investigador no sé qué, o sea, eran mujeres que de alguna manera estaban relacionadas con la academia. Y entonces empezaron a hacer el trabajo y dijeron oye, pues estas mujeres lo hacen re’ bien y les podemos pagar la mitad que a los hombres, porque a las mujeres hay que pagar la mitad porque es lo obvio. Ellas no tienen que mantener a nadie, entonces dijeron pues nos sale mejor. Entonces ya, resuelto el problema, ahora vamos a buscar mujeres para esto. Y en eso que estaban buscando mujeres, llega a casa de Pickering, una mujer, Henrietta Leavitt. Ella resulta que venía de Inglaterra. Entonces está joven, está enamorada, llega con el novio a América, feliz. América continente, llega particularmente a Estados Unidos, llega y se embaraza. Y entonces el hombre le dice ahorita vengo y no regresa y la deja sola con un niño. Y entonces ella consigue trabajo de institutriz en la casa de Edward Pickering. Y entonces la mujer de Edward Pickering le dice, sabes qué, esta mujer es súper lista, ¿por qué no te la llevas a trabajar en tu proyecto? Y a partir de ese momento, ella se convierte en la mano derecha de este gran proyecto que era el catálogo Henry Draper. De hecho, no sé si han visto los nombres de las estrellas que tienen así letras y números, y hay unas estrellas que les ponen HD 50 20, no sé qué, son seis números. Ese HD es Henry Draper, es el catálogo Henry Draprer, bueno. Entonces llévatela, y se la lleva y ella resulta buenísima para organizar, pero además para también, o sea, hace descubrimientos. Y entonces estas mujeres encuentran la variabilidad de las estrellas que nos permite saber cómo medir distancias a otras galaxias. Nos permiten, una de las últimas de ellas, que fue la primera mujer que obtiene un doctorado. Bueno, la primera persona en obtener un doctorado en astronomía fue una mujer en Harvard. O sea, nadie se había doctorado en astronomía en Harvard hasta que ella se doctoró, Cecilia Payne. Cecilia Payne encuentra de qué están hechas las estrellas, no sabíamos de que están hechas las estrellas. Y entonces ella, en su tesis de doctorado, toma a la mecánica cuántica que estaba recién, o sea, la mecánica cuántica se estaba desarrollando a principios de 1900 y ella se titula ahí por 1910 y algo. Y entonces ella toma esos conocimientos recientes de la mecánica cuántica, observaciones y todo, y dice las estrellas están hechas de hidrógeno y su asesor que era súper famoso, era un astrónomo súper famoso, le dice no, porque mira, te voy a explicar cómo funciona.

46:32
Antígona Segura. Se forma la estrella y luego la estrella gira tan rápido que salen pedacitos de la estrella y de ahí se forman los planetas y la Tierra que está hecha en ese proceso está hecha de roca, de silicatos y oxígeno. Entonces si salió del sol, pues el sol no puede estar hecho de hidrógeno porque la Tierra no está hecha de hidrógeno. Y entonces ella pone una notita diciendo tal vez estos son resultados preliminares, tal vez no son exactos y en su diario dice por supuesto que son de hidrógeno. Pero no, lección, no te pones a discutir con tu asesor, menos si es famoso. Te gradúas, se graduó tres años después así… doritos… El asesor, haciendo calculitos dice ah, las estrellas son de hidrógeno, las estrellas. Es la mejor tesis de astronomía que se ha escrito en la historia. Cecilia Payne, las estrellas son de hidógeno y los planetas, por cierto, no se forman como se pensaba, sino que se forman de un disco de polvo, gas y ahí se forman los planetas, en los planetas se escapa el hidrógeno, la estrella se queda con el hidrógeno y el helio. Bueno, esa es otra historia. El caso es que estas mujeres nos permitieron entender cómo se clasifican las estrellas, es fundamental para saber la evolución, para entender la evolución de las estrellas. Nos permitieron medir distancias a otros lugares. Descubrieron un montón de objetos, cometas, asteroides y de la mayoría no sabemos el nombre. Entonces, ahora hay proyectos que sirven para eso. Entonces esa fue una historia pues muy ilustrativa para mí acerca de el papel de las mujeres en la ciencia, que ha sido sistemáticamente borrado, o sea, no es que nosotras no estuviéramos ahí, estuvimos siempre, pero nadie contó nuestra historia, nadie dijo. Y todavía hay gente que llega a decir ah, bueno, pues ellas nada más hacían. O sea, te quiero ver nada más analizando 500 placas para determinar que una estrella es una estrella variable. O sea, ese nada más también es un desprecio a este trabajo técnico que requiere toda la ciencia también. Entonces creo que bueno todas estas, siempre conozco mujeres que son una inspiración, porque creo que la historia de todas las mujeres está llena siempre de vivencias que, pues que nos permiten ver las violencias en las que vivimos, a veces son sutiles, a veces pues mucho más fuertes. Entonces, o sea, para mí las historias de las mujeres en general, todas y cada una, son una inspiración y son un aprendizaje.

49:33
Yamil. Hola doctora, soy Yamil Reyes. Un poquito referente a lo que mencionaba, hemos podido ver que para hacer descubrimientos hay que ser una persona de renombre importante. Entonces mi pregunta sería, ¿considera usted que hay que ser importante para hacer un descubrimiento que contribuya a la ciencia?

49:53
Antígona Segura. El mito del genio. Entonces creemos que la gente que hace ciencia es así, extraordinaria, única, especial, que tiene algo y la verdad es que no. Yo creo que todas las personas desde que somos chiquitas, vamos descubriendo el mundo, las cosas son nuevas para nosotros, siempre estamos aprendiendo y encontrando relaciones y tenemos diferentes formas de aproximarnos al mundo. Yo recuerdo, por ejemplo, que en matemáticas yo fui pésima para todo lo que tenía que ver con aritmética básica, o sea, hasta la fecha debo confesar que yo no me sé las tablas de multiplicar. No solo eso, perdí un lugar en la Olimpiada de Matemáticas, justo porque no me supe una multiplicación súper básica que ni se las voy a decir porque es tan básica que van a decir esta mujer es bien tonta. Pero cuando llegué a la parte de álgebra, la parte de álgebra fue, esto es lo mío. Entonces A cuadrada + B cuadrada igual a C cuadrada, eso tiene sentido para mí, en mi cabeza tenía sentido. Pero yo sé que hay gente a la que esa parte es justo la que no tiene sentido. ¿Qué es esto? ¿Qué es A? ¿Qué es B? ¿Cuánto es A? ¿Cuánto es B? Y entonces dices a ver, es esta cuestión de no entiendo matemáticas, no es muchas veces una cuestión de no sirves para esto, si no es una cuestión de no te he dado las herramientas para que entiendas matemáticas, porque las matemáticas se pueden entender de muchas formas. El aprendizaje de conceptos científicos, matemáticos, etcétera, es diferente para cada persona, no todas. Entonces el problema de la educación es querernos encajar en que es que un genio debe ser como los que vemos en la televisión, lo saben todo, lo puede responder todo. No, es que de verdad la mayoría de la gente científica no es así. Es más, la mayoría de la gente científica no sabe, más de lo que sabe. Entonces no tenemos que ser genios, no tenemos que ser famosos, o sea, en principio todas las personas estamos descubriendo cosas. Ahora, lo cierto es si a quién se le dan más oportunidades, esa es una diferencia. La ciencia está dominada por hombres. ¿Por qué? Bueno, porque se considera que la ciencia es racional y los hombres están, o sea, la masculinidad está relacionada con la racionalidad, pero eso no es cierto, o sea, no hay nada fisiológico, psicológico que indique que las mujeres no podamos hacer ciencia. O sea, los hombres y las mujeres podemos, tenemos la capacidad idéntica de hacer ciencia, todas las personas. Entonces, pero hay barreras sociales que se nos imponen, porque entonces se cree que el sujeto que hace ciencia debe tener una serie de características particulares, entre ellas la genialidad, el destacar desde el principio, y eso pues no es cierto de principio. ¿Qué sí necesita una persona para ser científica? Necesitas mucha disciplina, porque también puedes ser súper listillo, así, de los que van súper bien y entienden todo y lo que sea y no querer hacer el esfuerzo, entonces la ciencia requiere esfuerzo.

53:23
Antígona Segura. Si eligen cualquier carrera, o sea, no sé, si eligen ingenierías, eligen contabilidad, si eligen todas las carreras, requieren un esfuerzo. La diferencia quizá entre la ciencia y otras profesiones, es que al final de cuentas hay gente que llega a su trabajo, hace el trabajo, sale y no vuelve a pensar en su trabajo. Yo no dejo de pensar en mi trabajo todo el tiempo, más o menos. De repente es como que ah, ya entendí, ya sé cómo hacer esto, se me acaba de ocurrir otro proyecto y digamos eso es como un poco la diferencia, pero sucede en todos los trabajos creativos. O sea, la gente que que hace cosas de arquitectura, que escribe, que pinta, pues está. Entonces no somos personas extraordinarias. Lo que sí es que la sociedad impone pues no barreras, especialmente a ciertos grupos, puedo pensar en las mujeres, pero también puedo pensar en las personas racializadas, en el sentido de que las personas que se consideran de ciertos colores, etcétera, de piel se les impone ciertas características, en la sociedad. No porque las tengan, sino porque así creemos que son. Entonces eso favorece a ciertos grupos. Eso es justo la clase de cosas que tenemos que ver primero, aceptar que existen, que están pasando para luego cambiarlas, o sea, y hacer la ciencia un lugar en donde realmente entren toda la gente que tenga la capacidad y las ganas de dedicarse a esto. Porque necesitas pasión, esa es la otra, necesitas pasión por esto. O sea, no es que vengas a la ciencia a decir ah, sí, vengo aquí porque me quiero hacer rico, sino vienes porque te gusta, porque te gusta la ciencia. Cuando la ciencia se enriquece de muchas diferentes puntos de vista, porque las personas vimos cosas diferentes, nos críamos diferentes, entendemos de manera diferente el mundo, entonces podemos resolver mejor los problemas. Entonces no es una persona, somos grupos de personas. La ciencia se construye en grupos. Si ustedes entran a una revista científica y ven las personas autoras son muchas, o sea, hay pocos artículos que son escritos por una o dos personas, normalmente son grupos de personas. Para encontrar, ¿han oído hablar de esta partícula, mal llamada, partícula de Dios? Pues no, este experimento del Gran Colisionador de Hadrones, que es un equipo que está entre Francia y Suiza. Esos artículos tienen mil personas en la lista de autores y autoras. ¿Por qué? Pues porque se requiere a un equipo enorme de gente para hacer ese descubrimiento. Enronces encontramos que existe el bosón de Higgs, el que nos dice por qué existe la materia, y lo encontramos, o sea, no había forma de que una persona lo encontrara, eso tenía que ser un esfuerzo colectivo. La detección de ondas gravitacionales, otro esfuerzo colectivo. Entonces, la ciencia es colectiva, debe caminar hacia la diversidad, porque primero, porque todas las personas tenemos la capacidad de hacer ciencia y deberíamos tener la oportunidad de hacerla, pero además porque esa es la mejor manera y está demostrado, o sea, se han hecho experimentos, la mejor manera de hacer ciencia y de resolver problemas, es lo que hace la ciencia, resuelve problemas y luego se plantea otros nuevos cuando ya resolvió uno, porque hay que hacer algo nuevo, hay que seguir al siguiente paso, resulta mejor cuando estamos hablando de grupos diversos de personas.

57:28
Antígona Segura. Pues les agradezco mucho el tiempo que estuvieron aquí acompañándome, espero que haya sido un rato, pues divertido. El aprendizaje que me parece importante es que, cómo para dónde vamos, ¿no? Entonces, así como que nosotros vamos a extinguir la vida en la tierra, no vamos a extinguir la vida en la tierra. Pero sí podemos extinguir especies, ecosistemas, sí, o sea, eso sí, la capacidad de hacer puntualmente cositas y daño aquí y allá, la tenemos y ya la hemos demostrado demasiadas veces para mi gusto. Y hacia dónde vamos es hacia un camino en donde vamos a acabar con las condiciones que le dan sustento a la vida humana. Está en nuestras manos cambiar el destino de la humanidad porque de verdad estamos activamente destruyendo esas condiciones. Entonces yo espero que la astrobiología nos dé no solamente esta visión fantástica de poder descubrir vida en otros mundos, sino también de poder mantener la vida que existe en el nuestro. Gracias.