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Las 3 preguntas que la IA no puede responder por ti

Álex Rovira

Las 3 preguntas que la IA no puede responder por ti

Álex Rovira

Escritor y divulgador


Creando oportunidades

Álex Rovira

Álex Rovira es escritor y divulgador. En esta conversación reflexiona sobre qué capacidades, valores y responsabilidades siguen siendo profundamente humanos en un contexto marcado por la inteligencia artificial. Su punto de partida es que la tecnología puede ser útil, pero existen preguntas y decisiones fundamentales que no podemos delegar sin renunciar también a nuestra responsabilidad.
Al hablar de liderazgo, Rovira pone el foco en la ejemplaridad, la coherencia y la confianza. Explica una cadena que conecta confianza, compromiso, calidad, excelencia y transformación, y defiende que incluso cuando una herramienta analiza datos o propone una decisión, las consecuencias siguen correspondiendo a las personas. Para él, "la responsabilidad es indelegable".
En la parte final propone siete claves de lo humano: coraje, responsabilidad, propósito, humildad, confianza, cooperación y amor. También recuerda nuestra necesidad del vínculo, el diálogo, el encuentro y el cuidado. Su reflexión culmina en una definición práctica del amor: cuidar, comprender e inspirar a los demás.


Transcripción

00:00
Alex Rovira. Cuando tú tomas una decisión muy importante en tu vida, lo importante no es solo esa decisión, son las conductas de autoafirmación que tú vas asumiendo y que tú vas haciendo para consolidar esa decisión. La tecnología es útil, pero no podemos delegar las cuestiones sagradas que nos hacen humanos, que son la vincularidad, las emociones, la conexión espiritual, los valores y las virtudes en acción. Hay muchas preguntas que son solo humanas. ¿Qué quiero ser? ¿Qué no quiero ser? ¿Con quién quiero estar? ¿Con quién no quiero estar? ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Qué sentido quiero darle a mi vida? Y creo que, en el fondo, todo se reduce a tres preguntas fundamentales. ¿Qué es lo que no quiero? ¿Qué es lo que necesito? ¿Y qué es lo que quiero? Y hay preguntas que no las podemos delegar a una inteligencia artificial. Porque la respuesta, por ejemplo, a la pregunta. Y esto nos damos cuenta cuando atravesamos momentos de crisis, de crisálida, de crisol. Antes de plantearte qué quieres, lo primero, a lo mejor es depurar, simplificar, ir a la sencillez. ¿Qué es lo que ya no quiero? Pero no solo en relación a los demás, en relación a ti. No quiero ser maltratado, despreciado, no quiero generar un diálogo interior de autoexigencia despiadada o de desprecio. ¿Qué es lo que no quiero? Porque eso depura mucho el espacio de posibilidades mentales y emocionales. ¿Qué es lo que no quiero material en mi vida? No, no quiero ser dependiente del deseo y, por lo tanto, quiero tener lo necesario, pero no algo que, en el fondo, me lleve a tener que demostrar que soy lo que quiero ser, cuando en realidad lo puedo demostrar desde mí mismo, no desde los abalorios, accesorios o marcas que me visten. Yo creo que en el futuro vamos a ir bastante hacia ese debate. Toda la caída que estamos viendo de los ‘influencers’ y las ‘influencers’ parece que obedece a un cierto desgaste de una narrativa falsa entre lo que se produce y lo que hay detrás de la cámara. Entonces, ¿qué es lo que no quiero? ¿Qué es lo que necesito? En un mundo en el que vamos a tener algún día que poner un cierto freno al desgaste de recursos, de materias primas, en realidad, ¿qué necesitamos? Lo cual no quiere decir que no nos podamos dar gustos, lo cual no quiere decir que no podamos disfrutar del deseo que tenemos.

02:44
Alex Rovira. Y finalmente, ¿qué es lo que quiero? Pero un querer no tanto centrado en lo material, sino mucho más centrado en la construcción de la identidad, en la construcción colectiva, en una mirada espiritual que no tiene por qué ser dogmática. Hay muchísimas preguntas que la inteligencia artificial no puede responder por nosotros. Puede darnos pistas, puedes ponerle toda la información tuya que quieras y elaborará una narrativa bastante consistente a partir de esa información. Pero al final hay un concepto que es absolutamente fundamental, que es el diálogo interior. A esto se le llamaba antes el “examen de consciencia” o como lo queráis llamar. Es decir, ¿somos realmente conscientes de lo que nos decimos? ¿Somos realmente conscientes de cómo funcionamos en el proceso de conexión de nuestros pensamientos, emociones y acciones? La inteligencia artificial, ahora hablan del Neuralink, de Elon Musk, que hace muchas promesas. Bueno, ya veremos, ya veremos qué precio se pagará por ello. Porque todo tiene un precio y ya veremos cuál es el precio que tendremos que pagar a muchos niveles. Entonces, lo importante es no renunciar a la capacidad de responder por nosotros mismos, honesta y humildemente las preguntas, de no huir de nosotros y de no delegar en un modelo de lenguaje respuestas cruciales ante decisiones cruciales que solo nosotros podemos dar y que solo nosotros podemos actualizar y reforzar a partir de conductas de autoafirmación. Porque cuando tú tomas una decisión muy importante en tu vida, lo importante no es solo esa decisión, son las conductas de autoafirmación que tú vas asumiendo y que tú vas haciendo para consolidar esa decisión. Como decía Eduardo Galeano, en realidad somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. Y si lo ponemos en círculo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos, lo que hacemos para cambiar lo que somos, lo que hacemos… Hasta el infinito. La tecnología es útil, pero no podemos delegar las cuestiones sagradas que nos hacen humanos, que son la vincularidad, las emociones, la conexión espiritual, los valores y las virtudes en acción. Muchísimas gracias.

05:11
Iván. Hola, Alex, un gusto estar aquí. Iván Esparragosa de ingeniería.

05:18
Alex Rovira. Encantado.

05:18
Iván. Sabemos que el ejemplo es una pieza fundamental para un liderazgo genuino. Si tuvieras que enseñar de ejemplaridad a personas jóvenes que están iniciando en sus etapas de liderazgo, ¿qué sería lo primero que le dijeras?

05:36
Alex Rovira. Lo primero que le diría es que sea muy consciente de si su discurso va en convergencia con lo que hace. Yo en ese sentido admiro profundamente el pensamiento estoico y los ejercicios de revisión nocturna. Entonces le diría: “Observa al final de tu día, durante el próximo mes, qué cosas crees que tú eres y qué cosas haces. También le diría que corrigiera con humildad. También le diría que fuera amable

08:28
Alex Rovira. Muchísimas personas hemos tenido el privilegio de decir: “Esta es una persona excelente, tendrá sus cosas, pero estar con ella me ha mejorado, me ha inspirado, me ha elevado y en momentos difíciles, si pienso en ella, tomo aire”. La excelencia no es un don, es un trabajo. Trabajo. Señor Freud, ¿qué vale la pena en la vida? Amor y trabajo. Punto. Pero no acabamos aquí. Porque si la excelencia la sostenemos, entonces ¿qué sucede? En el fondo, el tema por el que me convocaron mis amigas y amigos de Aprendemos Juntos. ¿Qué es lo que la IA todavía no puede resolver? La transformación visionaria y anticipada. Por lo tanto, fijémonos. Confianza crea compromiso que crea calidad, que crea excelencia, que crea transformación visionaria anticipada. Es posible. Pero antes de todo esto, ¿qué hay? ¿Qué es lo que hace que tú confíes en alguien por su ejemplo, por su testimonio, por la pregunta que me formulabas? El respeto. La IA no tiene que pagar, no va a la cárcel, no tiene que pagar. Al final, el respeto y la responsabilidad es lo que pone en marcha una cadena de valores que puede transformar tu vida, puede transformar la vida de tu familia, puede transformar la vida de tu equipo, puede transformar la vida de tu ciudad, puede transformar la vida de tu región, puede transformar la vida de tu nación, puede transformar el mundo. Y en el fondo, yo creo que lo que nos une y el motivo por el cual hicisteis esto y apoyasteis esto es porque, ¿qué nos mueve? Ahora estoy fascinado por la investigación de las experiencias cercanas a la muerte y otros temas. Y especialmente dentro de sus procesos me fascina el momento en el que las personas que han vivido la experiencia decenas de miles en el mundo, documentan un patrón homogéneo. Por lo tanto, un delirio no puede ser porque un delirio es inconsistente. En cambio, cuando hay un patrón observable transculturalmente, transgeneracionalmente, en diferentes géneros, tenemos que investigar eso. La revisión de vida, que tiene que ver con la ejemplaridad. Porque en la revisión de vida te dice la gente que vuelve: “Es que cuando estaba clínicamente muerto y vi mi vida…” Y cada cual lo simboliza a su manera. “Lo vi en una pantalla” o “en muchas pantallas” o “lo vi como un flash”. Sentí todo lo que hice sentir a los demás, para bien o para mal, como si me estuviera pasando a mí. No esperemos a morirnos para sentir eso, porque creo, verdaderamente, que el gran poder de transformación es esa empatía profunda que para pasar de ser empatía a ser algo mucho más poderoso, se convierte en ejemplaridad. Y esa sería la respuesta a tu pregunta. Muchísimas gracias.

11:36
Mujer 1. Hola, Alex. Un gusto.

11:37
Alex Rovira. ¿Qué tal?

11:38
Mujer 1. Muy bien, gracias. Ahora decías, la IA no va a la cárcel. Yo trabajo en talento y cultura y te lo menciono porque estamos constantemente tomando decisiones sobre personas.

11:48
Alex Rovira. Claro.

11:48
Mujer 1. Y la IA ha puesto a nuestra disposición tal velocidad de análisis de datos e inclusive nos sugiere qué decisión tomar. Pero cuando se toma una decisión frente a la vida de una persona es de mucho impacto. Y si nos equivocamos, el concepto de responsabilidad y error, ¿cómo se trabaja? ¿Es de la IA que nos lo sugirió o nuestro que decidimos tomar ese camino?

12:08
Alex Rovira. Bueno, creo que esta es una de las cuestiones éticas que vamos a ver con más contundencia en el futuro y que pone sobre la mesa algo absolutamente importante. La responsabilidad es indelegable, es indelegable. Al final es el factor humano. A veces, cuando me hacen llegar un manuscrito, tomo a la persona y le digo: “Oye, esto no lo has escrito tú”. “No, que sí…” No, no lo has escrito tú, esto no lo has escrito tú. Yo te conozco, somos amigos. No tienes el nivel de conocimiento de física cuántica para haber hecho este ensayo con este nivel. No lo has hecho tú. A mí no me la cuelas, que no lo has hecho tú. Y si lo firmas, atente a las consecuencias, porque si lo firmas y se publica y te sientan en una silla delante de un teatro y alguien inteligente te hace una pregunta y empiezas a balbucear, surgirá en la mente del público una reflexión muy simple que tiene una palabra que lo resume: “Este tío es un fraude”. Y ahí no solo habrás hundido la reputación de la obra que has firmado, no habiéndola construido tú, sino que habrás hundido tu reputación el resto de tu vida, probablemente, según cómo lo manejes. Entonces, aquí hay una cuestión fundamental y es que la responsabilidad es absolutamente indelegable. Y es tu pregunta la que responde a la pregunta de qué es lo que la IA todavía no puede hacer. No puede asumir una responsabilidad que nos corresponde a nosotros y que espero que nunca dejemos que nos corresponda a nosotros. Y eso pone sobre la mesa algo fundamental, que es la diferencia entre la evolución de la tecnología y la evolución del humanismo. Vamos aquí frente, aquí. Por eso nuestro visitante extraterrestre, cuando viene a la Tierra, se queda a cuadros porque dice, pasando el informe: “Chicos, estos tecnológicamente parece que van por aquí, pero en cambio solo hace falta ver a la clase política para que se te caiga el alma a los pies y para que veas el discurso, la corrupción, sea cual sea el signo, porque el que tiene ambición de poder no le importa el color”. Entonces ese es el gran ‘gap’. Y esa responsabilidad va desde el político que gobierna una nación hasta el tipo que presenta algo que en realidad no ha hecho y que es incapaz de hacer. La responsabilidad es absolutamente indelegable y nos corresponde a nosotros defenderla. Muchas gracias.

14:37
Hombre 2. Alex, agradecerte compartir tus conocimientos en estos temas y nos surgen muchas dudas precisamente sobre esto, porque con la entrada de la inteligencia artificial en nuestra vida personal y profesional, la tecnología nos permite resolver casi todo en soledad y la pregunta es: ¿por qué crees que seguimos necesitando de los demás?

15:01
Alex Rovira. ¡Qué bonita pregunta! Cuando William Faulkner en ‘Las palmeras salvajes’ acaba con una frase contundente: “Entre el dolor y la nada prefiero el dolor”, no digo que todo el mundo, entre el dolor y la nada, prefiera el dolor. Algunos preferirán la nada y se aislarán. Y haberlas, haylas y haberlos, haylos. Pero esto lo explicó muy bien Claude Steiner con su famosa teoría de la economía de caricias ¿Para vivir qué necesitamos? Oxígeno, agua, aire y alimento. Hasta aquí estamos de acuerdo. Pero se ha descubierto, y sobre todo John Bowlby y aquellas personas que han investigado las teorías del apego y de cómo nos vamos haciendo… Y una caricia no es solo el contacto de la piel con la piel, es la mirada, es una sonrisa, es un emoticono, es un mensaje de nuestros hijos, es un mensaje de nosotros hacia ellos, es la conversación con el amigo, es ir en bicicleta juntos, es conducir horas y horas escuchando la música que te gusta en el coche, con tu pareja y hablando de lo humano, lo divino, los problemas, lo que hay que hacer. Claro, sin esto la vida no vale la pena, no tiene sentido. ¿Por qué creéis que la tenencia de animales domésticos va en aumento? Porque tú tienes a un ser vivo que viene y te recibe saltando, meneando la cola, lamiéndote y has tenido un día terrible y dices: “Mira, ha valido la pena para llegar aquí, tener esto o tener un ser amado, por supuesto”. Entonces, en nuestra naturaleza está la necesidad de la caricia. Pero aquí viene lo más interesante. Todo en la vida tiene una polaridad, todo puede invitarnos a sentirnos bien o invitarnos a sentirnos mal. Antes hablábamos de culturas constructivas y culturas destructivas. Por lo tanto, hay caricias positivas y hay caricias negativas. ¿Qué es la caricia positiva? La que te invita a que te sientas bien. Otra cosa es que luego a ti guste o no. Alguien te puede decir: “Qué guapa estás”. Y tú puedes decir: “Ay, no me digas eso”. Pero ahí tú no tienes el problema, el que ha dado la caricia, es tu autoestima. Hay algo a observar. El otro te lo ha dicho legítimamente. O: “Que elegante te veo, caballero”. Te ha dado una caricia positiva. La intencionalidad era constructiva. Era un signo de reconocimiento sin finalidad oculta. Pero luego hay caricias negativas que son las que invitan a sentir mal. ¿Qué se ha observado? Que cuando los seres humanos no tenemos una dosis de caricias positivas suficiente, activamos mecanismos no conscientes para tener caricias, aunque sean negativas. Entre el dolor y la nada prefiero el dolor.

17:55
Alex Rovira. ¿Se entiende? Y este es un mecanismo que cuando lo entiendes te puede cambiar la vida. Porque muchas veces nos complicamos la vida a través de manipulaciones inconscientes del otro para generar discusiones, provocaciones, debates, llamadas de atención, comportamientos pasivo agresivos, porque en el fondo no sabemos como pedir caricias positivas. Porque decía Gandhi que dar amor está reservado a los valientes. Es un ejercicio de coraje. Pedir perdón está reservado a los valientes. Reconocer como líder que me he equivocado está reservado a los valientes. Vulnerabilizarse está reservado a los valientes, al coraje. Ahora, generar broncas, discusiones, humillaciones, manipulaciones… Ahí hay un enorme intercambio de caricias negativas que, de alguna manera, por analogía, es: en lugar de tomar un buen vaso de agua y unos buenos vegetales y alimentos sanos, como comida basura cuando no puedo encontrar eso que yo siento que puede ser saludable. Por lo tanto, seguiremos teniendo la necesidad humana del contacto, del encuentro, del diálogo, del abrazo, de la reconciliación, de la gratitud, del perdón. Porque estamos diseñados así. Somos seres de encuentro. Y ahí está de nuevo la paradoja con la inteligencia artificial o con las redes sociales que propician falsos encuentros. No digo que no sean útiles, no digo que no aporten valor, no estoy haciendo una crítica destructiva. Depende del uso que se hace, pero el uso depende de la consciencia desde donde se hace. Es muy distinto trabajar desde una consciencia de servicio y de vocación que trabajar desde una conciencia egoica de ambición, manipulación y deseo. Los procesos y los resultados cambian radicalmente. Por lo tanto, si sabemos que nuestra naturaleza es el vínculo, es el encuentro, es la cohesión. Oye, al final, volviendo a lo que dicen los que se mueren y vuelven. “Es que al final me di cuenta que cuando me moría lo que valía la pena era haber pasado más tiempo con la gente amada, haber sido amable, haber sido amable, haber hecho un buen trabajo…” Es decir, como diría mi queridísimo y admirado José Luis Sampedro, cuando Gloria Palacios en su biografía le pregunta: “José Luis -este gran escritor y economista humanista- y tú ¿para que vives?” “Para comprender y no estorbar”. Comprender y no estorbar. Y añadiría: aportar valor y defenderse cuando sea necesario. Muchísimas gracias.

20:56
Blanca. Te quería preguntar, en un mundo cada vez más dominado por la inteligencia artificial, ¿cuáles serían las claves que nos hacen realmente humanos? ¿Cuáles serían las claves de lo humano?

21:09
Alex Rovira. Coraje entendido, no como ausencia de miedo, sino como consciencia de que hay algo por lo que vale la pena arriesgarse. Porque no conquistaremos nada que valga la pena o que tenga sentido si no es con el coraje que nos permite abrazar al miedo, darnos cuenta que es una información y avanzar a conquistar nuestros anhelos, visiones o vocaciones. Coraje. Responsabilidad. La capacidad que tengamos de responder a los desafíos y oportunidades que nos dé la vida. Lo que para unos es basura, para otros es reciclaje. La responsabilidad es fundamental, pero viene muy condicionada por la mirada que tienes del mundo. Eso nos hace humanos. Lo que para uno es saturación en un autobús, para otros es ambiente en una discoteca. Depende mucho de tu narrativa mental, pero sobre todo de la voluntad que tengas de resolver, de aportar valor, de ser responsable. Coraje y responsabilidad. Propósito, visión clarísima, propósito. Es decir, para qué. Para qué estamos aquí, para qué estamos haciendo este proyecto, para qué estoy dedicando tantas horas a escribir esto, para qué estamos hablando… El para qué, el propósito, es muy importante porque el para qué, de alguna manera, moviliza los vectores de energía y de atención que tenemos las personas en nuestra cotidianidad. Por eso Nietzsche y luego Víctor Frankl decían: “Quién tiene un por qué vivir, encontrará siempre un cómo”. Y por eso Séneca decía aquello de: “Quien no sabe hacia qué puerto navega, no encontrará ningún viento favorable”. Habrá momentos en la vida en los que podremos navegar a vela y sin propósito, pero muchas veces es necesario para educar a los hijos, para construir una buena relación de pareja a largo plazo, para ayudar a la gente que lo necesita. Propósito. Humildad, fundamental. La pongo en el centro. Te voy a decir siete. Humildad, porque la vanidad ciega, pero la humildad desvela y la humildad te puede llevar a pedir disculpas, a pedir perdón y al final el perdón te libera, libera al alma, libera al ser, te puede llevar a ver las cosas con claridad. Decir “no sé”, decir “te necesito”, decir “¿me puedes ayudar?”. Incluso no solo en la cotidianidad, en el ejercicio del liderazgo, yo, los jefes más notables que he tenido tenían esta capacidad de conexión simétrica, pero manteniendo su responsabilidad y su autoridad. La humildad es fundamental porque la fama te puedes liberar de ella, pero el poder es una droga. Y sí. Y es una droga para el que lo tiene y es una droga para la corte, que es incapaz de ponerle el espejo y decir, como en el cuento: “El rey está desnudo”. La falta de humildad hunde a personas, hunde proyectos, hunde naciones.

23:56
Alex Rovira. La humildad que viene, preciosa, en griego quiere decir “pequeño”, pero en latín viene de “humus”, que es lo que la naturaleza se desprende periódicamente, esas hojas que van al suelo pero que son abono, que son protección contra las heladas, que son lo que permite que luego de repente se produzca una expansión. En la naturaleza están todos los principios que por analogía manifiestan el desarrollo psico espiritual humano. No puede haber crecimiento sin humildad, es imposible. Hay que saber soltar para poder crecer. Confianza, hemos hablado de ella, no me extenderé. Coraje, responsabilidad, propósito, humildad, confianza. Confianza que genera compromiso. Calidad, excelencia, transformación visionaria. Cooperación. Sería el sexto. La voluntad de darte cuenta que ningún ser humano es una isla, que hay un factor de sinergia en todo, que de alguna manera la milla extra o el kilómetro extra se corre cuando dices: “Yo doy lo mejor de mí, tú das lo mejor de ti”. Fundamental, la cooperación multidisciplinar. Decía: “Hay un fundamento de la física que dice que sin diferencia no hay sinergia”. Si todos fuéramos iguales no habría crecimiento. Y precisamente la grandeza de una persona o el ejercicio del liderazgo está en saber combinar muy bien la diversidad desde esa polaridad positiva para generar saltos enormes. Y finalmente, yo creo que lo último es el amor. Y hemos hablado de eso en otros Aprendemos juntos, pero ya que me haces este pase tan bonito… Claro, el amor se confunde. Dicen: “El amor es ciego”, no, el amor es lúcido. Amor y consciencia son lo mismo pero con palabras distintas. Consciencia apela a la cabeza. Amor apela al corazón. El amor no es ciego, el deseo es ciego. El amor tiene que ser lúcido. El verdadero amor tiene que defender la verdad. Tiene que ser honesto, profundamente honesto, comprometido. Pero entonces, si el lenguaje de la realidad es la acción, y ¿qué es lo que la IA no puede resolver? Pues resulta que el amor nos lleva las tres últimas fuerzas. Porque amar es cuidar. Quien te quiera te va a cuidar. Y quién te dice que te quiere y no te cuida te está vendiendo la moto, como decimos en España. Y la IA no te va a cuidar, de momento, pero te puede regalar las orejas. Amar es cuidar. Amar es la voluntad de comprender la singularidad de la persona y sus circunstancias. Ortega y Gasset decía: “Yo soy yo y mi circunstancia o mi conjunto de circunstancias”. Tú ves que alguien realmente te aprecia cuando se preocupa por ti, te escucha a ti y a tu circunstancia y por lo tanto observa, escucha. Y tercera, amar es inspirar. Inspirar quiere decir ensanchar, engrandecer. Lo vemos en los pulmones. Inspira. Por lo tanto, quien ama crea circunstancias en la realidad que permiten que la vida de las personas que le rodean sea más grande, más bonita y mejor. Y eso, de momento, la inteligencia artificial todavía no lo puede hacer. Muchísimas gracias, amigas y amigos.