COMPARTIR
Generated with Avocode. Path Generated with Avocode. Rectangle Copy Rectangle Icon : Pause Rectangle Rectangle Copy

¿Qué no es negociable en tu vida?

César Lozano

¿Qué no es negociable en tu vida?

César Lozano

Médico cirujano


Creando oportunidades

César Lozano

El Dr. César Lozano, médico cirujano, conferencista y autor reconocido por su enfoque en bienestar emocional, comparte reflexiones y herramientas prácticas para afrontar los retos cotidianos. Lozano parte de la premisa de que la vida depende en gran medida del marco con el que decidimos interpretarla: podemos elegir reencuadrar nuestras experiencias, transformar el dolor en aprendizaje y no quedarnos atrapados en el papel de víctimas.

El doctor responde a preguntas del público sobre relaciones personales, soledad en la era digital, gestión de la ira, sanación de heridas de la infancia, bienestar emocional y resiliencia ante la adversidad. Subraya la importancia de tomar decisiones conscientes, establecer límites claros y reconocer lo que es negociable y lo que no en nuestras relaciones.

Lozano enfatiza la relevancia de hábitos diarios: dormir bien, agradecer, cuidar el cuerpo y la mente, y evitar comparaciones dañinas en redes sociales. Recuerda que la felicidad no es un destino ni depende de otros, sino un trabajo personal y constante. Nos invita a aceptar que está bien no estar bien todo el tiempo, pero también a no quedarnos en el sufrimiento, sino a levantarnos, aprender y seguir adelante.


Transcripción

00:00
Cesar Lozano. De ti depende que la vida sea una tragedia. La mía es una comedia con aventura. Encuadra, cámbiale el marco, cámbiaselo. Me abandonaron, me dejaron. ¿Qué es eso? Se fue. Es muy diferente me abandonaron a se fue. Es que me cambió por otra. Decidió una rodada 20, siendo tu rodada 40. Digo, lo decidió. ¿Si me explico? Él lo decidió. ¿Por eso vas a ser tú menos? Ella decidió terminar la relación, lo decidió. Pero no, no, no, señores, cámbiate tu diálogo, tu cuento. Cambia tu historia. Reencuádralo. Reencuádralo. Reencuadrar es, se murió mi mamá, sí, a los 73. Pero mi mamá murió sin sufrimiento, se murió riéndose y siempre me dijo César, yo le pido a mi Dios que cuando me vaya, cuando me toque irme, no me tengan que andar atendiendo, ni tengan que conectarme ni cambiarme pañales. Mamá, vamos a vivir lo que tengamos que vivir, mamita. Qué mortificación mijito. Pues mi mamá se murió riéndose. En su aniversario 55 de bodas estaba sentada en la casa de mi hermana Magdalena, risa y risa y de repente quedó así. Ay, mamá, qué cara, le decían mis hermanos. Yo no estaba con ella cuando se fue mi mamá. El único hermano que faltaba fui yo. Estaban todos, mi papá, mis hermanos, mis cuñados, todos menos yo porque yo estaba en la televisión haciendo un programa que se llamaba Ayuda, que era un programa para ayudar a niños y adultos en situación crítica en Monterrey. Y la llevaron al hospital y era una embolia fulminante. Duró 24 horas y se me murió mi mamá, sin sufrir, sin sufrir. Reencuadre. Se fue mi mamá como quiso. Reencuadre. Te corrieron. Prescindieron de esto. Cambia tu historia. Cambia tu historia. Esto, pues mira, dejaron ese talento. Bueno, fue una decisión de la dirección. Creo que fue un reajuste. Se oye más bonito eso. Ni modo. Cambia tu historia, cambia tu diálogo. Reencuadra, reencuadra, reencuadra. Si sufriste, si lloraste, si pasó algo, si no te valoraron, si tu mamá nunca te quiso porque pues todos tenemos la misma historia. Yo tengo la historia de mi papá muy optimista, un papá muy optimista, una mamá muy mortificada. Me quedo con el optimismo de mi papá. Le devuelvo a mi madre su preocupación. Me quedo con la alegría de mis hermanos, me quedo con la bendición de todo lo que aprendo de mis hijos diariamente, que sigo aprendiendo de ellos, se han convertido en maestros de vida para mí, con la gran bendición de los compañeros de trabajo que tengo, que no les digo empleados, son compañeros de trabajo. Con mi asistente personal que está aquí, que tiene 32, ¿qué? 22 años, 23 años conmigo y mi secretaria 40, les echo agua y no se van.

03:33
Cesar Lozano. No, gracias por estar conmigo. Ya hablé mucho, vamos con las preguntas.

03:45
Enrique. ¿Qué tal? Mi nombre es Enrique. Mi pregunta va enfocada en que diariamente vemos a gente en la calle y vemos gente muy preocupada, triste. Te das cuenta, ¿no? ¿Por qué nos quedamos en este tipo de relaciones de pareja, de trabajo? ¿Por qué estamos en un trabajo que no nos hace feliz? ¿Por qué estamos con parejas que no nos hacen feliz? Hasta con amigos, ¿no? ¿Por qué nos quedamos así?

04:08
Cesar Lozano. Que buena pregunta, Enrique. Hay un proverbio chino que dice que nadie prueba la profundidad de un río con ambos pies. ¿Se interpretó la respuesta? O sea, ¿qué toma la gente feliz? Decisiones. Porque no decidimos, Enrique. Número uno. Dos: porque no hacemos introspección. ¿Qué quiero y qué no quiero? Creemos que debo de aguantar. Tres: Culto al sacrificio. Mucha gente hace culto al sacrificio. Esto es lo que me tocó vivir. ¿Esto es lo que te tocó o esto es lo que tú quieres vivir? Cuatro: Porque nos olvidamos que la vida es mucho más que lo que estamos viviendo. Y no con esto estoy diciendo manda el diablo a la persona, no, es vamos a negociar. Esto no lo quiero, esto si lo quiero. Es muy tan importante en cualquier relación tener claro qué no quiero, qué sí quiero y qué no es negociable. Hay cosas que no son negociables. La violencia no es negociable, en mi caso, ni el caso de espero que de todos. Que me levantes la mano no es negociable. Probablemente la infidelidad para muchos no es negociable. No es negociable esto, que me hayas hablado así, a un hijo, no es negociable, mijito. Pero no voy a bailar al son que me tocan. Dice, ¿por qué? Porque la última razón es porque nos acostumbramos. Ya normalizamos que nuestra relación es conflictiva, que la relación en el trabajo así es y me tengo que aguantar. Como nadie prueba la profundidad de un río con ambos pies, es momento de empezar a voltear, ¿qué puedo hacer? Acuérdate lo que dije hace un momento, esto es lo que me tocó vivir, sí. ¿Puedo hacer algo o no puedo hacer nada? Si es la muerte de un ser querido, claro que puedo en este momento empezar a buscar círculo de apoyo tengo que empezar a ver quién si me quiere, cómo superar el duelo, qué leo. Si es un trabajo mi pregunta es qué estoy haciendo ahí, si no me valoran, no les importa mi tiempo y luego todavía nada les alegra, nada les tiene contentos. Pero sé honesto contigo, o soy un flojonazo, llego tarde, me piden las cosas y me las tienen que estar pidiendo varias veces. No papito, aquí el problema eres tú. Pero si ya viste que diste tu mejor esfuerzo, que te esforzaste por sacar tu mejor versión, que haces hasta lo imposible por tener a tu jefe contento, a tu esposa contenta, a tus hijos, intentas de hacer lo mejor posible por tu madre, tu padre y nada les satisface, nada es suficiente, llega el momento en que tengo que voltear hacia mi. ¿Qué estoy haciendo aquí? Hablo, hago mi negociación contigo. Esto es lo que quiero, esto es lo que estoy aportando, dime qué puedo esperar de ti y te voy a decir qué puedes esperar de mí, pero necesitamos llegar a un acuerdo. Si a mí me preguntaras herramientas prácticas para salir de un círculo vicioso donde te diste cuenta que la toxicidad aumenta, es primero darme cuenta. Ya me di cuenta que esto que estoy viviendo es tóxico. Ya que me di cuenta hago mi plan de acción, es qué puedo hacer yo para que esto mejore. Primero soy yo, porque cambiar a la gente es muy difícil. Perro viejo aprende maroma nueva, pero tiene que ser perro sabio. ¿Si están de acuerdo conmigo?

07:59
Cesar Lozano. Porque si yo, que yo soy perro viejo que aprendió maromas nuevas, claro, sí. A ver, ¿qué sí puedo hacer yo? A ver, el error soy yo, se requiere mucha humildad para eso, Enrique. Se requiere mucha humildad para decir, sí, yo estoy mal en esto, en esto y en esto. Y ahora el tercer paso es yo reconozco que estoy mal en esto y estoy mal en esto, y que te he faltado al respeto en esto, que he sido impuntual, si es algo laboral, que no entregué los trabajos a tiempo, lo reconozco y quiero cambiar. Y yo quiero que me digas también de tu parte qué vas a aportar para que estemos mejor tú y yo, para que estemos laboralmente bien o estemos en pareja bien, o como padre tuyo, estemos bien. Y la quinta y última es, toma decisiones, por tu bien toma decisiones, porque mucha gente se la pasa toda la vida planeando y algún día voy a ser feliz, ya sabrás, bien feliz. ¿Cuándo? Ya no más que se case mi hija. Ya se casó. No, la otra, la que no sale ni en rifa. Ya se casó, ¿ya eres feliz? No, cuando me traigan un nieto. Ya llegó el nieto, ¿ya eres feliz? Pues nomás que se lo lleven, pues todo el día lo estoy cuidando. Toma decisiones. Gente difícil va a existir en todas partes. Gente complicada va a existir en todas partes. Todos en un momento determinado somos insoportables para alguien. Todos, todos, hasta la señora linda que está ahí atrás, también, todos. Muy linda, muy linda, todos tenemos. Todos tenemos lado claro, lado oscuro. ¿Están de acuerdo? Así es que acuérdate de eso. Hay una regla 80, 10, 10. ¿Que quién es? No sé, al 80% le caemos bien, si cuidamos las normas, al 10% le somos indiferentes y al otro 10% le caemos como patada, después te digo en donde. Y con ese 10% no puedes hacer nada. El problema es que ese 10% sea tu esposa, sea tu papá, tus hijos, ahí está la bronca, ¿verdad? Ahí se requiere mucha paciencia para recordar que no todos van al ritmo que voy yo o yo voy al ritmo de ellos. Prudencia para no decir todo lo que pienso ni todo lo que quiero decir, ni todo lo que sé. Y entendimiento para recordar que mis tiempos no son los mismos tiempos tuyos. Gracias Enrique. Qué pregunta tan matona. Puras preguntas matonas. Échenle, aprovechen al muñeco. ¿Eso no se está grabando, verdad? No.

10:52
Eira. Hola, doctor. ¿Qué tal? Me llamo Eira. A mí me gustaría preguntarle, en un mundo tan conectado, ¿por qué tantas personas se sienten solas y desconectadas emocionalmente de otras?

11:08
Cesar Lozano. Eira, querida, yo creo que es la generación donde estamos más solos que nunca. Me duele decirte que yo nunca había visto tan desconectados a los seres humanos como ahora. No estoy en contra de la tecnología, no estoy en contra del WhatsApp, no estoy en contra de las redes sociales, gracias a eso estoy aquí. Gracias al YouTube, gracias al Facebook, gracias al Instagram, gracias a TikTok, a todo. El problema más grande Eira, que yo estoy viendo es que mucha gente, veo dos, tres problemas graves en esto. Por tanto estar aquí me olvido de los que están aquí acercándome a los lejanos y alejándome de los cercanos. En un restaurante es triste ver esto, que estén los hijos ahí y los papás cada quien y al niño le da la tablet para que se entretenga. Y ustedes lo han visto. Y ahora, usted contrata a alguien del servicio doméstico, trabajo tan importante que hay y muchas de ellas de las señoras, ¿dónde está la tablet del niño? No tiene. Ah, entonces no entro. Obviamente hay madres que están muy pegadas, hay madres que dicen es usted no sabe lo inquieto que es ir en contra de esa inercia, no voy a juzgar a ninguna mamá que le pone la tablet al niño porque es una inercia, niño que no tiene tablet porque todos sus compañeritos la tienen. Entonces tú eres mamá mala y no Eira, no es mamá mala, es una mamá que quiere dialogar con su hijo y vas en contra de la corriente. Lo entiendo, más no lo justifico, lo entiendo. No es fácil esto. John Lennon dijo una frase muy matona, la vida es todo aquello que sucede mientras nos la pasamos haciendo planes. La vida es todo lo que sucede mientras estamos conectados. A veces queremos plasmar en una foto el paisaje en lugar de primero grabarnos este momento. Yo le digo a mis hijos desde que son chiquitos grabáte este momento mijita. Andábamos una vez en el camión del sumidero y mi hija se sentía Rose la del Titanic, pero las lanchas del cañón de sumidero pues unas pangas y aquella, yo adelante para que se me mueva el pelo y ahí va mi hija adelante, Almita. Y yo le hacía la música del Titanic y ella la hacía y lo movía y le gritaba china, porque le digo china a mi hija por su pelo chino, grábate este momento china, grábatelo, porque se veía el cañón del sumidero hermoso. Después conocimos otros países, después conoció, grábate la Torre Eiffel desde abajo, mi amor, porque es que lloraba ella cuando veía la Torre Eiffel, era uno de sus sueños conocer la Torre Eiffel. Grábate este momento. En un cumpleaños me dijeron papi, te tenemos un regalo muy especial. ¿Cuál mijito? Es que tenemos que ir a que te pongan el regalo. Y yo…

14:14
Cesar Lozano. Es más, el regalo nos los vamos a poner mi hermana y yo. Y yo, ¿cuál? Que vamos llegando a un lugar de tatuajes. Yo siempre dije lo que decía mi mamá, que los tatuajes, cállate la boca, haz de cuenta que mi mamá se dio dos vueltas en la tumba en ese rato. No mijita, yo no me voy a tatuar. Cuando me muera me tatúan el cuerpo, lo que quieran, pero vivo no. Papi, papi, ponnos atención. Queremos tatuarnos la frase, grábate este momento. Le dije, mijito, es que sí me gustan los tatuajes, admiro mucho porque hay obras de arte. Mijitos no, no me lo voy a poner. Papi, es con tu letra. Bueno, ¿dónde? Que mis hijos traigan tatuada mi letra, se me salieron las lágrimas. Que ellos decían ese regalo. Bueno, ok, pero lo vamos a poner en un lugar donde yo quiera. Sí, lo quiero aquí en la espalda, mijito, aquí. Mi hijo, yo también la quiero aquí y mi hija, no, yo lo quiero aquí para recordarlo a cada rato. Y mi hija se puso su frase aquí con mi letra, grábate este momento. Y te contesto de esta manera, las redes sociales, bendito invento, bendito lo que nos tocó vivir a todos, pero no abuses porque nos lleva al segundo punto. Las comparaciones son odiosas, difícilmente andamos publicando nuestras tragedias. Sí, que nos cancelan un vuelo y de vez en cuando quieres decirlo, pero de que me siento triste, me siento, no, tú aquí comiendo con mi amorcito. ¿A poco no? Y tú tragando atún en tu casa, pero tú no viste lo que pasó antes de la foto. Chuy, ven, siéntate aquí. Abrázame, pero cachondo. No, ya estoy harto de tus fotos. Abrázame bien. Te estoy viendo, sonríe. Te estoy viendo aquí, te estoy viendo. Haz así como que me vas a dar un beso, aquí. Otra vez. Ahora, no, avísale a tu cara. Voy a tomar varias. Ahora los filtros. Un chorro de filtros. Eso no lo vemos y en esos que te quedas con la imagen de que ella está feliz en Cancún y tú estás en tu cocina toda llena de trastes, ahí todo el mugrero tragando atún. ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo no tengo esa vida? Por bruta, comparándote. No se ande comparando. El 90% de lo que se publica en redes sociales, está maquillado, arreglado, corregido, aumentado, rebajado.

17:18
Cesar Lozano. Admiro a la gente que tiene varios grupos de WhatsApp. Es que hay gente que tiene un chorro de grupos de WhatsApp. Levante la mano quien de aquí tiene más de diez grupos en WhatsApp. ¿Más de diez? A ver quién gana aquí. Más de 20 grupos. ¿Más de 20? Mis respetos, pero hay gente que abusa. ¿Están de acuerdo? No usted. No, porque hay gente que de repente, buenos días, buenos días, a todos los grupos, buenos días y un solecito así, buenos días, buenos. No te compares. Benditas redes sociales, pero no te compares y no te compares con aquella que te pone, que adelgazó muy fácil. Tengan mucho cuidado con la información y aprovecho, quiero decir que me ven ahí, que anuncio que para la diabetes, que para la hipertensión que yo curé a Yolanda Andrade, pura falsedad, no soy yo, es inteligencia artificial. Y ahora con inteligencia artificial, mucha gente se está creyendo puras tonterías. Y cuidado con los productos milagro, por favor. Todo aquello que milagrosamente bajas de peso. Tú tómate una cápsula en la mañana en ayunas y traga lo que quieras. Ay, por favor, por favor. Ahí va de burra a comprarlo. Esto no necesitas ya usar diálisis. ¿Cómo se me ocurriría a mí? No, señoras, no, no, no, no, no, no. ¡Por favor, no! No caigan en eso.

18:53
Berenice. Doctor, antes que nada, es un placer conocerlo. Mi nombre es Berenice Bernal, soy licenciada en nutrición y mi pregunta es la siguiente. A veces se nos olvida cuidarnos por estar al pendiente de todo y de todos. ¿Cómo podemos aprender a ser una prioridad?

19:11
Cesar Lozano. Yo te voy a decir lo que yo hago y en mi nuevo libro, Más hábitos, menos dramas, ahí hablo mucho de eso. Hay un capítulo completo a la pregunta tuya, completito, porque son diez hábitos, diez capítulos y un capítulo es ese, aprender a comer. Yo me hago una pregunta, ¿esto lo quiero o lo necesito? De quererlo lo quiero, este pastel se me antoja y soy dulcero, me encanta. No como, procuro no comer dulce, procuro, le bajé al nivel de azúcar, le bajé a niveles mínimos. Ya muchos alimentos traen, por naturaleza la traen. Lo quiero, lo necesito. Primero yo. Fíjate, decimos que nos queremos mucho y que no queremos y que queremos mucho a nuestros hijos, pero no nos cuidamos. Es que yo no quiero ser una carga para mi hija, dijo una señora ahorita. ¿Cómo le hago doctor? Y la señora traía diabetes, hipertensión, sobrepeso, traía muchos problemas. Yo no quiero ser carga para ellos, yo le pido a mi Dios que me ayude. Pues a Dios rogando y con el mazo dando. Primero voy a empezar a analizarme a mí. ¿Qué estoy comiendo? ¿Mi cuerpo merece esto? Este es el único templo que tengo para mi alma y para mi espíritu, esto es lo que tengo. ¿Qué voy a hacer con él? ¿Promuevo el ejercicio? Sí. ¿Hago ejercicio diario? Procuro que sea diario. Ayer hice, antier, anteayer, hoy no sé si tengo oportunidad, pero y si no tengo, en el cuarto, en el suelo, hago mis lagartijas, hago estiramientos. El único cuerpo que Dios te dio es este, Bere. ¿Qué vas a hacer con él? ¿Cuidarlo o maltratarlo? Los jóvenes creen que no hay repercusión. Reviéntate, tómatelo, acábatelo. Te prometo que tarde o temprano el cuerpo te cobra una factura. Todos los gustos presentes cobrarán factura en el futuro. Cambiemos el no puedo por el no quiero, hasta que tu mente se lo crea. No quiero comer esto porque sé que no le hace bien a mi cuerpo. Sé que hidratarme es muy bueno, pero si le ponen tanto bicarbonato y tantita sal de mar va a ser mejor la hidratación. Sé que esto me va a ayudar más, sí. Sé que me va a ayudar mucho el suero, sí. Sé que me va a ayudar mucho el comer más saludable, sí, lo sé. ¿Y por qué no lo haces? Porque todo mundo lo hace, igual que en las redes sociales, todo mundo lo hace. ¿Por qué yo no? Y también empezamos con frases como de algo me he de morir. Sí, pero donde quedes viva. Es que sacamos eso, es que de algo me he de morir. Sí, pero donde estés, cargan contigo y de veras no es fácil. Y quienes lo están viviendo lo siento mucho. Y si hacen un acto de conciencia, mucha gente que está viviendo la necesidad de ser apoyado por los demás es por una calidad de vida que tuvieron que llevar, que no la decidieron. Tuvieron que vivirla porque su mamá les dio, porque era lo que había, por eso no juzgo, no juzgo ni obesidad, porque no sabemos qué pasa con la gente. ¿Por qué juzgamos eso si no sabemos quién se está comiendo sus emociones? Quién está usando la comida como refugio ante mucho dolor, no se ha dado cuenta que puede buscar terapia para sustituir eso.

22:32
Cesar Lozano. Por eso no me gusta juzgar ni cuerpos, ni personalidades, ni preferencias, ni nada, que cada quien haga y tome la decisión que crea conveniente. Decide comer saludable, decide honrar tu cuerpo. En Japón me encanta ver comer al japonés, al japonés típico, no habla cuando come, está venerando la comida, agradece que está nutriéndose su cuerpo. Es muy mal visto en Japón andar comiendo en la calle, muy mal visto, estar hablando en un metro, van callados por respeto a los demás, respetan a los demás y respetan su cuerpo.

23:23
Ana Bárbara. Hola doctor, mi nombre es Ana Bárbara y mi pregunta es, que en los días que nos sentimos a punto de explotar, ¿cómo podemos gestionar la ira de una manera sana y con actitud positiva?

23:35
Cesar Lozano. Ay, qué buena pregunta. Primero, para que no te sientas mal por la pregunta, levante la mano quiénes de aquí aceptan que tienen su carácter fuerte. No, si haz de cuenta que fue una convocatoria. Fíjate que no es malo enojarnos, no hay emociones malas ni buenas, son emociones. ¿Es malo enojarnos? No. Yo no he llegado a esos niveles de iluminación donde no me enojo, pero hay que saber cómo, cuándo, dónde y por qué. ¿Cuándo me enojo? ¿Dónde me enojo? ¿Por qué me enojo? Cuándo, cómo, dónde y por qué. ¿De veras vale la pena? La primera pregunta que yo me formulo cuando algo me está haciendo enojar, porque yo sí creo en los ejercicios de respiración. Yo creo en que antes de contestar, tiempo fuera. Fíjate lo que te recomiendo, Ana Bárbara, tiempo fuera. Antes de reaccionar, es lo más difícil, tiempo fuera. O sea, ves que te estás encendiendo con un comentario de alguien que, ya que estoy con tiempo fuera, ese tiempo fuera lo uso para hacer esto. Porque aunque no lo creas, esto neutraliza, baja el nivel de cortisol que se está empezando a elevar tremendamente en mi cuerpo. El cortisol se eleva en el estrés, en el enojo, respiro profundo y en el tiempo fuera hago la primera pregunta. ¿Vale la pena contestar a esta persona que en mi vida he visto, que ni la voy a volver a ver? A este que me mentó la progenitora de coche a coche y que me, ti ti ti ti, y tú la tuya. ¿Vale la pena? Yo pregunto. En ese tiempo fuera estoy gestionando eso, no sé quién es. ¿Vale la pena que yo te conteste a ti? Que no sé ni quién eres y que lo único que deseas es desestabilizarme, sacarme de mi centro emocional, de mi círculo sagrado, de mi paz. ¿Vale la pena que yo le conteste? Si la respuesta es no, ahí terminó, quédate con tu idea. Hay niveles en esta vida, no bailes al son que te tocan. La recomendación es, respiro profundo, analizo quién es el que me hizo, porque una ofensa es un regalo, te están regalando algo si no lo aceptas, ¿de quién es? ¿De quién, Ana Bárbara? Una ofensa es un regalo, si yo no lo acepto, ¿de quién va a ser? Es tuyo. Ahí te quedas con el regalito. No hay nada que le duela más a un agresor verbal que tu indiferencia. Si la persona vale la pena, es allegado a mí, tu pareja, tu hijo, tu hija, tu hermana, tu mejor amiga, tu comadre del alma y se le ocurrió decirte por qué eres tan floja, Ana Bárbara. Haz de cuenta que te ponen un cuete y truena. La misma técnica, respiro profundo, tiempo fuera, te le quedas viendo y le preguntas con más tono bajo del que he usado.

26:57
Cesar Lozano. ¿Me puedes repetir lo que me dijiste? ¿Qué porcentaje de gente creen que no te lo va a repetir? El 90%. 90% de la gente no te lo repite. No, que ¿por qué llegaste tan tarde? Ah, entendí otra cosa. Es que se me hizo tarde porque fíjate que tengo al niño enfermo y por eso se me hizo un poquito tarde. Ah, no, no, sí. Y ahí terminó. Si todavía te dice discúlpame, es bandera blanca, detecte bandera blanca. Si sigue diciendo, que por qué eres tan floja, dije. Estrategia, estoy dando estrategias. Eso que me estás diciendo, Ana Bárbara, ¿es para hacerme sentir mal con todos ellos, con mis hermanos, con mi mamá? ¿Lo estás haciendo para hacerme sentir mal? No, no. 95% te dicen que no. Si el 5% está ahí y te dice sí. No me gusta cómo me estás hablando. ¡Pum! Límite. No me gustó cómo te dirigiste a mi persona, al ratito hablamos. Y en privado vas y le dices ven tantito, Ana Bárbara. No me gustó cómo me hablaste ahí, la verdad me dolió. Usa el primera persona. Yo sentí. A mí me dolió. No digas, tú me dijiste, tú fuiste, tú hiciste. No, no señales. Nada más di, a mí me dolió. A mí no me gusta que me hablen así. Es más, ni mi marido ni mi esposa me habla así, no voy a permitir que tú me hables así. Oh, tan ofendida, si fue una broma. No me gustan esas bromas y menos hacia mí. ¿Quedó claro? Sí. ¿Quieres tomar algo? Y sonríes. O sea, no la hagas de drama. La dramática es ella, el dramático es él. No bailes al son que te toquen. Usa la inteligencia emocional. Inteligencia emocional. Si sigue deseando, es momento de que pongas distancia de por medio y es momento de saber con quién quieres estar y con quién no quiero estar. Y aclárale no vuelvas a hablarme así. Cuando es un hijo o una hija y quiero que sean bien sinceros y sinceras. ¿Quiénes son mamás o papás aquí? Ahora viene la pregunta sincera. Levante la mano quiénes de repente su hijo se les pasa la línea y les falta al respeto. Y duele. ¿Están de acuerdo conmigo? Como papá me duele, pero es más el ego que el dolor. ¿Qué quiero decir con esto? Mi ego de padre me dice a mí no me hables así. ¿Cómo se le ocurre estarme hablando así? Oye, si soy tu papá, y todavía sale la mamá, la mamá típica. Yo te parí nueve horas con dolor y venías transversal y aún así puje, y empieza a sacar tantas babosadas y tantas burradas que a él no le importan.

30:19
Cesar Lozano. Número uno, ahí va la técnica cuando es un hijo, una hija que es muy típico, el peor momento para aclarar, para poner en su lugar, es cuando ambos estamos enojados. ¿Están de acuerdo conmigo? Es el peor momento. O usas adjetivos horribles, no estás corrigiendo el hecho, estás humillando a la persona. Entonces no es el momento. Tengo que esperar el momento, sin embargo, no lo puedo dejar así y si él sigue gritando y sigue hablando y sigue, estoy hablando de gente, hijos en edad no bebés, no niños, estoy hablando de… Hey, mijita, a mí no me hables así. Mamá, es que ya estoy harto de que tú siempre quieres hacer las cosas como tú me dices. A mí no me hables así, mi amor. Al rato hablamos. No te permito que me hables así, porque creemos que son nuestros amigos. Amigos tienen muchos, papá uno y soy yo. No, no es tu mejor amigo, tu hijo no es tu mejor amigo. Tú eres su mamá y hay límites. No, señora. Y al día siguiente o en la tarde, vas y le toca la puerta. ¿Qué quieres, mamá? Hey, ¿ya estás más tranquilo? Sí. Quiero hablar contigo. Tienes derecho a enojarte. Intenta de… ¿qué palabra es? Voy a validar tu dolor. Voy a validar tu enojo. Claro que tienes derecho a estar enojada. Claro que yo también me hubiera puesto igual de enojado, probablemente. Ya que le validaste la emoción, ahí viene el límite. Pero a mí no me hables así, yo no te grité. ¿Te molestó eso, que limpiaras tu cuarto? Es que no lo quiero limpiar. Bueno, se va a cerrar y se va a venir a fumigar cada mes por todo el animalero que se va a hacer ahí, y sus calzoncitos ahí se quedan, se los quiere volver a poner, se los pone. Ponga reglas. ¿Sabes qué está pasando? Que se le olvidaron las reglas o tú como mamá, nunca pusiste las reglas. Das por hecho que él sabe las reglas de la casa. Si hay necesidad de hacer una junta nuevamente con tus hijos y decir, estas son las reglas de esta casa y se pegan en el refrigerador que lo van a abrir a fuerzas durante el día. ¿Quedó entendido? Y se pone las reglas. Regla uno: Aquí se habla con respeto. Regla dos: Cada quien se encarga de su plato y de su vaso. Regla tres: Nos vamos a… Regla cuatro… Se escriben, las leen. Ay, ¿de cuándo acá? Es que oí a César Lozano. Pues maldito, quien sea. Se vuelven a poner las reglas, así como las realitys, las reglas cambian. ¿Por qué en tu casa no?

33:24
Cesar Lozano. Gracias, gracias.

33:27
Evelyn. Hola. Un placer conocerte, soy Evelyn Rodríguez Ramos y en mi práctica como neuropsicóloga y psicoterapeuta, ha sido de gran utilidad seguirte en las redes sociales. Ay, gracias. Y me ha pasado que muchas heridas de la infancia nos acompañan hasta la adultez. ¿Cómo sabemos si seguimos cargando algunas de ellas?

33:50
Cesar Lozano. Margarita Blanco, experta en sanación de niña interior, dice que el 99% de los adultos somos niños heridos, que traemos alguna de las heridas de la infancia que Lise Bourbeau publicó en su libro, rechazo, abandono, traición, humillación, injusticia, son cinco heridas que todos traemos en mayor o menor escala. Rechazo: Tú cállate. Mamá quería más a mi hermana que a mí. Abandono: Se fue papá o papá trabajaba todo el día y tú lo interpretaste como herida de abandono. Humillación: Se burlaron de ti, de tu físico, de tu cara, de tu pelo, de ti. Te humillaron o te humillaron en casa, te pusieron un apodo que nunca quisiste. Traición: Te prometieron cosas que no te cumplieron. Cuando cumplas 15 años, ya verás, mijita. Ni una torta. Rechazo, abandono, traición, humillación o injusticia. La vida no es justa. No es justa. Desde el momento en que estamos aquí nosotros y hay gente que no está aquí, desde el momento en que estamos vivos y desde el momento en que tenemos cierto nivel de conocimiento, la vida no es justa. Hay gente que no tiene el nivel de conciencia o de conocimiento. Todos somos niños heridos, todos traemos una herida, el problema es no hacerla consciente. El problema es no hacer la sanación del niño interior. Reconozco que traigo la herida del rechazo y probablemente la del abandono. Y ya cuando lo reconoces, hay una dinámica que me enseñó Margarita Blanco, que es una dinámica muy buena, corta. ¿Quieren que la hagamos? Sí. Se requiere sentarte derechito, pones tus manos en tus piernitas, en las de cada quien, por favor. Primero vamos a concentrarnos en el aquí y en el ahora. En el aquí y en el ahora es la mejor forma de venir al ahora es con la respiración. Cada que te dicen respira hondo es que te quieren traer al aquí y al ahora. Inspira hondo, detenlo cuatro segundos. Y espira. Fíjate cómo se relaja el cuerpo al hacer eso. Otra vez inspira, detenlo en cuatro y espira. El cuerpo es tan sabio que ya nos trajo al ahora. Vuelve a inspirar Y espira. Ahora te vas a recordar de cuando eras niña. La edad que tú creas necesario sanar, la edad en la que tú sientas que pasaron cosas en tu vida, en tu casa, que digas este momento es la edad que esta niña pudo haber empezado a sentir la herida del rechazo, de abandono, de traición, de humillación. Imagínate, recuerda que olía tu casa, Recuerda lo que jugabas. Imagínate. Normalmente lo hago con una fotografía tuya de niña o niño. Ahora imagínate tú de niño. Tú tienes una foto, recuerda esa foto tuya.

37:17
Cesar Lozano. Y le vas a hablar a esa niña, a ese niño y le vas a decir, yo sé que ahorita sientes esto, sé que ahorita sientes que tu papá no te quiere, tu mamá se fue, se murió. Estás viviendo la pérdida de tu abuelita, de mi abuelita, habla en primera, estoy viviendo esto, sabes que estás viviendo. Háblale a ese niño, háblale. Ahorita sientes que hay muchas carencias en casa, se burlan de ti en la escuela. Dile todo lo que te sientes en lo más profundo de tu corazón. Te dejo 20 segundos para que se lo digas. Ya le dijiste todo, ahora dile todo lo que va a vivir los próximos días, los próximos años. Vas a vivir esto, se va a morir tal persona. Vas a enamorarte. Se van a burlar de ti porque te van a dejar. Bueno, se va a ir. Te vas a casar, vas a tener dos maravillosos hijos y le hablas a esa niña, ese niño, dile, dile, y ahí viene lo fuerte, la dinámica. Normalmente la hago en una hora, la estoy haciendo resumida. Pon las manos en tu corazón como si abrazaras esa fotografía o ese niño, tus dos manos, los pones así en tu corazón tus dos manos, como si estuvieras abrazando ese niño, esa niña en fotografía. Siente la calidez de tu corazón pegada a tu niña, a tu niño interior y dile lo más fuerte de la sanación del niño interior. Yo voy a estar siempre para cuidarte, yo te voy a proteger. Nunca voy a permitir que nadie más te humille ni te maltrate. Yo te voy a amar siempre, nunca, nunca te voy a juzgar, te voy a amar así como eres y voy a luchar por ti, por tu salud mental y física. Te prometo que te voy a dar todo el amor que te faltó, yo te lo voy a dar, tu adulto. Abraza fuerte esa foto contra tu corazón. Y dile cuánto amas a esa niña. Dile cuánto lo amas, dile te amo con todo mi ser. Te pido perdón si no te traté como debí haberte defendido, pero pues no tenías conciencia. Y dile siempre te voy a cuidar, siempre voy a estar para ti. Y lo que sufriste de niña no lo merecías, no lo merecíamos. No fue nuestra culpa. No soy culpable. No fuiste culpable. ¿Quedó claro? No fuiste culpable de eso que viviste. Te amo y te protegeré siempre.

40:39
Cesar Lozano. Quita las manos de tu corazón con tus ojos cerrados. Respira hondo. Nos venimos al presente nuevamente. Recuerdas dónde estás ahorita. Tu niño interior sonríe. Ahora imagínate la foto sonriendo con esa sonrisa tan linda de niña que tenías y que a veces se apagó o te la apagaron. Ese niño tan lindo sonría al verte, que te acordaste de él. Abra sus ojitos. Yo no puedo evitar siempre que se me quiebre, pero es parte de. Pero cada que hago la dinámica de sanación me siento tan bien. Gracias. ¿Te sientes mejor? Sí. Ahora imagínate hacerla completa. Esto dura una hora y hacerla con un terapeuta. Benditos terapeutas que hacen esa labor de sanar a niños heridos. Te voy a dar cinco estrategias para que el pasado no te atormente. ¿Listos? Piensa en algo del pasado que te duele mucho. Lo que quieras, por más doloroso que haya sido. Que tú dices por qué yo, por qué a mí. ¿Ya? Piensa en eso. Punto uno: Hice lo que podía con lo que tenía. ¿Qué tenía? ¿Poco amor? Eso hice. ¿Qué tenía? ¿Mucho amor? Di de más. Hice lo que podía con lo que tenía. Dos: No siempre tuve el control de mi vida. Hubo etapas en mi vida que alguien las controló y no tuve control de mi vida. ¿Quedó claro? Tres: Tomé la decisión que creí que fue la correcta. Callarme, hablar, prestar, ayudar, no ayudar. En ese momento creí que fue lo correcto, que ahorita mi yo adulto me dice que no es lo correcto, sí, se llama conciencia, pero en ese momento yo creí que era lo correcto. Cuatro: El pasado no puedo cambiarlo, pero lo puedo reencuadrar. Sufrí mucho de niño. Jamás haré sufrir a nadie lo que yo sufrí. Sufriste mucha de niña, se burlaron de ti, jamás voy a hacer eso, ni voy a permitir eso con nadie. Y cinco: Aprendí, porque estamos en esta vida para dos cosas para aprender lecciones y para ser felices. Que a veces la vida nos dio lecciones, dije la vida ¿eh?, que nos dolieron, sí, que no nos merecemos, sí, la vida no es justa, pero estamos para aprender lecciones y lección no aprendida, lección que se repite. No la aprendí, se te repite, No aprendió, se le repite. Estamos aquí para ser felices y la felicidad no es dependencia de nadie. Nadie nació para hacerte feliz a ti, nadie. Déjate de creer que tú eres responsable de hacer feliz a los demás y que los demás te hagan feliz a ti, a menos que sea tu bebé, pues sí, hazlo feliz. Ando buscando quien me haga feliz. Señores, ese es un trabajo individual. Fíjate la carencia, ando buscando quien me haga feliz es carencia. Ahora viene abundancia. Ando buscando a alguien con quien compartir mi felicidad. Eso es abundancia. Pero eso de que es tu obligación hacer feliz a tu esposa, a tu marido, no, ya está grandecito. A duras penas el pelado es feliz, ahora para hacerte feliz a ti, nombre. Está bien no siempre estar bien. Ahora resulta que no puedo estar triste. Ahora resulta que no puedo llorar. ¿Quién nos enseñó que la felicidad es estar siempre contento, es estar trastornada? ¿Qué es eso? Está bien no siempre estar bien. Tienes derecho a llorar, tienes derecho a sentir, es parte de mi esencia. Tengo derecho a levantarme y decir hoy ando chipi, hoy ando muy sensible.

45:22
Cesar Lozano. Tienes derecho a decir hoy estoy decepcionado, desilusionado, pero agrega algo, por ahora, por ahora estoy decepcionado, por ahora estoy triste porque ahí le pones límite. Ahí dices esto va a pasar, esto no es para siempre, por ahora no me siento valorado, por ahora, pero ya verás.

45:49
Claudia. Hola, doctor. Mi nombre es Claudia Méndez. Te sigo desde hace muchísimos años y respeto mucho tu contenido, me ha servido muchísimo en mi vida. ¿Mi pregunta es, ¿cómo recogemos los pedazos? ¿Podemos sanar el corazón, seguir adelante pero sin cerrarnos al amor y sin perder nuestra esencia?

46:13
Cesar Lozano. ¿Cuántas millones de personas estarán viviendo o han vivido lo que estás preguntando? Cómo recoger mis pedazos o lo que quedó de mi porque lo permití. En el amor todo lo que nos pasa lo provoco, lo permito y muchas veces lo permitimos. Esas pequeñas faltas de respeto, pequeñitas, ay tontita. De tontita se fue ayy, de ahí se fue a, eres un bruto y de ahí se fue a, sabes que a ti no te digo nada porque tú no sabes nada. Pero empezó con tontito y de tontito se fue a lo otro. Lo permitiste, lo permitimos. Yo te quiero decir que nunca es tarde para reconstruirnos, que hay muchas mujeres y hombres que se quedan totalmente desvalidos después de que terminó una relación, pero porque idealizaste, o sea, uno idealiza. Me voy a casar para siempre y yo quiero envejecer contigo y luego todavía en el altar me dijeron hasta que la muerte nos separe. Hasta que la muerte nos separe. “Asegún”. En el rancho decía mi abuela Doña Pola, “asegún”, yo a tu abuelo lo quiero, pero ya me tiene hasta la progenitora. O sea, pérame sí, pero dependiendo, la gente cambia, la gente cambia, amiga, tú lo sabes. Hay gente que cambia para bien y hay gente que cambia para mal. Entonces una cosa es lo que yo quería y otra cosa es lo que tengo. Yo quería que fuéramos felices por siempre, yo quería una familia unida, yo quería morirme contigo, yo veía mi final contigo tomado de la mano, yo veía viajando contigo por el mundo. Se tomaron decisiones, alguien tomó la decisión, alguien cambió. Uno de los dos o los dos cambiaron porque en una ruptura no es uno culpable, fuimos dos. Eso de que mi hizo nomás y te haces la víctima, es que él se fue con otra. Bueno, pero ¿por qué razón? No, no estoy justificando una infidelidad, simplemente terminó la relación, esto es lo que me tocó vivir. Puedo reconstruirla. ¿Quiere reconstruirla ella o él? ¿O sigue sacando lo mismo? Aquí estoy, quiero arreglarlo. ¿Podemos o no hay disposición de arreglar? Eso es lo que te tocó vivir. ¿Qué es idealizar? Imaginar que esta persona tiene las cualidades que yo estoy segura que tiene. ¿Cuales, amiga? Es que es bien bueno. Oye, si yo veo que te trata como trapo. No, pero es que es bien bueno en privado. A ver, y ¿por qué terminó la relación anterior? No, la trataba bien feo a la anterior. ¿Y a la otra? Porque lleva cinco divorcios.

49:17
Cesar Lozano. Son puras señales rojas, se están prendiendo todas las alarmas, pero no quieres ver porque estás dopada. ¿Qué es dopada? La dopamina se eleva cuando te enamoras, ¿estás de acuerdo? La neurociencia dice que cuando uno se enamora, ¿quién de aquí se ha enamorado? Levántenme la mano. Si viene acompañado, levántala hecho madre, yo sé lo que te digo, porque si no. Si nada más ella la levanta y tú no, tú así, saliendo va a decir vi que no levantaste el brazo. ¿Cuando te enamoras que se siente? Mariposas. ¿Dónde? En el estómago y en otras partes. Sientes que vuelas, sientes alegría, le ves cualidades que ni tiene. Le buscas cualidades que tú no tienes pero que tú necesitas. Ese es el problema. ¿Y cuánto dura la dopamina elevada? De tres meses a tres años. Y luego ya viene la relación, ya viene la realidad, es cuando ya ves que ronca, ya ves que le huelen las patas, porque al principio ay, qué rico huelen tus patitas. Al principio te encanta todo eso, ¿sí o no? Apoco si les habla el marido ahorita, ¡es él! ¡es él! ¿Eu? En la conferencia de César. En… ya sabes, ándale, ahorita te llamo, ándale. Te bañas, bye. ¿Eso significa que el amor acabó? Que el amor maduró. ¿Cómo recoger los pedazos de tu corazón? Haciendo una lista de todo lo bueno vivido, pero también una lista de todo lo no tan bueno. Sé realista. Esa segunda lista, te van a salir lágrimas, pero porque lo vas a escribir de verdad. Acepto que no, esto no valoraba, no me dio mi lugar. Acepto que aunque te duela, haz las dos listas, porque cuando termina una relación la mente y que me diga la terapeuta si estoy bien o estoy mal tiende a magnificar las escasas cualidades y a minimizar los grandes defectos. Pues sí, tenía su carácter, pero es que su mamá lo maltrató de niño. No, no señora, a usted la maltrató. Acepte que sufrió maltrato. No, no. ¿Qué es mi no negociable? De en toda la lista va a sacar esto no es negociable, no negociable, no negociable. ¿Por qué voy a volver con quién me maltrató? ¿Qué te hace creer que va a volver? Ahora, ¿se puede perdonar una infidelidad? Señora, a usted no le salió del alma. Pregunto, ¿se puede perdonar una infidelidad? Levanten la mano los que dicen sí. Levanten los que dicen no. Y los que no la levantaron, ¿qué? Para todos los que han vivido o están viviendo la posibilidad de una infidelidad, por favor, hablen, negocien, digan, no se vayan en suposiciones, porque mucha gente supone y a veces por suponer, termina una relación. A veces te meten cosas a la cabeza. Se habla, pero primero se preguntan ciertas cositas mentalmente. ¿Hay mucho que rescatar o esta es la gota que derramó el vaso?

52:44
Cesar Lozano. O es lo que te faltaba para tomar lo que toma la gente feliz, decisiones. Porque no fue la infidelidad, es lo que faltaba. Ya no nos llevábamos bien, no hay mucho que rescatar aquí, eran más los momentos de crisis que momentos de amor. Eran más las dificultades que los momentos de paz, eran más las discusiones que los momentos de diálogo. Pues eso es lo que faltaba mi Reina. Dos: ¿La persona se arrepiente de lo que evidentemente es o sigue defendiendo? ¿Sigue todavía negando lo que evidentemente es? O tres: ¿Te está pidiendo perdón y quiere reconsiderar el camino y te está suplicando y te está diciendo te doy mi palabra que ahora es verdad, que voy a? y ¿tú quieres jugártela o decides no jugártela? que es algo muy personal. Cuatro: ¿Cómo me imagino el futuro con él o con ella? Y cinco: ¿Estoy dispuesto a hacer un proceso de perdón con terapia? Con terapia es lo ideal, ir con una terapeuta de pareja. No puedo perdonar, no me nace y quiero que nos ayudes, pero lo amo, la amo, si todavía hay amor de por medio.

53:56
Reyna. Hola doctor César. Mi nombre es Reyna, soy enfermera. ¿Cómo podemos identificar a una persona que está viviendo estrés o está viviendo ansiedad?

54:10
Cesar Lozano. Bueno, estrés todos tenemos. Es que la palabra estrés está quemada. Estrés alto, medio y bajo. A ver a lo que le llamamos normalmente estrés es al alto, todo acelerado, todo taquicárdico, todo nervioso, visualizo el futuro negativamente. Eso es estar estresado. Estrés medio es el que yo necesito ahorita para esto, el que tú necesitas como enfermera para atender un paciente Reyna. Y estrés bajo es cuando estás todo desmotivado, te da pereza, no te dan ganas de nada, sabes que tienes mucho talento, pero dices yo soy muy buena para esto, pero no sé qué me pasa y luego luego van por la vitamina B12. Estás estresada, es una variedad de estrés también estar desmotivado. Es la típica descarga de batería, puede ser estrés. Todos tenemos un nivel de estrés, el medio es el ideal. El problema es cuando se eleva mucho, se va al alto y son varios días y se convierte en ansiedad. Quienes hayamos padecido ansiedad sabemos que es dolorosísimo. Quienes hayan tenido crisis de pánico, ataques de pánico, es horrible. La ansiedad es tiempo prolongado de estrés, de enojo. La ansiedad es lo que me lleva a tomar decisiones equivocadas, a creer que mi vida no vale, a esa sensación de muerte inminente. Sientes que te mueres, que te levantas con el corazón que se te sale, que te dan ganas de llorar por todo, por nada. Que dices es que me siento triste siempre. Me siento, tengo que hacerle así, ahh. El cuerpo te avisa. ¿Por qué? El cuerpo es muy sabio. Cuando el cuerpo le falta oxígeno te hace suspirar. La ansiedad requiere tratamiento, requiere especialista, requiere un terapeuta, requiere un psiquiatra. Cuando ya el terapeuta te dice tienes ansiedad, pase usted al siguiente nivel que es un psiquiatra y no es malo ir con un psiquiatra, te tienen que medicar, ver si esa tristeza, ansiedad o depresión tiene causa o es algún químico que no se está produciendo bien en tu cerebro. Hay mucha gente que no sabe eso, es que no tiene razón para tener, vamos a hablar de la depresión. No tienes razón de andar depresiva, no tienes razón de andar ansiosa. Tienes amor en tu vida, tienes tus hijos, tienes dinero, tienes tu vida resuelta y andas con depresión y ansiedad, no seas chiflada. ¿Es en serio que le dices eso? Probablemente no se está produciendo algunas químico neurotransmisor en tu cerebro que bajó y por eso requieres medicamento. Y para eso están ciertos medicamentos que te van a ayudar a pensar mejor las cosas y posteriormente van a ir bajando la dosis tu psiquiatra. Cuando es prolongado el tiempo ya estamos hablando de procesos de depresión o de ansiedad.

57:23
Cesar Lozano. De repente que te sientas ansioso en un día es normal y más si van a someter en una cirugía o alguien está enfermo. Es que traigo ansiedad, no te hagas el diagnóstico, que te lo haga un especialista. Oye, es que llevo dos meses así. Ah, eso ya es una urgencia médica. ¿Qué razón hay? Ninguna, ya es ir con un especialista. Así la diferencio. Espero que te haya contestado la pregunta.

58:01
Beatriz. Hola doctor César Lozano. Mi nombre es Beatriz. Es un placer estar aquí y conocerlo. Por el trabajo y por el ritmo de la vida diaria se nos olvida cuidar nuestro bienestar emocional. La pregunta es, ¿qué técnicas sencillas podemos hacer diarias para estar mejor?

58:21
Cesar Lozano. Para mí todo empieza del día anterior, dormir bien. Una persona que no duerme bien, una persona que no va a andar bien, son siete horas mínimo. Los expertos, la neurociencia y mi nuevo libro Más hábitos, menos drama, te presento pruebas de neurociencia y como doctor en psicoterapia por qué te recomiendo que duermas bien. ¿Dormiste bien? ¿No duermes bien? Busca ayuda. Apague luces, no prenda pantallas una hora antes, dos horas antes de dormir porque la pantalla del celular disminuye la melatonina que se requiere para dormir. Pero ahí estás, viendo para dormirte y viendo otro y otra y otra y las imágenes cambiantes, eso deja la mente, te la deja la mente, no sé si quiero explicarlo, te la deja con imágenes y batallas más para conciliar el sueño. No tomar tantos líquidos antes de dormir porque va a hacer pipí en la noche. Yo cero luces donde yo duermo y si no hay manera porque la cortina, porque en el hotel en el que estoy son persianas, antifaz, pero cero luz para producir melatonina. Todo empieza desde el día anterior. A la mañana, tu ritual. Te recomiendo un ritual, cada quien haga el suyo, el que yo recomiendo en mi nuevo libro es, no pienses mucho al levantarte, al abrir los ojos date cuenta que te diste cuenta, disculpa la redundancia, pero que ya desperté. Imagina el día, ¿qué es lo que quieres que ocurra en este día? ¿Qué quiero que pase? Quiero que pase esto, quiero que suceda esto y haz tu decreto. Mi decreto es que voy a tener paciencia, prudencia, entendimiento. Voy a evitar engancharme con lo que no pueda cambiar. Todo eso rapidito. Yo hago mi técnica de agradecimiento siempre antes de despertarme, de levantarme de la cama, digo gracias por esto, por esto y por esto. Mínimo tres cosas que tenga que agradecer. Agradezco, ya agradecí. Esto lo aprendí de los monjes tibetanos. Me levanto sin pensarlo, pero ya visualicé el día, ya agradecí. Y hay tres tipos de agradecimientos, los que agradecemos por todo lo bueno que vivimos, porque estoy vivo, porque amanecí, porque el día de hoy voy a ver a tal, porque voy a comer esto y porque tengo esto, porque tengo trabajo, porque tengo salud. Los que agradecemos por lo no tan bueno que es bien difícil, algo tenía que aprender. Gracias por eso. Y el tercero, los que agradecemos por todo lo bueno que viene. Es el decreto, agradezco porque me va a ir bien y ahí viene la visualización, porque la junta de hoy me va a ir bien, porque hoy en la transmisión que tengo con gente, va a ir gente, pura gente linda. Voy a llegar a mi casa en la noche donde yo vivo, pero agradezco de antemano por todo lo bueno. Imagina, visualiza, visualiza qué quieres que ocurra, agradece, camina como si anduvieras alegre. Cuidado con el lenguaje corporal, muchachos. El cuerpo erguido, si no hay un impedimento físico que te impida hacer esto, recuerda, está comprobado por parte de universidades de gran prestigio, Harvard incluyendo, que la postura puede cambiar tu actitud. Esto, esto y esto. ¿De qué te ríes? De nada. Y agrego algo, gracias. A ver, la sonrisa abre puerta, sí, pero abre la puerta tuya primero, esto. Hay una técnica, es la del espejo, no lo hago, pero hay gente que hace la técnica del espejo, que se ve al espejo y sonríe.

01:02:07
Cesar Lozano. ¿Funciona? Sí funciona. Yo procuro sonreír. ¿Qué es primero? ¿Estoy feliz porque sonrío o sonrío y soy feliz? Acuérdate que somos imanes humanos entre lo que más piensas, más lo atraes. Ahora mi pregunta es ¿qué tanto piensas? Pienso en amor, pienso en fe, pienso en esperanza, más lo atraigo a mi vida. No es mágico esto, pero cuidado con tus pensamientos. Recopilando lo que muchos autores han dicho sobre la felicidad, sobre la verdadera felicidad, yo quiero concluir con algo. La felicidad no es destino, no es un acontecimiento, no es una persona, porque todo eso en un momento determinado va a cambiar. No son tus hijos que un día se van a ir y un día te dicen mamá, eres para mí mi favorita y de repente aparece la noviecita, mamá ya no eres mi favorita. La felicidad es un trabajo personal diario. Hay momentos felices, pero cuando hablamos de la felicidad es hacer un acto de conciencia, un alto en la vida, decir todo lo que he vivido me da consecuencia que he sido feliz y te vas a dar cuenta que muchas veces dices sí, pero hay que hacer un esfuerzo. ¿Lo que estoy viviendo me acerca a lo que para mí es la felicidad? La felicidad es un trabajo diario y está bien no siempre estar bien, está bien de repente tener momentos de tristeza, pero lo que no está bien es quedarnos tirados. Levántese, reencuadre, bendiga, agradezca, aprecie. Todos los días hay algo que agradecer, todos los días algo que bendecir, algo que apreciar. Si supieras todas las victorias que te esperan, jamás lamentarías un solo tropiezo. Recuerda esto. Ninguna cantidad de culpa va a cambiar tu pasado y ninguna cantidad de ansiedad va a cambiar tu futuro. El universo no te castiga ni te bendice. El universo resuena con nosotros con la vibración que tenemos. Vibras alto, prepárate, vienen cosas buenas amor, paciencia, prudencia, entendimiento. Vibras bajo, coraje, rencor, envidia, celos, eso es lo que recibirás. Si no te gusta la cosecha que llevas, el secreto está en la siembra y para eso es necesario ver qué estoy sembrando. Cambiar lo que tenga que cambiar, viejas ataduras, cambiar resentimientos. Sanar para poder ayudar. Sanar a mi niño interior. Reconocerme como persona digna de ser amado. Amar más, quejarme menos. Hasta pronto.

01:05:11
Cesar Lozano. Muchas gracias. Gracias.