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Juan Gabriel y la selección, lo que nos pone de acuerdo

Pedro Ángel Palou

Juan Gabriel y la selección, lo que nos pone de acuerdo

Pedro Ángel Palou

Escritor y académico


Creando oportunidades

Pedro Ángel Palou

Pedro Ángel Palou es escritor, historiador y promotor cultural mexicano. Su obra abarca novela histórica, ensayo y divulgación, con un enfoque en desmontar mitos de la historia nacional y acercar el pasado a lectores contemporáneos. Ha dedicado libros a figuras como Cuauhtémoc, Porfirio Díaz, Zapata y Villa, explorando sus vidas desde perspectivas críticas y documentadas. Palou ha impulsado talleres de lectura y escritura en comunidades diversas, convencido de que la lectura debe ser un placer y la escritura, una herramienta de empoderamiento.

Ha colaborado en proyectos de fomento a la lectura y bibliotecas de aula, y considera fundamental la presencia activa del escritor en la sociedad. Su labor docente incluye la dirección de tesis en creación literaria, donde acompaña a sus alumnos incluso en circunstancias adversas.


Transcripción

00:00
Pedro Ángel Palou. Todos los que estamos aquí hemos oído desde que estábamos en la primaria que los españoles les dieron espejitos a los mexicas y que se asombraron con estos espejitos y los aceptaron como regalo. Es un mito feliz para quienes lo cuentan, pero infeliz para los mexicanos. Primero porque nos hace ingenuos y nos convierte en personajes que no teníamos agencia. Y además es totalmente falso, como muchos de los mitos con los que se hace la historia de un país. Así que no, no nos engañaron. Somos un pueblo con agencias, sabemos qué hacemos y no debemos de repetirnos esa historia de perdedores y de derrotados. Vamos a empezar por Hernán Cortés para entender esto y para entender además el contexto mundial de ese momento. Hernán Cortés era un soldado que estaba en desacato, había salido de Cuba y estaba siendo perseguido por el propio gobernador de Cuba. Si Carlos V no hubiera tenido en España la rebelión de los comuneros y hubiera tenido esa distracción local, hubiera mandado una flota mucho más grande lo encadena y se lo lleva un juicio militar en España y la conquista hubiera sido totalmente distinta. Entonces, un conflicto castellano explica la conquista de México por un lado, y por el otro, el personaje de Moctezuma creo que es un personaje muy vilipendiado en la historia de México. Es supersticioso. Supuestamente además es muy timorato, le tiene miedo a los españoles y eso está basado en varios mitos que hay que desmontar uno tras de otro. El primer mito es el del poderío militar. La guerra en la zona mesoamericana no era una guerra, por más que hubiera pólvora, por más que hubiera unos cuantos caballos que tampoco eran muchos, la guerra era una guerra cuerpo a cuerpo y los mexicas no mataban a sus… no era una guerra a muerte, al contrario, era una guerra para apresar, tener prisioneros y poderlos sacrificar. Entonces los años de guerra desde la llegada de los españoles hasta la llamada caída de Tenochtitlán, hay que verlos no como una cuestión de poderío militar español. Pierden los mexicas porque Cortés es, ahí sí, suficientemente inteligente tanto desde el punto de vista político como militar, para aliarse con los enemigos naturales del pueblo mexica, los huejotzingas, los tlaxcaltecas, hartos de años de sumisión, de pagar tributos, de que sus hijos fueran sacrificados. Ellos son los verdaderos conquistadores, son los que verdaderamente terminan con 196 años de imperio mexica, que también eso a veces se nos va de la mano, pensamos que los que llamamos aztecas o los mexicas llevaban dominando Mesoamérica durante siglos y siglos, pues no, solo hubo diez tlatoanis, solo hubo 196 años desde que se funda Tenochtitlán hasta 1521. Para entender a Moctezuma lo más interesante es el llamado zoológico de Moctezuma.

03:04
Pedro Ángel Palou. No es un zoológico en el sentido tradicional como hoy sería un zoológico, es un lugar en donde todas las especies de animales y de plantas de todos los pueblos a los que el imperio mexica ha ido expandiéndose, han traído para estudiar. Aquí era casi un interés científico por ver todo lo que iban trayendo, tanto desde el punto de vista botánico como de fauna y guardado todo respeto, también había una sección del llamado zoológico de personas que eran estudiadas, por eso estaban en el zoológico. Cuando Moctezuma recibe a los españoles no los recibe en su palacio, es algo que no sabemos o no repetimos suficientemente, los recibe en el Palacio de Axayácatl, que es ahora el Monte de Piedad frente al Zócalo y los tiene ahí un tiempo porque piensa llevárselos, son muy pocos y piensa llevárselos al zoológico y piensa estudiarlos. Esta es la hipótesis de un historiador contemporáneo muy interesante que se llama Matthew Restall en un libro que es un libro que yo les recomiendo mucho leer, que se llama de cuando Moctezuma se encontró con Cortés, y eso cambia por completo toda la historia y nos lleva a la siguiente cosa que hay que desmontar, que es muy importante la muerte de Moctezuma. Tenemos dos historias, la que nos han contado a todos nosotros, que fue dilapidado por su propio pueblo, pero Alvarado Tezozómoc y los otros historiadores indígenas. Alvarado Tezozómoc que era nieto de Moctezuma, por cierto, cuentan la otra historia, la de que Moctezuma fue asesinado por los propios españoles, no sabemos cómo, probablemente a cuchillo y lo expusieron ante el pueblo. ¿Por qué es importante este otro mito? Porque entonces, otra vez el pueblo mexicano es sumiso, no tiene agencia y sus gobernantes, llamémoslos así, tampoco tienen, están sujetos, digamos, a la plebe, a la multitud y no debemos de repetirnos esa historia de perdedores y de derrotados.

05:05
Allison. Hola Pedro, soy Allison. A mí la figura de Cuauhtémoc me fascina desde niña, y me gustaría saber, ¿quién fue ese gran personaje?

05:14
Pedro Ángel Palou. Gracias, Allison. Justamente le dediqué una novela entera a Cuauhtémoc. Se llama “Cuauhtémoc, el quinto sol.” Y aquí otra vez vamos a intentar desarmar los mitos. ¿Cómo nos enseñaron a Cuauhtémoc en la primaria? Como águila que cae. Y es bien interesante porque la idea de caída no tiene nada que ver con la cultura mexica. La idea de caída viene de Adán y Eva, viene de la cultura judeocristiana. El nombre verdadero de Cuauhtémoc es Águila del ocaso. Tenochtitlan nunca cayó, se cogobernó durante 40 años entre las autoridades mexicas y los españoles. Nunca hubo tal caída. Tampoco se cayó nunca Cuauhtémoc porque en su nombre ya trajera ese destino fatal. Volvemos a lo mismo. Si el último emperador es un águila caída, eso nos da una épica derrotista como mexicanos que no deberíamos tener. Entonces desde el principio somos unos perdedores. Cuauhtémoc no pudo. Cambiémonos de esa mentalidad. Nos urge como mexicanos cambiar esa mentalidad. Empezamos por el nombre, pero sigamos. Cuauhtémoc tenía, aquí no coinciden los códices, pero entre 18 y 24 años, era jovencísimo. Cuando es nombrado tlatoani tiene que casarse con su prima Isabel de Moctezuma o Tecuichpo. Cuauhtémoc se había formado primero como sacerdote en una sociedad teocrática. La familia de Cuauhtémoc pensaba en que iba a seguir el sacerdocio, pero a cierta edad decide cambiar, digamos, y volverse guerrero. Para cuando llegan los españoles, pues ya ha tenido ciertas hazañas guerreras. Insisto en esas hazañas, son hazañas realmente de atrapar prisioneros en guerras floridas y llevarlos al sacrificio, pero es un jovencito. Comparemos. Moctezuma cuando lo matan tiene 54 años. Para esa época, pues era, aunque se llame Xocoyotzin, ya no era nada Xocoyotzin, ya no era jovencito. Cuitláhuac se muere de viruela traída por los españoles cuando tiene 47. Entonces entre 54 y 47 a darle el poder a un muchacho de entre 18 y 24, nos explica que desesperados estaban para nombrar un tlatoani. Yo quería contar cómo era la vida de un muchacho, cómo se formaba un noble. Entonces yo dije y si el que cuenta la historia de Cuauhtémoc es una especie de paje de Cuauhtémoc que tiene enanismo y que además se llama Ocuilin, que quiere decir el de la mano izquierda, es un tlacuilo, es un dibujante de códices, zurdo. Yo soy zurdo, entonces dije bueno, voy a jugar que el narrador de mi novela sea como yo, zurdo, pero como no hay letras, dibuja, tiene que ser un tlacuilo. Y él cuenta esa historia que digo es la primera parte para que el lector sepa quién es Cuauhtémoc, cómo se formaba un joven noble, qué eran los los gustos, las apetencias, los deseos, sin ningún anacronismo, no ponerle a Cuauhtémoc las esperanzas o los deseos del siglo XX o XXI.

08:24
Pedro Ángel Palou. Entonces hago una mini novela novohispana. La novela novohispana es un subgénero de la novela mexicana que sobre todo escribió muchísimo don Artemio de Valle Arizpe y muchísimas novelitas novohispanas. ¿Y qué cuento yo? El posible asesinato por el propio Cortés de la Marcaida Entonces me interesa mucho mostrar cómo una corte sofisticadísima donde quedan Isabel de Moctezuma y Cuauhtémoc, y la propia Malinche se enfrenta a estos soldados traicioneros entre sí. Entonces yo cuento esa historia como una historia de degradación. La primera es casar a la Malinche con un capitán de muy poca monta. Ya no necesita Cortés a la Malinche y la casa en ese viaje, la obliga a casarse con un capitán de poca monta sin ningún gran rango. ¿Por qué? Porque ya hay frailes y hay soldados que hablan náhuatl, ya no necesita. Y ya tampoco necesita a Cuauhtémoc, porque durante los cuatro años en que ha ido cogobernando ya domina políticamente al mundo indígena. Entonces acusa a Cuauhtémoc de una falsa traición, lo ahorca y lo entierran. Entonces, la figura más trágica de la historia de México es Cuauhtémoc, definitivamente.

09:31
Pedro. Hola, mi nombre es Pedro, soy docente universitario y también psicólogo. Me surge una interrogante. Después de todos los personajes que tú has investigado, ¿es real la imagen que nosotros tenemos sobre Emiliano Zapata y Pancho Villa? ¿Qué podrías decirnos al respecto? Y bueno, te agradezco mucho tu respuesta.

09:52
Pedro Ángel Palou. Pues ahí está otra de las cosas que hay que desmantelar. Villa y Zapata están construidos como los héroes de bronce, por un lado de la Revolución Mexicana, que son casi intocables, pero por el otro lado están llenos de todos los clichés y de todos los lugares comunes. Vamos a empezar con Villa. Hay más de 40 películas de Villa porque pues era el bandolero, era la imagen del villano. En todas aparece bebiendo y Pancho Villa era abstemio, pero abstemio absoluto. Para él los dos grandes males de México eran el alcohol y la Iglesia católica. No bebía. Entonces, es muy pernicioso que la bola, como se le llamó a los revolucionarios, pues fuera una bola alcohólica. Tampoco les dejaba beber, se enojaba muchísimo. Y que, otra vez lo mismo, estos revolucionarios se habían subido a la bola pues porque no había otra cosa que hacer. Pues no es cierto. La Revolución Mexicana se hizo por dos razones, la burguesía mexicana para que hubiera elecciones libres y democracia, todos los demás para conseguir sus tierras de regreso. Entonces, la Revolución Mexicana está hecha por muchas múltiples revoluciones locales, la revolución de Villa en el norte, la revolución del sur de Zapata, pero hay que empezar por disipar la idea de que Villa era un campesino, un ex bandolero roba vacas que no tenía noción de por qué estaba haciendo las cosas y no era alcohólico. Que cometieron excesos los villistas, claro que sí. No estamos hablando de eso. Estamos intentando entender quién era Pancho Villa, Doroteo Arango. Vámonos ahora con Zapata, el Atila del Sur. Otra vez la burguesía de la Ciudad de México temía enormemente que fuera un día a bajar de Milpa Alta porque según esto se acababa la civilización, porque estos zapatistas eran terribles. No era un anarquista, no era un revolucionario sencillo, no era un campesino, era un comerciante. Tenía una carreta de mulas con la que comerciaba. Había sembrado sandía en Veracruz porque había comprado unos terrenos con su hermano Eufemio. Tenía muchas nociones comerciales. Era, como lo sabemos todos, un gran charro, un gran caballerango, pero sobre todo era un legalista. Nunca quiso que se le cambiara una coma al plan de Ayala, que escribió junto con su maestro Otilio Montaño. Y el plan de Ayala, cómo está firmado, nunca dice Tierra de libertad, está firmado justicia y ley. En México no es un pleonasmo. Puede haber justicia sin ley y puede haber muchas veces la mayoría, ley que no hace justicia. Entonces que los zapatistas firmaran justicia y ley con tanta inteligencia explica por qué, por ejemplo, Zapata nunca acepta una prebenda ni que le regalaran un coche ni un caballo. No acepta ser gobernador de Morelos en los 14 meses en que el zapatismo por la Convención de Aguascalientes tiene el poder.

12:58
Pedro Ángel Palou. A ningún general zapatista le dio tierras. Ningún otro general de la Revolución hizo esto. ¿Por qué? Porque no se las habían ganado sus familiares previamente, no eran dueños de tierra. Querían dinero, que trabajaran en los ingenios. A Zapata lo que lo vence es haber sido, en una revolución tan llena de traidores, haber sido de una pieza. La única entrevista que conocemos de Zapata dice tres cosas. ¿A qué vino? A ver que se instale la revolución. ¿Y cuántos días va a estar? Ya me voy. ¿A dónde se va? A Morelos. No tenía por qué hablar, ya había venido a hacer lo que había que hacer. Y ahora juntemos a los dos. Pedro, juntemos a Villa y a Zapata. Se ven muy poco en la vida. Se ven el 4 de diciembre de 14 en Xochimilco, una escuela. No sabemos qué platicaron porque se saludaron, hay fotos y luego se metieron a un salón juntos. Lo que no sabemos es que después Zapata le da, para brindar que se unían los ejércitos del sur y del norte, le da una copa de coñac, que era lo que tomaba Zapata y Villa se ahoga, nunca había tomado coñac y Zapata, curiosamente, por algo tan simple, nunca le tuvo confianza a Villa. ¿Cómo podía ser un revolucionario que se ahogara con una copa? Y eso explica porque nunca al final llegaron refuerzos ni del norte al sur ni del sur al norte. Y Villa era muy moderno, nada que ver como nos los han pintado. Había estudiado mucho, pasaba la frontera, iba mucho a la frontera. Era un fanático absoluto de la educación física, hacía que los jóvenes mexicanos tenían que aprender a nadar, a correr. En canutillo todos los niños hacían educación física. Insisto, nada que ver con los héroes que nos ha pintado la historia oficial. La historia oficial real es que todos los otros se mataron entre sí con dos figuras a las que tristemente también asesinaron, la traición de Guajardo a Zapata, quien lo mata es Carranza y luego a Villa lo mata Obregón. Ambos asesinatos son las dos grandes pérdidas, creo yo, de la Revolución Mexicana. Si ellos hubieran seguido vivos duando la revolución se institucionaliza después de 1921, otra historia de México estaríamos contando hoy en día.

15:28
Monserrat. Hola, mi nombre es Monserrat. Es un gusto y un placer poder saludarlo. Me surgió una duda. Hay momentos en nuestra vida que parecen sacados de una película, pero realmente sucedieron. ¿Cuáles son esas historias que te gustaría que pues conociéramos nosotros?

15:44
Pedro Ángel Palou. Pues las historias de película, podemos empezar siguiendo con Villa, con una historia verdaderamente de película. Pancho Villa acepta que la Mutual Film Company venga a filmar La batalla de Ojinaga. Llegan los grandes camarógrafos norteamericanos y le dicen a Villa, no puede usted entrar por ahí, porque la luz no nos da. Imagínense entonces Villa tiene que cambiar toda la estrategia militar, que le funciona muy bien, por cierto, porque entra por la retaguardia y gana Ojinaga, para que la luz de los camarógrafos funcionaran. Le dan 25,000 dólares. Si eso no es bizarro. Por supuesto le preguntan inmediatamente en la prensa nacional por qué hace esto. Dice necesito municiones. Hay muy poquito de esa película que todavía podemos ver. Se estropearon muchos rollos, pero se estrenó en Estados Unidos, pagabas 20 centavos por ver la película que terminó llamándose, fíjense nada más, El presidente Villa, porque en la película Villa termina siendo presidente, ingenuamente cambia todo y todo es feliz. Es una película obviamente muda, el cine no era sonoro y se tocaba con piano en los cines de Estados Unidos. Lamentablemente tenemos solo unos pedazos de esa película. No es gratuito que Porfirio Díaz sea de las primeras personas en haber sido grabado por una cámara de cine de los hermanos Lumière. Tenemos tres cortos de Porfirio Díaz. Uno de ellos muy interesante, cabalgando en el Castillo de Chapultepec, otro en una estación de ferrocarriles. La gente pagaba por ver unos cuantos segundos de Porfirio Díaz en el cine. Eso sí no lo entiendo. Que te hayas metido a un cine, no en permanencia voluntaria, sino para ver unos cuantos segundos, pero bueno, lo que sí entiendo es lo que ha de haber sido el impacto para las personas que solo habían visto daguerrotipos y fotografías, de ver eso moverse por primera vez en la historia a finales del siglo XIX. Los zapatistas grabaron, se considera por lo menos 3000 kilómetros de cinta, no solo están todas las fotos de la revolución, hay cientos, cientos, cientos de horas de la Revolución Mexicana grabadas. ¿Por qué esa necesidad de grabar una guerra o de preservar los triunfos? Es la misma de los corridos. Piensen que los mexicanos, en ese sentido, somos un pueblo muy visual y muy musical. Yo siempre he pensado que a mí me hubiera encantado estar en una noche en la fogata, en un campamento zapatista. ¿Quién iba a estar ahí? Obviamente los generales. A mí me hubiera gustado estar con los generales, pero igual y me hubiera tocado estar entre la tropa muy lejos. Siempre que uno piensa en el pasado no sabes en dónde te hubiera tocado. Y hubiera habido un señor que se llamaba Marciano Silva, que era un juglar realmente, lo que tenemos como la idea del juglar que también había tomado el fusil, la carabina 30 30 en la mañana y había disparado, pero en la noche estaba componiendo instantáneamente los corridos de lo que había ocurrido. Estaba contando ya las historias con lo que hoy llamamos corridos zapatistas, pero que en ese entonces era el noticiario. Tan simultáneo fue eso que cuando se casa Zapata con Josefa Espejo, está el corrido de Josefa Espejo, pero están casándose y mientras están casándose en su bajo quinto está Marciano Silva con su orquesta, cantándole a Zapata. Entonces, si las historias de México no solo son lo que ponemos en los memes de México Mágico y el surrealismo mexicano, se dan en todos los momentos de nuestra historia, son tremendamente bizarras, pero eso te da cuenta, solo son unos cuantos ejemplos de ese mundo que somos los mexicanos.

19:21
Belany. Hola Pedro, me llamo Belany y soy estudiante. A mí me surgió una duda y quisiera saber si Porfirio Díaz estuviera vivo, ¿qué te diría sobre la novela que le escribiste sobre su vida? ¿Qué crees?

19:36
Pedro Ángel Palou. Gracias Belany. Muy interesante tu pregunta. Yo, justo en el epílogo de esa novela, me pregunto si le di voz realmente al viejo general. Yo empiezo a escribir esta novela precisamente después de haber visitado su tumba. Y es muy interesante porque la gente, los mexicanos, le ponen recaditos como si fuera la Virgen de Guadalupe, le piden cosas y luego van y le agradecen. Gracias porque mi hijo se curó, como una manda. Gracias porque estudió, mi nuera terminó medicina. En esa época era un gobierno personalista en donde todo pasaba por él y donde muchísimos mexicanos le seguían agradeciendo un trabajo, una operación, un traslado del lugar. En el archivo Porfirio Díaz, que está en la Ibero, hay cientos de cientos de cartas de gente mexicana que le escribía cuando estaba todavía en París. Entonces, es muy curioso, porque en la época en que él se va por supuesto que había una reacción social muy importante en su contra, pero también había, por tantos años que gobernó, una imagen de Díaz como el gran benefactor. Porfirio Díaz era un enamorado de la ciencia y la tecnología y de la modernidad y modernizó México. Eso es absolutamente indudable. Thomas Alva Edison le manda uno de los primeros fonógrafos para que grabe y de hecho, ustedes pueden oír la grabación, ahí está. En español le contesta Edison, Díaz diciéndole que ha revolucionado la historia porque por primera vez se puede conservar en la voz humana y Díaz está embelesado con la voz humana. Entonces Díaz es un personaje muy contradictorio porque por un lado le toca eso, lo sabe aprovechar, México crece maravillosamente, pero comete muchos errores. El error más grande es no haberse ido a tiempo. Para todos los que estamos aquí en este foro, ese sería un gran mensaje, ¿verdad? Vayámonos a tiempo cuando ya no nos quieran, aunque sea de una fiesta. Aunque sea de nuestra casa, vayámonos a tiempo. Nadie debe quedarse más allá de los postres porque no pasa nada bueno después de los postres. Porfirio Díaz da esta famosa entrevista a James Creelman y dice me voy a ir, ahora sí va a haber elecciones libres y yo no me voy a postular. Y los mexicanos obviamente le creen y vuelve. Ese es el error más trágico de los tantos errores trágicos de Díaz. Si Díaz se va en ese momento, no hay revolución o hubiera habido otro tipo de revolución posterior, pero no en ese momento y estaríamos llenos de escuelas con el nombre de Porfirio Díaz, de hospitales, de calles. Sería el gran héroe del siglo XIX. Tolstói decía que Díaz había sido una especie de mago. Había logrado apaciguar a un pueblo en guerra durante un siglo y había logrado la modernidad en 30 años. Y el que lo decía era Tolstói. Pero claro, ese personaje lleno de contradicciones tiene unas muchas virtudes para el desarrollo de México y tiene ese error trágico que ya comenté y otro que es no darse cuenta obviamente de la brutal desigualdad social, la hacienda y la tienda de raya y el robo brutal de tierras por parte de los hacendados llevó a la verdadera revolución social.

22:54
Pedro Ángel Palou. Eso es la Revolución Mexicana y es totalmente entendible y no es entendible obviamente la ceguera final de Díaz y los científicos.

23:02
Gloria. Soy Gloria Luz Gamiño. El terremoto de 1985 marcó a la Ciudad de México de una manera muy triste, muy cruel y memorable. En tu libro: México, ¿consideras que hay algunos temas que no se trataron lo suficiente?

23:28
Pedro Ángel Palou. Yo creo que el terremoto marca un parteaguas, yo por eso decido cerrar mi novela, a pesar de que no la escribo en ese año, la escribo hace cuatro, pero decido que el cierre de la Ciudad de México sea 1985. Cambia por completo la historia no solo de la ciudad, sino la historia del país. El Estado es incapaz de responder. Somos nosotros, somos esas comunidades de las que hablamos, somos los vecinos, los muchachos jóvenes, los que empezamos a rescatar. Luego vienen y ya se vuelven tradición los famosos topos, pero todo nace en 1985, cuando el Estado es incapaz de responder ante la tragedia y nos damos cuenta que los mexicanos somos profundamente resilientes, pero sobre todo, somos profundamente solidarios. Y de ese fenómeno nacen experimentos sociales de gran peso, como la Asociación de Barrios. Solo en México, el líder de la Asociación de Barrios puede ser un luchador. Ahí sí, México Mágico. Súperbarrio es uno de los más interesantes luchadores sociales de la época, porque ante el problema central que detona el sismo y la Asociación de Barrios es esencial para lo que va a venir después en la Ciudad de México. Nos podemos organizar, no solo nos podemos ayudar, nos podemos organizar, somos capaces de encontrar un objetivo común y perseguirlo y lograrlo. Y se dio un fenómeno muy interesante, Evangelina Corona crea El Sindicato de Costureras “19 de septiembre”. En la zona de Izazaga trabajaban, se me enchina la piel cuando lo cuento, trabajaban alrededor de 40.000 costureras. Los dueños de estos, muchos de ellos talleres clandestinos, las encerraban para que no se llevaran la mercancía con candado. Muchas de ellas murieron en el terremoto porque no había manera de rescatarlas. Cuando por fin pasa la tragedia, en la tarde de ese mismo día de septiembre aciago, los dueños de los talleres van por las máquinas Singer y por la mercancía, no por ellas. Ante la tragedia, no solo Evangelina Corona, sino muchas de las sobrevivientes dicen esto no nos vuelve a pasar, no vamos a ser sobreexplotadas, vamos a exigir nuestros derechos, se tienen que acabar los talleres clandestinos. La muerte trágica y terrible de nuestras compañeras no puede volver a ocurrir. No hubiera pasado eso nunca sin el sismo. Cambió la ciudad para siempre. Esta es la ciudad, aquí donde estamos hoy, esta es la ciudad más liberal de América y eso solo ocurre en una sociedad que se organiza, que es capaz ya no solo de resistir, sino de proponer, de cambiar.

26:28
Pedro Ángel Palou. Entonces, claro, el sismo es una tragedia, el sismo no lo deberíamos de recordar con un simulacro cada 19 de septiembre. Hagamos simulacros otros días, son necesarios, son muy importantes del punto de vista de la seguridad. Creemos mucho más en nuestra capacidad colectiva de organizarnos, de no resistir solamente, sino de proponer. Que nos faltan muchas cosas, por supuesto, pero ante la tragedia, ante la verdadera tragedia que nos conmociona, los mexicanos somos capaces de muchas cosas. Entonces, la gran enseñanza del 85, esa es la que tenemos que conmemorar cada septiembre. Gracias Gloria.

27:13
Silvia. Hola Pedro, soy Silvia Martínez, química de profesión, y te felicito por tu extraordinaria aportación a la historia y literatura mexicana. En uno de tus libros narras de una manera muy divertida el fútbol y quiero preguntarte, ¿cuál es tu opinión sobre las personas apasionadas a este deporte?

27:35
Pedro Ángel Palou. Solo nos ponemos de acuerdo en dos cosas en Juan Gabriel y en la Selección Mexicana, no en el futbol, porque eso también nos hace pelearnos, pero en la Selección. El futbol mexicano es nuestra última épica, es el último lugar en donde creemos que algo es posible. Nos han quitado muchas posibilidades, pero siempre pensamos en la esperanza última de que en el futbol sí, ahora sí la vamos a hacer. Y yo en esta novela, que es una novela paródica, como dices bien, es una novela de humor, sucede en un reino inexistente que se llama Holenia y el rey de ese, o el barón que dirige ese reino dice ¿y si hacemos un campeonato mundial? Ya no hay fútbol en el mundo. Entonces hay chamanes, taqueros, arroceros. Los equipos son equipos muy raros, pero además adentro de los equipos hay personajes de la historia. Juega Mozart, juega Borges, juega ciego. Total, que pongo a jugar a todos estos en una especie de hilarante comedia de lo que el fútbol puede provocar. Y tu pregunta, Silvia, me lleva un poco más bien a este último Mundial que acabamos de vivir, que nos habla de esta épica. Un mundial muy extraño porque se jugó en tres países y en uno único de esos países la afición es verdaderamente una afición futbolera. Entonces pobres de los que no jugaron en México porque estaban muy tristes, de que no es lo mismo jugar en el Azteca o incluso jugar en Monterrey o en Guadalajara que jugar en un estadio con un público que no sabe cómo emocionarse. ¿Qué pasó en este último Mundial? Y es creo que interesante casi desde el punto de vista filosófico. Sustituimos en las gradas el grito “Sí se puede” que como, por eso digo que es filosófico, es un grito afirmativo, “Sí se puede”, por una interrogación, “¿Y si sí?”. Vean cómo somos los mexicanos, qué interesante, somos el único país que puede arengar a su fanatismo, a su fanaticada, a sus hinchas, con una pregunta, con un signo de interrogación. O sea que siempre ha habido un México y creo que se coincide con todas mis respuestas, una necesidad de no ser tan escépticos de nosotros mismos. Desde que le metimos el primer gol a Francia en 1930, como que no nos la terminamos de creer, y tan no nos las terminamos de creer que decimos “¿Y si sí?”, y todo mundo empezaba felicísimo “¿Y si sí?”. Yo mismo grité muchas veces “¿Y si sí?” obviamente, pero cuando te pones a pensar ya con unos días de distancia, ya acabó el mundial y por cierto no hubo “¿Y si, sí?”, pero no me interesa que hayamos perdido, que no hayamos logrado pasar a la siguiente ronda. Me interesa filosóficamente por qué los mexicanos dudamos tanto de nosotros mismos que hasta en la arenga con la que supuestamente estamos diciendo vamos a triunfar, a pesar de tres grandes triunfos, nunca nos había pasado tres triunfos seguidos de esa magnitud en la primera fase del Mundial, no dijimos otra vez sí se puede, vamos con todo, ahora sí vamos. No, nos preguntamos “¿y si sí?”, porque atrás del “¿y si sí?” filosóficamente es algo mucho más complejo que es ¿y si no? Y si esta vez tampoco.

30:50
Pedro Ángel Palou. Y extrapolemoslo porque insisto, lo más interesante del fútbol es extrapolarlo. El fútbol es un juego, entonces ¿lo podemos seguir viendo solo como juego? Hay deportes que no son juegos, el box. El box no es un juego. Si nos ponemos a hacer, yo escribí una novela también sobre box que se llama Con la muerte en los puños. Si nos ponemos a hablar de box, nos ponemos serios porque no es un juego. El fútbol sí es un juego. Si eres muy apasionado también obviamente un fin de semana estás en la gloria y un fin de semana estás en el infierno. Y me pregunto de veras, con mucha seriedad Silvia, incluso de cara al siguiente Mundial, vamos hablar un poquito rápido de fútbol. Tenemos a Rafa Márquez, que sí se la creyó. Ese no se preguntó alguna vez ¿y si sí? Y está armando un equipo muy interesante en su área táctica y tenemos una serie de jóvenes tremendamente capaces como para quitarle la interrogación al ¿y si sí? Entonces para que pase lo que estamos intentando decir que podría pasar con el futbol mexicano, necesitamos un cambio de mentalidad y si me han seguido hasta aquí en esta hermosa conversación, necesitamos un cambio de mentalidad en muchos otros sentidos, no solo en el sentido futbolístico, pero como el fútbol nos une y nos apasiona, por lo menos pidámosle al fútbol que cambie, pues pidámosle que los jóvenes mexicanos tengan reales oportunidades de crecimiento y que se vuelvan los cracks que deben de ser.

32:24
Daniela. Hola Pedro, mi nombre es Daniela, soy docente a nivel universitario. Te he seguido en redes desde ya bastante tiempo y tu contenido me parece muy enriquecedor. Con ello me genera una incógnita de ¿cómo es para ti la creación de talleres, foros de lectura para los diversos pueblos de México?

32:38
Pedro Ángel Palou. Los mexicanos leemos. No nos creamos ya la estadística esa de que los mexicanos no leemos. El libro en México es muy caro, por lo tanto el libro en México nos lo prestamos y esa estadística no está. Cuando salen las nuevas estadísticas les suplicamos a quienes las hacen, en el INEGI o donde las hagan en la UNESCO, que las hagan pensando en que los mexicanos, con nuestro poder adquisitivo, nos es muy difícil comprar libros nuevos de más de $300 pesos. Pero también el Estado mexicano ha invertido muchísimo en bibliotecas de aula, en libros, en el interior del país. Yo admiro mucho a Felipe Garrido. Felipe ha sido uno de los promotores de la lectura más interesantes en México. Él creó el proyecto de bibliotecas de aula. Él estuvo en SEP setentas, él estuvo en el Fondo de Cultura, él ha estado en todas las iniciativas que ha habido en los últimos 50 años de fomento a la lectura en México. Y de esos 50 años de trabajo ha logrado dos conclusiones. Nadie puede promover la lectura si no es un lector. Por lo tanto, tenemos que hacer maestros lectores para que haya niños lectores, papás lectores, para que haya niños lectores. Y la segunda es no debemos obligar a leer, la lectura tiene que ser lectura por placer. Si el niño lee por placer, si el maestro que va a enseñar al niño también lee por placer y escoge los libros que quiere leer, no se los obliga, va a haber lectores en México. Entonces la infraestructura está. Hay que cambiar el modelo, hay que empezar por maestros y papás, hay que proponer una lectura de placer y no una lectura de obligación. Y por eso es que yo hago muchos talleres de lectura y de escritura, porque la escritura también empodera. La escritura es una manera de pensar y hoy ya casi no escribimos por culpa del teléfono y de los medios digitales. Lo dictamos, mandamos nada más un texto, pero no escribimos formalmente. Acabo de estar en Huejotzingo en una casa del abuelo con personas de la tercera edad a las que, hay que decirlo, a veces es así de triste, nada más para entretenerlos, les ponen a hacer macramé. Yo les dije dejen de hacer macramé, si quieren hacer macramé está muy bonito pero ya no tienen tantas macetas en su casa para otra cosa para colgar lo que vayan a hacer de macramé. ¿Por qué no escriben? Entonces hicimos un ejercicio que era. En vez de decir: Querido diario, vas a decir: Queridos nietos, y le vas a contar a tus nietos una anécdota importante. Y luego les daba yo unos cuantos trucos para que esa anécdota estuviera bien contada, fuera sucinta, fuera al grano, tuviera un clímax y hubiera entretenimiento. García Márquez dice que su primer libro de cuentos, solo un cuento se lo inventó, todos se los contó su mamá, que era mejor contadora de historias que él. Entonces yo creo que el escritor mexicano, Daniela, tiene una responsabilidad que a veces no asume que es estar allí, ir al lugar, promover la lectura donde la gente puede leer. Sería muy cómodo, sobre todo, por ejemplo, para mí, como un novelista histórico, escribir todo en mi escritorio, desde mi escritorio, sin ver la realidad.

35:57
Pedro Ángel Palou. Aunque estudie el pasado, tendría muchos problemas mi literatura porque no estaría anclada a la realidad. Entonces tenemos una responsabilidad los escritores. Tienen una responsabilidad las editoriales, de hacer libros más baratos, de hacer más libro de bolsillo, de llevar el libro a otros lugares. Pero somos un país con avidez lectora, somos un país con gran curiosidad y los libros ahí están. El otro día Mónica Lavín decía que ella, y asumo lo mismo, se formó leyendo literatura infantil y juvenil de otros países, porque no había escritores que escribieran literatura infantil y juvenil mexicana. Ya los hay desde hace mucho. Muchos de ustedes seguro leyeron a Pancho Hinojosa, La peor señora del mundo, los cuentos de Villoro, del profesor Zíper, Verónica Murguía. Hay grandes escritores. Toño Malpica, que escribe grandes sagas, incluso de trilogías fantásticas. Ahí es donde se hace el fomento a la lectura, verdadero. Cuando a ti te atrapa el gusano de la lectura de niño o de joven, nunca vas a dejar de leer. Entonces por eso es que yo creo que en mi caso, como escritor y todos los escritores mexicanos deberíamos hacer un esfuerzo enorme por que esto pase en la realidad y eso solo se hace yendo a hacer talleres de lectura.

37:28
Omar. Hola Pedro, soy Omar, gusto en saludarte. Pedro, de tantos personajes que has conocido, ¿con cuál te hubiese gustado tener una comida?

37:35
Pedro Ángel Palou. Muchas gracias Omar. Es una pregunta muy interesante porque podríamos hacer casi una bacanal y sentarnos con muchos de estos personajes, pero siempre he pensado que me hubiera gustado estar de chismoso en una cena que seguramente sí ocurrió, 1803, 1804, en la casa de la Güera Rodríguez con Humboldt. La Güera Rodríguez tuvo tres maridos y siete hijos, acusada por la Inquisición. Salió con el arma más importante para salir de un inquisidor, el puro ingenio y su salón, hoy en la avenida Madero, era el salón más importante del mundo novohispano. O sea, si te invitaba la Güera Rodríguez era, ya la hiciste en la vida y te has de haber divertido maravillosamente. La historiografía posterior la hizo amante de medio México, cosa que mucho no es cierto, hasta de Bolívar, de Iturbide sí y también de Humboldt. ¿Y por qué quiero estar en esa cena? Porque eso no es posible. Todos los biógrafos contemporáneos de Humboldt aseguran que Humboldt era gay. ¿Por qué entonces era tan importante la relación con La Güera? Porque era la única persona en todo el mundo novohispano que le iba a permitir declararse y usar su casa para sus amoríos. Entonces, mientras estaba midiendo volcanes y diciendo que Cuernavaca era el mejor clima del mundo y yendo a la escuela de Minería, vio en La Güera a un espíritu afín, a una cómplice y hoy sabemos que en esa casa pues ocurrieron seguramente muchas escenas interesantes con la alta sociedad mexicana. Lo cuento un poco en la novela de México, pero no cuento la cena en sí. Ahora, si nos imaginamos la cena, me la imagino así. Un mantel de brujas calado, vajilla de talavera poblana, obviamente, traída directamente para la cena. Dos quinqués o dos veladoras encendidas porque las cenas tenían que ser muy a escondidas en esa casa. Un puchero español y seguramente la cocinera le habría hecho un mole de guajolote porque no había casa importante novohispana que no se preciara de enseñarle a un visitante extranjero la comida local. Imagínate ser el tercer testigo y estar allí invitado, calladito, no necesitaba yo decir nada, calladito, nomás escuchándolos conversar, a uno de los naturalistas más interesante del siglo XVIII y XIX, a las personas que más entendió el mundo natural y a una de las mujeres más inteligentes, más libres y más liberales de toda la historia de México. Quizá ahí por los postres, que serían obviamente también dulces poblanos, eso los hubiera llevado yo, me hubiera atrevido a preguntarle una única cosa a La güera, y hubiera sido: ¿Cómo te saliste con la tuya? ¿Cómo en un mundo masculino, tan terrible, te escapaste de la Inquisición, hiciste de tu vida un papalote y lo que quisiste hacer? Ella no me hubiera podido dar la respuesta, pero hay una posible respuesta. Porque tenía dinero. Ninguna otra mujer de la época que no hubiera tenido la posición social de la Güera hubiera podido lograr esa libertad.

41:33
Pedro Ángel Palou. Pero al menos ella nos enseña, como decía Rosario Castellanos, que se puede ser siempre humano y libre, con independencia de las condiciones con las que naciste. Gracias. Les agradezco mucho esta conversación. Es un arte perdido, tristemente, el arte de la conversación. Cuando regresen a casa, conversen, escuchen, porque el mejor conversador es el que más escucha. Y quisiera dejarles una última anécdota que me pasó recientemente, hace dos meses. Empieza hace dos años, pero terminó hace dos meses, que de alguna manera muestra la manera en que concibo la escritura, la enseñanza y la vida. Hace dos años tenía yo una alumna de la Maestría en Creación Literaria, estaba dirigiéndole la tesis, que era una novela, y me dijo en el mes de febrero, me voy a salir de la maestría, me acaban de diagnosticar cáncer de seno, viene una brutal operación, vienen quimioterapias, no puedo escribir ficción. Lo siento mucho. Yo me quedé pensando un rato, pero en esa misma conversación le dije, no, no te lo voy a permitir. Toma a la literatura y a tu novela como terapia, como lo único sobre lo que vas a tener control en estos días, y yo voy a estar ahí contigo todo el tiempo, así logres escribir un párrafo o dos oraciones o un capítulo, yo te las voy a revisar y yo voy a estar allí. El proceso duró cuatro meses y medio, presentó el avance de esa novela, que era lo único que había, lo único que le exigía. Se tituló de la maestría y como tantos alumnos, no volví a saber de ella ni a oír, hasta hace dos meses que me escribió, no para contarme nada de su enfermedad, está en remisión, sino para decirme que necesitaba mi dirección para mandarme la novela que acaba de publicar. La literatura, la que yo asumo como mi vocación, sabe que la vida y la literatura no es problemática, la vida tampoco es problemática, los problemas se resuelven. Y viene otro problema, la buena literatura y la vida misma es dilemática. Vivimos los seres humanos en dilema. Cuando creemos encontrar la solución a uno de nuestros problemas, como no es un problema, es un dilema, eso genera un nuevo problema que tengo que resolver. Los grandes héroes de las novelas, las grandes heroínas de las novelas que leemos, no resuelven su vida.

44:37
Pedro Ángel Palou. No hay finales felices en el sentido casi del cine romántico. Resuelven algo del conflicto que estaban viviendo y eso necesariamente, porque eso es la vida, les genera un nuevo conflicto que tienen que resolver, un nuevo problema que tienen que resolver. Si para algo nos sirve la literatura es para enseñarnos y para darnos las herramientas para enfrentarnos a la vida como un dilema. Alguien que está en remisión sabe que el cáncer siempre está ahí latente y siempre es una posibilidad. Pero ella, como ustedes, como yo, tenemos las suficientes herramientas que nos ha dado la vida y que nos da la literatura para saber que a pesar de esa tragedia, que a pesar de ese problema o el problema que ustedes tengan, resolverlo es solo parte de la solución. Y la vida es resolver dilemas. La vida es enfrentarnos con fuerza, con resistencia y sobre todo colectivamente, en comunidad, a los retos que nos presenta la existencia. Muchas gracias por acompañarme.