El instante en que cayó la bomba de Nagasaki
Yasuaki Yamashita
El instante en que cayó la bomba de Nagasaki
Yasuaki Yamashita
Premio Nobel de la Paz
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Sobreviví a la bomba de Nagasaki y México me devolvió la vida
Yasuaki Yamashita Premio Nobel de la Paz
Yasuaki Yamashita
Yasuaki Yamashita es un sobreviviente del bombardeo atómico de Nagasaki, Japón, en 1945. Yamashita vivió las consecuencias físicas, sociales y emocionales de la radiación y la postguerra durante años, hasta que en 1968 emigró a México donde encontró un nuevo hogar y comunidad. Desde 1995 que decidió compartir públicamente su testimonio sobre la bomba atómica se convirtió en un activista por el desarme nuclear global. Yasuaki es miembro de Nihon Hidankyo, la organización galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2024 por su lucha contra las armas nucleares.
Transcripción
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Yasuaki Yamashita. Cuando yo nací, en Japón ya estaba en la guerra. Por lo tanto, mi padre pensó que este niño tiene que vivir la época de paz, por eso me puso nombre Yasuaki. Yasuaki quiere decir época de paz. Desgraciadamente, me tocó 45 la bomba atómica. La ciudad de Nagasaki, no sufría tantos ataques aéreos comparado con otras ciudades grandes que en ese entonces, en esa época ya habían sido destrozadas. Pero esa mañana no sucedió absolutamente nada. Así que la gente estaba yendo a trabajar, ir a la escuela y hacía lo que tenía que hacer cotidianamente. Pero ese día estaba jugando en frente a mi casa, cerca de mi madre, que estaba preparando la comida de mediodía. Pasó un señor, un vecino, diciendo que hay un avión misterioso que está volando sobre la ciudad. Tenemos que cuidarnos. Mi madre dijo seguramente no va a pasar, como de costumbre. Ya mencioné que la ciudad de Nagasaki no había sufrido tantos ataques aéreos. Cuando se fue ese vecino, vino mi hermana que estaba dentro de la casa a decirle a mi madre exactamente lo mismo. Mamá, está anunciando en la radio, hay un avión muy misterioso que está volando sobre la ciudad, tenemos que cuidarnos. Entonces, en ese momento, mi madre me llamó. Vamos a entrar al refugio de la casa. Tomó mi mano. El momento que entramos a la casa, vino una luz tremenda, muy fuerte, como si fuera mil relámpagos al mismo tiempo. Puede imaginar esa intensidad de luz. Mi madre me jaló al suelo, me cubrió mi cuerpo. En ese instante llegó la explosión, tremenda, muy fuerte. Sentíamos que estaba volando miles de cosas encima de nosotros. De repente, un silencio total, no había nada de ruido. Nos levantamos, vimos que las ventanas, las puertas, los tejados de la casa habían desaparecido. Nunca habíamos visto tal destrucción. De cualquier manera, gateando llegamos al refugio, el agujero de la casa. Mi hermana estaba ahí, estaba llorando. Entonces mi madre le preguntó, ¿qué te pasa? Ella le contestó a mi madre. Mamá, parece que a mí me tocó un aceite. Aceite quiere decir que en ese entonces había rumor de que el ejército de Estados Unidos iba a utilizar un arma química. Pero nadie entendía qué tipo de arma química puede ser.
04:38
Yasuaki Yamashita. Entonces la gente comúnmente decían, seguramente algún tipo de aceite. Mi hermana estaba sintiéndose escurrir de su cabeza algún líquido aceitoso, pero no podíamos ver absolutamente nada, el lugar estaba muy oscuro. Hasta que mi madre decidió llevarnos al refugio de la comunidad, salimos a la luz. La cabeza de mi hermana estaba cubierta de pequeños pedazos de vidrio, estaba desangrando. Afortunadamente, las heridas no eran tan profundas. Quitar todos los vidrios, limpiar la sangre. Obviamente sufría mucho. Cuando llegamos al refugio de la comunidad, ya estaban muchos vecinos. Todo el mundo estaba asustado. Nadie entendía lo que pasó. Habíamos escuchado que tres días antes, la ciudad de Hiroshima había sufrido por una bomba una destrucción terrible, pero nadie sabía de la bomba atómica. Estando en ese lugar como 30 minutos, regresaron los niños que habían ido a la montaña para cazar insectos, como libélulas y cigarras. Uno de los niños, su espalda estaba completamente destrozada. Él recibió la explosión directa en la montaña, sufrió terriblemente. Nadie podía hacer absolutamente nada porque no había médicos ni enfermeras, ni medicinas. Él murió como dos días después. Su cuerpo estaba infectado de gusanos. Pensábamos que a lo mejor nosotros también puede suceder eso. Pero el problema es que no teníamos nada que comer, absolutamente nada. Antes de la explosión, la ciudad proveía algo de comer, muy poco, ya había escasez de alimentos, pero podíamos comer. Pero después de la explosión, absolutamente nada que comer. Estábamos muertos de hambre, así que tuvimos que hacer esfuerzo, conseguir alimentos. Eso era difícil. Así sucedió ese momento de la explosión de la bomba atómica.
08:24
Guillermo. Hola, soy Guillermo Lara. Señor Yamashita, gracias por la descripción que hizo acerca de los eventos que sucedieron durante la caída de la bomba. ¿Me podría decir qué fue lo que sucedió en días posteriores a la caída de esa bomba? No sé. ¿En el evento social, en la cuestión anímica de las personas?
08:49
Yasuaki Yamashita. Bueno, como mencioné que nadie sabía acerca de la bomba atómica, realmente imaginábamos alguna bomba muy fuerte por la destrucción que vimos. Era algo, no podía ni imaginar cómo podía ser esa destrucción. Bueno, entonces la gente no sabía nada más. Estaba todo el mundo, estaba asustado. ¿Ustedes vieron la película Oppenheimer? Ahí pueden ver la potencia de la destrucción de la bomba. Ellos sabían perfectamente bien la potencia de destrucción, pero nadie podía entender qué efecto puede tener sobre seres humanos. Por eso tenían que hacer una prueba en alguna ciudad, a ver qué es lo que puede saber el efecto de radiaciones. Por eso, cuando comenzó, no sé si ustedes han escuchado Proyecto Manhattan. Cuando comenzó ese proyecto para fabricar la bomba atómica, escogieron ciudad de Hiroshima, ciudad de Niigata, ciudad de Kokura, ciudad de Kioto. ¿Alguna de ustedes han estado en la ciudad de Kioto? Es una ciudad sagrada para los japoneses. Afortunadamente, en el Comité de Proyecto Manhattan, el Stevenson, un General Stevenson, que era el Secretario de Guerra entonces, había estado, había conocido a Kioto antes de la guerra. Dijo Kioto nunca va a tocar. Pero el director dijo no, hay que destruir Kioto. Dijo, él insistía, jamás permitir a destruir Kioto. Entonces dijo bueno, eliminamos a la ciudad de Kioto, vamos a meter la ciudad de Nagasaki. Estas cuatro ciudades estaba en el proyecto. Aprobaron la bomba atómica. Y la ciudad de Hiroshima, para saber exactamente el potencia de destrucción, el efecto tuvieron intacta. Nunca había tocado absolutamente nada durante la guerra, dejó intacta la ciudad. Sabía perfectamente cómo está la ciudad. Es una ciudad abierta que realmente no hay montañas. Dejarla caer la bomba en el mero centro de ciudad y la bomba va arrasando todo, expandiendo así.
12:30
Yasuaki Yamashita. Por eso tuvo la consecuencia mucho mayor que la ciudad de Nagasaki. Pero la ciudad de Nagasaki es una ciudad rodeada de montañas. Es muy pequeña, no muy altas las montañas. Pero afortunadamente, como la bomba tiene que tirar de como 10 mil metros de altura, afortunadamente, la bomba se fue hacia la orilla de la ciudad de Nagasaki y la explosión se fue como protegido por la montaña, está protegiendo así, se fue hacia la bahía así, directo. No expandió hacia cubrir toda la ciudad de Nagasaki. Por eso, siendo más cuatro veces más potente que la de Hiroshima, murió mucho menos cantidad de gente. Pero el problema es, como mencioné, que teníamos que conseguir alimentos. Para eso teníamos que hacer viaje al campo con los agricultores o a la gente que podía posiblemente tener alimentos. Pero para conseguir alimentos teníamos que llevar algo valioso como oro, joyas, kimonos preciosos. El dinero no servía para nada. Llevando todo eso podíamos conseguir algo, poquito de papas o camotes. Con eso teníamos que sobrevivir. Entre todos los niños íbamos a cualquier lugar a encontrar alimentos, algo que comer. Podíamos ir a la montaña, encontrar algunas frutas de árbol, lo que fuera. Pero en el campo también había todavía algunos de cultivo de camotes y todo, pero eso eran algunas otras personas. Lo que podíamos hacer, las yerbas de las parte del camotes o de papas, a cortar. Teníamos algún permiso de cortar, llevarla a la casa, comer esas cosas. Hacíamos realmente casi todos los días, ir a algún lugar a encontrar algo que comer, pero no teníamos realmente ni zapatos y algunas cosas que puede proteger los pies, íbamos siempre descalzos. Así que cuando llovía, estábamos feliz porque no necesitaba ningún zapatos ni nada y podíamos caminar descalzos en la lluvia. Así realmente estamos así todos, la mayoría de los niños o la familia estábamos muy pobre. Habíamos perdido absolutamente todo. Todo, absolutamente todo. Así que realmente la vida cotidiana de los niños antes de ir a la escuela, ir a encontrar algún alimentos o de repente ir, también me acuerdo realmente algunos momentos todavía hacíamos la marcha militar, imaginando los soldados que caminaban con rifles en el hombro. Nosotros con un palito en el hombro hacíamos imitando las marchas militares o intentar algún juego para entretenernos. Nosotros, por propia fuerza, teníamos que salir adelante, construir algún espacio como para proteger de lluvias, de viento para poder dormir en ese espacio o normalmente la mayoría de la gente pasaban la noche en el refugio de la comunidad.
17:39
Yasuaki Yamashita. Ahí nada más en el como túnel que hicieron en la montaña y descansar o poder acostar, no podíamos llevar únicamente será alguna cobija, entonces era algo difícil y lleno de gentes. Así que realmente acostarse a completamente acostar era imposible. Siempre así recargado en el muro del refugio. Así era la vida en esos días después de la bomba atómica.
18:25
Hilda. Yamashita-san. Yo soy Hilda Sandoval. Me siento realmente muy honrada de estarlo escuchando el día de hoy y le agradezco muchísimo el hecho de que pasando tantas cosas tan difíciles desde chiquito, usted tenga la intención para promover la paz de dar este tipo de conferencias. Le agradezco de verdad muchísimo. Mi pregunta es. ¿Cuáles han sido los problemas a los que se ha enfrentado a lo largo de este tiempo como sobreviviente de la bomba?
19:08
Yasuaki Yamashita. Personalmente, hasta salir de preparatoria, casi cumplir 20 años, no había tenido ninguna consecuencia. Pensé que a mí no me había afectado, pero había muchísima gente que había tenido consecuencias de caer cabellos y vomitar la sangre, sufrir de leucemia. Yo realmente tenía muy buena salud y así que pude ir a la escuela primaria, terminar secundaria y preparatoria. Cuando terminé la preparatoria comencé a trabajar. De ahí comencé el sufrimiento personal y la consecuencia de radioactividad. El médico me explica, el momento de la explosión mi madre protegió con su cuerpo, pero radiaciones atraviesa todos los materiales, así que mi madre recibió mayor cantidad de radiaciones, pero yo también. Pero hasta entonces, no tenía ninguna consecuencia. Entonces, después, ya después de salir, cuando comencé a trabajar, empecé a sufrir de severo anemia. Comencé a vomitar la sangre, evacuar la sangre, desmayar en cualquier parte, calles, restoranes, en el cine, entonces no podía trabajar. Yo tenía que trabajar. Realmente necesitaba trabajar, pero mi salud no permitía trabajar. Y entonces, durante ese sufrimiento, los médicos me hacían estudios de análisis de sangre y los médicos no podían encontrar ninguna razón qué estaba sucediendo. Inmediatamente después de la explosión, los médicos japoneses hicieron investigaciones, qué es lo que estaba sucediendo en ese espacio, Hiroshima y Nagasaki. Había tenido muchas informaciones. Llega el ejército americano a ocupar todo el territorio de Japón, confisca esas informaciones. Lleva al Estados Unidos guardar en súper secreto el secreto que nadie puede saber. Además, prohibió hablar de la bomba atómica y de las consecuencias. Así que nadie, nadie sabía absolutamente ninguna información de problema de radioactividad, radiación.
22:47
Yasuaki Yamashita. Hasta 1954, casi diez años después, tuvimos informaciones por casualidad. Un barco pesquero que estaba ahí y cubrir de cenizas, estaba contaminado de radiaciones, si no nunca hubiéramos sabido realmente lo que estaba pasando, porque Estados Unidos no quería hablar. Ellos sabían el problema que puede causar la bomba atómica, que después yo supe hasta 2019 en Estados Unidos, el estado de Damon, un médico forense que estaba investigando el efecto del bomba de plutonio de Nagasaki. Él me dijo que yo estaba sufriendo de la consecuencia de radiaciones y que lo destrozó mi glóbulo blanco, que no puedo producir suficientemente glóbulos blancos. Y eso realmente duro como dos años. Los médicos nunca me dijeron que es la consecuencia de la radioactividad, así que realmente yo pensaba que alguna enfermedad que me está causando eso. Después, cuando, dos años después, después de dos años, ya empecé a tener la salud bastante estable, comencé a trabajar en el hospital de la bomba atómica. Hasta entonces había pensado que yo fui sobreviviente de la bomba atómica. Ni siquiera cuando me hacían estudios mencioné a los médicos que yo había sufrido de la explosión de la bomba atómica. Un caso muy específico para mí. Un joven de más o menos de mi edad, de 20, 21 años, estaba sufriendo de leucemia. Cuando él necesitaba transfusión de sangre los médicos me hablaban. Yasuaki ¿nos podrías dar un poco de tu sangre? Yo lo hacía cuando podía porque tenía mismo tipo de sangre. Un día, él amaneció, su cuerpo estaba completamente cubierto de manchas negras. Estaba completamente él cubierto de manchas negras. Murió como dos días después de eso. Cuando murió ese joven, yo dije que yo soy sobreviviente de la bomba atómica. Voy a tener misma consecuencias, voy a morir como él.
26:22
Yasuaki Yamashita. Entonces, para mí, era un sufrimiento de todos los días. No tenía idea. Probablemente un mes después o un año después, yo estaba convencido que voy a morir como él. Entonces era difícil estar trabajando en el hospital. Así estaba. Yo quería salir de Japón, huír a algún lugar, porque estaba sufriendo también de discriminaciones, de ser sobrevivientes, como estaba rechazado. ¿Por qué eso? Porque después de la explosión, muchísimas gentes entraron al hipocentro para busca de familiares, amigos, hijos. Contaminaron de radiaciones. Empezaron a morir. Aparentemente no tenían heridas ni enfermedades. Por lo tanto, la gente que no había sufrido comenzaron a decir que los sobrevivientes llevan alguna enfermedad contagiosa. No hay que tener contactos, hay que separarlos. No hay que casarse con ellos, aislarlos por completo. Miles, miles de gentes sufrían por discriminaciones, sobre todo las mujeres. Nadie quería casarse con las mujeres sobrevivientes de la bomba atómica. Muchas mujeres salieron de Hiroshima y Nagasaki para ocultar su identidad. Algunos se casaron, tuvieron hijos, pero cuando descubrían que era mujer sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, inmediatamente divorcio. Esos maltratos, la discriminación, muchas mujeres no podían soportar. Muchas, muchas mujeres se suicidaron, no soportar ese maltrato y discriminación. Sí ha habido hombres también. Así eran la discriminación. Entonces muchísimas gentes no quiere hablar, pero también pensamos si dejamos de hablar nosotros, la historia se puede repetir. Eso es lo que nosotros no queremos, absolutamente nadie, absolutamente nadie, sufra como nosotros sufrimos porque el sufrimiento no es el momento de la explosión. 80 años después, la consecuencia sigue, el sufrimiento. A lo mejor algunas personas no tuvo consecuencias, pero médicos dice que no se puede garantizar que pueden tener algún efecto, algún momento. O puede salir al hijo, al nieto. Por eso muchísima gente no quiere hablar. Así era en esos días de mi vida. Sufrir, sufrir, todos los días sin todavía en ese entonces, sin saber que yo tenía de la consecuencia de radioactividad.
30:36
Andrea. Hola, mi nombre es Andrea Solís. Señor Yamashita, muchas gracias por compartir su experiencia con nosotros el día de hoy. Y lo que me gustaría preguntarle es, ¿cómo es que se dio la oportunidad para que usted viniera a México y qué fue lo que hizo que tomara la decisión de hacerlo? Muchas gracias.
30:54
Yasuaki Yamashita. Gracias. Bueno, mi interés sobre México comienza por ahí mediados de 1964. Ese año, en Japón se puso la música mexicana, era un boom. Se escuchaba por todo el Japón en la música mexicana. Entonces, el año siguiente, creo que 65 en la ciudad de Nagasaki, tuvimos, afortunadamente, el concierto de trío Los Panchos. Entonces, desde luego, fui a comprar el boleto, quería estar en el concierto. Bueno, me costaba mucho dinero, pero tenía que escuchar, estar en el concierto. Cuando se levantó el telón, Los Panchos estaban cantando en japonés. Todo el público se volvió loco. Yo también. Realmente me quedé así, muy emocionado. Entonces fui a tomar clases para aprender, para poder entender realmente lo que estaban cantando. Luego empecé a interesar más sobre México. 1967, una persona me mencionó, 68 va a haber la Olimpiada en la Ciudad de México. Puede haber algún trabajo que puede conseguir y además esa persona, si te interesa, yo tengo una persona que vive en la Ciudad de México, puedo tener contactos, puede tener contacto con esa persona. Entonces, en ese momento, en ese instante pensé esta es la oportunidad. Venir a México, cambió por completo mi vida. Me cambió todo el panorama. Yo pensaba nada más terminar las Olimpiadas,, aprender el idioma, me regreso a Japón, otra vez conseguir el nuevo trabajo. Pero en ese entonces, para conseguir nuevo trabajo para un trabajador japonés, era difícil. La compañía japonesa exigía ser leal a la compañía. Si comienza a trabajar en esa compañía, tiene que terminar hasta último día del trabajo. Si renuncia en medio, todo califica que esa persona es fracasado, que no va a servir para nada. Nadie daría buen trabajo. Entonces yo pensé, después de aprender el idioma, para qué voy a regresar, no voy a conseguir buen trabajo. Y además que estaba enamorado de México, realmente, porque México me ofreció amistad, amor, cariño y todo.
34:52
Yasuaki Yamashita. Ni siquiera pedía ni un centavo para dar ese cariño, esa amistad. Además, esa persona me dijo mira, si vas a aprender el idioma, no te vayas, no necesitas ir a la escuela, vete al Parque Alameda, que vivía en Avenida Juárez, cerca de Monumento a la Revolución, muy cerca. Vete todos los días ahí, te sientas en un banquito y seguro que te va a llegar a hablar algún mexicano, así vas aprendiendo. Eso me ayudó realmente. Como después de dos años, mi amigo dijo tienes que vivir 365 días, 24 horas diario en español. Nunca vas a hablar japonés, no vas a tener contacto con los japoneses. No vas a leer en japonés, no vas a escribir japonés. Tienes que dedicarte 24 horas vivir hablando español. Y cuando comencé a trabajar así, idioma español que aprendí realmente me ayudó muchísimo, porque las compañías que hacen negociaciones entre Japón y México siempre hay dobles sentidos, muchos para ganar ventaja, tener ventajas en la negociación. Pero podía entender perfectamente esta persona, los mexicanos qué es lo que está pensando, lo que está expresando, pero tener sentido. Eso me ayudó muchísimo para trabajar aquí en México. Estuve trabajando más de 30 años de intérprete. Ya después de terminar, ya me estuve cansado, entonces fui a vivir a San Miguel de Allende, Guanajuato, para vivir más tranquilo.
37:30
Eduardo. Hola, soy Eduardo Vizuet. Señor Yamashita, usted pasó 50 años sin contarle a nadie de lo que pasó el día del bombardeo de Norteamérica a Japón. ¿Qué hizo usted para poder sobrellevar esta situación?
37:43
Yasuaki Yamashita. Sí, realmente era difícil para mí. O sea, tenía que estar callado. Decir, que esconderte, que yo no soy sobreviviente de la bomba atómica. Hoy en día todavía existe muchos sobrevivientes que no quieren hablar, tener escondido, porque piensa todavía que vamos a sufrir la discriminación, el maltrato. Así que cuando vine a México conté a ese amigo que me ayudó a salir adelante, que yo soy sobreviviente de una bomba atómica, pero no le dijera absolutamente nada a nadie que no quiero sufrir nuevamente en México. Entonces dijo está bien. Así pasó hasta 1995. En ese entonces había muchísimos problemas de armas nucleares. 95, el gobierno de Francia hizo una bomba de hidrógeno. La noticia salió al mundo entero. Llegó a México también. Una mañana recibí una llamada telefónica, hijo de un amigo mío. Él me dijo, Yasuaki, eres sobreviviente de la bomba atómica ¿verdad? Le dije, ¿cómo sabes? Me dijo, me contó mi papá. Mi papá escuchó de tu amigo. Él me dijo, ¿no podrás venir a nuestra universidad, contar tu experiencia? Nos interesa mucho. Dije no, no puedo aceptar la invitación porque voy a sufrir. No quiero sufrir de nuevo. Pero él insistió. Por favor, ven a nuestra universidad. Para nosotros es muy importante entender realmente qué es lo que sucedió en Hiroshima y Nagasaki, en 1945. Insistir tanto que yo finalmente lo acepté. Fui a la universidad. Comencé a contar, pero empecé a sufrir. La memoria regresaba aquella tragedia, horrible tragedia, pero afortunadamente, pude terminar mi plática. En ese momento empecé a sentir que 50 años tenía escondido el dolor, estaba desapareciendo. Sentía que estaba algún alivio. Dije yo tengo que hablar. Hablar es mi terapia, aunque tengo que sufrir, pero me ayuda salir del problema. Desde entonces estoy hablando. Si hay alguna invitación, escuela, fábrica en cualquier parte y todo el parte de México, voy si hay invitaciones, compartir mi experiencia, porque realmente es la situación más difícil.
41:55
Yasuaki Yamashita. Pero cada vez que tengo que hablar y aquella imagen grotesco, terrible, que viví era casi una semana después para ir con los parientes, tuvimos que caminar cerca de hipocentro. Había muchísimos cadáveres, muertos, lleno de muertos. No existía la ciudad de Nagasaki. Todo quemado, todo destruida. No había absolutamente nada, como que había desaparecido la ciudad. La gente que caminaba había sobrevivido, caminaban como fantasmas que no tenía alma. Esa imagen que yo tenía aquí sufriendo todo el tiempo, tenía que estar escondido. Empezó hablar, desaparecer, aliviar. Así que para mí es una parte, es terapia, pero para compartir, también informar a todos ustedes para que sepa realmente lo que sucedió ese día en Hiroshima y Nagasaki. Por eso estoy decidido comenzar, seguir hablando.
43:45
Itzel. Hola. Mucho gusto, soy Itzel. Bueno, usted está en el grupo que ganó el Premio Nobel en 2024, gracias a sus esfuerzos para lograr que el mundo esté libre de armas nucleares. A usted como sobreviviente. ¿Cómo le hace sentir esto?
43:58
Yasuaki Yamashita. Para mí era una sorpresa. Lo voy a comentar. En ese momento, ese día prendí la televisión, que nunca lo hago, pero el momento que prendí estaba anunciando el Premio Nobel de la Paz para Nihon Hidankyo y para todos los sobrevivientes de la bomba atómica. ¿Qué es esto? Pero empecé a sentir emoción. Empecé a llorar un poco, no podía creer. Sí, casi muchos años hemos trabajado para que el mundo viva sin arma nuclear. Hemos luchado, pero el mundo va al contrario. Cada vez va aumentando la crisis de la arma nuclear, amenaza de arma nuclear. Los especialistas dicen que en el mundo existe más de 12.000 armas nucleares, en este mundo. Con esas armas nucleares puede destruir nuestra planeta miles de veces. La potencia no había, no hay ninguna comparación con los de Hiroshima y Nagasaki, es mucho más potente. Con una bomba, con una guerra que comienza, ya se acaba todo el mundo. Todo el mundo se acaba. Entonces, en ese momento también empecé a sentir tener mucho más compromisos, mucho más que antes. Tengo que trabajar para completamente desaparezca el arma nuclear de esta planeta. Ningún país que tenga posee arma nuclear. Eso es lo que no queremos realmente. Por eso pensé, no, tengo que trabajar mucho más para merecer este premio que nos otorga a los sobrevivientes que tenemos una obligación, promover la paz en el mundo. Todas los armas nucleares que existe en este mundo. No queremos ni un solo arma nuclear en esta tierra, porque eso es una amenaza para todo el mundo. No es una cosa de que ay, está muy lejos de nosotros, no. La guerra no hay persona que gane, todo el mundo perdido. Así que por eso tenemos que trabajar realmente por desarme nuclear.
47:35
Claudia. Señor Yamashita, soy Claudia Morales. Para mí es un gran honor estar aquí compartiendo este espacio con usted y escuchando esto tan importante que es para mí y para toda la humanidad. Mi pregunta es: Han pasado muchos años, aparentemente después de estos acontecimientos de Hiroshima y Nagasaki. Sin embargo, lo tenemos a usted como una prueba viviente de todo lo ocurrido. ¿Qué nos diría usted, que nos compartiría usted a nosotros y sobre todo a los jóvenes, para hacernos conscientes de que no son tantos años lo que ha pasado, no es un evento tan lejano en la historia y que también estamos, pues propensos a que vuelva a ocurrir?
48:17
Yasuaki Yamashita. Muchas gracias la pregunta. Si realmente lo que sucedió en 45, en Hiroshima y Nagasaki, puede repetirse hoy en día. El problema del mundo entero es el arma nuclear. Por eso estamos diciendo que hay que eliminar todo. Pero lo que tengo que hablar, sobre todo a los jóvenes que pueden tener mucho más tiempo, luchar, trabajar para que desaparezca su arma nuclear de planeta Tierra. Mientras existe arma nuclear, puede haber amenaza todo el tiempo. Si alguien oprime el botón, se acabaría nuestro planeta. Por eso tenemos que estar diciendo no queremos vivir con arma nuclear. Arma nuclear no es necesario, no sirve para nada, nada más destruir nuestro planeta. No piensen que por qué tengo que levantar la voz yo solo, no va a servir de nada. Mi voz nunca va a servir de nada. Pero no es así. Ustedes pueden imaginar si alguien de ustedes, alguien deja caer una piedrita en el agua, ¿qué sucede? Se va expandiendo la ola. Su voz que piensa es débil, que no serviría de nada, puede expandir, hacer eco. Probablemente una voz no es suficiente, pero se levanta uno, a lo mejor reacciona otra persona también levanta la voz. Además, México siempre, siempre ha tenido iniciativa para crear una zona libre de armas nucleares. ¿Han escuchado ustedes o saben de Tratado de Tlatelolco? Alfonso García Robles, licenciado, dijo cuando hubo crisis de misiles en Cuba, entre Estados Unidos y Rusia, estaba a punto de comenzar la guerra nuclear. Afortunadamente no sucedió. En esa ocasión, en ese problema, Licenciado Alfonso García Robles dijo, nosotros no nos interesa, vamos a crear la zona libre de armas nucleares. Es la primera zona en el mundo creado libre de armas nucleares. Hoy en día expandió esa idea, muchos países tiene, pero desafortunadamente estos nueve países que todavía tiene, hay amenaza y además, 2017, 7 de julio de 2017, Naciones Unidas tomaron una decisión, firmaron creo que 170 países prohibir el uso de armas nuclear.
52:14
Yasuaki Yamashita. Eso, México, Gobierno de México tomó iniciativa para que el mundo esté de acuerdo para que firmara ese decreto. 2014, en la estado de Nayarit, el Gobierno de México organizó una conferencia internacional, participaron más de 150 países hablando de la consecuencia de uso de arma nuclear. Hablaron diferentes personas especialistas. Una vez se explota un arma nuclear, el mundo se va cubrir de nube y que el sol va a desaparecer. El clima va a cambiar por completo. También es el gobierno de México, siempre ha estado trabajando y de relaciones exteriores, no sé hoy en día, pero siempre ha estado organizando un, para educar a los diplomáticos jóvenes que entienda hay crisis de arma nuclear. Da una educación en una semana, la educación de sobre arma nuclear, energía nuclear y todo esto. Siempre, siempre México ha tenido iniciativa por desarme nuclear, así que también ustedes pueden hacer trabajar. No importa decir yo no quiero vivir, convivir con un arma nuclear, para conseguir paz tenemos que trabajar mucho, arduamente todos los días, porque la paz no va a caer de cielo. Tenemos que trabajar para conseguir la paz. El odio no soluciona ningún problema, termina en conflicto. Quiero mencionar aquí. En el 2011 conocí el nieto del presidente Truman en Nueva York. Él, el nieto de persona que decidió lanzar dos bombas atómicas. Él quería hablar con nosotros. Nosotros dijimos no tenemos nada que hablar contigo, pero él insistió por favor, dame oportunidad de hablar con ustedes, quiero escuchar. Entonces dijimos bueno, está bien, hablamos cinco, diez minutos, más que suficiente.
55:20
Yasuaki Yamashita. Él vino en donde estábamos. Dijo la verdad, quiero escuchar la verdad. Quiero trabajar por desarme nuclear, por la paz. Personalmente, yo también he sufrido por ser el nieto del Presidente Truman. Dijo él que cuando estaba en la primaria, sus compañeros dijeron, decían a él, tu abuelo es un asesino. Tu abuelo es un asesino. Pero él no podía entender qué es eso de mi abuelo es un asesino. Pero cuando creció entendió perfectamente muy bien lo que había hecho su abuelo. En ese momento él decidió Voy a trabajar por desarme nuclear, por la paz. Estamos trabajando juntos por un desarme nuclear, por la paz del mundo. Algún momento el mundo vamos a poder vivir sin amenaza de arma nuclear. Gracias.
56:44
Jennifer. Hola Yasuaki, soy Jennifer Treviño y es para mí un gusto escuchar tu testimonio. Creo que eres una persona muy admirable y pues estoy muy agradecida de conocerte. Mi pregunta es, ¿qué es lo que te motiva cada mañana y te ha motivado desde entonces para levantarte todos los días pese a vivir algo que podría ser injusto, o triste y atroz?
57:10
Yasuaki Yamashita. Para mí cada amanecer hoy en día es un regalo. Es lo que hago. Más que nada agradecer mi vida que me está regalando cada día. Porque y además los muchos amigos mexicanos, sobre todo, la verdad no extraño absolutamente nada de Japón. México es país, mi país es como que naciera yo aquí en esta tierra. ¿Quién puede decir que esto no es mi país? Es mi familia, mis amigos, mis hermanos, es todo, así. Estoy muy feliz de estar en México. En Japón yo no hubiera vivido ya, porque el amor y amistad que he recibido de los mexicanos eso me ha dado muchas motivaciones de salir adelante, me hace sentir feliz estar aquí en México. México realmente me ha regalado muchas cosas valiosas. Ninguna persona me ha pedido un cinco centavos. Yo te hice este favor, págame, nada absolutamente, nunca jamás ha mencionado. Cuando yo estaba sufriendo de enfermedad, ellos buscaban médicos y todo, ayudaban. Por eso tengo que agradecer todas las mañanas. Más que nada gracias por darme otro día de vida. Gracias.
59:42
Martha. Hola, mi nombre es Martha Valadez y es un honor poder escuchar toda esta experiencia que nos está compartiendo. Es realmente un honor estar aquí con usted. Mi pregunta es, cuando usted llega de México para Japón, ¿cómo lo recibe su familia después de no saber nada de usted durante cinco años? Y ¿cómo fue su apoyo de ellos hacia usted?
01:00:13
Yasuaki Yamashita. Mire, yo tenía durante cinco años de estar en México, ningún contacto con mi familia ni con mis amigos. Cinco años después de la primera vez que regresé a Japón, ellos estaban, pero realmente pensaron que yo estaba muerto. Ha tenido contacto con la embajada japonesa preguntando todo, pero nadie sabía de mí. Así que yo, ellos pensaron que realmente estaba muerto, así que quedaron así como sorprendido. Vivo, todavía vives. Pero realmente le dio muchísimo gusto de ver que yo estaba bien. Pero la verdad es que mi madre proteger a mí, recibió una enorme cantidad de radioactividad de ese momento, vivió bastante tiempo en realidad, pero tuvo que vivir con el cuerpo completamente doblado, ya no podía ni ver así. Estaba así porque su espina dorsal estaba completamente destrozada, no podía levantarse. Pero me dio muchísimo gusto verla todavía. Y mi hermana también todavía vivía. Y también ella sufrió, murió por cáncer. Le dio cáncer de páncreas, murió. Pero lo que no había contado de mi padre. El día de la explosión, mi padre estaba trabajando en un astillero de ciudad de Nagasaki. El astillero de Ciudad de Nagasaki era bastante conocido. Tenía mucha importancia porque había construido mejor barcos de guerra en ese espacio. Pero en ese entonces ya no había nada en Japón, no había ningún metal ni nada, no tenía nada que hacer porque durante la guerra todas las familias japonesas tenían que entregar todas las cosas metálicas al ejército para fabricar armas, porque en Japón ya no existía nada. Entonces tenían que decir tú tienes que entregar tu sartén o lo que sea, si tiene de metal entregar al ejército, porque ellos tenían que conseguir fabricando armas. Así que él iba a trabajar en el astillero, pero realmente no hacía nada. Le tocó el momento de la explosión en ese lugar, pero no le pasó nada en ese momento. Pero él tendría entonces como 50 años, pero en ese entonces tener 50 años, un hombre de 50 años ya no servía para ir al frente, luchar como soldado, así que estaba en la ciudad de Nagasaki. En la ciudad de Nagasaki durante todo ese tiempo no había hombres disponibles jóvenes, solamente eran como decir, viejo, mujeres y los niños. Entonces la ciudad, el gobierno de Nagasaki, de inmediato convocaron todos los hombres disponibles ir al centro, hipocentro, para limpiar los cadáveres. Ellos tenían que ir, trabajar horas limpiando cadáveres, decían que eran miles y miles, y nada más hacer una pila de cadáveres, echar aceite o algo, quemarlos. No podía estar enterrando cada uno de los cuerpos, era demasiado. Y además, después dijeron en esa zona era tal cantidad que la ciudad decidió cubrir todo, ya no, ni entrar nada, cubrir todo, reconstruir la ciudad sobre esos. Entonces mi padre, cada vez que regresaba de trabajar horas quemando cadáveres y todo, empezó a decir que estoy perdiendo todos mis dientes, tengo sensación que mis dientes se están cayendo. Sus dientes estaban bien, lo tocamos, estaba muy bien, pero él tenía sensación de que estaba perdiendo. Eso, seguro que era efecto de radioactividad, de contaminado, pero no sabíamos absolutamente nada y él se cayó en coma, luego luego. Vivió así en ese como vegetal casi diez años hasta que murió, pero el gobierno nunca aceptó que era resultado de la consecuencia de radioactividad. Así que nunca la ciudad de Nagasaki no aceptó, nunca podía registrar como sobreviviente de la bomba atómica.
01:07:02
Yasuaki Yamashita. Así murió sin tener beneficio de alguna ayuda, apoyo del gobierno de Japón. Actualmente yo tengo algún apoyo médico. Si enfermo o necesito algún medicamento el gobierno me ayuda. Pero cosa curiosa, hasta 1975 creo, cuando un sobreviviente salía de Japón, como mi caso, que salí en 68, en ese momento en mi pasaporte decía usted ya no es sobreviviente de la bomba atómica. El gobierno no va a poder hacer nada. Cuando regresaba, cada vez que regresaba a Japón, decía usted tal día hasta tal día sobreviviente de la bomba atómica. Si en caso de que necesita atención médica, puede ir a algún hospital, pero fuera de eso, nada. Entonces tuvimos que luchar, protestar al gobierno sobrevivientes dondequiera que esté, sobrevivientes. Tuvimos que luchar años hasta que el gobierno de Japón aceptó, está bien. Pero hoy en día, afortunadamente, cualquier parte que estemos, somos sobrevivientes. Estoy muy agradecido de estar aquí, compartir mi experiencia, aunque sea dolorosa. Todavía realmente sufro, el dolor no se ha podido quitar, no se ha podido desaparecer. Mientras voy a hablar mi experiencia. Siempre la memoria está aquí como fotografía. Comienzo a sufrir, pero cada vez es mucho menos. Gracias a ustedes que todos apoyo de ustedes que me ayudaron realmente para poder salir adelante, porque realmente lo que yo estoy haciendo es una piedra que lanzar para que la gente esté consciente que puede trabajar.
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Yasuaki Yamashita. Cualquier gente que dice ah, yo no puedo trabajar, no puedo hablar, no. Cualquier gente puede trabajar por la paz. La paz realmente es muy importante. Así que esa ocasión que ustedes tuvieron de escuchar mi experiencia, aquella tragedia terrible de Hiroshima y Nagasaki, que todavía estamos viviendo, están viviendo. Si hay alguna oportunidad de visitar a Japón, pueden ir, váyanse a ir a Hiroshima o Nagasaki. Visitar museo de donde guardan todos los recuerdos de aquella tragedia, para que pueda tener esa imagen. Aunque yo cuente, hasta que vea realmente esas imágenes, fotografías, no pueden tener en la realidad aquella enorme tragedia. Hablar, la palabra no es suficiente. La tragedia que yo viví es nada más una mínima parte de realidad. Hay muchísimas, mucho, amplias imágenes, realidad que puede tener y puede tener en Hiroshima y Nagasaki, tener contactos que pueden hablar o platicar con los sobrevivientes. Ellos, algunos con gusto le puede contar y también puede tener contactos, los jóvenes, sobre todo de preparatoria, qué están haciendo, trabajando por la paz, por desarme nuclear. Todos los días ellos salen a la calle para colectar la firma de la persona que dice yo no quiero arma nuclear, quiero la paz. Así sigue trabajando, llueve, truena, ellos salen para hacer conexión. Ellos también, si hacen visita en Hiroshima y Nagasaki, pueden tener contactos con esos jóvenes. Muchas gracias de estar aquí. Gracias.
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Yasuaki Yamashita. Muchas gracias. Muchas gracias. Gracias.