Las raíces que no se ven
Beta lleva mucho tiempo practicando su coreografía. Los primeros pasos le salen bien... pero siempre se cae en el salto final. Practica, corrige, vuelve a empezar y se frustra porque no ve el resultado. Pero entonces Iris le cuenta algo sobre los árboles que Beta nunca había pensado. Los árboles crecen en dos direcciones a la vez: hacia arriba buscando la luz... y hacia abajo agarrándose a la tierra. Y antes de que veamos las ramas, las hojas y los frutos, debajo de la tierra está sucediendo algo muy importante que nadie puede ver. Las raíces crecen en la oscuridad.