¡A volar se aprende volando!
Beta está en su taller probando y probando. Pero nada funciona. Y la frustración va creciendo. Hasta que aparece Iris con algo muy inesperado: no un libro, no una solución, sino una propuesta. Salir del taller y observar el mundo con los ojos de una científica de verdad. Beta descubre que las mejores respuestas no siempre están en los libros. A veces están en la naturaleza, en lo que nos rodea, en los pequeños detalles que pasan desapercibidos cuando estamos demasiado ocupados buscando dentro del taller.