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El mural que cuenta la historia de México

Alfredo Nieto

El mural que cuenta la historia de México

Alfredo Nieto

Muralista y pintor


Creando oportunidades

Alfredo Nieto

Alfredo Nieto es un artista muralista y docente mexicano, formado en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (hoy Facultad de Artes y Diseño) de la UNAM, donde fue alumno de Luis Nishizawa, heredero directo de la tradición muralista mexicana. Nieto ha investigado y dominado técnicas como el fresco, la encáustica y el silicato potásico, aplicando estos conocimientos en murales de gran formato en espacios públicos y privados, tanto en México como en el extranjero. Su obra explora temas de identidad, sincretismo cultural y memoria histórica, abordando desde el maíz como símbolo nacional hasta la relación entre ritual y máscara en la cultura mexicana. Nieto ha colaborado con equipos multidisciplinarios y considera fundamental la transmisión del conocimiento, promoviendo la enseñanza abierta y el trabajo colectivo. Además de su labor artística, ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de muralistas, defendiendo la importancia social del arte y su capacidad para transformar espacios y comunidades.


Transcripción

00:00
Alfredo Nieto. México en su momento fue conocido gracias a los pintores muralistas. El muralismo plantea el orgullo de ser mexicano, es digno de ser replanteado nuevamente, rescatado, de que volvamos a ver esos grandes muros pintados en los interiores de nuestros edificios. En la Academia de San Carlos hasta antes del muralismo se pintaban temas europeizantes, o sea mosqueteros tal vez, también pintura religiosa, retrato de la burguesía, etcétera, etcétera. Todo este problema que hubo durante todo el porfiriato de sometimiento, de pobreza, de maltrato, de menosprecio hacia la clase trabajadora, hacia la clase campesina, fue el momento ideal y por eso surge la Revolución Mexicana. Y para entonces también surgen teorías importantes, pues de la importancia del mestizaje y de la importancia del indio. Se replantea cómo debe ser un nuevo arte, después de la Revolución queda una sociedad devastada, como ustedes entenderán, y mucho, mucho, mucha, mucha de la gente iletrada, o sea, gente que no sabía leer. Y el proyecto del muralismo en buena medida pretendía que a través de los murales en los edificios públicos se educara, se enseñara los triunfos de la Revolución Mexicana a la gente y que como mexicanos estuviéramos orgullosos de nuestro pasado histórico. Diego Rivera, junto con Vasconcelos, que es quien inicia el movimiento con nuestros artistas, hacen un recorrido desde Yucatán, Oaxaca y otros lugares y Diego Rivera comienza a dibujar y comienza a hacer sus primeros esbozos para plantearlos después en esos murales. No es solamente Diego Rivera, no es solamente Siqueiros y Orozco, los tres grandes que representan el muralismo mexicano. Desde 1910 ya había habido una primera intención de de iniciar el muralismo y lo inicia el pintor Gerardo Murillo, mejor conocido como el doctor Atl, junto con algunos otros artistas como Javier Guerrero, como Jean Charlot, que es de origen francés, pero al llegar la Revolución se interrumpe y se reanuda hasta después de que termina la Revolución. Entonces tenemos todo un un escenario perfecto para que se dé el muralismo. Y sí, es un orgullo porque comienza allí a partir del muralismo, comienza también a florecer la música, la poesía, la literatura, el cine. O sea, paralelamente al muralismo. O sea, no fue un movimiento unilateral, sino es un movimiento que se gesta en un entorno culturalmente casi perfecto.

03:25
Alfredo Nieto. nan

03:33
Daniel. Mucho gusto, mi nombre es Daniel Armenta, es un placer. Me gustaría saber su opinión sobre si cree que todos los temas deben ser representados sobre un mural.

03:42
Alfredo Nieto. Sí, en principio cualquier tema puede ser susceptible de ser usado para hacer un mural. Diego Rivera menciona que el tema son los rieles de la locomotora. Así lo dice, el tema son como los rieles, es como la directriz. Bueno, este mural se llama “Ritual y máscara”, todos ustedes algún día se han puesto alguna máscara de luchador, por ejemplo, o de algún superhéroe o esas cosas, y verdaderamente cuando un niño se pone una máscara, un joven se transforma. Incluso hay escritos, hay películas que nos narran como una máscara transforma a un ser humano. Nos puede dar hasta poderes mágicos y demás. Y eso en México, por ejemplo, la máscara, se dice las máscaras se bailan y una máscara que es bailada ya tiene una magia implícita. Pues este mural habla un poco de esos rituales hechos hacia la máscara y a la danza, porque van de la mano. Y aquí usamos una técnica que se llama encáustica. La encáustica es una de las técnicas junto con el fresco, que son dos técnicas que yo he investigado mucho, que se hace a base de cera de abeja y copal fósil, una resina de árbol, se combinan y después se mezclan con colores y son lo que empleamos para pintar y se llama encausto porque viene del griego encaustum que es quemar, se aplica con fuego, en caliente, o bien con un soplete, o sea con lumbre se va poniendo, se va aplicando sobre, por eso no podemos manipularlo con tanta exactitud como un fresco, por ejemplo. Entonces todo esto también le da un sentido de ritual, porque es también pintarlo. La esencia de copal es una esencia que se usa en la cultura mexicana para perfumar un velorio, por ejemplo, o una misa muy solemne. Siempre usamos resinas, esencias de resinas, entonces eso le da un sentido místico también a la preparación. Tenemos muchísimos elementos como para hacer representaciones literales o hacer representaciones, digamos que se vuelvan alegorías, que se vuelvan pues como una representación más artística, como vulgarmente se dice. Y esa representación tiene que ver mucho con cómo el artista piensa y como lo siente desde luego. El arte mexicano tiene esa categoría, digamos, esa calidad de representar, con color, con muchos elementos, con símbolos, con elementos abstractos.

06:48
Alfredo Nieto. Es decir, el muralismo se nutrió de tantas cosas y dejó tanto conocimiento en nuestra comunidad, en nuestro país, que se siguen usando sus elementos. Entonces lo mismo podemos representar el tema de la justicia, como podríamos representar el tema de, no sé, de los animales maltratados por ejemplo, o del fútbol actualmente. Lo primero que es importante, además del tema, es tener el espacio. El mural, digamos, se define por muralis, que es sobre muro, concepto que los muralistas precisamente en su momento lo ampliaron y lo llevaron al terreno, digamos de que no es necesario que se haga el mural, así como sobre el muro. Y esto ocurrió gracias a que en 1931, entre 1931 y 1933 más o menos, invitaron a Diego, así mismo a Orozco y a Siqueiros a hacer murales a Estados Unidos, dicho por ellos mismos, se encuentran en San Francisco, en Los Ángeles, Nueva York, y encuentran que los invitan hacer murales, pero no hay muros porque los edificios están hechos de metal, de vidrio y de cemento, pero no había muros como tal. Entonces ellos tienen que crear sus propios soportes, es decir, sus propios muros, y a esto le llaman muros movibles. Entonces es un tema muy interesante y que ahora nosotros empleamos mucho en México. Entonces si el tema es importante, es también importante el lugar, es también importante cómo el artista lo desarrolla. Yo creo que tenemos digamos muchos ejemplos de murales, por ejemplo los murales que hicieron en la SCOP, en la Secretaría de, lo que fue la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en su momento, el edificio que está en Xola, que se hicieron por ejemplo vitromosaicos y con los años se descuidaron y todo se está cayendo y ahora ha sido repartido por todo México. Pero bueno, creo que el tema no es lo más difícil.

09:14
Santiago. ¿Qué tal, maestro Alfredo? Mi nombre es Santiago Maya y surge la duda de saber ¿cuáles son las dificultades que se presentan a la hora de pintar en dimensiones tan grandes?

09:25
Alfredo Nieto. Sí, las dificultades para pintar un mural obviamente crecen según las dimensiones de una obra. Por supuesto que contamos con el conocimiento para poder reducir esa problemática. En primer instancia, porque hacemos bocetos a escala con los cuales podemos ver de una manera mucho más sencilla un espacio en relación a nosotros, como decía, la obra monumental es la obra que excede nuestras dimensiones, pero como artistas muralistas o por ejemplo los escultores también que hacen obras de gran envergadura, su cuerpo, ahora sí que su estatura, es como su regla, es como su principal medida a entender. Después que ya hicimos un boceto y que entendemos el espacio, controlamos el espacio de manera, digamos, en abstracto, pensamos en color, pensamos en textura, pensamos en cómo se va a ver con la luz de la mañana, de la tarde o la luz artificial, por ejemplo. Pensamos en muchos más elementos como si hay presencia de personas que pasen por allí, si el público que lo va a ver, qué tipo de público es, por ejemplo. Todo eso lo tenemos que tomar en cuenta para pensar el proyecto, pero una vez que tenemos el proyecto y que tenemos ya ideas, ahora hay que llevarlo a la realidad. Un mural no lo podemos hacer los artistas solos, no por incapacidad o porque no pudiéramos hacerlo como tal, no. Yo les digo a mis alumnos y a la gente a veces cuando me preguntan esto, mis ayudantes de pronto son ayudantes también de mano y a veces me prestan sus ojos desde abajo o me prestan su mano ahí arriba. ¿Me explico? Yo desde abajo observo la obra y le digo hazle tal cosa, desde acá, según el boceto, según el proyecto, o bien pido que me corrija desde abajo y me diga a ver cómo ves esto que estoy haciendo, estoy arreglando de tal tamaño, aunque yo tengo ya una idea, aunque ya tengo la experiencia de sobra como para hacerlo, siempre me interesa saber cómo lo están viendo ahí abajo. Ahora mismo están viendo ustedes un boceto de un proyecto que hicimos en un municipio en Hidalgo y es un edificio terriblemente feo, es una escalera, como ven hay una diagonal y era un edificio realmente, es un edificio, un anexo, digamos, de una iglesia que da hacia el Palacio Municipal y le da el sol, el agua y tal. Pero bueno, tienen el tema del pueblo, pues es el tema de cualquier pueblo, actividades agrícolas, actividades humanas desde la época prehispánica, la presencia de los monjes que llegaron a catequizar, digamos, o a enseñarles a los indios a hablar español. La historia que tienen muchos pueblos de México. La particularidad de ese proyecto tiene que ver un poco con que lo hicimos con una técnica que no usamos mucho en México, es silicato potásico, es vidrio líquido que traemos de Alemania y que requiere medios específicos para hacerse y que solamente se usa en Europa, casi en México no se usa porque resulta ser caro, resulta ser incómodo porque hay que quitarle la perna del edificio y demás, entonces el proyecto al final tuvo que cambiarse un poco, pero eso obedece a la naturaleza del edificio, incluso a veces un poco a las peticiones. Esto mide más o menos 12 metros de alto, como por 30 de largo aproximadamente.

13:40
Alfredo Nieto. Entonces esas dimensiones necesitamos un equipo que trabaje en un lado, que trabaje en el otro, que me estén ayudando con a ver cómo se ve de allá, cómo se ve de acá y demás, porque recuerden que la visión, digamos en un ángulo y en otro se modifica, se altera. Entonces a veces tenemos que deformar las imágenes para volverlas más acorde, digamos, al edificio. Entonces ya después del boceto comenzamos a dibujar en el lugar, comenzamos hacer lo que se llama una grisalla, comenzamos a trabajar con un color negro, un color rojo, cualquiera de estos, dibujamos y damos volumen, manejamos la luz. Después de eso comenzamos a aplicar la técnica, el color, y esto nos lleva entre el inicio y el final, pues entre 6 a 12 meses más o menos, desde el inicio hasta que acaba el proyecto. Entonces, la dificultad tiene que ver básicamente con las alturas, con el manejo de herramientas y el manejo de la técnica.

14:46
Dulce. Hola, me llamo Dulce, es un placer estar aquí maestro y le quisiera preguntar, ¿el grafiti cómo se relaciona con el muralismo?

14:58
Alfredo Nieto. El grafiti es un movimiento contracultura que nace en Nueva York, básicamente por los jóvenes de color, negros, incluso orientales, latinos y que están en contra precisamente de su gobierno y que inician este movimiento junto con el movimiento del hip hop, o sea, surgen paralelamente. Entonces surgen en diferentes momentos y se sabe que también hay una influencia del muralismo, sí, en el surgimiento del grafiti. Siqueiros dio algunos talleres en Estados Unidos, en Nueva York específicamente, que se llamaban talleres de experimentación plástica y entonces él integra su trabajo, lo que se conoce como Duco o piroxilina, o laca de nitrocelulosa, que actualmente en las tiendas de pinturas así la podemos comprar como laca de nitrocelulosa, que es con la que se pintan los automóviles y que resulta una pintura un tanto difícil de usar porque es de secado inmediato, porque los solventes con los que se trabaja la piroxilina es una técnica muy, pues muy tóxica. Todas las técnicas son tóxicas, pero la piroxilina tiene la particularidad de que se usan pues thinner, se usan xilol, solventes muy fuertes, de tal suerte que si no usamos mascarillas y guantes, bueno, pues vamos a tener serios problemas de salud. Entonces, esos cursos, estos talleres que dio Siqueiros involucraron a mucha gente y el uso de las plantillas que se usan, digamos, en el grafiti mucho actualmente, el uso de los aerosoles fue precisamente esta técnica que usó Siqueiros. Entonces el grafiti sin duda tiene también un origen en el muralismo, la inquietud de pintar los espacios circundantes, los espacios arquitectónicos, es un concepto que viene de México y también podemos hablar que la tradición de México no inicia en el 22 con el movimiento muralista, la tradición de la pintura mural en México existe desde mucho antes de la época prehispánica. Todos los vestigios que hay antes de Teotihuacán, de Mitla, de Bonampak, de todos estos lugares donde hay pintura mural, ya existen los rituales a los entierros. O sea, todas las tumbas que se encontraron de 3 o 4 mil años antes están pintadas al fresco, por ejemplo.

18:00
Alfredo Nieto. Entonces la tradición de México de pintura viene desde antes. Una de las cosas que se narran en las cartas de relación de Cortés es que se magnificaron cuando llegaron y vieron la cantidad de colores, cuando llegaron los españoles a México, la cantidad de colores que se manejaban en la Ciudad de México. El tianguis de Tlatelolco que está aquí a unos minutos o que estaba aquí a unos minutos, había verdaderos hileradas digamos de indios vendiendo colores. Se usaban en la vestimenta, se usaban para pintarse la cara, se decoraba todo, absolutamente todo. Pisos, paredes, techos, tumbas, en fin, los utensilios diarios, todos eran policromados, todo. O sea, no había cosa que no tuviera color. Los mexicanos tenemos mucho el gusto del color. Entonces es un tema extraordinario, pero un poco volviendo al grafiti, que el gran problema que yo veo en la pintura de la calle y lo vemos ahorita en toda la ciudad, es que no tenemos ideas nuevas, todo es una copia de aquí y de allá. Hay referentes, digamos, de artistas como Diego Rivera, como fulano, o sea, ya no hay originalidad en los temas. Entonces eso sí es un problema, porque ahí sí estamos socavando un problema que no tiene el muralismo mexicano.

19:38
Renné. Hola, me llamo Renné, mucho gusto. Me gustaría saber si hoy en día el muralismo sigue siendo con… bueno ¿se sigue teniendo como ese estigma de las ideas incómodas o reivindicadoras?

19:54
Alfredo Nieto. Los artistas más combativos, desde luego, fueron los muralistas, porque justamente ya lo mencioné, venían de un pasado histórico terrible en donde había que denunciar muchísimos de las cosas malas que había en el trato a la gente, sobre todo. A veces las hacemos de manera un poco digamos disfrazaditas o poquito guardaditas, que no sean tan tan obvias. Que se supongan, pero que no sean directas, porque bueno pues es un tema en donde es más importante representar una idea que denunciar una cuestión. ¿Y dónde más puede ser? Donde hay mucho público, donde lo va a ver mucha gente. O sea, ahí sí podemos, aunque sea de manera disfrazada, denunciar alguna cuestión de la que no estemos de acuerdo. Creo que es importante señalar que no es la condición del mural así por excelencia, el mural es más que eso. El mural es también decorar, pero también volver el entorno un poco, un entorno, darle un sentido más humano, darle esta personalidad que tú quieres, cómo te gustaría ver un lugar, pues así lo pintas. Ahora ustedes están viendo un mural que presento, una exposición que tengo ahora en la Academia de San Carlos, es precisamente esta tema de identidad a través de rostros muy emblemáticos, de fisionomías muy mexicanas que yo he elegido con la identidad del maíz, porque el tema del maíz en México lo queramos o no, es un tema casi, pues central. Incluso, ya saben ustedes, hay lemas por ahí que dicen que sin maíz no hay país, porque es la base de nuestra alimentación. Lo ha sido siempre. Y ahora digamos, está en manos de unos cuantos. Al final, aunque no parezca un tema de denuncia, pues hay algo de ello en medio, o sea, disfrazadito por ahí, tenemos que decirlo de cierta manera. Me gusta mucho hacer alusión a nuestro pasado prehispánico también. Tenemos al dios del maíz, abajo Tláloc y este sincretismo con toda la cultura que nos trajeron los españoles, que también es maravillosa. Y entonces tenemos, fíjese, hay una alusión aquí al día de la Santa Cruz. Todos a lo mejor lo hemos oído, pero pocos sabemos a lo mejor la historia. Todas las montañas de alrededor de México y de todo el país, en la época prehispánica había en las grandes montañas, había adoratorios a Tláloc, que cuando llegan los españoles son suplantadas por una cruz. Curiosamente esa cruz después se vuelve azul. El color azul es Tláloc. Tláloc, dios de la lluvia, adorado desde montañas, después de que se convierte en cruz, se convierte en una cruz azul y que algo tiene que ver hasta con un producto que hay por allí y que se se manipula de esa manera. Entonces esas cruz azules que hay en todas las montañas altas de México, tienen que ver con el sincretismo, tienen que ver con Tláloc, tiene que ver con el maíz, tienen que ver con el temporal de siembra en México. Entonces una pequeña idea, fíjense si queremos denunciar, de pronto aquí no es una denuncia, aquí es toda una historia, desde la época prehispánica hasta nuestros días y sigue existiendo. Entonces es una idea englobada en una sola imagen. Ahí entonces podemos preguntarnos ¿y es necesario toda esta historia? No, en realidad no. Esta historia yo se las puedo contar porque yo lo pinté. Yo apuesto a que la obra va a gustar sin la anécdota. Por eso yo les decía el anécdota al final pues sale sobrando, porque eso yo lo sé.

24:14
Alfredo Nieto. Al final el espectador es el que va a decir si le gusta o no le gusta. Si lo adopta o no lo adopta. Pero normalmente, cuando hacemos un mural en un edificio público, una universidad o en cualquier edificio, por alguna razón el mural siempre es adoptado por toda la comunidad. Se vuelve el lugar donde todo el mundo se saca la foto, donde todo mundo queda para verse, dice ah, nos vemos en el mural o en fin, ese tipo de cosas. Entonces el mural tiene esa particularidad, pero es que es el gusto también de nosotros por la obra, por la pintura en nuestros lugares donde trabajamos o donde vivimos, desde siempre.

25:03
Jazahel. Hola, mucho gusto. Me llamo Jazahel. A mí me gustaría preguntarle si el muralismo actual, ¿tiene influencia de las tendencias internacionales?

25:11
Alfredo Nieto. Todo el arte siempre se enriquece. Toda la vida se ha enriquecido de otras tendencias, de los inventos tecnológicos. Cuando apareció la cámara fotográfica se anunció así literal en Francia y en Europa en general, la muerte de la pintura. Desde entonces se comenzó a hablar de que la pintura, debido o gracias a la cámara, desaparecería. Específicamente el tema del retrato, que era un tema que le daba presencia a la pintura porque todo mundo se mandaba a hacer retratos. El retrato artístico cobró más importancia y resultó también que los pintores comienzan a usar la fotografía como referente y ya no tanto al modelo como tal. Un modelo para hacerse un retrato tenía que posar algunas cuantas veces según la capacidad, según el talante del artista era la cantidad de veces que tuviera que posar el individuo, el modelo. La cámara le quitó ese peso. Culturalmente, el que un artista viaje de un continente a otro y conozca el otro arte, que se hace en otros, en otros, digamos, geografías, uno entiende la importancia de lo que tenemos en nuestro país. Esto que les hablo yo y que a mí me emociona mucho realmente, que vamos a Oaxaca y vemos aquí, vemos cómo se visten nuestra gente con colores que no le importa, el naranja, el azul, el verde, etcétera etcétera, y ver las casas y ver como los pintores oaxaqueños pintan y son extraordinarios artistas y ver como la artesanía que se hace en Oaxaca y en Veracruz, en Chiapas y demás, pues lo revaloramos cuando no hemos viajado a otro lugar, pues de pronto ya no nos damos cuenta de lo que tenemos. No entendemos por ejemplo la pintura, vamos a decir de los impresionistas, verdaderamente, cabalmente no la podemos entender, no podemos entender a Renoir, por ejemplo, si no estamos en París, porque los colores pasteles que usa Renoir, por ejemplo, son los colores de la humedad, de la latitud parisina, por ejemplo. Pues pasa lo mismo con la pintura mexicana. Cuando vienen los extranjeros a México y ven cómo pintamos los mexicanos, que metemos el rojo y el verde, el azul, o los oaxaqueños que son maravillosos, bueno, o los de Veracruz, pues los extranjeros entienden por qué, porque el color está a flor, nuestro aire, nuestra latitud, es muy diferente a otras latitudes y los colores los percibimos de muy diferente manera.

28:18
Alfredo Nieto. Sí es muy importante esto. Entonces todo abona, ver cómo resuelve un artista africano, por ejemplo, o ver las estampas japonesas, por supuesto que han nutrido a los artistas. Recordemos simplemente pues el impresionismo se gesta a partir de mucho la emoción que tienen los pintores franceses al ver las estampas japonesas. Los colores, las transparencias, la composición. Entonces el muralismo obviamente, pues abreva de todo lo que en su haber está, lo que pase por aquí. Aquí, recuerden que cuando el muralismo está en pleno y actualmente por ejemplo en la facultad nos llegan gente que todavía es atraída por el muralismo mexicano, de Alemania, de España, por supuesto, muchísima gente de pues de todo el continente europeo, de Asia y de América. Y entonces todo el conocimiento de muralismo también atrajo en su momento artistas europeos. Por ejemplo, Pablo O’Higgins, que fue un gran artista que trabajó con Diego Rivera, lo atrajo el muralismo mexicano. Pintores chinos, pintores, en fin, de todas los latitudes venían porque eran atraídos por el muralismo y desde luego muchos dejaron conocimientos y dejaron legados en la cultura mexicana y la pintura mexicana, específicamente en el muralismo. Hay un mercado, el mercado Abelardo L. Rodríguez, en donde hicieron muchos murales, donde pintaron precisamente, un pintor Sawaki, pintó un mural extraordinario. También una de las hermanas Greenwood que vinieron de Estados Unidos a trabajar con Diego Rivera, pintaron un mural allí, no recuerdo si fue Kelly o Grace, pero una de las dos pintó un mural allí. Entonces el muralismo atrajo, dio, pero también, por supuesto absorbió, pero tuvo conocimiento de otros lugares.

30:42
Jesús. Mucho gusto maestro, me llamo Jesús. En base a todos estos conocimientos y experiencias que nos ha compartido, me gustaría saber ¿quiénes son sus maestros y sus principales influencias?

30:54
Alfredo Nieto. Tuve la fortuna de estudiar en la Facultad de Artes, la Escuela Nacional de Artes Plásticas, en ese momento y había maestros muy connotados desde entonces y uno de ellos era el maestro Luis Nishizawa, un maestro que tenía origen japonés, como ustedes entenderán. El maestro Nishizawa fue discípulo y alumno del maestro Castellanos, de Chávez Morado, de Alfredo Zalce, artistas que son directamente alumnos de los muralistas mexicanos. Entonces hay una sucesión de conocimiento desde los muralistas hasta nosotros, pasado por nuestros maestros. El caso mío, el caso personal, tiene que ver pues el maestro Nishizawa, quien daba la clase de técnicas de los materiales y era un experto en el uso y el empleo de las técnicas tradicionales heredadas de la antigua Academia de San Carlos. Con él aprendí temas que incluso pues a lo mejor ni me interesaban y que ahora pues suelo hacer, como es pintar paisaje, a mí nunca me interesó, por ejemplo, el paisaje como tal, yo quería hacer retratos, quería pintar grandes composiciones. Soy muy respetuoso de mis maestros, muy agradecido con ellos, desde luego, y siempre con todos, porque son muchos los maestros que nos antecedieron y nos enseñaron, pero trato de no tenerlo siempre como un paradigma. Nosotros nos forjamos y precisamente como artistas buscamos siempre hacer nuestra propia historia, dejar nuestra propia huella, que seamos reconocidos por lo que hacemos, no por quienes tuvimos. Yo trato de que mi obra no se parezca a la del maestro, siempre es una lucha constante. Aún habiendo aprendido con él los conceptos básicos siempre traté un poco o un mucho de alejarme de los criterios de mi maestro. Pero una cosa bien importante que creo que debo decir es que algo que aprendí de Don Luis Nishizawa, además de la honestidad, ser muy compartido en el conocimiento. Aprendí que el conocimiento no nos pertenece, el conocimiento, todo ese bagaje que tenemos porque es mucho, créanlo, todos los días y cada que es necesario lo compartimos y lo compartimos y lo compartimos. Y es muy importante porque en esta área, en esta disciplina de la pintura, es muy común encontrar un poco la envidia de la gente al enseñar. Si yo enseño lo que hago, lo que sé, me van a ganar, me van a suplir, quizás. Yo pienso al revés, pienso que entre más sepamos, entre más seamos los que sabemos, el conocimiento se vuelve mucho mejor, se enriquece como hemos venido diciendo. Miren, hay una anécdota muy bonito que quisiera compartirles porque además es muy importante. El maestro Nishizawa me platicaba de un maestro de él, que era Benjamín Coria, que estuvo en París junto con Picasso, fue amigo de Picasso y de Modigliani. Con él estuvo Ángel Zárraga en esa época. Cuando regresan a México, el maestro Coria se dedicó a dar clases en San Carlos y se perdió como artista, se quedó allí como solamente a las clases.

34:22
Alfredo Nieto. Yo lo redescubrí hace unos meses en Sonora porque estaba exponiendo alguien obra del maestro Coria allá y después de tantos plática de mi maestro sobre su maestro, como yo lo hago ahora yo con ustedes de mi maestro, me quedé con ese tema. En la exposición que trajeron de Modigliani a Bellas Artes hace unos años, los únicos cuadros que compartieron espacio con Modigliani fueron los del maestro Coria, un retrato que le hizo a Modigliani y uno de Ángel Zárraga, que también le hizo a Modigliani. Entonces ustedes aquí se pueden dar cuenta qué importancia tienen los maestros que tenemos, sobre todo en una institución tan prestigiada y tan de tanta tradición, porque la Academia de San Carlos no se inicia en 1922 como el muralismo, la academia se fundó en 1781. Camadas y camadas de maestros que se trajeron de España, se trajeron de Italia, enseñaron a nuestros maestros y de allí se sucede el conocimiento. Entonces, crear una sociedad de artistas para mí sería un sueño, pero como me decía un amigo, pues es un sueño idílico, porque alguien tiene que labrar la tierra. Y esto quiere decir, pues que nuestra sociedad es complicada y requerimos de todos, de toda nuestra sociedad. Es decir, requerimos de quien barre, de quien limpia y todos somos importantes. Entonces, creo que como me decía un amigo músico antes, cuando le hacía su retrato, me decía mira, lo más importante es ser una gente útil en la sociedad. No importa lo que hagas, pero como artista tenemos la facultad, y eso es muy padre, de poder regalar cosas bellas, en tan solo un trazo, en un pequeño dibujo. Entonces pues yo me quedaría con eso. La sociedad nos necesita a todos. Todos somos importantes, somos parte de un engranaje y mientras hagamos las cosas muy bien, excelente, lo mejor que podamos, pues creo que funcionaremos como sociedad. Les agradezco su presencia. Muchas gracias por la invitación y estoy a la orden.