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Introducir solo tecnología en la escuela no es innovar

Óscar Martín Centeno

Introducir solo tecnología en la escuela no es innovar

Óscar Martín Centeno

Director y maestro


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Óscar Martín Centeno

Debutó como director en un colegio que iba a desaparecer. Pero, en apenas unos años, multiplicó por siete el alumnado y lo convirtió en un referente internacional de la innovación. Óscar Martín Centeno está convencido de que “la innovación educativa es imparable y cualquier centro puede entregarse a ella”. El CEIPS que dirige en Madrid, Santo Domingo de Algete, forma parte de los prestigiosos 'Apple Distinguished School'.

Licenciado en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad Autónoma de Madrid, Martín Centeno compagina su labor directiva con la presidencia del Consejo de Directores de Madrid. Este educador polifacético es, además, poeta. Sus obras ‘Espejos enfrentados’, ‘Las cántigas del diablo’ o ‘Circe’, han recibido varios reconocimientos nacionales e internacionales.

Óscar Martín Centeno ha publicado también varios textos para docentes como el ‘Manual de creación literaria en la era de Internet’ y ‘Animación a la lectura mediante las nuevas tecnologías’. El maestro reivindica el poder de la tecnología para el cambio educativo, pero invita a usarla de manera reflexiva y creativa. “Si metes tecnología en un centro educativo para, en lugar de tener libros, tener libros digitales en formato PDF, no estás cambiando absolutamente nada”, concluye.


Transcripción

00:06
Ana. Hola, Óscar, soy Ana. Trabajo en un cole de educación especial. Eres director de una escuela pública y entre otras de las características que tenéis es la utilización de la tecnología para mejora del aprendizaje. ¿Cómo se puede utilizar esta tecnología en las escuelas, sobre todo en niños que tienen dificultades para aprenderlo?

00:30
Óscar Martín Centeno. La verdad es que la tecnología, cuando se introduce en los centros educativos, se introduce de muy diversas maneras, y creo que lo más importante de todo es que lo hagamos con creatividad. En la mayor parte de las ocasiones se introduce la tecnología como un sustitutivo de cualquier otra acción o cualquier otro recurso que teníamos previamente. Y eso no sirve para mucho. Si tenemos un libro de texto y quitamos el libro de texto para poner una tablet con un libro digital, estamos haciendo lo mismo. Si tenemos una clase magistral donde un docente está explicando constantemente a alumnos que tienen una actitud pasiva ante lo que reciben y se replica lo mismo por videoconferencia, tampoco estaríamos avanzando. A mí lo que me interesa es que, sobre todo, los estudiantes sientan que utilizando la tecnología no como un fin, sino como un medio para conseguir otras cosas, pueden desarrollar su creatividad en tener un papel mucho más activo en la educación. Y esto creo que es la clave, porque eso sí que consigue motivación. La motivación no viene por el hecho de utilizar la tecnología. La motivación viene por el hecho de poder crear con la tecnología. Y cuando eso empiezan a hacerlo los estudiantes, cuando se dan cuenta de que pueden utilizar los nuevos medios para hacer cosas para ellos, cosas suyas, cosas que pueden significar porque son algo bonito que han creado. Entonces, es cuando la motivación realmente aumenta, y a partir de ahí sí que hay una transformación educativa.

01:41
Ana. Lo que pasa es que, luego, la realidad actualmente es otra. Tenemos colegios que no se pueden dotar de estas tecnologías, ya sea debido a que están en otras zonas más desfavorecidas o hay un absentismo por parte del alumnado. ¿La sociedad actual tú crees que va a asistir a una educación a dos velocidades?

02:03
Óscar Martín Centeno. Yo creo que es una cuestión que debemos mirar con preocupación, porque esa situación se puede dar. Entonces, yo creo que hay tres factores, tres actores fundamentales que tienen que tomar cartas en el asunto para empezar a funcionar de forma efectiva. Uno de ellos va a ser la administración educativa, otro que serán los centros educativos y también las familias. Creo que la administración ha de dar respuesta a esa necesidad. Si sabemos que hay alumnos que no pueden tener acceso a la tecnología, evidentemente necesitan ser dotados de dispositivos, pero no solamente de dispositivos, porque en muchas ocasiones se les ha dotado de dispositivos, pero no de una buena conexión a internet, lo que significa que pueden empezar a utilizarlos y a la semana ya no tienen datos en la tarjeta que venía con la tablet. Entonces, es muy importante que eso se haga de una forma global, hablando con los docentes y viendo cuáles son las necesidades reales y, a partir de ahí, se tomen decisiones cabales que permitan que todas las inversiones públicas tengan un sentido y tengan una funcionalidad. Por otro lado, también desde los centros educativos creo que tenemos que conocer muy bien la realidad de nuestros alumnos. Hay familias que no van a tener la posibilidad de acceder a varios dispositivos dentro de su casa, o que el padre o la madre tengan que estar trabajando utilizando la tecnología porque están teletrabajando. Entonces hay que tenerlo en cuenta, por ejemplo, con las videollamadas. Puedes tener varias videollamadas, pero si tienes videollamadas y tienes varios hijos, y simultáneamente tienes que teletrabajar, es prácticamente imposible que puedas tener acceso.

03:20

Entonces, hay otra serie de contenidos que se pueden preparar, contenidos en vídeo, en presentaciones, en documentos, que también pueden ser utilizados para que de esa manera puedan acceder a ello en diferentes momentos y de esa forma también sacarle un mayor rendimiento. Hay que tener en cuenta, también, que hay muchos alumnos, muchas familias, que solamente podían acceder a esos contenidos, no con un ordenador, no con una pantalla de 19 pulgadas, sino con un teléfono móvil. Y hay que tenerlo en cuenta también con todo lo que hacemos, que esos vídeos se puedan leer bien, que esas presentaciones puedan tener el texto grande para que puedan ser seguidas con un teléfono móvil. Y las familias yo creo que también tienen que coordinarse muy bien con los centros educativos y con la administración. Creo que cuando tenemos una situación así, lo más importante de todo es que hablemos mucho entre nosotros, que se expliquen muy bien las diferentes acciones educativas que se desarrollan en los centros, y que podamos apoyarnos unos en otros y comprendernos bien unos a otros. Hay muchas veces que para poder conseguir que todo funcione de una forma efectiva, tienes que preparar determinados materiales y darles la posibilidad a los estudiantes a que colaboren en el desarrollo de esos materiales. A nosotros, por ejemplo, nos encanta crear contenido audiovisual. Tenemos un montón de canales de televisión en el centro y, para esos canales de televisión, nuestros profesores generan contenido que puede ser accesible en cualquier momento por los estudiantes, pero nos gusta también que sean los estudiantes los que generen contenido, que ellos mismos hagan vídeos, que ellos mismos hagan radio digital y que puedan compartir todo ese trabajo con el resto de los alumnos. No hay nada mejor para un estudiante que aprender con materiales que ha preparado un amigo suyo, un hermano mayor suyo, que vean que el aprendizaje no se detiene, que el aprendizaje lo hacemos entre todos, que el contenido es solamente algo que tú puedas utilizar para generar nuevas acciones que te permitan mejorar tu entorno y mejorar tu vida. Y esto para mí es lo esencial. Utilizar este tipo de herramientas para dar participación al alumnado y participación, además, audiovisual, que es algo que les encanta.

05:09
Ana. Y eso lo lleváis haciendo desde que son pequeños, a medida que son pequeños, vosotros lo vais introduciendo.

05:16
Óscar Martín Centeno. Sí, sí. Nos interesa, además, mucho el cómo pueden utilizar estas herramientas desde un punto de vista creativo. Entonces, cuando son pequeñitos…

05:24
Ana. No saben, ¿no?

05:24
Óscar Martín Centeno. Claro. Hay muchas veces que a la hora de plantearlo, ellos saben que quieren hacer un vídeo, pero no saben muy bien ni cómo hacerlo. Y hay que tener en cuenta que con la parte técnica, curiosamente nunca tienen ningún problema, porque los niños enseguida se hacen con todo y son capaces de generar cualquier contenido audiovisual. Pero es necesario que adquieran esa cultura audiovisual. El porqué se pueden explicar las cosas con pocas palabras. El porqué se puede utilizar la música para introducir un elemento emocional dentro de un vídeo que están generando. Y cuando comprenden todos esos mecanismos de la creación audiovisual, son capaces de expresar de manera transmedia cualquier idea de una forma efectiva.

05:58
Ana. O sea, que vosotros veis la evolución, ¿no? Desde que son pequeños hasta que son mayores dices: «Madre mía lo que han conseguido estos niños».

06:05
Óscar Martín Centeno. Sí, además es una evolución preciosa, porque lo estás viendo en todas las diferentes competencias que desarrollan. En la competencia audiovisual, en la competencia para generar contenido gráfico, en la capacidad para hablar en público y desenvolverse delante de un micrófono para poder transmitir cualquier idea. Y todas esas cosas hacen que evolucionen también en el resto de las asignaturas y áreas en las que están trabajando.

06:25
Ana. Me gustaría saber qué repercusión va a tener en la educación toda esta situación de la pandemia o cómo lo estáis viendo vosotros en las escuelas.

06:34
Óscar Martín Centeno. Es una situación complicada, porque es verdad que ha provocado una transformación educativa inmediata, que se ha basado más en dar una respuesta técnica que en una respuesta pedagógica. Que es una cuestión que yo repito mucho, porque me parece muy importante que nosotros, como docentes, seamos capaces de dar otra serie de respuestas basadas en las competencias y no en el contenido. Creo que el hecho de que los estudiantes pierdan una parte de contenido no es relevante comparado con el hecho de que no sepan qué hacer con ese contenido, que no sepan cómo utilizarlo de forma adecuada. Si somos capaces de conseguir a través de esta situación terrible que estamos viviendo, dar una respuesta educativa real que permita que los estudiantes y las familias y los profesores dejen de estar tan obsesionados con dar el contenido para basarse más en la idea de qué podemos hacer con este contenido, cómo podemos aplicarlo a la vida real, entonces no solamente no estaremos perdiendo nada, sino tendremos una posibilidad debido a la situación de poder avanzar pedagógicamente y poder avanzar de forma conjunta con nuestro alumnado y con nuestros docentes. Y es posible. Yo lo veo posible y miro este futuro con optimismo, porque tengo el absoluto convencimiento de que todos estamos pensando lo mismo. O sea, no pasa nada porque no hayas dado el tema completo de los vertebrados. Sí pasaría si no supiéramos cómo los estudiantes son capaces de generar un contenido audiovisual con eso que han aprendido, si son capaces de poder comprender que un pájaro que ven es un vertebrado. ¿Cómo se aplica el conocimiento a la realidad? Ahí está la clave de todo.

07:56
Ana. Todos los padres, ha sido una locura, que nos hemos tenido que poner las pilas en cuanto a programas informáticos. Tú, como director y como profesor, ¿qué nos aconsejas a los padres a la hora de realizar estos teledeberes?

08:11
Óscar Martín Centeno. Es una situación que ha sido muy complicada, porque la realidad es que las familias han estado sobrepasadas, los profesores igual, y ha sido muy incómodo el habituarnos de una manera tan rápida a este proceso de transformación tan grande. Pero fíjate que es una cuestión que he comentado mucho con otros compañeros, con otros directores, y siempre llegamos a una conclusión similar. Yo creo que habría que facilitarlo por los dos lados. Yo creo que en los centros educativos, por un lado, tienen que intentar fomentar la autonomía del alumnado, intentando que cualquier trabajo que se realice pueda ser lo más autónomo posible el estudiante para poderlo llevar a cabo. Y las familias tienen que fomentar también esa autonomía. Creo que en muchas ocasiones intentamos apoyar, construir mucho con nuestros hijos e hijas, y te das cuenta de que no siempre les estamos haciendo un favor, que hay muchas veces que es mejor dejarles tiempo para que ellos sean capaces de poder desarrollar las diferentes iniciativas. Yo soy una persona que nunca he creído en los deberes. Entonces, cuando escuché lo de los teledeberes, me pareció como una fórmula más para que la tecnología se convirtiera en un vehículo para el mal. Entonces estoy intentando, además, en el centro docente que dirijo, en otros centros educativos con los cuales hablo, que seamos conscientes de que hay muchas cuestiones que se pueden hacer directamente en el aula y que cuando mandemos deberes, aunque entiendo que en ocasiones tienes que tener práctica para hacer problemas de Matemáticas, operaciones, y que es normal que eso sí que lo tengas que practicar… hay una docente increíble en mi centro educativo que una vez dijo: «Nosotros no le llamamos deberes» ante una pregunta así. Y lo que quería decir es: cuando nosotros mandamos a los estudiantes, les pedimos que hagan un proyecto, siempre les pedimos que hagan algo ilusionante. Ellos no van a sentir que están haciendo deberes, que eso es un deber para ellos. Y de esa manera sí que consigues que ellos puedan practicar, que puedan desarrollar iniciativas. Evidentemente no es lo mismo hacer un periódico digital con contenido interactivo que una redacción. No es lo mismo generar un contenido audiovisual o programar un dron que hacer una lección de geometría. Y yo creo que si somos capaces de empezar a diseñar este tipo de actividades para los estudiantes no solamente conseguiremos motivarles, no solo conseguiremos que los deberes dejen de ser deberes, también conseguiremos que todo ese conocimiento se aplique a escenarios reales, que es lo que necesitan para el presente y para el futuro.

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“La innovación educativa es imparable”

Óscar Martín Centeno

10:15
Ana. Óscar, nuestros niños, esto lo hemos comentado muchos padres, ya ven muy poco la televisión, en cambio, pueden estar muchísimas horas conectados a internet, siguiendo a youtubers, a «influencers» y son su referente. ¿Tú qué opinas sobre este nuevo fenómeno?

10:33
Óscar Martín Centeno. Pues la verdad es que es un tema bastante llamativo, porque al final lo que hemos conseguido es que haya un montón de alumnos que tienen referencias en internet y esas referencias son muy variadas. Una cuestión que ha sido muy relevante en el camino que ha seguido todo este proceso de los «influencers» es que la realidad que nos encontrábamos al principio es que prácticamente todos eran «influencers» que estaban hablando constantemente de videojuegos o de moda y, de repente, se ha abierto el abanico y tienes a «influencers» que están hablando de historia, de literatura, de arte. Y de repente te das cuenta de que los estudiantes que han tenido esa especie de camino de abandonar los medios tradicionales para centrarse más en internet como un medio de ocio y un medio de comunicación, empiezan a encontrar también cuestiones más concretas. Yo creo que es más importante que intentemos conseguir que esas personas que tienen voz, porque al final todos tenemos que tener una voz e internet nos la da, empiecen también a desarrollar ámbitos más concretos. Antes, si alguien estaba interesado en el arte, pues tenía pocas posibilidades de encontrar un programa donde se hablara de arte, o un podcast donde pudiera escuchar a personas hablando sobre arte o sobre literatura, o sobre poesía del siglo XVII. Y sin embargo, ahora, dentro de este estado de comunicación global, siempre va a haber alguien con un micrófono, con una cámara, empezando a comunicar. Y a lo mejor no es una audiencia muy grande, pero sí da la posibilidad de que los estudiantes que tengan intereses concretos puedan empezar a seguirlos. Hay muchas veces que cuando se habla de los «influencers» se empieza a comentar el hecho de que muchos de ellos, a lo mejor, deberían controlar determinados lenguajes, controlar determinadas actitudes.

11:58

Pero yo escucho sus comentarios y pienso: «A lo mejor también nuestros políticos tendrían que controlar determinados comentarios y determinadas actitudes». A lo mejor la sociedad en general, la sociedad en su conjunto, es la que tendría que tener un planteamiento más ético de la realidad. Y yo creo que partiendo de esa idea y viendo el gran abanico que están, ahora mismo, mostrando los diferentes «influencers», que hay de comida, hay de ajedrez, la parte positiva está ahí, porque al final yo creo que la gente quiere comunicar y quien tiene buenas ideas las va a acabar transmitiendo. Y la gente se acaba cansando del mal contenido. O sea, si os acordáis, hace tiempo, Instagram eran fotos de pies en la playa. Y esa moda se pasó. Lo de los gatitos es eterno, pero todo lo demás acaba pasando y yo creo que al final con el contenido pasa igual. El contenido bueno, el contenido de calidad, perdura. El contenido que solamente es superficial para un momento dado acaba desapareciendo. Y al final yo confío en que nuestros estudiantes van teniendo cada vez un mayor pensamiento crítico y son capaces también de acercarse a las diferentes propuestas de una manera relevante. Yo he tenido estudiantes, he conocido estudiantes, que están siguiendo, además con muchísima atención, programas de literatura, de poesía, de narración y antes era muy normal que ellos pudieran seguir podcasts, a lo mejor, hablando sobre determinados fenómenos mediáticos que gracias a la televisión y al cine se han convertido en algo relevante. Pero que sigan programas de poesía, que sigan un podcast de poesía, me parece muy interesante y creo que debemos confiar más en ellos, porque creo que nuestros niños y niñas son más inteligentes de lo que pensamos, tienen más pensamiento crítico del que pensamos y pueden dar también muchas ideas y muchas propuestas para mejorar la realidad.

13:29
Ana. También con este confinamiento hemos visto el número de horas que se pasan ellos delante de la pantalla. A mí como madre sí que me preocupa bastante porque es algo que les ves enganchadísimos, a lo mejor dejan de hablar, están todo el día metidos. ¿Esto lo habéis notado vosotros en el colegio? ¿Qué podemos hacer nosotros los padres, quitarles, limitarles las horas? O si nos puedes dar alguna recomendación…

13:56
Óscar Martín Centeno. Sí, yo creo que nos ha pasado a todos como sociedad. Cuando nos metieron a todos en casa, internet era como la ventanita al mundo. Podías, a partir de ahí, poder hablar con familiares, con amigos, con compañeros y a ellos les pasaba igual, ellos deseaban comunicarse. Si para nosotros era difícil, imagínate para un adolescente, es más complicado todavía. Entonces yo creo que era una cuestión normal que sucediera. Pero sí es cierto que podemos también tomar otra serie de medidas. Creo que no son tan importantes las limitaciones, o tan efectivas las limitaciones, como puede ser dar otra serie de alternativas. Por ponerte un ejemplo, recuerdo a un buen amigo mío que empezó a sacar de nuevo los juegos de mesa que tenía de cuando era pequeño y empezó a jugar con sus hijos e hijas, y de esa manera se dio cuenta de hasta qué punto podían resultar motivadores e interesantes. Que es un movimiento que se ha producido también en diferentes espacios y que permite también tener conversaciones sobre cuestiones que son emocionantes. Cualquier persona que haya jugado a buenos juegos de mesa sabe perfectamente que puede dar pie a una buena conversación en familia para trabajar sobre contenidos, sobre ideas que tienen, sobre un juego en sí, con todas las posibilidades lúdicas que conlleva o para hacerlo con amigos. Y lo mismo pasa con la lectura. La lectura es algo maravilloso que tenemos aparcado porque teníamos internet y si nos damos cuenta, puede abrir un montón de mundos para nuestros niños y niñas.

15:08

Y yo creo que ahí también tenemos que dar ejemplo nosotros. Siempre te van a comentar, cualquier docente te va a comentar que los niños aprenden mucho por imitación. Y si se dan cuenta de que su padre, su madre, está leyendo en el sofá, van a verlo como algo interesante. Sin embargo, si nosotros le decimos que me encantaría leer, pero nunca tengo tiempo. El mensaje que estamos transmitiendo es que es algo bueno, pero no tan bueno, porque nunca tendremos tiempo para ello. Y una buena forma de engancharse a la lectura es tirar del hilo de aquellas cuestiones que les pueden interesar a ellos. Esos fenómenos cinematográficos, luego buscarán referencias, participarán en blogs, incluso escribirán en blogs, ese mundo transmedia donde ellos pueden participar, leer y escribir, es tremendamente interesante para poder desarrollar estas iniciativas. Y por supuesto, están las librerías. No hay nada mejor que acercarse a una librería y preguntarle por qué tipo de libros le pueden interesar a niños de esa edad.

15:57
Ana. Tú que eres escritor, poeta, creador, profesor, has escrito un par de libros y en uno hablas de tecnología y de internet como medios para fomentar la escritura y la lectura en nuestros niños. ¿Cómo podemos hacerlo nosotros, los padres?

16:16
Óscar Martín Centeno. Pues a mí me interesa mucho este tema porque creo que ha permitido que los estudiantes empiecen a acercarse a la tecnología desde un punto de vista creativo y me parece muy curioso, sobre todo el fenómeno transmedia, es decir, cómo ellos pueden acercarse a una serie de películas cinematográficas o a una serie de televisión, entrar en esas páginas web donde también empiezan a aportar finales alternativos para una serie, finales alternativos para una película. Y eso, si te das cuenta, es escritura creativa. Lo que están haciendo ellos es empezar a pensar cómo podrían llegar a manejar los personajes. Realmente están haciendo el guion y lo hacen, además, con algo que es relevante para ellos, algo que les interesa. Y para mí es una de las mejores maneras de conseguir hacer despegar la escritura creativa en nuestros estudiantes. Eso, y por supuesto, acompañarlo también con los contenidos audiovisuales, que sean capaces de generar guiones con los que puedan posteriormente hacer vídeos, porque luego lo van a compartir, lo van a disfrutar y van, también, a encontrar esos puntos de conexión con otros estudiantes, con otras personas de su entorno cercano, o de cualquier sitio del mundo, que les permita seguir alimentando su imaginación para seguir, también, generando historias.

17:20
Ana. Y tú hablas muchísimo… haces como herramienta de aprendizaje la comunicación. En vuestro colegio, ¿cómo fomentáis o qué hacéis para llevar a cabo esto de la comunicación?

17:32
Óscar Martín Centeno. Nosotros tenemos un proyecto propio que es un proyecto de educación basado en la comunicación. Y dentro de este proyecto empezamos a trabajar a través de mapas mentales el contenido para que los estudiantes sepan cuáles son los elementos esenciales del contenido que se va a trabajar. Y a partir de ahí empieza ya todo el proceso de comunicación con el que trabajan realizando periódicos digitales interactivos, programas de radio para internet o cualquiera de los diez canales de televisión que tenemos en el centro. Se acostumbran desde que son pequeños a generar contenido, a tener voz dentro del centro.

18:00
Ana. Lo de los mapas mentales me llama la atención porque lo he escuchado en un par de entrevistas. ¿Y qué es eso de los mapas mentales?

18:07
Óscar Martín Centeno. Imagínate el esquema de toda la vida, pero puesto de una manera gráfica, donde tienes una idea central y de esa idea central van saliendo ideas secundarias, ideas terciarias, de manera que los estudiantes en un golpe de vista comprenden, no solamente la información con la que van a trabajar, sino también cómo se gestiona y se organiza esa información. Y de qué manera puedes encontrar enlaces entre los diferentes elementos de contenido. No es lo mismo tener que revisar quince páginas de un libro para extraer las ideas esenciales que tener, simplemente en ese golpe de vista, lo esencial. Una vez que tienes lo esencial, que tienes esta pequeña brújula, ya puedes empezar a comunicar. Puedes empezar todo el proceso de investigación donde vas a utilizar libros, internet, vas a empaparte con diferentes fuentes del contenido que vas a trabajar y luego ya estás preparado para empezar a hacer tus diferentes exposiciones que te pueden incluir un programa de radio donde puede haber un debate, donde las personas pueden confrontar ideas o puede ser una exposición para televisión, pequeñas animaciones audiovisuales generadas con diferentes programas. Y, al final, lo que conseguimos con eso es que ellos no solamente sean capaces de comprender adecuadamente la información, cuando la pueden expresar y la pueden expresar de una forma efectiva, significa que esta información la han interiorizado, la han hecho suya y la pueden aplicar al mundo. Eso tiene también efectos secundarios, que es que se convierten en unas personas perfectamente capacitadas para desarrollar cualquier exposición oral.

19:23
Ana. Tú consideras que va de la mano totalmente vuestro programa de comunicación ¿y por qué la importancia de hablar en público? Y yo creo que empezaron hace unos años los colegios a la oratoria, a hablar en público, ahora hay debates… lo hacéis de forma habitual desde que son pequeños.

19:41
Óscar Martín Centeno. Sí, lo empezamos a hacer desde el principio. La oratoria me parece una herramienta esencial para la vida en general. Yo creo que cualquier persona sabe que siempre vas a tener que hacer una exposición oral, que siempre vas a tener que hablar en público. Y eso que es una cuestión que nos cuesta está muy relacionado también, no solamente con el miedo escénico, que hay veces que también hay que romperlo para poder avanzar, sino también sobre cómo articulas tu discurso, cómo eres capaz de transmitir las ideas de una forma efectiva para que puedan llegar a convencer o acompañar a las personas que tienes a tu alrededor. Hay que tener en cuenta que, en el fondo, todos hablamos en público. Cuando tienes una conversación en una cafetería con cuatro amigos, estás hablando en público, estás comentando tus ideas, pero creo que es muy importante que seamos capaces de hacerlo de una forma efectiva y adecuada, porque eso no solamente nos va a permitir poder transmitir ideas, también nos va a permitir entablar diálogos, que los diálogos sean efectivos, que podamos escuchar de forma activa a los demás. Hablar no es solamente hablar. Hablar, para hablar bien, para poder comunicar adecuadamente una idea y que le llegue a los demás, lo primero que tienes que hacer es escuchar de forma activa. Si no somos capaces de escucharnos entre nosotros, de poco va a servir que tengamos un montón de buenos discursos. Los discursos tienen que empastar, tienen que permitir que el diálogo fluya y por eso le damos tanta importancia. Primero escucha, comprende las ideas de los demás y a partir de ese momento empieza también a rebatirlas, a enriquecerlas, a confrontarlas en caso de que sea necesario, pero siempre utilizando la palabra de una forma respetuosa y consiguiendo que el mensaje pueda llegar a los demás de la forma más emocionante posible.

21:04
Ana. ¿Y la tenéis como asignatura independiente la de oratoria o cómo se llama?

21:11
Óscar Martín Centeno. Nos gusta, además, que lo empape todo. Entonces, en lugar de que fuera una asignatura, que todo estuviera relacionado también con eso. De manera que si un estudiante quiere hacer una exposición de Matemáticas, él sale y hace su exposición, igual que puede generar un montón de vídeos resolviendo fracciones o resolviendo ecuaciones. Al final está comunicando todo el tiempo, y me parece una herramienta lo suficientemente importante como para que empape todas las diferentes asignaturas del centro y pueda ser trabajada de una forma completamente transversal.

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“Nunca había visto a la comunidad educativa tan unida como ahora”

Óscar Martín Centeno

21:38
Ana. Bueno, desde que estudiaba yo, era muy importante que familias, estudiantes y el colegio estuviesen unidos. Con este cambio de sociedad, yo creo que ahora es más evidente que esta unión tiene que ser muy fuerte. Y, ¿cómo podemos hacer para mejorar la educación de nuestros hijos si nos unimos todos? ¿Cómo lo ves tú como director de colegio?

22:01
Óscar Martín Centeno. : A mí lo primero que me gustaría decir con esto es que yo nunca había visto a la comunidad educativa tan cohesionada y tan unida como ahora mismo. Me parece que las dificultades que hemos tenido con todo el desarrollo de las diferentes acciones con la pandemia han permitido que las familias empiecen, también, a comprender adecuadamente el trabajo que se hace en los centros. Que empiecen también a comunicar sus miedos, sus inquietudes, sus alegrías. Y de ese proceso de comunicación, que al final es el tema general del que estamos hablando, generas cohesión. Para mí, yo creo que lo fundamental siempre es eso. Creo que es muy importante comunicar, comunicar el proyecto educativo, el porqué hacemos las cosas de una manera concreta, que las familias también comuniquen esos miedos y esas preocupaciones, y que podamos llegar, dentro de ese proceso de comunicación, a entendernos unos a otros, porque esa es la clave. Cuando tienes esa comprensión mutua, vas a tener apoyo. Hablando en general, yo sí que he notado un apoyo por parte de las familias muy grande, una comprensión hacia la situación del profesorado. Y yo creo que, también, una necesidad de ir todos juntos para conseguir que todo mejore y que podamos tener las mejores opciones educativas posibles para nuestros niños y niñas.

23:03
Ana. Me gustaría hablar de tu trayectoria. Tú eras profesor y ahora estás de director en el colegio Santo Domingo en Algete y teníais, prácticamente, decías, 70 alumnos solo y ahora tenéis lista de espera. ¿Me puedes contar un poquito esta trayectoria que habéis hecho y cuál es vuestro objetivo o qué os diferencia de otros colegios?

23:28
Óscar Martín Centeno. Fue una historia bastante curiosa porque es verdad que cuando empecé en el centro teníamos solamente 73 alumnos y recuerdo, además, que cuando firmé el nombramiento de director lo primero que me dijeron desde la Consejería es: «Que tengas suerte, el año que viene lo cerramos». Ese fue el punto de partida que tuvimos.

23:44
Ana. ¿Y cómo te atreviste tú?

23:46
Óscar Martín Centeno. Había un truco, yo había sido alumno de ese colegio. Cuando tienes ese ese nexo emocional con un centro educativo y dices: «Yo he sido alumno de aquí, yo no quiero que mi colegio de cuando era pequeño lo cierren». Y yo creo que, al final, por muchas opciones que te den en la vida hay muchas cosas buenas, hay cosas que te van a emocionar, que te van a tocar, que vas a decir: «Mira, yo quiero dejarme en esto la piel, quiero conseguir que este centro funcione, quiero que el centro donde he pasado mi niñez no se cierre». Y a partir de ahí empezamos todo un proyecto de innovación que venía en parte dentro del proyecto de dirección y que fue desarrollándose…

24:17
Ana. ¿Y tú venías con ese equipo? Porque hablas de que eráis ocho…

24:20
Óscar Martín Centeno. No, de hecho fui solo, y la realidad es que prácticamente todos los profesores habían pedido el traslado porque temían la supresión. De manera que solo quedaba la secretaria que se quedó conmigo y, de esta manera, pudimos empezar el proyecto. Pero es verdad que en ese momento concreto eran profesores nuevos que habían llegado al centro y que no sabían nada del colegio. Tampoco sabían que ese colegio lo iban a cerrar, con lo cual nuestros primeros claustros fueron divertidos. Yo empecé a presentar un proyecto y les dije claramente que nos íbamos a convertir en uno de los mejores centros del mundo. Toda la gente me miraba diciendo: «Este director que ha venido aquí, no sé si tiene mucho contacto con la realidad». Y finalmente pasó. O sea, fuimos creciendo el primer año tuvimos un crecimiento de un 200 por ciento en la matrícula, y en los seis años que vinieron a continuación crecimos hasta el tope de las construcciones del centro, un 700 por cien. Entonces es cierto que el esfuerzo por parte de los docentes fue muy grande. Es verdad que todo aquí comienza con una idea, pero esa idea ha de ser lo suficientemente flexible, lo suficientemente rica como para que todo el claustro pueda hacer sus aportaciones. Y yo he tenido la suerte de contar con unos compañeros increíbles, compañeros que pueden estar más de acuerdo o menos de acuerdo con las diferentes iniciativas, pero que han apoyado de una manera clara un sueño. Y ese sueño lo han hecho suyo. Y cuando ya ese sueño es algo compartido, el sueño es imparable. Y es lo más bonito de todo, cada vez que nos decían que algo era imposible, que era imposible que tuviéramos secundaria y lo acabamos consiguiendo, que era imposible que empezáramos a ganar los premios que ganamos y los empezamos a ganar, que era imposible que nos convirtiéramos en un centro de referencia con premios internacionales y lo conseguimos también. Al final siempre nos quedó ese pequeño lema que teníamos para nosotros, ese «Lo imposible no existe» que se ha convertido, también, en una cultura de centro y es lo más bonito para mí, porque al final los niños pueden aprender Lengua, pueden aprender Matemáticas, pero lo más bonito que puedes aprender en la vida es una actitud frente a la vida. Y cuando tienes esa actitud, ese «lo imposible no existe» dentro de ti, entonces, es cuando empiezas a abatir cada uno de los problemas que te encuentras. Y es la mejor enseñanza que les podemos dar a nuestros estudiantes.

26:17
Ana. Y vosotros habéis visto ya a esa generación que ha salido. O sea, que les cogisteis de pequeñitos y ya están fuera.

26:24
Óscar Martín Centeno. Sí.

26:25
Ana. ¿Cuál es el balance? Muy emocionante, ¿no?

26:28
Óscar Martín Centeno. Es muy emocionante. De hecho, nos vienen a visitar en el centro. Nos los encontramos de vez en cuando al lado del colegio, porque algunos de ellos viven por la zona, y es muy bonito ver como ahora están desarrollando sus vidas, haciendo sus diferentes iniciativas y, que de alguna manera, has formado parte de todo eso. Y es muy bonito ver cuando esos alumnos y alumnas se acercan a tu centro emocionados y empiezan a verlo, por haberlo visto crecer, y se meten dentro, y ven todos los edificios nuevos que hay. Cómo ha crecido el centro de su infancia y cómo, de alguna manera, han compartido también ese sueño contigo. Creo que es una cuestión para mí muy relevante. Es compartir una cultura. Cuando escuchas a los propios estudiantes frente a un problema, decir esa frase, decir: «Bueno, es que tenemos dificultades con el edificio», «No te preocupes, no te preocupes, ‘dire'». Eso es muy bonito. Los comienzos fueron muy complicados. Al final recibías a docentes que no tenían ni idea del centro al que llegaban. No sabían nada sobre los proyectos educativos que íbamos a poner en marcha. Y esto de la misma manera que es difícil, también es bonito porque empiezas a compartir la ilusión con ellos y, a partir de ahí, te vas dando cuenta de que cada pequeño avance se convierte también en una transformación. Y eso nos ha pasado con todos.

27:36

Recuerdo docentes que han llegado al centro, que han visto lo que estábamos haciendo y directamente te decían: «Bueno, este centro es surrealista. O sea, he llegado aquí, me han dado una hoja que no puedo ni entender sobre lo que tengo que hacer esta semana, me han dicho que tengo un iPad con aplicaciones, con un montón de posibilidades y todavía no sé ni cómo empezar». De hecho, fíjate, al primer claustro, todos mis docentes le llaman el claustro del pánico. Más que nada porque empiezas a ver las caras de todos los docentes que llegan nuevos, empiezan a ver la presentación y lo que está pasando por sus mentes es: «¿Por qué yo? ¿Por qué he tenido que caer aquí?». Y luego de repente empiezan a ver ese buen ambiente que tenemos, ese compañerismo entre los docentes para poder acompañarles y poder desarrollar todas las iniciativas. Recuerdo que una vez una profesora que vino al centro, una profesora magnífica, llegó al centro educativo y me dijo: «Mira, Óscar, yo todo este tema de las pizarras digitales, a mí me cuesta, pero ya llegar un centro que es todo tecnológico, que haya iPads. Yo esto, de verdad, que no sé cómo lo voy a poder hacer. Eso sí, tú dame una cabra que la enseño a leer», y yo le dije: «Esa es la actitud». Si tenemos esa actitud frente a los problemas, frente a la vida, no va a haber nada que se nos ponga por delante. Aquí lo importante no es aprender cómo funciona la tecnología, lo importante es desarrollar tu imaginación para conseguir que la tecnología se convierta en una herramienta chula para tus clases, para que permita que se desarrollen las diferentes iniciativas, que los estudiantes estén emocionados con las cosas que estamos haciendo los docentes, porque ahí sí que hay cambio, ahí sí que hay motivación, ahí sí que hay ganas de transformar la educación para conseguir lo mejor para nuestros niños y niñas.

29:04
Ana. ¿Y algo que te haya sorprendido de algún ejemplo de algún niño tuyo del colegio? Has dicho: «Esto es increíble, vamos, lo que he sacado de este niño…», bueno, en todos lo has sacado, pero alguno que te haya llamado a ti la atención.

29:17
Óscar Martín Centeno. Recuerdo que hace tres o cuatro años, una alumna había recibido… cuando estaban empezando a preparar una serie de narraciones, una serie de historias, y ella decidió escribir la historia, una historia muy interesante, y a continuación, decidió que iba a hacer ilustraciones para la historia. Preparó ilustraciones y cuando ya tenía varias ilustraciones, decidió que iba a coger todas las ilustraciones e iba a montar un vídeo sobre la historia. De manera que montó un vídeo increíble con todas las ilustraciones que había hecho, con música que había preparado, con la narración de la historia. Y cuando había terminado ese vídeo, consideró que la historia debía seguir. De manera que hizo una segunda parte, y cuando acabó la segunda parte pensó que la historia debía continuar e hizo la tercera parte. Unas semanas después había hecho veinte capítulos de su historia, prácticamente eran dos temporadas de una teleserie con una calidad narrativa, una calidad imaginativa, genial. Yo siempre digo que, a los estudiantes, si les das las herramientas adecuadas y les das la libertad para que puedan generar, hay muchas veces que te llevas una sorpresa realmente increíble.

Introducir solo tecnología en la escuela no es innovar - Óscar Martín Centeno
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“Si somos capaces de transformar la educación, podemos transformar el mundo”

Óscar Martín Centeno

30:18
Ana. Sí, Óscar, aquí a los directores que nos están escuchando, tendrías una versión de: «Bueno, o sea, esto que está contando Óscar es imposible porque en mi centro ni tenemos medios, ni tenemos ganas». Y luego tendrías a otros que dirían: «Oye, pues qué buenas ideas tiene este colegio. ¿Cómo podemos hacerlo?».

30:41
Óscar Martín Centeno. Bueno, la realidad es que un proceso de transformación, siempre, cualquier proceso de transformación es duro y lleva energía, y lleva tiempo, y eso es evidente. No se va a hacer tampoco de una forma rápida. Yo creo que lo más importante es plantearse pequeños hitos, pequeños pasos para ir avanzando y pudiéndolo conseguir. Nosotros somos un centro público con las mismas limitaciones que cualquier centro público, atención a la diversidad, con la inmigración, etcétera, etcétera. Pero lo más interesante de todo es que si te planteas que realmente quieres empezar un proceso de transformación, primero, que obviamente te va a ayudar tener medios y poderlos ir comprando poco a poco. Pero no lo vas a tener en un año porque el presupuesto anual te da para lo que te da. Nosotros empezamos a hacerlo muy paso a paso. Empezamos comprando unos pequeños dispositivos para hacer un proyecto. El año siguiente compramos otros, y así fuimos avanzando progresivamente hasta tener todo lo que necesitábamos para el proyecto final que tenemos desarrollado ahora mismo. Pero yo creo que una reforma educativa, o una rebelión educativa para hacer algo realmente impactante, se trata más de ganas, de ilusión, que de recursos. Los recursos nunca van a venir mal, y si tienes recursos muchísimo mejor, pero nunca empieces nada con la tecnología. Esa es mi forma de verlo. Si tú metes simplemente tecnología en un centro educativo para, en lugar de tener libros, tener libros digitales en formato PDF, no estás cambiando absolutamente nada. Si metes tecnología, que sea por algo. Cuando hacemos mapas mentales, se puede hacer un mapa mental con un dispositivo, pero puedes hacer un mapa mental perfectamente en una cartulina. Cuando hacemos exposiciones orales en vídeo, se puede hacer una exposición oral en clase. Cuando haces un debate en la radio digital, se puede hacer grabándolo simplemente con un ordenador y un par de pequeños micrófonos. Siempre se pueden llegar a hacer cosas. Lo único que necesitamos es el poco tiempo que nos dejan para empezar a innovar, que es una dificultad muy añadida que tenemos los centros educativos, que prácticamente no hay tiempo para hacer nada y siempre pedimos, también, que relajen la burocracia.

32:28

Yo creo que ahora mismo todos los centros estamos trabajando bien, estamos haciendo todo lo que podemos y tenemos que intentar conseguir que los papeles no acaben coartando la libertad de acción y el desarrollo de las iniciativas que están llevando a cabo los docentes. Porque si nos dan un poquito de tiempo y nos bajan un poco la burocracia, yo estoy absolutamente convencido de que paso a paso y poco a poco, cualquier centro educativo puede entregarse a la innovación educativa. Con proyectos variados, con lo que ellos quieran hacer. Habrá centros que les encante el arte, centros a los que les encante el teatro, centros a los que les encante la música, y puedan empezar a generar contenidos y proyectos educativos basados en esos focos de interés. Yo creo que es una cuestión que va a ocurrir. La innovación educativa es imparable. La sociedad nos lo pide, nos lo requiere. Tenemos que preparar adecuadamente a nuestros niños y niñas. Y nosotros lo que le tenemos que pedir, también, como centros educativos a la Administración, es tiempo y recursos para poder acompañar el enorme esfuerzo que ya están empezando a hacer los docentes. Hablamos siempre de innovación educativa, pero al final la gran pregunta es: «¿Qué es la innovación educativa?», porque hay mucha gente que piensa que simplemente por cambiar los espacios o por introducir tecnología en las aulas ya estás innovando. Y para mí esto no es así. La innovación educativa parte de un concepto muy claro que es: vamos a conseguir que el rol del alumno y el rol del docente se transformen. Que no sean simplemente una persona activa y un montón de niños y niñas pasivos que reciben información, sino que de alguna manera podamos, a través de metodologías activas, empezar a conseguir que tengan una participación mayor. Y que sean capaces, también, de crear y de generar las diferentes propuestas que se ponen en marcha en las aulas. Para mí esta es la clave. Y eso se puede hacer con o sin tecnología. Lo más importante es que ese alumno se convierta en protagonista, pero protagonista de verdad, que cuando se esté trabajando sobre un contenido concreto, sean ellos mismos los que puedan empezar a generar ese contenido audiovisual, o hacer una representación de teatro para hablar de un contenido, o empezar a preparar en papel algunas propuestas para que luego puedan debatirlas. Es decir, que aprendan más porque van a aprender de forma activa y, sobre todo, que cambiemos completamente los roles.

34:27

Que el profesor se convierta en un facilitador, en una persona que es capaz de impulsar, de motivar al alumnado y que los alumnos, a su vez, empiecen a tener un papel cada vez más activo en la educación, porque eso es lo que también les va a pedir la vida. La clave fundamental para mí es que antes se daba la lección y ahora se diseñan experiencias educativas. Haces un diseño para que la gente participe, para que los estudiantes puedan aportar diferentes propuestas. Y esa es la clave. O sea, para mí la base de todo es conseguir que el alumnado adquiera esa responsabilidad, que ellos mismos cojan el contenido y digan: «Bueno, con esta idea puedo aplicarlo a este otro tipo de factor que puede tener un cambio en el entorno, que pueden mejorar lo que estamos viviendo, que puede transformar también lo que hacemos en el aula». Y ellos son rápidos para tener estas ideas, son rápidos para aplicar el contenido. Solamente necesitamos diseñar buenos escenarios para que ellos sean los protagonistas.

35:17
Ana. Sí, todavía estamos asistiendo, yo creo, a dos tipos de educación, la vuestra que está cambiando, y luego la de la vieja escuela, que es ese profesor… y la gente muy arraigada, es difícil cambiar a la gente esta mentalidad de: «Oye, está cambiando la sociedad, ¿por qué no hacemos esto?», me parece muy complicado.

35:37
Óscar Martín Centeno. Es complicado porque piensa que, por un lado, los docentes llevan muchos años trabajando de una manera concreta. Y por otro lado, las familias llevan muchos años esperando algo concreto. Y lo que al final esperas es los exámenes con buenas notas, un montón de ejercicios en el cuaderno…

35:51
Ana. Y tenerles ocupados toda la tarde. Eso también sigue siendo…

35:55
Óscar Martín Centeno. Sigue siendo conflictivo. Entonces yo creo que ahí hay que valorar hasta qué punto aprendes cuando haces tareas repetitivas, si copias y pegas lo que estás viendo en un libro para ponerlo en un cuaderno, realmente no estás aprendiendo mucho. Entonces, creo que ese entretenimiento que comentábamos, que es verdad que hay veces que tienes una realidad social que te impulsa a ello, tiene que cambiar. O sea, los proyectos que hacen los estudiantes, los proyectos de investigación, pueden ser motivadores, es que pueden serlo. ¿Por qué nos vamos a quedar solamente en el ejercicio número 3 de la página 24? Cuando podemos ir a hacer un proyecto sobre los anfibios o a preparar cualquier tipo de iniciativa que realmente tenga una influencia en lo que vives y en lo que sientes.

36:32
Ana. ¿Y en las universidades se está dando también este cambio o lo estáis viendo?

36:37
Óscar Martín Centeno. Yo creo que las universidades son, posiblemente, el organismo educativo más complejo para provocar una transformación. Es complejo porque primero son, evidentemente, muy grandes. Son aspectos, además, muy concretos, con una metodología que ha sido muy tradicional durante muchísimo tiempo, pero creo que es necesario que se transformen. Yo creo que al final los docentes del futuro salen de las universidades del presente y necesitamos que, también, las universidades empiecen con proyectos de innovación. Que están empezando a hacerlo. Las universidades están empezando ya a tomar ese desafío de empezar a transformar la educación, y aunque todavía no se ha provocado un cambio global, creo que sí son conscientes de la necesidad de que se desarrolle ese cambio.

37:17
Ana. Y, luego, los colegios son importantísimos en las zonas rurales, en los pueblos, no solo como medio educador, sino porque transforman y mejoran la vida de todo el pueblo. Vosotros vais en esta idea, donde estáis ahora, en Algete, ¿cómo estáis cambiando todo ese entorno o qué mejoras estáis haciendo? ¿Cómo pueden las escuelas intervenir en los barrios donde están los colegios?

37:43
Óscar Martín Centeno. Cualquier docente que quiera poner en marcha un proyecto de aprendizaje y servicio, lo primero que tiene que percibir es una necesidad, una necesidad en su entorno cercano, o una necesidad, o un interés, que estén marcando los estudiantes. Y, a partir de ahí, hacer lo posible porque sean ellos quienes den una respuesta adecuada a esa necesidad. Por mucho que tú, como docente, hayas pensado muy bien en las respuestas que los niños y niñas te van a dar, siempre te sorprenden, siempre van a encontrar una nueva respuesta a una idea imaginativa. Y, en el fondo, eso es lo que necesita nuestra sociedad, ideas imaginativas, nuevas y frescas, que sean capaces también de mejorar la realidad en la que vivimos. Y yo creo que si les damos esa libertad, podremos conseguir también que puedan poner en marcha cualquier tipo de propuesta. Y las familias pueden apoyarlo también desde casa, motivando al alumnado, dándoles ideas, dándoles propuestas, buscando información, compartiendo con sus hijos e hijas las propuestas que están empezando a desarrollarse desde el centro educativo. Para mí el aprendizaje y servicio es una herramienta de transformación real de la educación y, sobre todo, es una herramienta que permite empoderar al alumnado para darles a entender que las cosas que hacen, que todas las diferentes iniciativas que ponen en marcha, pueden tener una repercusión real sobre su entorno. Que no solamente los niños aprenden, están motivados durante el desarrollo de las diferentes acciones. Aprenden una cosa más, aprenden que el conocimiento puede transformar el mundo. Aprenden que a partir de una idea que tienen ellos pueden cambiar radicalmente su entorno.

39:03
Óscar Martín Centeno. Recuerdo que empezamos a trabajar con esto prácticamente desde el primer año que llegué al centro. Y el primer año había planteado que buscaran un reto en su entorno, en la realidad que vivían y que trataran de transformarlo, de darle respuesta a ese reto. Y cuando empezaron a trabajar en ello salieron tres propuestas. Una de ellas era para reforestar el entorno que tenía el colegio, que lo consiguieron hacer. Otra que me pareció preciosa, que tenían un diálogo con la residencia de ancianos que tenemos al lado, de manera que hacían entrevistas a los ancianos, montaban después una serie de videos y, en este montaje de los vídeos, se intercambiaban los papeles. De manera que salía José Luis Martín, que tenía 83 años, y decía: «Hola, me llamo Borja, tengo siete años y esta es mi historia». Y contaba la historia de Borja. Y Borja salía y decía: «Hola, me llamo José Luis Martín, tengo 83 años y ésta es mi historia», y nos dio pie a trabajar la empatía, la historia de España y un montón de posibilidades más partiendo de una idea de los niños. Y el tercer grupo se quedaron tranquilamente en medio de la pista mirando hacia arriba, yo me acerqué a ellos y les dije: «¿Qué hacéis?». Y ellos me dijeron: «Ya te comentaremos en clase». Subimos a clase y me dijeron: «Director, estás muy estresado. Y todos nuestros padres y madres están muy estresados. ¿Hace cuánto tiempo que no os relajáis? ¿Hace cuánto tiempo que no estáis en las nubes?». Lo que se les había ocurrido era hacer un montón de fotografías de nubes pasando, que luego serían coloreadas por los niños del colegio y metiendo debajo una música relajante, hacer un vídeo relajante para todos nosotros. Son cosas que cambian el mundo, a un nivel pequeñito, pero lo transforman. Y a partir de ahí ya hicimos proyectos de todo tipo, para enviar materiales educativos al Sahara, materiales sanitarios, propuestas para conseguir que se apadrinaran perros en una protectora de animales. Ha habido todo tipo de propuestas e iniciativas que te permiten que los niños utilicen su conocimiento, sus ideas, sus inquietudes para ese gran reto, que al final es transformar la sociedad en la que vivimos.

40:51
Ana. Hemos hablado de asignaturas de comunicación, de oratoria y también trabajáis otras asignaturas como son la empatía, el trabajo en equipo y los valores.

41:03
Óscar Martín Centeno. Sí, para mí es básico, yo creo que todo tiene que ir de la mano. Tienes que conseguir que esa empatía se convierta también en una clave para el desarrollo de las diferentes propuestas. Y creo que es fácil, porque si enseñas a los estudiantes, si enseñas a la sociedad, al final, a que todos seamos capaces de comunicar, de compartir nuestras ideas, de ponernos en el lugar del otro, de hacer esa escucha activa, entonces es muy posible que comprendiéndonos mejor podamos llegar a acuerdos y a entender, también, de una forma emocional los pensamientos, los miedos y las alegrías de los demás. Y yo creo que es la clave para cambiar la sociedad. Creo que si somos capaces de transformar la educación, podremos transformar el mundo. Y lo creo de verdad, con toda la sinceridad con la que te lo estoy comentando. Creo que los docentes que creemos en la educación, las familias que son capaces de valorar el enorme esfuerzo que estamos haciendo por transformar nuestros centros educativos, creemos también que estamos dando los pasos adecuados para mejorar el mundo, y que ese mundo podrá ser mejorado gracias a la ayuda, al apoyo y a la motivación que estamos poniendo en todo lo que hacemos.

42:03
Ana. Pues, Óscar, muchas gracias por esta entrevista y enhorabuena por tu proyecto.

42:08
Óscar Martín Centeno. Muchas gracias, Ana. Ha sido un placer.