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Elegimos en la pareja lo que no supimos resolver

Gina Goldfeder

Elegimos en la pareja lo que no supimos resolver

Gina Goldfeder

Psicóloga


Creando oportunidades

Gina Goldfeder

Gina Goldfeder es psicoterapeuta, conferencista y consultora con más de 30 años de experiencia en el acompañamiento de personas y parejas en procesos de transformación personal. Su trabajo se centra en la construcción de vínculos auténticos, la sanación de heridas emocionales y el desarrollo de la resiliencia. Ha dedicado su carrera a explorar la importancia del perdón, la autoestima y la reinvención personal, tanto en consulta privada como en espacios grupales y conferencias. Gina es reconocida por su enfoque en la responsabilidad individual y la toma de decisiones conscientes para dejar atrás patrones de victimización y construir nuevas identidades.
Además, ha trabajado intensamente en la formación de adultos y padres, promoviendo la conciencia sobre la influencia de la infancia en la vida adulta y la importancia de romper ciclos familiares. Madre de familia, Gina integra su experiencia personal en su práctica profesional, transmitiendo la importancia de la autenticidad, la autoescucha y la capacidad de cambiar de opinión como herramientas para una vida plena.


Transcripción

00:00
Gina Goldfeder. Ustedes secretamente saben… saben qué es lo que más les duele, saben qué es lo que más los ha lastimado, saben por qué se han sentido traicionados y de quién. Eso es su gran oportunidad de trabajo personal. Yo no pienso que la gente que lastima es el gran maestro. Yo pienso que el gran maestro es esa oportunidad que tomamos de lo que ya pasó. Imagínense qué gran oportunidad de aprender de que lo que más me afecta es el abandono o lo que más me afecta es el rechazo, porque cuando se den cuenta, entonces se van a cuidar a sí mismos de eso que más quieren evitar. Entonces es como una herida colectiva que se va heredando y entonces tenemos que hacer muchas cosas para olvidar el dolor o lo que hemos sufrido y aparentar que todos estamos bien. De hecho, deberíamos de quitar esta moda, de preguntarle a alguien ¿cómo estás? Y que nos contesten bien. Mejor no preguntemos cómo estás y le digamos a la persona oye, hoy no te veo tan bien. Oye, hoy estás diferente. Y entonces le podemos abrir la oportunidad a la gente de que diga de verdad qué quiere, lo que quiere y cómo está. Entonces la sociedad va a cambiar cuando de poquitos cada uno de nosotros seamos más leales a nosotros, más auténticos, porque eso se contagia. Bueno, a mí me contagia mucho la gente que es rebelde, la gente que tiene esta oportunidad y se da la oportunidad de explorar quién es. Hay que preguntarte bien quién eres, hay que tratar de saber qé te gusta, qué no te gusta y también esta valentía, que más bien yo le llamo, es esta disciplina de darte cuenta que la vida es muy corta. Aunque bueno, damos por hecho, creemos que va a durar para siempre, pero no, y entonces si hacemos eso vamos a tener esa lealtad y le vamos a enseñar a la cultura y a la sociedad que estamos haciendo algo muy auténtico y los vamos a contagiar.

02:04
Rocío. Hola, Gina. Soy Rocío Escandón y quisiera hacerte una pregunta. ¿Qué es realmente el perdón? ¿Y hacia quién es? ¿Hacia la otra persona o hacia uno mismo?

02:18
Gina Goldfeder. Gracias, Rocío. Muchas gracias. He tenido diferentes etapas de mi vida para volverme a cuestionar una y otra vez ese tema del perdón. El perdón, desde mi punto de vista, es de las máximas libertades posibles a las que va poder uno aspirar, porque si puedes perdonar a alguien que nunca te va a pedir perdón, eres libre. Y generalmente nos va a ocurrir en la vida que no nos van a pedir perdón en general, porque tendría que implicar que la persona haga trabajo personal, haga conciencia, se dé cuenta. Me ha pasado personas que me dicen, tengo una amiga de hace 30 años y hasta que nos sentamos una vez más a platicar me dijo es que no me di cuenta, y puede ser que haya gente que no se dé cuenta y haya personas también que les encante no darse cuenta y que les cueste trabajo también asumir la responsabilidad de sus propios actos. Entonces no podemos atenernos y detener nuestra vida a que nuestra vida florezca y sea todo lo que puede ser hasta que no me vengas a pedir perdón por las cosas tan terribles que me hiciste. Mi máxima lección de eso es la relación con mi padre, yo adoro a mi papá, no lo veo desde hace muchísimos años porque hizo una cosa muy devastadora y lo mejor que pude yo obtener de eso, no de lo que él hizo, sino de lo que yo pude encontrar a lo largo del tiempo, es que yo no iba a detener mi vida para que me diera permiso la persona que me lastimó para entonces vivir. Porque pensamos, es una cosa muy curiosa, las personas que nos dañan les otorgamos también la autoridad y la fuerza de que luego, que nos pongan en pausa y luego nos den oportunidad si nos piden perdón, de ah ahora sí ya podemos estar listos para vivir, porque nos quedamos muy dolidos sobre todo, y ofendidos y desconcertados, sobre todo en la gente que más amamos, la gente que admiramos, que amamos, que fueron un apoyo para nosotros. Hay personas que se les va a pasar una vida y ni siquiera o no se dieron cuenta o no van a asumir la responsabilidad de la lastimadura. No nos tenemos que disculpar por todo porque hay gente que pide perdón por existir. Cuidado con eso, también no anden pidiendo perdón por ocupar un lugar en la vida, eso ya es otro tema. ¿Cómo vamos a saber cuándo tenemos que pedir perdón? Tenemos que cultivar nuestra conciencia, tenemos que practicar y comprometernos y asumir la responsabilidad de nuestros actos. Sabemos perfectamente bien cuando le hablamos mal a alguien, sabemos perfectamente bien cuando difamamos a alguien, cuando dijimos algo de más, lo sabemos, no necesariamente se van a enterar, eso hay que perdonarnos nosotros por andar mal hablando de otros. De hecho, dicen en religiones antiguas y en algunas tradiciones, ¿saben lo que es la vergüenza? Cuando una persona se siente avergonzada que se pone roja, roja es porque dicen que el alma se le quiere salir del cuerpo y se le va a salir por la cabeza. Esa es la vergüenza. Cuando avergonzamos a alguien, cuando lo hacemos sentir indigno por el motivo que sea, por nuestros propios traumas no resueltos, ese es un buen motivo para pedir una disculpa.

05:46
Gina Goldfeder. Podemos tener nuestro punto, podemos poder tener una conversación, podemos estar enojados con las personas, pero eso es muy distinto a avergonzar a alguien. Entonces también eso va a ser un detonador y ese va a ser un eje, una medición de saber cuándo tenemos que pedir perdón, haber avergonzado a alguien, haber sabido que necesitaba alguien de nosotros, que además necesitamos corresponder porque ha sido muy presente en nuestra vida y decidimos que nos daba flojera, que nos íbamos a ocupar en otra cosa y que primero estamos nosotros todo el tiempo, también se merecen disculpa. Alguien que ha mostrado su lealtad, su entrega a nosotros y no le devolvimos en en un momento justo y necesario para la persona. Entonces, trabajar el perdón de nosotros hacia otros requiere un trabajo disciplinado de conciencia, de dejarnos de decir mentiras y justificaciones alrededor de las lastimaduras que le hacemos a otros, y ¿qué creen? La buena noticia de eso, más que para la otra persona a la que le pediremos perdón, es que créanme que vamos a ser mejores personas y nos va a ir mejor en las cosas que más anhelamos, porque vamos a construir la humildad y la humildad te abre caminos, te abre conexiones, te abre comunicación íntima con las personas, te hace que mires al otro de verdad y que el otro te pueda mirar, y eso es mágico, eso es muy poderoso. Y si nos volvemos poderosos en eso, no por el ego, sino por la conexión del alma, del vínculo, la vida se te va a abrir con toda la abundancia que tiene para ti. Entonces hay que saber pedir perdón oportunamente y lo vamos a hacer más oportunamente entre más nos trabajemos nosotros. Yo trabajo con muchas parejas en consulta privada y tengo que confesar que es fascinante porque hasta que no logran hacer estos canales de comunicación y hay que entrenar a las personas, le puedo decir a él, lo que le acabas de decir es terrible, yo por menos no te volvía a hablar, le digo por ejemplo, o a ella le digo, qué difícil es vivir contigo, yo ni un fin de semana me la pasaba contigo. Bueno, además son ese tipo de comentarios los hago cuando ya tengo un vínculo terapéutico de que pueden aguantar dosis de verdad, porque es un lugar seguro para que hablemos de eso. Entonces también tenemos que construir lugares seguros de comunicación para podernos decir la verdad sin destruir despiadadamente a la otra persona, ser más compasivos. Gracias.

08:24
Karen. Doctora, soy Karen Alexa y aprovechando que acaba de tocar el tema de relaciones, parejas como tal, quisiera hacer una pregunta. ¿Por qué es común el hecho de que llegamos a elegir como pareja personas que suelen activar nuestras heridas del pasado?

08:43
Gina Goldfeder. Todo el mecanismo psicológico, el mecanismo mental que tenemos y de hecho todo nuestro cuerpo, todas las funciones que tenemos son para que estemos sanos. De hecho venimos a este mundo a estar sanos, no enfermos, pero bueno, ese ya es otro tema. Una de las cosas que hacemos en la elección de parejas es que lo que no acabamos de tener resuelto lo elegimos en la pareja, porque la mente tiene una capacidad autorregulatoria, de homeostasis, que quiere decir el equilibrio, porque creemos que si reproducimos otra vez ese mismo escenario, ahora sí vamos a poder tramitarlo, vamos a poder superarlo. Voy a dar un ejemplo muy particular. Puede ser que alguien viene de padres alcohólicos, un padre alcohólico y que durante esa historia de infancia, de juventud, vivió cierto tipo de violencia o no solamente violencia, puede ser que este padre alcohólico estaba muy ausente o se perdía por las calles, cualquier cosa alrededor de estar bajo sustancias. Y entonces por qué, la gente se pregunta y la gente me dice ¿por qué una persona que viene de un padre alcohólico escoge una pareja alcohólica? Porque en las etapas tempranas de desarrollo sabes lo que estás aspirando, sabes lo que necesitas, sabes lo que deseas, pero no tienes ni la madurez ni el cuerpo físico. Hay muchas personas que luego llegan a confrontar un padre, una madre, ya cuando cobraron cuerpo y autoridad para decirle ya no me vuelvas a pegar más, gente que ha sido violentada. Entonces nuestra mente, por similitud escoge a alguien que se le parece a nuestra historia. Bueno, acuérdense, yo soy de las buenas noticias, si trabajamos lo suficiente vamos a escoger mejores cosas para nuestra vida, personas, trabajos, situaciones, pero pues nos lleva tiempo, nos lleva tiempo, entonces escogemos escenarios y personas que nos van a poner esta misma película para que experimentemos ahora qué vamos a hacer con eso. Y a veces tenemos la fantasía sin darnos cuenta de hecho, que nosotros vamos a mejorar esa historia del pasado y lo que no sabemos muchas de las veces es que no solo no la vamos a mejorar, la vamos a empeorar porque estamos perdiendo tiempo valioso en otro escenario. Pero tenemos que darnos cuenta, tenemos que darnos cuenta que tenemos que hacer cosas distintas alrededor de lo que más nos dolió. Una de las cosas que nos ocurre y hay que tener cuidado en eso es que nos enamoramos de nuestros traumas. ¿Por qué nos enamoramos de lo que más nos ha traumado y dolido? Porque ahí nos volvemos valientes, ahí logramos cosas, ahí también logramos muchas cosas en las partes luminosas, en las partes que nos dan mucha autoridad, pero sobre todo si somos sobrevivientes de experiencia muy dolorosas, nos identificamos específicamente con eso y creemos que nuestra identidad es eso, es esa experiencia traumática, pero la realidad es que somos mucho más que eso, pero necesitamos indagar, necesitamos atrevernos a no vivir desde ahí, desde esa misma historia. Hemos construido la identidad, generalmente, muchas veces más desde el dolor que desde las oportunidades que estén por venir en nuestra vida. Entonces, cuando tenemos relaciones que no son tan sanas, porque las reproducimos inconscientemente, porque queremos, nuestra intención sí es sanar, por eso vamos a poner el mismo escenario, no vamos a poner un escenario distinto para sanar qué. Es como cuando quieres soltar esa herida, pues tienes que tenerla en la mano para que la sueltes, pero primero tienes que tenerla. Entonces, la creación de esta nueva identidad va a ser primero a partir de creer que es posible que te ocurra algo nuevo, algo distinto. Entonces la creación de una nueva identidad sería justo elegir una pareja distinta a lo que has aprendido o en el mejor de los casos, si tuviste un buen ejemplo de pareja en el ámbito familiar de tus padres, claro que voy a escoger un escenario parecido.

12:59
Gina Goldfeder. En la parte donde hay oportunidad de mejorar es no escoger lo que ya ha dolido tanto. Por un rato puede ser que domines muy bien el tema. Las personas que somos resilientes, que somos sobrevivientes, que somos todos los que estamos aquí, por eso me han hecho el honor de compartir esto hoy, porque son resilientes, son valientes y son personas que se sientan a escuchar un testimonio o algo, porque el camino del aprendizaje les ha enseñado que algo nuevo más quieren aprender. Entonces no solo tienen capacidad de resiliencia, que está sobrevalorada la resiliencia. La resiliencia no es que aguantes todo y que lo vivas de una manera muy terrible, la resiliencia es la capacidad de aprendizaje después de una lastimadura tal que podrías no levantarte de la cama, pero te toma tiempo y luego quieres aprender de eso. Entonces una parte de aprender es que no elijas las mismas cosas que detuvieron tu potencial, que detuvieron toda la bondad que está disponible para ti, aunque todavía no lo podemos ver, entonces desde ahí es que escogemos o bien o mal, y muchas veces, muchas, puede ocurrir que no escojamos tan bien, pero sí vamos a tener la oportunidad en algún momento, que ese es mi mejor deseo para ustedes, para elegir nuevas cosas que hablen de lo que sí somos en realidad, no el dolor que llevamos cargando.

14:27
Rocío. Hola, mi nombre es Rocío Martínez, doctora. ¿Por qué a veces nos quedamos en el papel, atrapados en el papel de víctimas? Y, ¿cómo podemos salir de ahí?

14:38
Gina Goldfeder. Todos, en algún momento de la vida amamos el papel de víctimas en el sentido de, y esto está bien explicado en la psicología, se llama ganancias secundarias. Las ganancias secundarias son qué gano yo si me muestro de tal manera o qué otra cosa ganaría yo si me pongo en este rol. Es fascinante esto de estar ocupando a veces un lugar donde el mundo nos hace todo y es verdad. Sí hay una gran verdad en que hay historias que son innombrables, hay historias de las cuales ni siquiera puedo escribir, porque sería inclusive deshonrar el dolor que ha transitado la persona. Hay veces que hay situaciones que ni siquiera me atrevo a nombrar de otros por la desgarradura tal que han padecido. Pero vuelvo a decir, la vida está llena de oportunidades y la vida nos va a presentar una oportunidad de sanar, de reinventarnos, de tomar decisiones distintas, de que conozcamos a las personas adecuadas, los contextos favorables, va a llegar ese tiempo, le va a llegar a todos, a todos nos va a llegar un momento de buena oportunidad, pero tenemos que tomarla o tenemos que prepararnos para que cuando pase no se nos vaya de largo. Pero también es verdad y espero no ofender a nadie, que hay personas, habemos personas, yo fui en algún momento también así, que ser víctimas nos deja un lugar muy cómodo porque no nos exige demasiado, solo tenemos que tener la misma narrativa una y otra vez, una y otra vez y no nos implica esfuerzo. Hoy en día sabemos no solo en nuestro país, en cualquier lado hay historias terribles, tremendas, donde una persona ha sido víctima y claro que no estamos pidiendo ser víctimas de nadie ni que nos ocurran cosas terribles, pero llega algún momento, porque la fuerza de la vida es esa, la fuerza de la vida te va a orillar a que vivas lo mejor posible y te va a ocurrir en algún momento, yo he trabajado con historias, les digo, muy dolorosas. Hay veces que salgo de la consulta privada y digo no puedo creer lo que acabo de escuchar y me pasan dos, tres días de estar cimbrada y claro, de sentirme muy afortunada de poder ser quien escucha a alguien y poder acompañar. Y mi motivación es que yo puedo ver en la persona algo más grande que esa historia terrible que la ha convertido en víctima, porque cuando podemos transitar el dolor que amerita, hay que detenerse a dolerse y abrazarse y a transitar ese dolor de la mejor manera posible, honrar que sí, sí nos pasó tal o cual cosa, porque entonces eso mismo da fuerza para hacer lo que sigue, que es abrazar tu vida, asumir tu vida, responsabilizarte y entonces rediseñar tu vida.

17:41
Gina Goldfeder. Y ahí yo tengo un cuestionamiento, digo ¿qué le pasó? ¿Qué ocurrió para que esta persona que vivió lo que vivió pueda estar en su parte más luminosa, más poderosa, más creativa? Una decisión. Hay que empezar a trabajar el hecho de que podemos ser libres en decidir, sí podemos decidir, créanme que podemos decidir, a lo mejor a veces unas decisiones nos van a llevar más tiempo que otras. A lo mejor sabemos que tenemos que decidir algo y nunca lo decidamos. Esa es otra forma de decidir, no decidir. Pero siempre estamos a un paso de una decisión. Entonces, dejar de ser víctima no te quita el dolor ni te quita lo que te haya ocurrido de una manera innombrable, pero tú puedes decidir dejar de ser víctima y encausarte a lugares insospechados de ti, que tienen mucho poder y mucha luz que siempre tuviste de hecho, nada más que hay que volver a reconectar con esa parte y tenemos la oportunidad y nos merecemos el derecho. Tenemos el derecho de ser lo que queramos ser, créanmelo. De verdad se los digo. Gracias.

18:57
Minerva. Hola, soy Minerva Alonso. Doctora Gina, he tenido muchas pesadillas. ¿Cuál podría ser la causa?

19:09
Gina Goldfeder. No sé específicamente que sean esas pesadillas para ti, porque auténticamente los sueños hablan de principio a fin de quiénes somos. Entonces tendría que saber tu historia, qué te da miedo, qué situación de vida has padecido para poder nombrar esto. Lo que sí te puedo decir es que las pesadillas, tanto las pesadillas como los sueños repetitivos, lo que tienen es, recuerdan hace un rato que decía que estamos hechos para estar sanos, las pesadillas y los sueños repetitivos tienen un fundamento amoroso y sano. Quiere decir que tenemos que saber algo de nosotros. El inconsciente tiene almacenado, es como una gran biblioteca, un almanaque que tiene una vastísima información de nosotros que desconocemos. Entonces, cuando tenemos una pesadilla, es nuestro inconsciente, que en la época antigua se le llamaba alma, ahora con la psicología, que es una ciencia relativamente joven, 70 por ahí años, le llamamos inconsciente, pero es el lenguaje del alma. Cuando soñamos, tenemos una pesadilla, es un efecto no solo fisiológico, hay un efecto fisiológico en el soñar, pero también una parte psicológica de sanación que nos está poniendo muchos escenarios de muchas diferentes formas para nombrarnos y decirnos algo. Oye, no prestaste atención aquí, ahora te pongo este escenario. Ah no prestaste atención que te tienes que cuidar de no sé qué, ahora te voy a poner una persecución. De alguna manera, todos los símbolos y los elementos que aparecen en tu sueño tienen una razón de ser. Entonces, desde esa perspectiva, más allá de que yo te pudiera decir qué significa para ti tu pesadilla, que ni me la contaste, pero has tenido una pesadilla, es esos símbolos que aparecen, empezar a hacer una conversación con los símbolos. Escogen un símbolo de su sueño y le empiezan a preguntar cosas y hacen una conversación y ustedes hablan como si fueran el símbolo. Se sorprenderían de la información que van a empezar a obtener de su vida misma, de quiénes son, de qué les está faltando por hacer, de cómo están en situaciones que ya intuían que no eran la mejor situación, pero ahí siguen. Entonces la función, digamos, la finalidad de la pesadilla es nombrar, es escenificar, es darte un mensaje muy claro, y qué más claro que una pesadilla, de que algo le tenemos que prestar atención. Y los sueños repetitivos también. Generalmente los sueños repetitivos hablan de lo que son heridas de infancia. Toda la narrativa es alrededor casi de lo mismo, de abandono por ejemplo, yo tengo pacientes con los que trabajo abandono y muchas veces un paciente puede ni siquiera decir algo en el consultorio, pero me cuenta un sueño y sé más de lo que le está pasando por el sueño que de lo que ha dicho. Entonces los sueños repetitivos, las pesadillas, tienen una razón de ser y una razón sana, amorosa, funcional, que se vive horrible, sí, que uno quiere acabar de despertarse y hasta olvidarlo más, o además no lo quiere volver a soñar, hoy no voy a volver a soñar eso y resulta que nos aventamos una serie televisiva, la cuarta parte, la tercera parte, la quinta, la séptima, y así nos vamos. Pero aprender a escuchar los sueños también es una herramienta, hablando de las herramientas, poderosísima, una herramienta que nos va a hablar de quiénes somos y prestemos atención, puede decir habría gente al ratito, si alguien pregunta esto, yo no me acuerdo de mis sueños, no, más bien, si sueñas pero estás muy acelerado, pasan ciertas cosas que no permites el espacio para soñar. Entonces eso serían las pesadillas de alguna manera.

22:46
Deni. Hola, soy Deni, un gusto Gina. Mi pregunta es la siguiente. ¿De qué manera afecta la infancia en la vida adulta?

22:55
Gina Goldfeder. No hay nada más que se le parezca al momento más sabio, más natural y más auténtico que la infancia. En la infancia de hecho, no nacemos fracturados, nos vamos como rompiendo en el tiempo, porque lo que aprendemos desde muy temprana edad es que necesitamos que nos amen y necesitamos amar, pero también lo que vamos sintiendo a lo largo del tiempo es que lo que somos o no somos va a definir y va a condicionar ese amor. Entonces, claro que la infancia lo define. Literalmente los bebés se sienten una extensión de la mamá. Ahora una mamá depresiva, por ejemplo, mi mamá tuvo depresión posparto dos años. Entonces ¿qué lugar ocupas en el mundo? ¿Qué vas pensando de ti? Y más que pensando porque no tenemos tanto pensamiento la verdad en esos primeros años de vida, pero nuestro cuerpo tiene una cosa que se llama memoria mnémica, empieza a tener memoria, empieza a tener sensaciones y sabe si se siente bien o se siente mal eso. No sé si puedan ustedes conectar con alguna sensación, lo pueden conectar ahorita mismo, pueden saber perfectamente qué les provoca alegría, qué les provoca emoción, qué les provoca nostalgia. Bueno, también son memorias del cuerpo. Entonces, en la infancia, específicamente, ocurren tantas cosas alrededor de qué lugar creemos que vamos a ocupar en el mundo. La buena noticia, la mala noticia un poquito, pero a mí siempre me gustan más las buenas noticias que las malas, por eso me dedico a lo que me dedico, porque pienso en las buenas noticias, es que hay una parte donde sí va a ser difícil transitar, aunque tengas unos padres extraordinarios. Puede ser que tienes unos padres maravillosos, pero todos son artistas o abogados y tú en el tiempo eres otra cosa y quieres pertenecer y a lo mejor vas a sacrificar una parte de ti para pertenecer y eso también se puede convertir en una herida. Entonces, la infancia es el escenario perfecto para poder lograr tantas cosas, pero también es el escenario difícil. Entonces yo una de las cosas que pienso es bueno, claro que tengo apartado siempre mi dinero para las terapias de mis hijos, siempre hay que reservar un espacio para que puedan hablar de ti, de lo que no te hayas dado cuenta como mamá o como papá. Y la infancia puede ser maravillosa, pero necesitaríamos adultos que estemos algo trabajados y algo confrontados con nosotros mismos para cuidar esos niños. Y no necesariamente podemos, no necesariamente estamos preparados. Es más, yo creo que no estamos preparados generalmente, y la vida ocurre mientras eso pasa, mientras la infancia pasa de los niños y mientras nosotros tuvimos nuestra infancia, habían unos adultos que estaban transitando y viviendo lo suyo también, y no necesariamente también con buenas historias. Eso no quiere decir que justifiquemos, pero sí que podamos hacer algo después como adultos. Entonces sí, la infancia yo no creo que sea destino, porque yo en consulta privada lo que hago es trabajar con las personas para que construyan su nuevo destino y que puedan pasar el dolor que hayan transitado, pero que se reinventen, busquen una nueva identidad.

26:02
Nancy. Hola Gina, soy Nancy. Tuve una historia complicada con mis padres. ¿Cómo puedo hacer yo para no repetir esto con mis hijos?

26:14
Gina Goldfeder. No hay nada más bello que tener el deseo de cambiar. Y no hay nada, todavía más bello, que querer hacerlo por ti, por alguien más y para alguien más. Eso en sí mismo ya es algo muy poderoso y es el cambio, desear hacer eso porque vas a empezar a prestar atención a las diferentes cosas que se necesitan para crear un vínculo más profundo, más amoroso, para dejar atrás esa historia y de verdad, con mucho compromiso construirla. Y el regalo más grande también, porque cuando haces eso y tienes la voluntad solo de cuestionártelo siquiera, empezando por cuestionárselo, ya estamos hablando de otra historia totalmente distinta. Entonces, afortunado tu hijo, tu hija, que tengas alrededor de esta decisión, no solo decisión, de este cuestionamiento. Para poder cambiar la historia hay que ver y mirar al otro sin dejarte de mirar a ti, porque eso también eventualmente no será una buena idea y también le enseñarás a la persona que tiene que dejarse de ver si te dejas de mirar a ti. Pero estar en medio entre esa historia que padeciste y esta nueva que vas a construir y sobre todo, el propósito y el sentido, ¿para qué? Otra cosa importante, ¿para qué hacemos las cosas que hacemos? ¿Para qué yo estoy parada aquí? ¿Auténticamente para qué? Para contribuir algo, algo que a lo mejor ni sabré y eso a mí me da mucha emoción. Entonces eso es una posibilidad para ti y le estás dando una posibilidad a un hijo de que su vida sea infinitamente mejor y con todas las abundancias posibles. Y eso, bueno, para mí es muy emocionante, la verdad. Gracias.

28:04
Esau. Doctora Gina, mucho gusto. Soy Esau Gutiérrez. Actualmente se habla mucho de la salud mental. ¿De qué forma podemos cuidar nuestra autoestima?

28:12
Gina Goldfeder. Te voy a regresar una pregunta. ¿Quieres? Sí. ¿Qué es lo que más te apasiona en la vida? ¿Qué cosas en tu vida hablan de quién eres tú de verdad? El deporte, mi familia y viajar. Y en eso que es lo que más te apasiona, ¿qué cualidades has descubierto de ti? La resiliencia, un poco el conocerme, el escucharme, aprenderme escuchar. ¿Por qué vale la pena la vida para ti? ¿Porque vale la pena o no, no lo sé, vivirla? Porque considero que cada día hay algo nuevo que aprender, algo nuevo que visitar, algo nuevo que conocer. La autoestima no es más que honrar lo que eres en la medida de lo posible y en el tiempo cada vez, una vez más y una vez más y una vez más. Y me pueden decir a mí no me enseñaron a honrarme, o yo he sido maltratado, y miren que tengo una buena historia de esas, yo personal, pero si sabemos lo que más nos apasiona, si sabemos y si no, ¿qué creen? Hoy es un buen día para empezar. Si no saben lo que les apasiona, por favor vayan al mundo a buscar que los conecta con la vida y que los pone con la vida. Para mí la autoestima es qué te pone en la vida, qué hace que te conectes vitalmente con algo. Cuando alguien llega al consultorio y me dice, se llama tema de consulta, motivo de consulta, que es generalmente lo que les preocupa, lo que los está haciendo sufrir, yo lo que veo de la persona es lo que le va a pasar, lo que le va a pasar más allá de eso. Si le hago creer que nos tenemos que detener un rato en eso, porque si no se va a ir, necesitamos honrar y validar eso, porque también es verdad, pero a mí lo que me importa más es lo que está después y la autoestima no se puede construir si crees lo peor de la persona y si crees lo peor de ti. No importa lo que te digas, si tú en el fondo, en tus pensamientos y en tu diálogo interior, no te apuestas para ti, piensas cosas muy malas de ti, no importa cuántos cursos tomes, no importa que vayas con el terapeuta más renombrado, no va a poder contigo. Afortunadamente no he tenido muchos pacientes así, pero sí tuve una que me traía de cabeza. Todas las estrategias que tengo en la vida de 30 años de trabajar, todas, pero ella ya había decidido, no solo que nada bueno le iba a pasar y tenía muchísimas cosas buenas en su vida, se sorprenderían cuántas. Pero de algún modo ella estaba colocada en este lugar donde nada bueno le iba a ocurrir porque no era lo suficientemente buena. Y lo más sorprendente es que era no solo buena en su trabajo, no solo buena en las relaciones interpersonales, pero ya había tomado una decisión. Creo que la autoestima es una decisión cotidiana de apostar por ti, porque créanme que aunque necesitemos que alguien más apueste por nosotros, si ustedes no lo hacen por ustedes, de hecho, lo que crean de ustedes, ustedes lo creyeron primero. Le anunciaron al otro sin decírselo de una manera inconsciente qué tenía que esperar de ustedes.

31:40
Gina Goldfeder. Y luego nos andamos quejando de que nos trataron mal, nosotros creímos eso antes. Entonces, ¿cómo se va construyendo la autoestima? Revisando en el tiempo las cosas que creemos de nosotros. Nadie, nadie, nadie va a dar en tu profesión o lo que vayas a hacer como hijo, dijiste te importa tu familia, te importa el deporte, de la manera en que lo hagas tú. Estamos también acostumbrados hoy en día, y fíjense qué cosa, la cultura, la sociedad, el mundo, las redes, los medios nos han acostumbrado y nos están educando, mal educando a que somos reemplazables, es una mentira fabricada para que no alcancen todo lo que añoran en la vida. No somos reemplazables. Nadie de los que está aquí sentados jamás, aunque ustedes les cueste trabajo creer de sí mismo eso, jamás serán reemplazables. Nadie va a ser como cada uno de los que está aquí y no soy del club de los optimistas, no estoy diciendo algo. Es verdad, es verdad. Nadie podrá hacer la sopita o lo que sea que hagan que los haga muy particulares, hasta la forma de enojarse lo va a hacer de la misma manera que lo hacen ustedes. Eso es para mi la autoestima, también un constante y continuo cuestionamiento y una cosa más, echarse para atrás, decir pues sí quería, pero ya no quiero, voy a cambiar de opinión. Cambiar de opinión también construye una buena autoestima. Una de las cosas que hago con mis hijos es que no les cumplo todo lo que les prometo y se enojan muchísimo. Es que tú dijiste tal cosa. Sí, pero cambié de opinión. O sea, y disfruto mucho ver sus caras porque lo que disfruto es transmitirles que la última palabra la tienen ellos. Puedes cambiar de opinión, no importa qué, y puedes estar metido en una situación que dices y ahora cómo me salgo de aquí, puedes cambiar de opinión.

33:39
Brenda. Hola Gina. Muchas gracias por estar aquí. Me llamo Brenda. Quisiera preguntarte, hay veces en que extraño muchas cosas de mi pasado. ¿Cómo hacer para controlar la nostalgia y vivir plenamente en el hoy?

33:53
Gina Goldfeder. Ay, la nostalgia. La nostalgia no solo es una de las emociones más entrañables que creo que nos pueden ocurrir, para bien o para mal, porque si hay nostalgia, algo de eso o nos hizo sentido o valió la pena, o no lo queremos repetir aunque nos dé nostalgia. La nostalgia es, yo creo que de las emociones más específicas respecto al tiempo pasado. Y alguien que no haya tenido nostalgia, pues póngase a encontrar algo para que le dé, porque si no, como dejamos registro, nos tiene que dar nostalgia algo, nos tiene que dar nostalgia quiénes fuimos alguna vez. No hay medicina para la nostalgia. La nostalgia hay que habitarla, hay que disfrutarla y sobre todo, si se está padeciendo nostalgia por algún duelo, alguna pérdida, hay que encontrar y conectar con la oportunidad de esa nostalgia misma, porque podemos tener nostalgia del tiempo perdido. Hemos perdido tiempo en cosas ridículas a veces. Hemos perdido tiempo, hemos perdido personas, hemos perdido trabajos, a lo mejor en los que nos sentíamos valiosos, suficientes, no solo suficientes, extraordinarios. Puede ser que perdamos un trabajo en el que estábamos muy cómodos y felices. Entonces la nostalgia es hermosa en todos los sentidos, para bien o para mal, porque nos da la certeza de que hemos vivido, la prueba de la vida misma que has transitado. Y sentiría hasta tristeza por alguien que no sienta nostalgia de algo. Las madres que sienten nostalgia de sus hijos. Veo a mi hija que ya tiene 17 años y yo digo ¿dónde están esos chinos? Se fue a estudiar otro lado y le pedí permiso, claro, pero le corté un chino, y ahí tengo su chino en una cajita, que era de chocolates antes por eso huele muy rico su chino. Entonces esta nostalgia del tiempo que ya pasó, esta nostalgia del primer amor. Si no han tenido un primer amor, todavía hay tiempo. A ver ¿quién sí ha tenido un primer amor? A ver. ¿Quién no? A ver… ¿no? Hay que ponerse a trabajar en eso. ¿No? Ah. A ver, acá de este lado. Allá ¿qué onda? ¿Mano cruzada? Ah, sí, te dio pena. Ok, ok, fiu. A ver ¿quién? Bueno, no digan quién no, pero ese primer amor o ese amor de tu vida no necesariamente tiene que ser una pareja. Tiene que ser algo donde te sientas tan enamorado, enamorada de eso que la vida ya valió la pena. Y de eso también se puede tener nostalgia. Entonces, gracias por la pregunta de la nostalgia. Muchas gracias.

36:52
Luna. Hola Gina, mucho gusto. Mi nombre es Luna Olivares y mi pregunta es la siguiente. ¿Cómo podemos? ¿Qué debemos hacer para olvidar o desaprender circunstancias que fracturaron nuestra infancia y no traerlas al presente para no hacernos daño ni dañar a los demás?

37:16
Gina Goldfeder. Mira qué cosas de la vida, me dijiste que te llamas Luna. En los ciclos de la Luna, cuando la luna está muy potente y poderosa, es cuando la podemos ver muy bien, pero va pasando por diferentes facetas y hay momentos de la Luna que está ahí y no la vemos, pero siempre está ahí. Yo creo que no se olvida. No debemos olvidar, de hecho no deberíamos de olvidar, porque olvidar es no dejar rastro de la memoria, de la sabiduría de la memoria, pero ese no olvido tiene que tener un propósito y el propósito es encausar esa sabiduría del no olvido para reacomodarse de mejor manera en la vida. Honrar lo que se ha vivido. Hay que saber de dónde viene uno para no desenraizarse, estoy viendo lo que estás sintiendo, y haz las paces con no necesitar olvidar. Es lo que nos aspira o la inspiración es que no tengas que olvidar para pensar que entonces puedes ocupar un lugar en la vida. No tienes que olvidar eso, solo tienes que hacer lo mejor que se puede alrededor de eso, porque eso no solo ya pasó, sí es parte de la historia, pero no es quien eres tú en tu totalidad y ese es el poder que tú le vas a dar a la historia. Tú decides, tú decides qué poder tiene y vas a tener poder que no necesitas olvidarlo, necesitas saber qué pasó, pero que tú vas a ir creando escenarios de tu vida más nobles, generosos y bondadosos para ti y que eso es parte de tu historia. Eso es parte de tu historia. Creer que necesitamos olvidar es atarnos a eso mismo, lo olvidamos menos porque necesitamos urgentemente olvidarlo y eso cobra más fuerza. Pues tú vas a ocupar toda esa luna luminosa en todos los sentidos, incluyendo el no olvidar, porque necesitas no olvidar, no con rencor. Necesitas no olvidar porque es parte de tu punto de referencia, no una sentencia. Cuando nos urge olvidar es porque lo vivimos como una sentencia, cuando no olvidamos y se vuelve una memoria, es una memoria, es un punto de referencia, me tengo que cuidar de esto, es bueno que no olvide esto. Acuérdate Gina, Acuérdate Luna, no hay que olvidar esto, porque si lo olvido me puedo descuidar. Si lo olvido, voy a tomar decisiones equivocadas porque me va a atrapar el dolor una y otra vez. Entonces es bueno hacer memoria y no olvidar para sacarle provecho, un mayor propósito que es cuidarte, primero cuidarte y primero saber que estás bien librada. ¿Qué crees? No solo no te moriste de eso, estás aquí sentada y teniendo la valentía de haberlo preguntado. Entonces gracias a ti por eso. Gracias.

40:14
Carmen. Hola, buenas tardes. Mi nombre es Carmen Miranda. Gracias por esta maravillosa oportunidad de convivir y de aprender tantas cosas. Estoy en una etapa de mi vida difícil porque ha habido muchos cambios. Estoy al final de mi vida, se acabaron las obligaciones, se acabaron los compromisos, se acabaron, vivir para los demás y he tenido pérdidas, he tenido… dejó de haber obligaciones. Tuve que redimensionar mi vida y descubrí que es maravilloso, porque ahora pertenezco a un grupo hermoso de personas adultas y vivo feliz, pero quiero saber, porque tengo momentos de bajones, quiero saber ¿qué es importante en esta etapa de mi vida?

41:02
Gina Goldfeder. Gracias Carmen. En primer lugar, ¿te puedo hablar de tú? Porque como dices que ya estás en la última, en el final de tu vida dije… Yo quiero vestirme así en el final de mi vida, tan alegre y tan elegante y tan hermosa, primero, la verdad. ¿Cuándo es el final de la vida de alguien? O sea, no sabemos cuándo es nuestro final y más nos vale que estemos como… hay un autor budista que escribió un libro que se llama Hoy es un buen día para morir, y de lo que trata es que la vida la vivas tan lo mejor que puedas, que si te agarra la muerte haya sido un buen día para morir, pero porque fue un gran día lo mejor que pudiste tenerlo. Entonces a veces los bajones que no solo te darían a ti, me darían a mí, a cualquiera, son momentos que van a pasar como las nubes en el cielo, van a pasar. Y lo que importa es qué hagas después de eso o qué hagas durante eso que ocurre. Pero definitivamente, perdón que regrese a eso, me quedé detenida en lo de estoy en la última etapa de mi vida. Tienes tu dinero, tienes espacio libre, puedes hacer lo que tú quieras, tienes el gran momento de tu vida. Y eso es algo que hay que abrazar y atesorarlo, porque tienes un gran escenario de estar en el mejor momento de tu vida, sin duda alguna. Me emociona mucho y yo también quisiera estar así en ese momento de mi vida cuando llegue. Gracias Carmen. Los que quieran, los que no, no lo hagan. Me gustaría que sientan sus pies en el piso, cierren los ojos, cierren los ojos, háganme el honor y háganse el honor. Gracias. ¿Cómo están ahora? No contesten nada. Quiero que ustedes se contesten a ustedes. ¿Cómo están ahora? Traten de ubicar cómo llegaron. El trayecto que les tomó para llegar. ¿Cómo venían? ¿Qué estaban sintiendo? ¿Qué estaba pasando? ¿Qué pasó ayer? ¿Qué pasó por la mañana? Y ahorita, ¿cómo están? Hay que saber llegar a las situaciones de nuestra vida, hay que prepararse para llegar a los lugares, a los momentos importantes, a los duelos. Hay que saber llegar y hay que saber estar, pero solo lo van a saber haciendo esta conexión aquí y ahora, y esa es una de mis intenciones fundamentales y que me emociona muchísimo de haber, de estar, compartiendo con ustedes hoy. Esta disciplina también háganla una vez al día. Llegan corriendo al trabajo, deténganse por favor, porque seguramente van a estarse atropellando el resto del día. Se alinean, toman una decisión, se concentran. La decisión es de ustedes para cada momento, cada situación, una vez más y otra vez más y otra vez más.

44:15
Gina Goldfeder. Y con esto quiero decirles que eso sí va a ir cobrando sentido en lo que hemos estado hablando el día de hoy. Hagan esa disciplina y ese compromiso con ustedes, esa es una forma de ser leal a uno mismo, detenerse cada cierto momento del tiempo y del día, por eso yo me paré, porque los voy sintiendo y quiero también que ustedes regresen a ustedes, a conectarse y les doy las gracias también por seguir esto que les estoy pidiendo para ustedes. Gracias. Entonces, poco a poquito pueden abrir los ojos y los que quieran tenerlos cerrados un ratito también. Esta pausa que hicimos en este tiempo, mientras el mundo sigue ahí acelerado haciendo otras cosas, es invaluable, es memorable para mí. Y yo les quiero agradecer muchísimo y quiero que hagan sus momentos memorables, haciendo sus pausas para que la memoria sea una gran memoria y para que lo decidan, lo que decidan de su vida, les pertenezca a ustedes. Que nadie más decida por ustedes, y eso es la real libertad y eso es la real autoestima y esa es la real transformación del trauma o de lo que no escogimos vivir, cuando la vida nos está perteneciendo porque queremos que nos pertenezca y vamos a asumir la responsabilidad de eso y nos vamos a comprometer con nosotros para que tenga sentido y vamos a hacer que ocurra. Nadie va a hacer por nosotros lo que tenemos que hacer nosotros para que la vida valga lo que sí vale su vida y lo que vale la pena de la vida, se va así. Entonces que valga mucho la pena, y muchas gracias a todos.