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El maravilloso mundo de las células

Eva Nogales

El maravilloso mundo de las células

Eva Nogales

Biofísica


Creando oportunidades

Eva Nogales

Eva Nogales es biofísica y una de las grandes referentes mundiales en el estudio de la estructura molecular. La científica comparte con el mundo los descubrimientos que hace en su laboratorio con rigor y una extraordinaria capacidad para traducir la complejidad molecular en conocimiento fundamental sobre cómo funcionan las células.

Catedrática en la Universidad de California en Berkeley e investigadora del Howard Hughes Medical Institute, Nogales ha sido pionera en su campo y ha abierto nuevas ventanas para entender procesos clave como la división celular, la expresión génica y el origen molecular de numerosas enfermedades.

Con una ciencia que une física, química y biología, Nogales reivindica el conocimiento como motor social. Apostando por las nuevas generaciones y por las mujeres científicas, la biofísica demuestra cómo el funcionamiento de nuestras células nos hacen únicos pero también parte de un todo del que aún queda mucho por descubrir.


Transcripción

00:03
Eva Nogales. Hola, soy Eva Nogales. No sé si alguno me conoceréis por mis artículos o por que ha aparecido por aquí, por allá, en la prensa. Soy de una familia trabajadora, que no eran científicos, no eran universitarios, pero que siempre nos inculcaron, a mi hermano y a mi, el valor del esfuerzo, pero también el valor del conocimiento y de la educación. Tuve mucha suerte. Tuve profesores de instituto que fueron muy inspiradores, sobre todo mis profesoras de matemáticas, física y biología, que a lo mejor hablamos más de ellas. Y yo era muy buena estudiante, me gustaba todo mucho, tenía mucha curiosidad y la verdad es que lo pasé mal tratando de decidir qué hacer. Porque a mí me gustaba tanto la filosofía como la historia, como las matemáticas. Me gustaba un poquito todo. Y como tenía buenas notas pues pensé en estudiar medicina y solo me llevó como un minuto de mirar revistas médicas para darme cuenta que no era lo mío e ir lo más lejos posible que pude de cuerpos humanos y estudié física. Me gustaba mucho la física porque me gustaba poder explicar las leyes físicas a través de fórmulas matemáticas, que te predicen lo que va a ocurrir. Y luego, es curioso, porque he terminado trabajando en biofísica y al final en biomedicina, que es mucho más complejo. Hay muchísimos más parámetros y es muchísimo más difícil predecir, aunque estamos en ello, estudiamos lo que podemos. Desde hace ya más de 25 años tengo un laboratorio, en la Universidad de California, en Berkeley. Me encanta lo que hago, me siento una privilegiada. Me encanta hacer investigación básica fundamental en un entorno académico donde tengo que dar clases a estudiantes de grado, trabajo mucho con estudiantes de tesis y estoy siempre rodeada de gente joven, súper inspiradora, súper divertida y con mucha pasión por lo que hacen. Me encanta hablar de lo que hago y lo vais a ver porque vais a hacer preguntas y me voy a enrollar, pero estoy encantada de estar aquí y encantada de que hayáis tomado tiempo para poder estar aquí conmigo y unos con otros para hablar de ciencia y de lo que significa. Así que muchísimas gracias. Y cuando queráis, las preguntas que queráis intentaré responderlas.

02:52
Elena. Hola Eva, es un placer estar aquí contigo. Me llamo Elena y, mira, has empezado hablando sobre tu familia, ¿cómo les explicabas a ellos, a tu familia, a tus amigos, a tus personas cercanas, en qué consistía tu trabajo?

03:06
Eva Nogales. Pues muchísimas gracias Elena por tu pregunta. Es súper difícil explicar lo que hacemos. Los científicos hablamos a un nivel muy alto, con muchos tecnicismos, para hacerlo más eficiente. Cuando hablamos dentro de nuestro campo podemos asumir muchos conocimientos que cuando hablamos con gente, incluso de otros campos científicos, no podemos asumir. Cuando yo le tenía que explicar a mi padre, o le explico ahora a mi madre lo que hago, pues tengo que pensar un poquito qué conocimientos pueden tener ellos y también cómo hacerlo de manera que sea amena e interesante. Entonces, yo siempre les digo que nosotros, como seres humanos, somos entes físicos, que tenemos partes, que tenemos componentes. Y podemos pensar en cada uno de nuestros órganos, desde nuestra piel, a nuestro corazón, a nuestro cerebro. Y que esos órganos son muy complejos y están constituidos, o sea, están hechos de unas partes muy pequeñas, que son las unidades funcionales de nuestros órganos, que son las células. Y las células ya son muy pequeñas, necesitamos microscopios ópticos para poder verlas, pero lo que yo estudio es aún mucho más pequeño. Porque las células en sí son como enormes ciudades con muchos componentes que tienen que hacer mucho trabajo para que la célula funcione y cada una de esas células funcione haciendo lo que tiene que hacer. Y yo estudio algunos de esos componentes. Estudio algunos de los más esenciales, de los más importantes, de los que son importantes en cada célula. No importa que sea una neurona o una célula de tu corazón o de tu nariz. ¿Cómo funcionan? ¿Qué forma tienen? ¿Cómo se mueven? ¿Cómo interaccionan unos con otros? Y como son muy, muy, muy pequeños, un microscopio óptico no funciona y tengo que utilizar un microscopio gigantesco que en vez de luz usa electrones. Y entonces, ellos empiezan a preguntarme: “¿Y por qué es esto importante? ¿Y qué relación tiene con la salud?” Y una vez que empezamos a hablar de salud ya, la conexión está hecha. Porque a todos, puede que no nos interese la biofísica de nuestras células, pero a todos nos interesa la base de las enfermedades y cómo curarlas. Os voy a dar un par de ejemplos del tipo de componentes celulares que estudiamos en mi laboratorio. El primero, el que he estudiado durante toda mi carrera, cuando decidí cambiar de la física a la biología, la biofísica, que son los microtúbulos. Si oís la palabra y oís el nombre, os hacéis una idea de lo que es, porque si son micro es que son muy pequeños. Y lo otro es que son tubos. Son tubos pequeños que existen en la célula. Y lo que es súper interesante es que estos tubos están hechos de una proteína. La proteína se llama tubulina. Tengo mucha suerte porque la proteína que estudio tiene un nombre como ese. Hay mucha gente que estudia la proteína CR 124. Yo estudio una proteína que se llama tubulina que hace tubos. La tubulina es, yo siempre lo digo, es un lego molecular. Es como una pieza de Lego. Y hay muchísimas, hay miles de copias dentro de cada célula. Y la tubulina se auto ensambla, se ensambla consigo misma, como un Lego, y forma estas estructuras que son microtúbulos. La idea del Lego os puede hacer pensar que son muy rígidos, pero no lo son. No solamente son flexibles, porque están hechos de proteína, que es una cosa como “blandurria”, sino que además están constantemente creciendo y encogiéndose. Porque hay muchas unidades que se unen y luego unidades que se pierden. Y en el proceso hacen muchas cosas en la célula.

07:03
Eva Nogales. Todas vuestras células los necesitan. Los necesitan para organizar los contenidos de la célula, para que las mitocondrias estén en su sitio, para que el núcleo donde está el genoma está en su sitio, cosas así. Pero además, son súper esenciales para servir como autopistas. Entonces, se establece una conexión a través de un microtúbulo entre dos zonas de la célula y luego hay otras proteínas que se llaman motoras porque utilizan energía celular para dar pasos, y digo literalmente dar pasos en el microtúbulo, y mover orgánulos, componentes celulares, de una parte a otra. ¿Cuándo son más esenciales los microtúbulos? Cuando la célula tiene que dividirse y convertirse en dos. Lo que ocurre a una célula cuando quiere crecer, o sea multiplicarse, y convertirse en dos, es que primero duplica su genoma, el ADN que contiene toda la información que necesita la célula para funcionar. Lo duplica, lo condensa en cromosomas y esos cromosomas son enganchados por microtúbulos que los empujan y los alinean en el centro de la célula. Y cuando la célula siente que están todos en la posición adecuada, manda un mensaje para que los dos cromosomas que están duplicados y están pegados uno al otro, se despeguen y ahora los microtúbulos tiran de ellos y se llevan cada copia a un lado de la célula. De manera que tienes una copia entera del genoma en un sitio y otra copia en el otro. Y luego la célula se divide por la mitad y terminas con dos células que tienen todos tus cromosomas, sin equivocaciones. Ese trabajo lo hacen los microtúbulos. Y fijaos lo importante que son los microtúbulos para este proceso de división celular, que uno de los anticancerígenos que se usa más en el tratamiento de tumores sólidos, como el de próstata, ovario o mama, es el taxol. ¿Sabéis cómo funciona el taxol? El taxol se pega a una superficie, un recoveco en la superficie de la tubulina, y hace que los microtúbulos sean más estables. Y cuando son estables no pueden tirar de los cromosomas. Y la célula, que está intentando dividirse, sobre todo las tumorales, que se dividen mucho, se queda estancada. No puede, porque no puede tirar de los cromosomas. Y cuando la célula se da cuenta de que no puede seguir adelante, se suicida. Y eso es lo que queremos que ocurra en los tumores. Ese es uno de los componentes que nosotros estudiamos, muy fundamental, esencial. También tiene labores importantísimas en el desarrollo neurológico, porque es lo que hace que las neuronas tengan estos axones tan largos. Un axón que conecta una neurona con otra o una neurona con un músculo es una parte muy delgadita y muy, muy larga de la célula que está hecha de microtúbulos. Es lo que empuja y forma esta especie de estructuras en axones. Pero quiero mencionar otro segundo tipo de estudios muy diferentes. Y estos ocurren en el núcleo de la célula, que es donde está el genoma. Y es la maquinaria celular que tiene que leer el genoma. Siempre decimos: “El genoma es como el libro de información que contiene la información para todos los componentes de la célula”. Alguien tiene que leer el libro, alguien tiene que leer qué capítulo, qué frase se lee, en qué momento.

10:51
Eva Nogales. Y esa maquinaria, es lo que llamamos la maquinaria de transcripción, es una maquinaria muy compleja en humanos, es muchísimo más sencilla en algo como una bacteria, pero en humanos es muy compleja. Y tiene que empezar por tener componentes celulares que en ese pajar, en ese libro enorme, puedan encontrar exactamente la palabra donde empieza un mensaje, un gen, que es la unidad de información que tenemos en nuestro genoma. Y mi laboratorio ha estudiado eso y, de hecho, ese es el trabajo que hizo que yo recibiese el Premio Shaw, que es lo que llaman el Nobel oriental. Fue por ese trabajo de investigación, entendiendo cómo esa maquinaria puede encontrar el principio de un gen y traerlo a la enzima que es capaz de copiarlo y copiarlo en la cantidad adecuada para las necesidades de la célula.

11:58
Manuel. Soy Manuel, un placer. Acabas de mencionar el premio que recibiste en Asia y que precisamente se conoce así como el Nobel de ese continente. Para ti, ¿qué importancia, siendo europea, española, tiene recibir un premio como este en un continente como Asia?

12:20
Eva Nogales. Pues mira, todos los premios que son a ese nivel te dan muchísima satisfacción, porque es el reconocimiento del valor que tiene tu trabajo y que reconoce la comunidad científica. Entonces, siempre es, por supuesto, un placer recibirlos y tener ese foco que hace que puedas hablar de tu trabajo y que puedas hablar de tu ciencia, y de la ciencia en general, con gente que ahora presta atención, porque ¡ey

15:30
Irene. Hola, Eva, soy Irene y solo quería preguntarte qué sabemos y qué no sabemos de las emociones, y que si tienen una base bioquímica.

15:38
Eva Nogales. Por supuesto. Todo lo que somos tiene una base bioquímica. Y las emociones son parte de nosotros, parte de nuestro cerebro, pero parte de todo lo demás. Porque cuanto más conocemos del mundo de la neurobiología, más se relaciona también con todo lo demás. Y esa idea de que está todo conectado es muy importante. Las emociones son más complejas que otros procesos que entendemos más, como por ejemplo procesos de percepción, de tu olfato, de tu oído, de tus ojos. Son más complejas en ese sentido. Pero al final tienen base bioquímica, están basados en tus experiencias y cómo tu cerebro almacena conocimiento y memorias. Están basados en cosas tan evidentes que compartimos con muchos otros mamíferos, si queréis, que tiene que ver con el contacto, por ejemplo, entre la madre y el hijo, o entre miembros de una tribu que existen, que han evolucionado, con cada una de las especies para que funcionen como sociedad, como familia y como sociedad, para poder reaccionar a estados de peligro. Para que tengas miedo cuando tengas que tenerlo, para que tengas amor, cuando tengas que tenerlo. Y lo que pasa es que ahora los seres humanos, por el hecho de tener, aparte de otras cosas, eso ya se va un poquito más de mi experiencia como científica que estudia moléculas, pero nosotros, como animales que hemos desarrollado lenguaje y que vivimos en sociedades complejas, con culturas que se transmiten más allá del conocimiento que te puedan pasar tus padres o de lo que puedas conocer de forma innata, las emociones se han vuelto mucho más complejas. Se han vuelto tan complejas que han dado lugar a muchas formas de arte. Todo tiene una base bioquímica. No podemos existir, quiero decir, hay un componente religioso y espiritual en el que yo no me voy a meter. Pero nosotros sabemos que hay una base bioquímica, porque cuando algo falla, la mente humana deja de funcionar. Entonces, hay aspectos que conocemos y que sabemos que tienen una base bioquímica muy específica porque sabemos cómo se han roto, en el caso de una determinada enfermedad. O sabemos cómo tratarlo con un medicamento que no es más que un producto bioquímico. Entonces, las emociones siempre tienen ese componente bioquímico. Y luego, si queremos pensar que tienen otros, que son más espirituales, pues también. No se lo quito a nadie.

18:33
Salomón. Hola, Eva, soy Salomón. No paro de leer en la prensa que es fundamental proteger nuestro sistema inmune. Y tú que trabajas con las células, y todo esos temas, mi pregunta es ¿qué tan importante es?

18:50
Eva Nogales. Es muy importante hacer lo que esté en nuestras manos para que nuestro sistema inmunológico esté al día y se mantenga al día. Pero también tomar precauciones porque el sistema inmunológico nuestro evoluciona al ritmo que puede, y también lo hacen los patógenos que nos invaden. Entonces, hay una constante guerra entre bacterias y virus y nuestro sistema inmunológico. Por eso tenemos que ayudarle. Por eso necesitamos vacunas. Por eso necesitamos métodos de interaccionar unos con otros sin extender contagios. Y por eso hay determinados protocolos que tenemos que seguir para apoyar a todos, pero especialmente a los que tienen un sistema inmunológico más deficiente. Por lo que quiera que sea, por cuestiones de edad, por cuestiones de salud. Yo no soy inmunóloga, pero trabajo con inmunólogos. Porque hay determinados aspectos de su trabajo donde quieren información a nivel molecular. Y he trabajado con gente que trabaja en lo que se llama sistema inmune innato, que es prácticamente con el que nacemos, que reconoce patógenos de forma natural, que está codificada en nuestro genoma. Y también he trabajado un poquito menos con esos que estudian el sistema inmunológico adaptativo, que es el que, por ejemplo, genera anticuerpos. Ese es con el que naces con la capacidad de generarlos, pero los generas durante toda tu vida y se seleccionan, o no, basado en el tipo de infecciones que coges y que hace que tu cuerpo reaccione. Y es ese sistema adaptativo el que está en esa guerra constante con los patógenos y donde tenemos que ayudar a través de las vacunas. Que no son más que potenciar la creación de esos anticuerpos y esa reacción a un patógeno antes de que el patógeno llegue a ti y te haga verdadero daño. Entonces es muy importante. Los científicos no nos cansamos de repetir. Por favor, vacunaos, es importante, no solo para vosotros, sino para los que están a vuestro alrededor. Hay gente que por el tipo de sistema inmunológico que tiene, no puede vacunarse y le protegemos a él o a ella cuando nosotros lo hacemos para que las infecciones no se extiendan. Los riesgos de una vacuna son mínimos, hay muchísimas estadísticas, mínimos comparado con el número de vidas enormes que salvan. No es mi campo, pero yo me informo hablando con científicos que se especializan en inmunología y en el desarrollo de vacunas. Y os puedo decir que las vacunas han salvado muchas vidas y las seguirán salvando.

21:53
Selene. Hola, Eva, ¿qué tal? Yo soy Selene, soy estudiante de medicina y quería preguntarte, porque todos sabemos que la inteligencia artificial ha sido un boom, la utilizamos tanto en los móviles, en nuestro trabajo y, en definitiva, en nuestra vida cotidiana. Quería preguntarte, ¿también lo utilizáis en vuestro campo?

22:10
Eva Nogales. Sí, todos los campos de la ciencia lo utilizan. Lo utilizamos para empezar, incluso para informarnos de lo que está pasando por el mundo. Ahora mismo hay muchísimos artículos, hay muchísimas revistas de investigación y podemos utilizar la inteligencia artificial para que obtenga información de lo que es interesante en nuestro campo, que nos lo resuma… Entonces, es muy, muy práctica en ese sentido. Por ejemplo, en mi caso, nosotros hacemos estructura de proteínas. Ha habido un avance tremendo en este campo, en los últimos años, que de hecho ha recibido el último Premio Nobel en Química, que ha sido utilizar la inteligencia artificial y utilizar el enorme banco de datos que los científicos experimentales han generado durante muchos años, la gente que se dedica al estudio del genoma, las secuencias de genoma de muchísimos organismos, han combinado todo esto para ahora hacer predicción de estructura de proteínas, que es muy potente. Todavía no lo pueden hacer todo. Ahí es donde los investigadores experimentales aún tenemos labor que hacer, porque todavía no pueden hacer complejos proteínicos que son muy grandes o cómo interaccionan con el ARN, cómo interaccionan con el ADN, cómo se mueven… Ese tipo de estudios aún no lo pueden hacer, pero el hecho de que tengamos estructuras más o menos correctas de todos los componentes hacen que nuestro trabajo ahora sea súper eficiente. Yo creo que de eso se trata. La inteligencia artificial se trata de hacer el trabajo de todos, seamos científicos o no, más eficiente, utilizando mucha información que esté bien anotada, que entendamos bien y, que de alguna manera, pueda interpolar y extrapolar para llegar a conocimientos donde veamos correlaciones que si no para nosotros son difíciles de obtener. Entonces, hay aspectos muy positivos de la inteligencia artificial. Lo que tiene la inteligencia artificial es que está evolucionando de forma muy rápida y muy descontrolada. Entonces, ¿hasta dónde va a llegar? ¿Quién va a poder utilizarla? ¿De qué manera va a cambiar la manera en que nos vemos a nosotros mismos y nuestra labor en el planeta y como miembros de la humanidad? Eso es lo que no está muy claro. Y a mí, lo que me preocupa un poco es que yo he oído a gente muy potente que ha estado en el campo de inteligencia artificial desde el principio. He oído su preocupación y la preocupación de que esto, sin control, pueda llevar a extremos que no quiero ni mencionar porque no quiero amargaros el día. Entonces, es muy curioso, porque eso siempre pasa, todos los desarrollos científicos y tecnológicos no son ni buenos ni malos para empezar, es qué uso hacemos de ellos y cómo se usan para beneficio de todos, para el beneficio de unos pocos, va a haber profesiones que van a desaparecer… ¿Qué es lo que significa para nosotros? ¿En qué momento puede llegar el caso de que perdamos control? Es que no lo sabemos. Es la incertidumbre la que preocupa. Y yo espero que haya más coordinación entre esas entidades y esas organizaciones que están empujando la inteligencia artificial con la idea de llegar a ese punto último de la consciencia, que se organicen un poco y que tengan un poco de cuidado y que establezcan métodos regulados para que, como digo, esto sea beneficioso y no algo que termine afectándonos a unos pocos o a todos en general.

26:19
Eva Nogales. Pero por ahora, si utilizas la inteligencia artificial bien puede hacer tu vida mucho más eficiente y que la ciencia, desde luego, avance más rápido.

26:41
Inés. Hola, Eva, soy Inés. Quería preguntarte qué has aprendido de la gente mirando sus células.

26:49
Eva Nogales. Pues mirando sus células aprendo poco de la gente. He aprendido más de la gente desde el punto de vista de cómo he interaccionado con gente en mi laboratorio que me ha ayudado a mirar a estos componentes celulares. Me encanta compartir este conocimiento. Me encanta compartirlo entre científicos que realmente pueden apreciarlo en todos sus detalles cuando voy a conferencias o cuando doy seminarios. Y me encanta compartirlo con gente como tú que tiene interés. Cuando se mira una célula al nivel al que yo miro tu célula y la de Rosa y la de Elena y la de Miguel son iguales, son muy parecidas. De alguna manera eso te da la perspectiva del valor que tenemos todos y de los semejantes que somos en muchísimas cosas. También nos ayudan, el tipo de estudios que yo hago, a determinar cuando algunas de las diferencias que existen entre nosotros van a ser negativas para tu salud. Cuando determinadas mutaciones van a dar lugar a enfermedades. En ese sentido sí que podemos ver algo que es único, para determinado tipo de personas, que va a hacer que tengamos que poner un poquito más de esfuerzo para tratarlas y en el proceso de entender qué es lo que les pasa y cómo curarlas. Pero fíjate que estudiar células lo que te hace, como hay tanto que compartimos en todos los organismos, de verdad que una levadura de la que utilizan los panaderos para fermentar, para hacer el pan, o el tipo de levadura que se utiliza para fermentar la cerveza tienen los mismos componentes, al nivel que yo lo estudio, que cada uno de nosotros. Y eso es lo que me hace es ver la naturaleza y ver el valor que tiene y lo milagrosa en el sentido de la complejidad a la que la evolución nos ha llevado y apreciarlo más. Entonces, mirar las células, los componentes celulares, me hace apreciar a la humanidad, apreciar lo que nos hace a todos tan parecidos y apreciar el resto de la naturaleza que no se diferencian tanto de nosotros y con quienes compartimos el planeta. Ese es el valor que veo en el tipo de estudios que yo hago.

29:30
Mujer 5. Hola, Eva, tú que has trabajado con grandes grupos en el laboratorio, te quería preguntar: ¿dirías que aún hay más obstáculos para la mujer en el mundo de la ciencia?

29:41
Eva Nogales. Gracias por esa pregunta. Mira, hay dos obstáculos que yo considero que son los más importantes. Uno tiene que ver con falta de referentes. Y me parece todavía increíble que, con la cantidad de científicas que han hecho una labor impresionante, no se visualice suficientemente a la mujer científica. Esto es muy importante, porque tener un referente es muy motivador. Y si tú creces como una niña pensando que todos los científicos son hombres con gafas y bata blanca, o algo así, no sé, pues entonces no sientes la llamada, no te ves a ti misma en esa posición de ser científica. Entonces, yo creo que ahora cada vez hay menos excusa, para no visualizar a las mujeres en muchos campos de nuestras vidas, pero en particular en la ciencia. Hay referentes que son obvios. Quiero decir, todos hablamos de Madame Curie. Y es que no se puede hablar suficientemente. O sea, una mujer que en ese momento era prácticamente la única, yo estoy segura que se sentiría tan sola, rodeada siempre de hombres. Y en ese contexto hacer el trabajo que ella hizo, sacrificar lo que sacrificó y obtener no uno sino dos premios nobeles, es que no se puede hablar suficientemente de ella. Pero hay muchas más. En mi campo Rosalind Franklin, por ejemplo. Alguien que se dedicó a la biología estructural, de nuevo en condiciones muy peyorativas y de no tener el apoyo de otras o no ser considerada. Pero ahí está, y ahora hay muchísimas más. Y yo las tengo, en algunos casos, muy cerca. Mi compañera Jennifer Doudna, ella desarrolló, yo lo vi en primera persona, es que estaba viendo cuando hacían los experimentos, desarrolló los sistemas CRISPR para hacer edición genética. Es una persona que ganó el Nobel por ese trabajo, pero si no lo habría ganado por otra cosa, porque es impresionante. Es una mujer que es encantadora, sabe estar, tiene estilo, es alta, delgada, guapa. O sea, si no fuera tan encantadora, uno la odiaría, ¿no? Porque es inteligentísima y súper trabajadora. Y es alguien que apoya a un estudiante de grado que está trabajando unas cuantas horas en su laboratorio tanto como me apoya a mí o como a Charpentier con la que compartió el Nobel. Ella ve el talento donde está y lo aprecia sin tener esta visión de jerarquías ni nada por el estilo. Eso, en sí mismo, es muy inspirador. Y lo otro tiene que ver con la biología. Es que claro, nosotras somos las que tenemos que quedarnos embarazadas, las que tenemos que dar de mamar, este tipo de cosas. Es biología, es biología pura. Tenemos una determinada edad en la que somos fértiles. Y esa edad coincide exactamente cuando tienes que estudiar, cuando tienes que hacer la tesis, el postdoctoral y luego trabajar muy duro para hacerte fija.

33:22
Eva Nogales. Y hay gente que está tan centrada en eso que se te pasa el arroz. Y eso es un problema que no existe tanto en el hombre. Entonces es un problema biológico. Y luego, te puedo decir, es totalmente compatible hacer las dos cosas. Es difícil porque es que ser padre es difícil, lleva mucho tiempo y mucha dedicación y ser científico lleva mucho tiempo y mucha dedicación. Son dos tareas que no tienen día ni noche. O sea, son un continuo. Entonces, hay manera, desde luego, de compatibilizarlo. Y cuando lo consigues pues es magnífico, porque lo tienes todo. Es como dirían los anglosajones: “You get the cake and you eat it too”. Te comes la carta y la sigues teniendo. Y además es muy enriquecedor, porque yo, fíjate, yo doy clases a estudiantes en la universidad y yo ahora veo cada estudiante como mi hijo. O sea, los veo de esa manera. Y también, las cosas van bien y mal en tu familia y en tu trabajo y con un poco de suerte pues no te pillan los dos en fase que las dos cosas vayan mal o las dos cosas vayan bien. Quiero decir, te da esa perspectiva. A lo mejor las cosas en el trabajo van mal, pero vas a tu casa y tienes a tus hijos, no sé cómo decirte. Pero, la tercera parte quizá es que esa parte de conciliación, de cómo llevar la familia, muchas mujeres en el mundo científico y académico pueden hacerlas cuando tienen apoyo de su pareja y cuando su pareja, pues comparte, a lo mejor no al 50% porque a lo mejor no tiene la capacidad de dar de mamar, por ejemplo, pero siempre pueden cambiar el pañal. No sé cómo deciros. Entonces, es muy curioso, porque fíjate, recuerdo esta anécdota. Éramos un grupo de mujeres en una conferencia de biología celular, donde se hizo una mesa redonda y estábamos hablando de distintos aspectos, de ser científico. Y esto es una conferencia científica, pero estábamos gente más senior hablando pues a estudiantes de tesis, postdoctorales o incluso a profesores asistentes que estaban empezando su propio trabajo independiente. Y una de las preguntas que se nos hizo fue: ¿Qué ha sido lo más importante en tu carrera para llegar a esta situación que puedes decir de éxito

38:02
Eva Nogales. Un trabajo impresionante. Pero la anécdota que os quiero contar, ella apoya mucho a la ciencia en general, a los jóvenes, que es algo muy importante. Sin hablar de género, a los jóvenes. Es alguien que tiene talento para evaluar a las personas muy rápidamente, ver ese talento y luego apoyarlas a morir. Pero especialmente lo tienes con las mujeres jóvenes. Bueno, pues la anécdota es que yo era una postdoc, fui a un seminario que daba un señor muy importante que trabaja en un campo más o menos relacionado con el mío y durante su charla, al final, le hice varias preguntas. Y las preguntas eran del tipo de que él me decía algo y yo contestaba y le hacía más preguntas, osea que establecimos como una conversación. Yo estaba sentada al final del auditorio y Mina Bissell, que era la directora de la división, estaba muy cerca, estaba en la primera fila, y cuando termina la charla se levanta, se viene atrás a mí y me dice: “¿Tú quién eres? ¿Cómo te llamas? ¿Y qué haces?” “Soy una postdoctoral, trabajo con Kendall, estoy estudiando la estructura de la tubulina”. Dice: “¿Quieres venir a cenar con el speaker esta noche? Tráete tus cosas, en lo que estás trabajando, y se lo enseñas”. No tenía por qué, tenía muchas cosas que hacer ese día. Y se levantó, no me conocía y eso me dio la oportunidad de hacer networking con este investigador que se tomó muchísimo interés en lo que yo tenía que decirle. Esa misma noche añadieron una silla en el restaurante para que yo me sentara. Ese tipo de cosas te marcan. Ese tipo de cosas te hacen tener eso, apreciar tu propio valor y decir: “Si alguien como Mina Bissell ha considerado que merezco estar en la mesa y hablar con este señor, pues voy a seguir adelante. Eso te da impulso. Y eso lo tenemos que hacer todas a nuestro nivel. Porque se necesita y porque es valiosísimo. Y tiene que ver con el sentido que tienen las mujeres de su propio valor

41:18
Sila. Bueno, hola, Eva, me llamo Sila y soy estudiante de segundo de bachillerato y en un futuro me quiero dedicar a la biología. Entonces, te quería preguntar qué consejos le darías a los jóvenes que se quieren dedicar a la ciencia.

41:29
Eva Nogales. ¡Qué maravilla! Me encanta que ya hayas decidido dedicarte a la ciencia. Pues mira, lo primero decirte que es un mundo maravilloso, que lo persigas, que te informes lo más posible y cuanto antes, quiero decir, nunca es demasiado pronto para empezar a leer temas de investigación y para encontrar qué es lo que te llama más la atención. Trata de conocer centros de investigación que estén cerca de ti, infórmate de si tienen algún tipo de posiciones donde gente a tu nivel pueda ayudar y pueda ver en qué consiste el trabajo científico. Yo creo que eso es lo más importante. Hay muchísimo conocimiento que puedes obtener al nivel adecuado, a donde tú estás, que puedes encontrarlo en internet. Es la maravilla de toda la información que tenemos ahora. Lo único que te pido es que tengas cuidado con cuáles son las fuentes, que sean fuentes que tienen el apoyo de científicos y que tienen rigor. Dedícate a tus estudios, es lo número uno porque tienes que estar muy preparada y tienes que tener conocimiento básico académico que vas a obtener allí. Pero ve un poquito más allá, extiéndete. En algún momento tienes que salir fuera. Tienes que salir fuera de tu pueblo o de tu ciudad, o de tu país o de tu continente, porque eso enriquece, te enriquece como persona, te abre el mundo, te hace ver que hay distintas formas de ver la vida, de tener distintas culturas y que eres parte de una familia muy rica que existe en todo el planeta y donde puedes aprender mucho también desde el punto de vista de ciencia, si eliges el lugar bien. Entonces, yo creo que quedarte en tu pueblo y no salir y no ver más que lo que conoces, empobrece mucho. No significa que no tengas que volver, no significa que tengas que ser como yo, que te vas y luego vuelves dos meses al año. Significa que puedes ir, aprender lo bueno de otros, apreciar lo bueno de donde eres y traerte lo mejor para enriquecer incluso a los que están aquí. A mí me parece que viajar, conocer otras culturas, conocer otra forma de vivir, otra forma de hacer ciencia, siempre es muy bueno. Y como os digo, la ciencia es internacional, es una oportunidad y una excusa genial para viajar. Te estoy hablando no de viajar, que también es muy bueno, te estoy hablando de vivir, o sea, de pasar meses donde vas al supermercado y hablas con estos… Donde realmente te inmiscuyes en la vida cómo se vive en otros lugares, cómo se hace esa ciencia.

44:29
Mario. Buenas, Eva, yo soy Mario, soy estudiante de un máster de biofísica y te quería preguntar qué podemos hacer nosotros como sociedad y las instituciones para apoyar y promocionar la investigación en un campo como el tuyo.

44:43
Eva Nogales. Muchas gracias por esa pregunta. Pues mira, yo creo que las instituciones algunas de las cosas que podrían hacer, o sea, es muy fácil decir, por ejemplo, hay que apoyar la ciencia poniendo más dinero. Eso es muy fácil, se puede poner más dinero en todos sitios, incluido Estados Unidos o los países más ricos. Pero claro, todas las sociedades tienen que pensar dónde están las necesidades, qué es lo que tenemos, cómo lo distribuimos. Pero yo lo que creo es que una vez que se decide qué dinero va a ir a la investigación se tiene que utilizar de la manera más eficiente. Eso es lo que me gustaría. A mí me parece que se pierde mucho, y se sabe, lo que pasa es que no hay voluntad, creo que política, para cambiarlo. Los investigadores en España pasan demasiado tiempo rellenando papeles. La burocracia es un horror. La tenemos todos, pero lo de aquí es una cosa extrema. Y cuando se tiene poco dinero y poco tiempo, eso no se puede permitir. Si alguien ha estudiado durante muchos años para hacer una tesis, para hacer un postdoctoral, tiene unos conocimientos muy profundos de un campo, tienen que hacer experimentos muy complicados, estar en otras cosas, estar rellenando papeles porque ha comprado un lápiz no es la forma más eficiente. Tiempo es dinero. Y luego, cuando hay que comprar equipo, cuando hay que tomar decisiones, hay que hablar con los científicos. Las decisiones no las pueden tomar los burócratas. Y, algunas veces, por ahorrar un euro se pierden millones porque no se compra el equipo adecuado. Entonces ese tipo de cosas es importante. Por favor, menos burocracia y oír más a los científicos. Un buen líder, en cualquier campo, no es el que habla más, es el que escucha más, por Dios. Escuchad a los científicos españoles, porque ellos son los que están haciendo el trabajo y ellos son los que os pueden decir cómo podéis, los políticos, utilizar vuestro dinero de forma más efectiva. Luego hay cosas que tienen que ver con cómo se hace ciencia y cómo es la cultura académica aquí. Mira, yo puedo criticar muchas cosas en Estados Unidos, pero a mí lo que me gusta en Estados Unidos es que se apoya mucho a la juventud. Dejad las jerarquías. La gente como yo ya probablemente ha hecho su mejor trabajo. Apoyad a la gente joven, que es el futuro. Promocionar, una cosa no quita la otra. Promocionar a la gente joven, facilitarles el trabajo, darles cierta seguridad en el sentido de que puedan hacer trabajos más arriesgados, un poquito más a largo plazo, que tienen la vida por delante para ello, porque tienen ese apoyo. Entonces, eso también es más de cultura. Hay que apoyar a la gente joven y hay que apoyarse más los unos a los otros. Colaborar más y disfrutar más del éxito de los demás. Eso es una cosa que me gusta mucho de Berkeley. Berkeley es un equipo, vamos todos a una. Vamos todos a una. Todo el mundo se apoya porque el que a ti te vaya bien me viene bien a mí, porque le da nombre a Berkeley. Y entonces va a hacer que más gente quiera venir, mejores estudiantes… Cada uno ganamos con el éxito de los que tenemos al lado.

48:14
Eva Nogales. En vez de pensar que me hacen sombra. Entonces, este tipo de cosas son como más culturales. No digo que existan más aquí que en otros sitios, pero es algo que nos podemos aplicar todos. Apoyad a los jóvenes, apoyaos los unos a otros, elegid a científicos que os escuchan y que son capaces de cambiar las cosas para que las cosas funcionen bien. Me voy a mojar un poquito. Un científico puede ser un funcionario, pero el tipo de cosas que él o ella hacen son muy diferentes de las que está haciendo una persona en una ventanilla. Entonces, no podéis aplicar las mismas normas. Es que no tiene ningún sentido. Es que no se llega a ninguna parte. Entonces, hay determinados cambios que podrían ocurrir que yo no sé porque no tengo capacidad para decirlo, pero hay otras personas que podrían hacer que el dinero que se pone ya en investigación en España llevara más lejos, se estirase más, si las cosas se hiciesen bien. Sobre todo, no escucharme a mí, que vengo de fuera, escuchar a los científicos españoles. Por favor, es lo que tienen que hacer.

49:36
Inés. Hola, Eva, soy Inés. Te quería preguntar si hay alguna respuesta que no has encontrado aún y te gustaría hallar algún día.

49:43
Eva Nogales. Bueno, hay respuestas filosóficas del significado de la vida que no voy a encontrar. Bueno, voy a encontrar trocitos de respuestas. Pero supongo que estás hablando de algo más específico en mi campo. Mucho. O sea, esto es lo interesante de hacer ciencia, sobre todo, bueno, ciencia en general. Pero, por ejemplo, en mi campo, que es el de la biomedicina y la biología molecular y celular, está en su infancia, significa que queda tanto por descubrir que cada vez que descubrimos algo nuevo, que respondemos a una pregunta que nos habían hecho, aparecen cinco más. Entonces, no nos va a quedar nunca… siempre nos van a quedar cosas por responder. Os voy a contar otra anécdota. Estaba participando en un evento que era mitad radio, mitad webcast, que estaba dedicado a jóvenes que estaban saliendo del instituto, del High School, y gente que estaba entrando en la universidad. En la universidad Americana, el primer año, muchos entran sin saber qué van a hacer y deciden lo que van a hacer después. Entonces, este último año en el instituto, el primer año en la universidad, pues quieren conocer, están tomando decisiones. Entonces, este era un programa donde académicos de distintos ramos hablan de lo suyo para que luego ellos hagan preguntas, científicas o no, y aprendan y les ayude a tomar esta decisión. Bueno, pues yo termino y una de las preguntas es este chico que me dice: “Mira, yo estoy ya terminando, ya el año que viene voy a la universidad, me gusta mucho la biología celular, pero me da miedo que para cuando termine la carrera ya se sepa todo. Y hago yo. Digo: “A ver, ¿cómo estamos enseñando, cómo estamos enseñando que la gente se cree que sabemos todo?” Entonces, yo ahora cuando doy clases paso más tiempo enfatizando lo que no sabemos, que lo que sabemos. Enfatizo cómo aprendimos lo que sabemos, para que no sea memorización. Esto se hizo, se hizo este trabajo, no sé qué. Pongo al científico, la científica, a este le conozco, este tiene mucha gracia, este es un soso, lo que sea. O sea, lo hago real pero les digo: “Muchísimo más queda por conocer”. Entonces, yo tengo muchísimas preguntas y te voy a decir una para no ser como un político que no responde a la pregunta y habla y dice lo que quiere decir. Mira, una de las cosas que estoy empezando a hacer ahora, en mi laboratorio, que me gusta mucho, como bióloga estructural, es la forma tradicional de obtener la estructura de una proteína. La extraes de la célula para tenerla pura, para que solo esté ella y la miras con rayos-X, con microscopio óptico, con microscopio electrónico o lo que sea. Pero eso significa que la has sacado de contexto. Claro, mirar a una molécula dentro de la célula a nivel atómico no es ni físicamente posible. Tiene que ver con cómo la radiación que necesitas poner en la célula para verla mata a la proteína en el proceso. Entonces, hay un límite en lo que se puede hacer. Pero cada vez avanzamos más con trucos técnicos de llegar de alguna manera a ese tipo de información.

53:14
Eva Nogales. Entonces, yo ahora mismo tengo muchísimo interés, y ya tengo varios miembros de mi laboratorio trabajando en ello, en empezar a mirar a los microtúbulos, que es que son relativamente fáciles de ver comparados con otra cosa, dentro de las células. Y las estamos mirando sobre todo en neuronas y células gliales como astrocitos u oligodentrocitos. Y la idea es cómo de lejos podemos llegar. Y yo tengo preguntas que tienen que ver con cómo están organizados estos microtúbulos, las proteínas que vemos que se unen a ellos dónde están, dónde se localizan. Si generamos una mutación que sabemos que tiene un fenotipo neurológico, qué es lo que pasa a nivel de microtúbulos y a nivel más molecular en estos axones. Muchísimas preguntas que aún no he podido responder, pero que espero de antes que me jubile, que va a ser probablemente nunca, las pueda responder. Así que muchísimo, muchísimo por hacer y cada día con más ilusión.

54:29
Rosa. Hola, Eva. Yo que soy tu amiga puedo preguntarte algo un poquito más íntimo, y es: detrás de toda esa figura célebre que tienes está tu persona y están todos esos momentos en los que habrás tenido un subidón, digámoslo así, cuando has tenido tus éxitos o tus encuentros en la ciencia, pero habrás tenido también tus momentos de bajón. Entonces, cómo han sido tus vivencias personales y, sobre todo, cómo se lucha día a día con todo este proceso de científica que llevas ahí.

55:01
Eva Nogales. Gracias, querida Rosa. Pues sí, algunas veces me preguntan: ¿Cuáles son las cualidades que crees que son más importantes en un científico?» Y lo primero

58:48
Eva Nogales. Ciencia no es diferente de cualquier otra profesión y de otro tipo de problemas que podamos tener personales donde hay altibajos. Lo que pasa es que lo hacemos todos los días, o sea, todos los días nos enfrentamos con algo que es un problema que hay que resolver. Y entonces, esa motivación es lo que hay. Tiene que haber una motivación. Y hay gente que es súper capaz y que tiene un magnífico pensamiento crítico, súper inteligentes, han tenido una educación única y tienen muchísimo conocimiento, pero esto no les gusta. Esa incertidumbre constante, este no sé si me va a funcionar o no, no lo aguantan. Si te dan a ti un proyecto, mira qué es lo que significa para ti tener esta incertidumbre, porque hay gente que no les importa y que de hecho les anima. Y otros que dicen: “No, esta incertidumbre se queda para otros. Yo quiero trabajar en algo donde voy a hacer algo y sé exactamente cómo va a funcionar”. Entonces por eso esa experiencia es muy importante, no solo por lo que ganes desde el punto de vista técnico, sino porque vas a descubrir en ti misma si eres capaz de tomar esos riesgos y de vivir con la incertidumbre del día a día de la ciencia. Y luego, la final, lo último que quiero decir es: pasamos por altos y bajos. Cuando llegamos a un alto, hay que celebrar. Hay que celebrar. Hay que agradecer. Porque eso te da energía potencial para luego poder seguir adelante y salir de los valles. Hay que celebrar los éxitos y cuando las cosas van bien y compartirlos, que es lo que da más gustirrinín. Bueno, chicos y chicas, yo creo que hemos pasado un buen ratito hablando de ciencia. Me han encantado vuestras preguntas. Espero que mis respuestas hayan sido útiles de alguna manera y lo último que me gustaría hacer es volver a la idea de tener referentes y de tener personas de apoyo. Y, en particular, yo os dije que tuve mucha inspiración en el instituto y quiero volver a hablar, retomar esa idea y hablar de mis profesoras de instituto, porque da la casualidad de que ayer desayuné con ellas cafecito con churros en Colmenar y tuve otra oportunidad de ver lo inspiradoras que siguen siendo. Ellas llevan mucho tiempo jubiladas, perome reuní con Ana Cañas, mi profesora de física, a la que además le cuidaba los niños, con Carmen Casado, que era mi profesora de francés, la menciono porque también le cuidaba los niños y era alguien que, fíjate, se me ha olvidado el francés, pero fue una influencia buenísima porque es una persona súper positiva que había visto más mundo del que había visto yo, que me dio un poquito de perspectiva y de ánimo y súper divertida. Ana de Frutos, que fue mi profesora de biología y Avelina que fue mi profesora de matemáticas. Las cuatro inspiradoras, las cuatro unas profesionales como la copa de un pino como se dice aquí y que siguen teniendo ese interés por aprender. Nosotras hablamos, hablamos de esto y de lo otro, pero al final es: “¡Pero cuéntanos! ¿Qué es lo último que estás haciendo? Ah, sí pues qué bonito.

01:02:29
Eva Nogales. ¿Y esto cómo lo hacéis?” Ese interés que siguen teniendo me encanta. Ese es el interés que inculcaron en mí y se lo repito porque dicen: “Es que tú has llegado tan lejos y nosotros no hemos hecho nada”. Yo siempre les digo: “Ser educador es lo más importante que hay, es lo más importante que hay, porque nadie que es nadie lo ha hecho en soledad. Lo ha hecho porque alguien le ha educado, alguien le ha inspirado a querer conocer más, a tener curiosidad”. Y yo creo que esa es la buena educación. Una buena educación es aquella que terminas y quieres seguir aprendiendo. Y eso me lo inculcaron a mí y eso lo tienen ellas. Y fue un placer y voy a seguir haciéndolo. Les traje de regalo unos marcos de foto y nos hacemos allí mismo una foto y digo ahora las ponemos todas en nuestro marco y lo tenemos para recordar este día y todos los que quedan por venir. Por favor, apoyad a vuestros educadores, los que tenéis o los de vuestros hijos, es que no hay tarea más importante. Yo es que soy educadora también. No hay tarea más importante. Educar es enseñar no solo material, es enseñar a vivir y a vivir en comunidad y hacerlo siendo personas completas y que tienen interés los unos por los otros y por conocer el mundo que nos rodea. Ese es mi último mensaje. Muchas gracias por estar aquí hoy.