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Valentín Fuster. Bueno, yo le diré que todos tenemos una biología natural, que es importante tener en cuenta. Vamos a ver. Yo supongo que en los primeros años de vida, uno ha de encontrar trabajo, ha de funcionar profesionalmente, y hay un aspecto personal fundamental que es preservar tu propia persona. Es decir, que si empezamos a decirle a una persona de 30 años: “Tú debes dar, dar, dar y dar”, pues bueno, uno piensa: “Tal vez eres muy teórico, porque en estos momentos tus preocupaciones son preocupaciones algo distintas”. Entonces yo creo que se llega a una época, a los 50 años, que dicen que es la edad de la crisis personal, que es cuando empiezas a pensar de dónde vienes y a dónde vas. Y esta es una edad muy interesante, donde yo creo que es la edad precisamente en la que moverse hacia el campo de dar. Es decir, uno ya, durante los primeros 50 años, ha hecho lo que ha podido por su propia vida, ir avanzando profesionalmente, familiarmente, etc., todo lo que es habitual. Pero yo creo que llega un momento en donde uno piensa que tal vez puedes aportar a la sociedad, a la comunidad o a lo que sea, aportar. Y entonces viene este aspecto por el que se me ha preguntado, que es el dar. A mí me ha pasado, concretamente. Yo después de los 50 años me he dedicado a la gente joven y ando por el mundo haciendo lo que puedo. ¿Me entiende? Estoy en el CNIC de Madrid, como he dicho, en la parte de investigación, porque creo que en España se puede hacer algo que uno ha aprendido afuera. O sea, yo ya estoy en este campo, esto realmente me es muy familiar. Hay gente crítica que dice: “Bueno, es que el que da es un egoísta”. ¿Por qué es un egoísta? Porque esto retribuye a él. Mi contestación es ‘I don’t care’. ¿Me entiende usted? ¿Y qué? Si yo me siento feliz dando, ¿por qué alguien me ha de criticar? Le llamas a esto egoísmo, ‘I don’t care’, llámele lo que te dé la gana. Lo importante es que tú puedes influir positivamente con alguien. Y esto es lo importante. Yo creo que si a mí me preguntas en la vida: “¿Qué es lo que más satisfacción te da?” A mí personalmente ha sido el dar, sin ninguna duda. ¿A quién? A los estudiantes, a la gente joven. Cada uno puede, en diferentes aspectos, dar a quien quiera. Pero para mí lo fundamental son los jóvenes, que van a ser el futuro de la humanidad.