COMPARTIR
Generated with Avocode. Path Generated with Avocode. Rectangle Copy Rectangle Icon : Pause Rectangle Rectangle Copy

Ser agradecido mejora tu bienestar

Ivonne Klein

Ser agradecido mejora tu bienestar

Ivonne Klein

Psicoterapeuta


Creando oportunidades

Ivonne Klein

Ivonne Klein es psicoterapeuta, escritora y conferencista especializada en educación socioemocional y bienestar. Con formación en el Instituto Gestalt y una sólida base en neurociencias, ha desarrollado una visión integral sobre la gestión emocional, abordando temas como el miedo, la ansiedad y la insuficiencia desde la evidencia científica y la experiencia clínica.

Es autora de libros y materiales que promueven estrategias de bienestar y autoconocimiento, y ha colaborado en la difusión de la psicología positiva en México. En su práctica terapéutica y en sus conferencias, Klein enfatiza la importancia de reconocer y regular las emociones, así como de construir redes de apoyo y fomentar la resiliencia. Ha trabajado tanto con adolescentes como con adultos, abordando procesos de duelo, crisis personales y dinámicas familiares.

Su enfoque combina la compasión, la ciencia y la experiencia personal, incluyendo su vivencia con enfermedades crónicas y el acompañamiento en situaciones de pandemia.


Transcripción

00:00
Ivonne Klein. En terapia lo que más veo es miedo y es ansiedad. Tenemos una herida de insuficiencia. No soy suficientemente inteligente. No soy suficientemente brillante. No soy suficientemente exitoso. El miedo es una reacción que tiene que ver con amenazas reales. Por ejemplo, estamos aquí en este foro y a todos nos empiezan a sonar las alarmas sísmicas y empieza a temblar. Bueno, pues eso es una amenaza real. Y la ansiedad es ante una amenaza posible, no quiere decir que no sea real, pero no es lo mismo que empiece ya a temblar, a que yo cada vez que entre a un lugar tenga la ansiedad de que puede temblar, es diferente el comportamiento. Ahora, ¿qué pasa con la mente? Nosotros tenemos una mente muy sabia, tenemos un organismo muy sabio y se ha visto en neurociencia que casi el 50% del tiempo estamos obsesivamente en esos pensamientos catastróficos. Entonces, pues, empiezan a haber daños. ¿Por qué? Porque generamos hormonas del estrés. Hay indicadores objetivos en la sangre, o sea, en los latidos del corazón, en la sudoración y se puede medir el cortisol, que es la hormona del estrés, o se puede medir, o la noradrenalina y se puede medir también pues si te sientes bien, la oxitocina, que es la de la confianza, la serotonina, que es la del bienestar o la dopamina que es la del placer, todo eso se puede medir. Y un ejercicio que yo los invitaría a hacer es, cada vez que sientan una emoción en el día, escriban el nombre de la emoción, no la juzguen, no se pongan a analizar no, no, no. Ustedes escriban los nombres de la emoción, van a ver cuántas fueron funcionales y cuántas fueron disfuncionales. Normalmente tenemos más emociones disfuncionales que funcionales, porque también se hizo la balanza de los pensamientos positivos y negativos y se vio que los pensamientos positivos no tienen el mismo peso específico que los negativos, los negativos pesan más. Por cada negativo se necesitaban tres o cuatro positivos y esa tendencia a pensar en negativo es una inercia de protección en nuestro ADN, que tenemos que trabajar contra esa inercia.

03:16
Gonzalo. Hola Ivonne, soy Gonzalo Rodarte, mucho gusto. A lo largo de la vida nos han enseñado que el enojo es malo y la alegría es buena, pero, ¿qué otra manera hay de hablar de los sentimientos sin etiquetarlos?

03:31
Ivonne Klein. Vivimos en emociones todo el tiempo y no son ni positivas ni negativas, son. Pero entonces encontré una nomenclatura más adecuada de Myriam Polit, una ex maestra mía en el Instituto Gestalt, que ella hablaba de emociones de bienestar y emociones de malestar. En primer lugar, el término de valencia de positivo y negativo ya nos sitúa en una distorsión. En esa distorsión el enojo, el miedo y la tristeza parecen negativos, mientras la alegría, la amistad, la prosocialidad, etcétera, etcétera, parecen positivos. Me di cuenta con mis pacientes y con mi experiencia personal, que había ciertas emociones más permitidas para las mujeres y más permitidas para los hombres. Entonces así me di cuenta que la cuestión de género también atravesaba el mundo de las emociones. Entonces yo lo veía con mis pacientes, o sea, los hombres tocar vulnerabilidad con todo ese rol del, pues no te puedes quebrar y tienes que ser fuerte, les costaba mucho trabajo y las mujeres no podían enojarse, calladita te ves más bonita. Nos estaban limitando para entender la experiencia emocional que todos tenemos. O sea, yo les preguntaría pues ante qué sienten problemas de aceptar en términos de emociones, hay algunos que me dicen es que con todo lo que me hicieron, yo tengo un deseo de venganza. Y yo les decía, a ver, a mis pacientes, puedo entender que tengas ese deseo, que se vaya a realizar pues no, no es funcional, eso ya lo vamos a discutir, pero de que lo sientes, lo sientes. Entonces me parece una actitud más compasiva el admitir que hay, digamos, diferentes emociones que pues nos ayudan a estar bien, otras que nos crean sufrimiento y entonces hice, eso sí fue algo que hice, una clasificación de las emociones en términos de las no funcionales muchas veces pueden tratarse de gradaciones. Por ejemplo, si yo hablo del miedo, el miedo es completamente funcional. Es más, el miedo es la emoción que nos ha permitido llegar hasta donde estamos porque es la que activa la amígdala de las amenazas y podemos captar cuando hay una amenaza. Pero si eso se lleva a una gradación mayor, por ejemplo, si el miedo lo llevo al ataque de pánico, eso ya no es funcional porque la persona siente que se va a morir y que no puede seguir adelante.

06:55
Ivonne Klein. La tristeza es funcional, la tristeza nos conecta con nosotros, nos lleva a valorar lo que perdimos, etcétera, etcétera, sean personas, crisis, proyectos, lo que sea, pérdidas. Pero pues la, si yo lo llevo a una gradación mayor, esa tristeza no es funcional, se convierte en depresión. El enojo es funcional, preocúpate si no te enojas, porque entonces te estás atropellando a ti mismo constantemente y tienes que poner límites. Sí creo que la capacidad de poner límites es fundamental. Ese es un tipo de las no funcionales y otro tipo de las no funcionales son las que de plano no encontré que tenían de funcional, como por ejemplo, el resentimiento, la envidia. Esas, eso no quiere decir que no se sientan y hay que validar que se sienten, pero de alguna manera hay que elaborar estrategias de afrontamiento para que eso no nos coma y no nos carcoma y podamos seguir adelante. Muchísimas gracias.

08:17
Mildred. Hola Ivonne, soy Mildred. Me gustaría saber, ¿qué herramientas debemos llevar en nuestra mochila emocional?

08:25
Ivonne Klein. Mildred muchas gracias. Muchas gracias. Me parece que estás tocando un tema muy importante, porque si estoy hablando de educación socioemocional, lo primero que tengo que hacer es identificar qué siento. Su cuerpo es su termómetro emocional. Yo diría que ante todo somos cuerpo, ante todo somos cuerpo, porque el cuerpo es el primero que reacciona a los estímulos, tanto externos como internos. Yo siento que se me contrae el estómago o siento mariposas en el estómago, o siento taquicardia. Y les voy a decir una cosa no estamos acostumbrados a escuchar el cuerpo. ¿Por qué? Porque estamos como disociados. O sea, estamos en el bote pronto de la realidad en donde recibo un estímulo y tengo que contestar frente a ese estímulo y no le doy prioridad a como yo me siento. Después, antes de nombrar, lo que tenemos que hacer es irnos a qué pensamientos tengo y en función de lo que sientes y piensas, actúas. Por ejemplo, yo soy diabética. Cuando vino la pandemia me enfermé de COVID, entonces yo decía ay, ay, ay, pertenezco a dos subconjuntos, los de las personas mayores y los de los diabéticos y no sabemos, eso fue en octubre del 2020, yo no sabía ni si iba a sobrevivir o no, empecé a ver que me faltaba un poquito de aire, pero no mucho. Entonces yo digo bueno, noto algo. ¿Qué pienso? Tengo COVID, soy diabética, soy de la tercera edad, no tenemos vacuna, no tenemos nada, o sea, ahorita se está conociendo este fenómeno. ¿Qué hago? Le hablo a mi doctor, que es en el que confío para saber si voy y me entubo ahí en el hospital o me espero y me mido la temperatura o qué hago. O sea, es sentir, pensar y actuar y esas tres cosas, sentir, pensar y actuar, cada una a veces se va desalineando, no es ahí sí sientes, piensas y actúas, no, no, cada proceso es complicado. Una cosa que yo aprendí en neurociencia que no nada más existen cinco sentidos, existen siete sentidos aprobados por la ciencia. Está la propiocepción y la interocepción. Imagínense lo importante que es el cuerpo. La propiocepción es la imagen que yo tengo de mi cuerpo en mi cabeza. Eso es importante porque en función de la propiocepción que yo tengo, mi cerebro interpreta. Entonces, si yo estoy así y empiezo a dar la conferencia, pues ustedes van a tener sus deducciones, van a hacer sus inferencias, pero mi cerebro también.

11:53
Ivonne Klein. Entonces cómo entran a un lugar y eso es cómo se posicionan corporalmente, le mandan la información al cerebro que el cerebro capta, entonces eso es muy importante. Aquí voy a hacer un paréntesis, Paul Ekman, que es otro psicólogo, hizo el siguiente experimento. Él, trabajando en las emociones, le dijo a los participantes, yo no les voy a decir qué emoción van a sentir. Yo voy a hacer que muevan su cuerpo de determinada manera, que vayan moviendo sus cejas, su boca, su cuerpo de determinada manera y vamos a ver si pueden experimentar una determinada emoción. Hizo el experimento y efectivamente, después de oye, mueve las cejas así, pon los labios así, ponte… ¿Qué experimentas? No, pues enojo o miedo, o sea, sí hay esa comunicación entre la posición y la emocionalidad, eso ya está probado. Y la otra cosa que se probó es la interocepción, esa es en la que nosotros no nos escuchamos. La interocepción es toda la información que mi cuerpo capta y que le manda la información al cerebro. Entonces, si yo tengo una contractura de estómago porque estoy muy nerviosa por algo, mi cerebro lo sabe aunque yo no lo acepte conscientemente. Entonces hay un diálogo continuo entre el corazón, mis intestinos, la respiración y el cerebro, y se está mandando a través del nervio vago información que se capta emocionalmente y que mi cerebro descifra y que luego puede ser que me llegue a la conciencia. Entonces yo sí quiero poner el énfasis en veamos cómo está el cuerpo, los pensamientos y las acciones, y después aceptar, aceptar lo que estamos viviendo. Que yo identifico que estoy experimentando envidia, venganza, bueno, no por negarlo va a desaparecer. Es más, yo diría que es todo lo contrario. Yo creo que si lo aceptamos es la única manera de que eso pueda llegar a trabajarse. Nombrar sirve, eso es lo que sirve de la terapia que se nombran las cosas, que el nombrar es dar una categoría de concretización que puedo digerir mejor emocionalmente.

14:57
Ivonne Klein. Entonces no porque yo sienta envidia y las peores emociones más bajas y más disfuncionales que hay, eso van a hacer que yo sea un mal ser humano, van a hacer que yo sea un ser humano y que tenga que ver que tengo que trabajar para estar mejor. Y después lo que puedo hacer es regular, me auto regulo, entra nuestro sentido de realidad, que ahí, por ejemplo, en el caso de la ansiedad, pues hay que respirar, porque la ansiedad es un miedo a un futuro que no podemos controlar. Entonces, cuando estamos en un miedo futuro que no vamos a controlar, tenemos que irnos al presente arraigado del aquí y el ahora, y respirar le manda la información inconsciente al cerebro de oye, estás viva y estás controlando tu respiración y tu nivel de ansiedad baja. Entonces, sí me parece, en resumen, que la mochila emocional tiene que ver con, pues un camino hacia tus emociones que te permita conocerlas, aceptarlas y regularlas. Muchas gracias.

16:24
Mirna. Hola Ivonne, mucho gusto. Mi nombre es Mirna Montiel Campos. Es gratificante escucharte. Mi pregunta es, a menudo vemos mensajes de ser positivos y felicidad en exceso. ¿Esto realmente nos ayuda a nuestra salud mental?

16:41
Ivonne Klein. Soy especialista en bienestar, o sea, digamos que tengo doble personalidad porque en mis libros y en mis conferencias pues yo trabajo en estrategias de bienestar, pero desde la consulta estoy desde el dolor y desde el acompañamiento tratando de mirar hacia ese otro lado. El bienestar es todo un tema verdaderamente maravilloso en la historia humana. Todos hemos vivido experiencias de bienestar. Seligman, era el presidente de la Asociación Psicoanalítica en Estados Unidos, y él estaba viendo pacientes que venían de la guerra y que venían destrozados y su pregunta, su hipótesis, fue, siempre estoy trabajando desde el trauma, ¿qué pasa si trabajo desde el bienestar? Y esa pregunta abrió una rama en la psicología que se empezó en Harvard y que fue el estudio científico del bienestar, se creó la psicología positiva que de alguna manera yo, cuando la gente escucha la psicología positiva cree que es pues como algún tipo de fórmula extraordinaria de tú tienes que ser feliz todo el tiempo, y sí se puede y puedes todo porque las circunstancias son muy duras para muchas personas y decirles pues todo está en tu mente, es que toquen más insuficiencia, o sea, si yo les digo ah no, pues tu enfermedad es producto de tu mente, está muy fácil y tú tienes que ser positivo. A ver, obviamente el tener una actitud positiva sí se ha visto que redunda en una mejor salud, pero creo que es más compleja que nada más aplicar la fórmula de y tú tienes que estar bien, porque me parece que hay que tener una visión de la emocionalidad desde mayor complejidad y desde mayor pues compasión hacia nosotros mismos para entendernos más. Se empezó a estudiar qué pasa con el bienestar, cuáles son las partes de nuestro cerebro que se activan con el bienestar. Entonces, cuando en ciencia el foco es otro, se empiezan a descubrir otras cosas, entonces, ah, pues se activan estas y estas zonas, se empezaron a conjuntar una serie de coincidencias muy afortunadas. Por un lado, el empezar a poner el bienestar como centro de estudio desde la ciencia y por otro lado, que con el desarrollo de la tecnología, con las neuroimágenes y los electrodos y los escáners en el cerebro, podíamos estudiar el cerebro en vivo y qué partes se activaban del cerebro sin tener que abrir un cerebro y ver cómo funciona, cosa que era completamente impracticable.

20:00
Ivonne Klein. Entonces, esta idea de corroborar estas hipótesis han dado un salto radical, pero radical, en la historia humana, porque no se trata nada más de disminuir el dolor, sino de aumentar el bienestar. El bienestar es una percepción subjetiva, porque lo hago desde mí, de indicadores objetivos. O sea, yo no puedo decir me siento súper bien y tengo mi azúcar completamente descontrolada y me pongo a tomar azúcar. O sea, tiene que haber indicadores objetivos. Hay inclusive una cosa que se llama el reporte Internacional de felicidad con indicadores objetivos de cómo están los países. Les quiero decir que entre los países, México no está nada mal y México no está nada mal, está en muy buenos lugares y en estos últimos años ha tenido un repunte además en el World Happiness Report, en esta medición internacional de felicidad, que no me gusta hablar de felicidad para no, pues asociarlo a positividad tóxica, prefiero hablar de bienestar y de una situación general de bienestar. Y yo creo que también tiene que ver con las relaciones tan profundas que creamos como tribus en México, está estudiado por países y bueno, por eso se explica que México tiene buenos lugares en los niveles de felicidad por las relaciones. Eso se ha estudiado a nivel de cerebro hay un estudio en Harvard que fue el mayor estudio de la felicidad que duró 75 años, había 724 participantes, de los 724 sobrevivieron 60 y dijeron lo que hemos visto es que los que vivieron más y con más calidad fueron los que tuvieron relaciones significativas en su vida. Y concluimos que el aislamiento es tóxico. Entonces pues esas son conclusiones de la ciencia que hay que tomar en cuenta, caminar con otros desde donde caminamos y averiguar qué tenemos que trabajar. O sea, cuando llega un momento de conciencia en el que uno dice bueno, pues no he trabajado en esto, pero esto me está haciendo ruido, ahí ya hubo un paso a ver una sintomatología que hay que atender y entonces es cuando la conciencia dice bueno, pues lo sumo a la acción y lo atiendo. ¿Qué hago? Tomo un curso, voy a terapia. O sea, hay muchos caminos para trabajarse emocionalmente, pero el chiste es que esto se traduzca en indicadores objetivos. No es nada más, no, pues dice que está súper bien, pero pues no, o sea, sigue peleada con todos, no tiene trabajo, no busca, pues no, hay indicadores objetivos de bienestar.

23:11
Lupita. Hola Ivonne, mi nombre es Lupita, muchas gracias por tanto conocimiento que compartes. Mi pregunta es, ¿el adolescente siempre lleva la contraria? Y, ¿de qué forma podemos manejar esa energía de ese adolescente?

23:28
Ivonne Klein. A ver, yo creo que tenemos que ponernos en modo, en dos modos, modo introspección de cómo me fue a mí en la adolescencia. No nada más estoy en este espacio asimétrico ahora yo con mi hijo o mi hija, sino que tenemos que también entender lo que sucede con el cerebro y con las cuestiones que le pasan a los adolescentes y a las adolescentes. Yo creo que es una de las revoluciones más grandes que existe en la adolescencia, por eso me preocupa mucho dirigir todos los textos de los adolescentes en adelante. No porque los niños no sean importantes, me parece que es fundamental atender a nuestras infancias, pero lo que sucede en la adolescencia son varios tipos de revolución. Por un lado hay una revolución pues biológico sexual, en donde el cuerpo se prepara para la reproducción, lo cual implica un trastorno absoluto, o sea, hay muchos que crecen demasiado y ni siquiera se reconocen y se andan tropezando, muchos que les sale un grano como un unicornio y ya no quieren salir de la casa ni salir en contacto humano durante un año. O sea, suceden muchas cosas que los están interpelando a nivel bioquímico y que es difícil tener tantos cambios, pues a nivel de desarrollo de… es todo un despertar la revolución biológico sexual. Por otro lado, esto se acompaña de un desarrollo del cerebro. Hay una revolución mayúscula que está pasando y que nadie la habíamos visto porque estábamos concentrados en la cuestión de las hormonas y los cambios y las cuestiones psicológicas. Y lo que sucede con el cerebro es que se lleva a cabo una cosa que se llama la poda sináptica, y entonces la poda sináptica por su nombre de poda, ya se imaginarán que es, es voy a eliminar, el cerebro dice, voy a eliminar todas las vías que no se usan y voy a fortalecer las que sí se usan y hacerlas súper vías. Entonces eso tiene que ver con una plasticidad cerebral que se traduce en una reconfiguración, y también eso tiene sus consecuencias, porque a veces están en la morosidad máxima y a veces están en el azote depresivo y es como una montaña rusa en la que es muy difícil para él o ella estar entendiendo y descifrando mientras además están entrando a secundaria con otra estructura y ya no tenían a la maestra durante toda la mañana, sino que tienen 13 maestros, 13 tareas, 13 responsabilidades y les cuesta trabajo hasta organizar los horarios. Entonces hay un cambio en el exterior, un cambio psicológico, también hay una revolución moral, que de esa no se escucha mucho, pero hay un autor que se llama Lawrence Kohlberg, que lo que hizo es, dijo bueno, si Piaget habla de la inteligencia, pues yo voy a hablar de la cuestión moral. ¿Y qué significa eso? Pues significa que no nada más me voy a basar en si una acción es buena o mala, por ejemplo, no matar es bueno. Yo no me voy a basar en ah, pues no matar es bueno o malo, yo voy a basarme en cuáles son las etapas por las que pasa todos los seres humanos, en la que lo bueno o lo malo está determinado por la intención por la cual se hace la acción. Entonces, ¿qué quiere decir esto?

27:52
Ivonne Klein. Que una persona, un niño chiquito, o sea la primera etapa, pues es no voy, no le quito las cosas a mi compañero porque me van a castigar, o sea, es por el castigo y el premio, porque esa es la primera instancia de aprendizaje en términos de premio y castigo. Luego la segunda etapa es pues no, no me conviene, no me conviene, pues para qué me la complico. Y luego entra la parte de la imagen y ahí es donde entran los adolescentes, porque lo que importa ya no es si bueno o malo, no, es que yo soy buena persona, yo soy buena esposa, yo soy buena hija o buen hijo y por eso hago lo que hago, porque se espera de mí para que yo sea bueno y yo necesito pertenecer, esta bondad tiene que ver con la necesidad de pertenecer. Entonces, en la adolescencia, los adolescentes y las adolescentes su prioridad es pertenecer por una cuestión psicológica, por una cuestión moral, por una cuestión del cerebro, porque están aprendiendo pues la independencia. O sea, tenemos nuestros espacios, nuestras reuniones en las casas, no tenemos que estar pegados a los padres todo el tiempo, Es más, muchas veces los padres somos el contraejemplo de lo que ellos quieren, porque en muchas cosas también nos hemos equivocado. Entonces, pues los adolescentes quieren pertenecer a un grupo y la prioridad es pertenecer a ese grupo. Entonces, entender estas etapas, hay otras, pero llegando a la adolescencia yo lo que quiero comunicarles es que es mejor estar enterados de que están viviendo una transformación revolucionaria, un reseteo absoluto y que por supuesto que tienen que haber límites, pero hay que explorar, o sea, yo entiendo desde dónde te sientes, cómo te sientes, por qué te sientes así y con compartir historias de nuestra vida, es como una magia, somos animales que cuentan historias. Galeano decía que las historias acercan lo lejano y lo vuelven más cercano. Nos sentimos fascinados por ver qué le pasó al otro, que es mi padre y mi madre, que también fueron adolescentes. Entonces, en una circunstancia así, ¿cómo se enfrentaron? ¿Qué vivieron? ¿Cuáles fueron sus dilemas de lealtades? Hay que entrar desde la curiosidad, desde la exploración, desde el compartir y desde el informarnos lo más que podamos para darles herramientas para este mundo que está duro. Muchas gracias.

31:07
Mónica. Ivonne, mi nombre es Mónica. Es un gusto estar aquí contigo. Mi pregunta es la siguiente: ¿Qué se puede hacer ante el dolor por la pérdida de un ser querido?

31:22
Ivonne Klein. Me estás preguntando por uno de nuestros dolores más grandes que es el duelo. El duelo pasa por varias etapas. Entonces, primero es un proceso de pérdida, de pérdida pues de varios tipos, de pérdida en términos de personas, cuando perdemos y se nos muere una persona querida, de pérdidas de proyectos, pérdidas de relaciones que aunque no hay muerte, hay una pérdida de relación y perder amigas. Y lo primero es entender que uno pasa por una negación, eso sucede mucho con la muerte de alguien. Después viene un enojo. Tuve un paciente de ocho años que en un accidente trágico perdió a su hermana cuando él tenía un año y ella cuatro y estaba enojado porque la vida le quitó a su hermana, con toda la razón. Entonces es, ¿por qué a mí? ¿Por qué yo? ¿Por qué en este momento? Esas son las preguntas que nos hacemos y tienen que ver con pérdidas de relaciones, de amistades, de proyectos, de pérdidas, llámenle, pues, busquen en su corazón sus pérdidas para ver hasta qué grado hubo estos duelos. Creo que no podemos evitar haber pasado por eso. Y después del enojo, pues se empieza a ver, a veces hay una negociación, un intento de negociación, cuando, por ejemplo, se rompen amistades o relaciones amorosas, hay un intento de negociación. No, pues queremos, tenemos que ir a terapia de pareja, y yo siempre les digo cuando vienen a terapia de pareja, yo no sé qué va a pasar, hay algunas terapias que acaban en un buen divorcio y hay otras que acaban en vamos a seguir adelante y sí podemos. O sea, no es voy a terapia y se va a resolver todo, no. O sea, no, no, tampoco es fórmula, entonces pero esa negociación de bueno, qué tengo que hacer para, porque todavía está la persona, ese es un paso que en el caso de la muerte no lo hay. Después está la tristeza profunda, que es donde muchas veces se puede caer en la depresión. En términos de experiencia humana se calcula que un duelo, pues, tiene que durar, tiene que, pero lo pongo entre comillas porque somos diferentes, porque tenemos diferentes historias, pues digamos que hasta dos tres años. Pero si después de cinco años yo sigo atorado, entonces híjole, esto no lo he podido superar y no he podido pasar a la última etapa, que es la etapa de la aceptación y del poder caminar sin eso, pero funcionalmente y rendirle la dignidad que la relación o lo que sea, merecía, pero que puedo caminar.

35:06
Ivonne Klein. Entonces hay veces que se rompe, pero no se han resuelto las etapas y siguen enganchados. Entonces tienen que trabajar en eso o siguen atorados por un duelo de una madre, un padre y entonces hay que ver qué se hace, porque entonces la tristeza se convierte en depresión. Y aquí hay como dos actitudes frente al duelo. Por un lado es, aquí vamos a seguir adelante, aquí no pasó nada, o sea, sí fue muy doloroso, perdimos a la abuela o lo que sea, pero aquí hay que seguir adelante y no se pasa por el proceso del duelo y eso es muy duro porque hay estas cosas que se llaman introyectos, es un término técnico, digamos, de psicología, en la que vivimos en ciertas creencias. Por ejemplo, la creencia de aquí no nos quebramos, aquí salimos adelante y aquí cuando hay un problema no se habla, vámonos, a seguir adelante. Entonces te quedas pues atorado con cosas sin resolver y hay que trabajarlas, porque lo que no se habla ahí está, lo que no se habla sale. Esa es una de las leyes que patente para mí misma. Lo que no se habla sale. Entonces mejor que salga y que lo vayamos digiriendo y veamos qué hacemos con eso. Entonces esa es una actitud, por los introyectos. Y la otra es los introyectos del llorar, yo no quiero llorar y no lloro y he venido con unos duelos aquí a la terapia, han venido pacientes con unos duelos tremendos y me han dicho y no saqué ni una sola lágrima. Yo digo, yo me preocupo. Eso tiene que ver con su miedo a quebrarse completamente y se están protegiendo, también tiene una razón. Y yo les diría que llorar es muy funcional, es bueno biológicamente llorar, no llorar de todo y a cada cinco minutos, tampoco, hacerlo en forma funcional. Pero llorar genera y elimina cortisol y noradrenalina, que en procesos de duelo también estamos inundados de tensión y de cortisol. Entonces, sacar ese cortisol a través de las lágrimas es bueno, porque nos estamos expresando y también generamos oxitocina, que es la hormona de la relación, de la confianza. Entonces, si yo lloro y lloro con alguien y puedo expresarme, me quito un peso, pero estoy acompañada, no por nada el ser humano ha hecho rituales de duelo. Los rituales de duelo son muy importantes porque en esos momentos de vértigo y de mucha soledad el estar con otros, el ver a los otros directamente a los ojos, eso es muy importante, suceden cosas en nuestro cuerpo. Escuchemos a nuestro cuerpo. Muchas gracias.

39:01
Yesenia. Hola Ivonne, mi nombre es Yesenia Hernández. ¿Cómo podremos alcanzar emociones de bienestar mientras en el hogar se encuentra una convivencia difícil?

39:11
Ivonne Klein. A mí me parece que uno tiene que empezar a hacer uso de las redes de apoyo que uno tiene, pero las redes de apoyo funcional. Busca dentro del ambiente alguien a quien puedas recurrir, es fundamental y se han hecho estudios sobre resiliencia y se ha visto que las personas que han podido salir adelante en todos los casos han sido porque han contado con alguien a quien pueden recurrir. Eso es de lo que yo conozco de los estudios de resiliencia que he hecho. O sea, la estadística nos ha mostrado, y la ciencia, que necesitas recurrir a alguien a quien tal vez no te acercaste, no quiere decir que esté en tu círculo directo, pero que dices, como ese maestro o esa maestra habla, se comporta con nosotros en clase, respeta, etcétera, etcétera, o con el psicólogo de la escuela, o con un familiar, un abuelo, una tía, una amiga, una mamá de una amiga en la que confían, o sea, una figura de apoyo, entonces ahí es donde uno tiene que agarrarse y pedir ayuda. Y también medir el nivel proporcional de nuestro daño porque si yo ya estoy en una depresión y yo ni siquiera me quiero parar de la cama, bueno, hay que pedir ayuda, ayuda terapéutica urgente.

40:59
Javier. Hola Ivonne, ¿cómo estás? Mi nombre es Javier Castolo. Mi pregunta es, esta plática ha estado increíble, pero necesito escuchar de ti, ¿cómo funciona la conciencia ante nuestros sentimientos?

41:15
Ivonne Klein. ¿En qué momento es el regulador de, tuvimos una muerte importante, pero no voy a dejar que me lastime o me va a arrastrar cinco años como lo comentaste? Porque no lo he podido captar en lo que me has dicho, conciencia se me hace algo muy importante con lo que tenemos que trabajar. He puesto mucho énfasis en el cuerpo porque creo que le tenemos que dar el lugar al cuerpo que no ha tenido y en ese sentido tal vez hubo un desbalance, pero cuando yo hablo de ver la sintomatología y escanear cómo te sientes, el concepto de escanear ya para mí implica un proceso de conciencia y me parece muy importante que lo hayas nombrado como lo que es, qué es conciencia. Yo lo que diría es el escaneo emocional me permite tener conciencia de mis necesidades emocionales y estoy totalmente de acuerdo. O sea cuando tú sientes que estás deprimido, que no te puedes levantar y dices pues qué me está pasando, eso es tener conciencia de una sintomatología a partir de un padecimiento. A ese proceso hay muchas personas que lo niegan, que niegan eso y que se reprimen porque hay mucha negación a nivel emocional que cumple con funciones de defensa, lo puedo entender desde donde lo hacen, pero efectivamente es un proceso de conciencia. O sea, yo la conciencia la asocio con, me doy cuenta que… esa es la conciencia, me doy cuenta que necesito trabajar mi duelo, me doy cuenta que llevo diez meses encerrado en mi casa y que me he quedado sin amigos, que eso es lo que me dijo un paciente, que por mi depresión me aislé completamente y me he quedado sin amigos y le dije por favor, agarra el teléfono, explícales y reconéctate, pero ya. Entonces la conciencia es este darse cuenta, es lo que los norteamericanos llaman awareness, o sea, darnos cuenta de, y es fundamental en todo este proceso emocional.

43:52
Janet. Hola, mi nombre es Janet Millan, soy estudiante de psicología. Me parece muy interesante todo lo que has hablado el día de hoy. Y bueno, pues respecto a tu libro,

44:05
Ivonne Klein. pues me gustaría saber qué consejos nos puedes dar precisamente para poder vivir y no estar caminando nada más sobreviviendo, en tu perspectiva, ¿qué consejos nos puedes dar para eso? Para disfrutar la vida, para seguir ese camino, esa meta, no sé, cuál nos puedas aportar. Qué bonita pregunta colega, colega de trinchera. Yo les diría escaneense y tengan conciencia emocional de lo que les hace la vida, que ustedes escuchan en internet una buena conferencia, van a un curso, leen un buen libro, a partir de ahí digan qué puerta puedo abrir para enterarme más, ya sea de mí o de lo que tengo que hacer con lo que a mí me pasa. Entonces, yo diría preocúpense cuando no les pasa nada. Si les pasa algo, que espero que les haya pasado algo al haber entrado a este espacio que construimos todos con sus maravillosas preguntas y salen diferente, algo pasó. Digieran qué les pasó con respecto, toda esa información, que di mucha información, bueno, eso cómo los interpela en términos de su vida, de lo que tienen que trabajar con ustedes, de las asignaturas pendientes que tienen para ir ligeros de equipaje. A mí me gustaría que se quedaran con la idea de que sus emociones son muy importantes, que vale la pena conocerlas, descifrarlas, sí se pueden descifrar, la ciencia nos ha ayudado a descifrarlas. Hay muchos libros, hay muchos videos para que aprendan a descifrar las emociones. Localicen cuáles son sus necesidades y no se queden nada más en eliminar los dolores, sino en caminar hacia un bienestar que sea más compasivo con sus necesidades, un bienestar que no es un estado final, son más momentos de evaluación en las que uno dice hoy fue un día valioso, por esto, esto y esto y aquí yo diría que una cosa que les puede servir mucho es hacer un diario de gratitud y yo tengo una forma específica para hacer un diario de gratitud. Yo me he dado cuenta que el cerebro se puede cansar mucho si todos los días agradecen todo, porque a los tres días dices bueno, ya agradecí esto y esto, y esto y esto ya, ya, ya y no hay novedad. Entonces yo soy de la idea y eso lo he hecho con muchos pacientes que han venido con un estrés postraumático tremendo y que les ha ayudado bastante, es, hagan un recorrido de su día, al final del día hagan un recorrido de su día y piensen si este día valió, ¿con qué me quedo? Puede ser que se quedaron con una mirada, con algo que vieron, con algo que vivieron, lo que sea, pero que digan ay, si hoy fuera mi último día, ¿con qué me quedaría de este día? Que lo hace único este día.

47:56
Ivonne Klein. Y que se acuesten y se traten de conectar con por qué escogieron ese momento y al día siguiente escojan un pequeño cuaderno bonito que les guste a ustedes, escriben en dos o tres cosas, pues agradezco esto y lo van registrando, vuelven a vivir ese día y en la noche hacen el mismo ejercicio y en el día siguiente sí apuntan lo que agradecieron. Y van a ver que van a tener una sensación de ver lo bueno que existe en su vida, que les va a ayudar, no va a resolver todas las cosas, pero les va a quedar una sensación de bienestar, porque la gratitud es una de las emociones que más bienestar produce. Entonces no trabajen nada más en los dolores que tienen que resolver para estar mejor. Pongan energía en estar trabajando en su bienestar. Muchísimas gracias.