COMPARTIR
Generated with Avocode. Path Generated with Avocode. Rectangle Copy Rectangle Icon : Pause Rectangle Rectangle Copy

¿Qué hago después de una ruptura?

Eva Latapí

¿Qué hago después de una ruptura?

Eva Latapí

Psicologa


Creando oportunidades

Eva Latapí

Eva Latapí, psicóloga y tanatóloga, explora a fondo el proceso de duelo tras una ruptura amorosa, desmitificando la idea de que el tiempo lo cura todo y subrayando la importancia de la acción consciente para sanar. Eva explica que el duelo no es lineal, sino un proceso de olas emocionales en el que la autocompasión, la aceptación y el contacto cero son herramientas clave para avanzar. Destaca la necesidad de cuestionar los mitos románticos sobre el amor, como la creencia en la media naranja o el amor predestinado, y propone una visión más realista y saludable de las relaciones, basada en la interdependencia y el autocuidado.

Invita a confiar en el proceso, recordando que, aunque el duelo es doloroso, puede llevarnos a una versión más fuerte y sabia de nosotros mismos.


Transcripción

00:00
Eva Latapí. Después de una ruptura amorosa, no. Temo decirles que el tiempo no lo cura todo. Definitivamente el tiempo hace su parte, pero nosotras y nosotros también hacemos nuestra parte. No hay nada que podemos hacer para acelerar el tiempo, pero sí hay cosas que podemos hacer para entorpecerlo. Así que para poder crecer después del duelo, para poder llevarlo desde un lugar amoroso y consciente, hay estrategias, hay información que hoy les quiero compartir. Cuando decidimos terminar una relación, digamos que ya pasaste por diferentes etapas, ya intentaste hablar con tu pareja, ya decidiste que a lo mejor es una relación donde ya no te suma, donde no te sientes cómoda. Sobre todo si venimos de una relación donde había mucha dependencia, donde toda mi identidad giraba alrededor de la pareja. Puede ser en una relación tóxica, donde yo sentía que mi pareja era mi propiedad, que todo mi valor lo basaba en si mi pareja me validaba o no me validaba, si toda mi energía estaba en poder hacer que funcionara esta relación, porque muchas veces somos la única parte que está remando en esta relación. Y algo que pasa es que cuando solamente un lado rema una embarcación no avanza, sino que damos vueltas, nos quedamos mucho tiempo esperando que las cosas sean diferentes. ¿Cuántas veces no nos quedamos en una relación, en una situación, en un trabajo, esperando que cambie? Para poder terminar una relación definitivamente se puede llevar desde un lugar consciente, amoroso, a veces creemos que para poder terminar una relación tenemos que terminar desde el conflicto o desde el enojo, o que las cosas tienen que estar muy mal para decidir salir de esa relación. Cuando decidimos terminar una relación es importante saber que vamos a atravesar un periodo de duelo y para poder atravesarlo hay ciertas cosas que nos lo pueden facilitar. Yo digo que el duelo es este periodo como de invierno que vamos a atravesar y así como un oso se prepara, prepara la cueva para poder pasar el invierno para poder hibernar, así nosotras y nosotros también tenemos que prepararnos, ¿de qué forma? Hablarlo claramente, desde el principio que es cuando más vulnerables estamos. Podemos tener cierta logística de, a ver qué pasa con tus cosas, qué pasa con mis cosas, quién se queda con qué, cómo va a ser. Yo recomiendo que al terminar una relación es importante poder tener la conversación. Si bien no le podemos dar todas las respuestas a la otra persona porque es normal, nos vamos a quedar con dudas. Inclusive si quisiéramos darle todas las respuestas a la otra persona y explicarle exactamente desde el lugar más vulnerable, más transparente de dónde terminamos la relación, se va a quedar con dudas. A veces nos cuesta trabajo inclusive tomar la decisión porque no queremos lastimar a la otra persona, pero esto también es parte de. A veces queremos salvarles de ese dolor, pero no podemos hacerlo. ¿Por qué? Porque un rompimiento, una pérdida, va a traer dolor. Entonces es poder prepararnos para este proceso. ¿De qué forma? Una de las herramientas que más recomiendo es el contacto cero.

03:09
Eva Latapí. El contacto cero es intentar no tener ningún tipo de contacto con tu ex pareja. Y cuando digo contacto, veámoslo como una dosis. ¿Por qué? Porque definitivamente después de un rompimiento vamos a atravesar un periodo de abstinencia, literalmente, porque nuestra pareja se vuelve esa fuente de neurotransmisores de placer, dopamina, oxitocina, serotonina y en el momento en el que la relación se termina, esa fuente se acaba. Entonces voy a pasar por este síndrome de abstinencia y es importante no tener contacto. ¿Y a qué me refiero con contacto? Contacto puede ser obviamente no llamar, no buscar, no escribir, no responder, no checar redes sociales, no estar preguntando qué hizo, qué no hizo, pero por qué. Inclusive me ha pasado que acompaño pacientes que somos muy creativas para poder encontrar el contacto. O sea, tenía una paciente que trabajaba en una pizzería y buscaba la dirección de su ex a ver si había pedido pizza. Eso es tener contacto. También a lo mejor si compartimos los streamings de televisión, me ha pasado que, ay, es que veo que está viendo películas de tristeza y yo siento que entonces le está doliendo un montón. Eso, aunque sea de forma indirecta, sigue siendo contacto. Yo sé que hay casos en los que el contacto es inevitable. Puede ser porque trabajamos en el mismo lugar, tenemos hijas o hijos de por medio. Inclusive me ha pasado que por cuestiones migratorias tenemos que vivir en la misma casa o por cuestiones económicas tenemos que vivir en la misma casa. Pero saber que el contacto cero nos va a permitir poder integrar la nueva realidad y la nueva realidad es que la relación se terminó. Entonces, al darle esa oportunidad a mi cabeza, a mi ser para poderme acostumbrar, es preparar lo que yo llamo un rompimiento limpio ¿Por qué? Nuestro cerebro no está programado para ayudarnos a ser felices, está programado para llevarnos a sobrevivir y en la predictibilidad está la sobrevivencia. Entonces el duelo es increíblemente inesperado, es completamente sorpresivo, no sabemos qué va a pasar. Es más, me gusta pensar que el duelo es como una caja de chocolates, como decía Forrest Gump, nunca sabes que te va a tocar, o sea, un día puede ser que vas a decir como, voy a estar súper triste, me va a ir súper mal y resulta que dices como que no, no, no me va tan mal. Y también puede ser que dices como no, ya estoy súper bien y en la tarde otra vez te sientes triste o extrañas a tu ex, entonces no sabemos qué nos espera y poderlo hacer lo más predecible posible dentro de lo que tenemos control. Hablar del duelo, tener todas estas estrategias, tener toda esta información no significa que no te va a doler, o sea, te va a doler definitivamente atravesar un duelo, yo no vengo a darles las estrategias para que nunca vuelvan a sentir dolor, me encantaría, me encantaría, pero además de que no las tengo, no existen porque el dolor cumple una función. El duelo no solamente duele por la pérdida, duele porque nos tenemos que reinventar y muchas veces nos tenemos que reinventar por completo.

06:06
Samara. Hola Eva, soy Samara Pérez. Yo tengo una pregunta. En una relación en donde una de las dos partes ya quiere terminar y la otra obviamente está muy feliz, ¿tú qué recomendarías? o, ¿cuáles serían tus consejos para ambos?

06:20
Eva Latapí. Es muy interesante porque sí pasa que una persona cree que está en la relación funcional y está contento y vamos hacia adelante y la otra persona decide terminar la relación. Esto es muy fuerte y es a lo que llamamos un duelo asimétrico, porque probablemente la persona que decidió dejar la relación tal vez empezó el duelo dentro de la relación y la otra persona ni siquiera se lo esperaba y llega y termina la relación. Lo que va a pasar primero es normal y voy a enfocarme en la persona a quien le terminaron la relación, porque es un impacto muy fuerte, porque lo que pasa es que vamos a entrar en un shock. El shock para empezar es normal cuando termina una relación, cuando tenemos cualquier tipo de pérdida, vamos a atravesar por el shock o la negación. ¿Por qué? Porque es la manera en la que mi cabeza tiene para poder amortiguar la noticia. Y esto pasa muchísimo después de que una de las dos partes termina la relación y la otra no se la esperaba. La persona que no se lo esperaba va a sentir que le quitaron el piso. Al principio no vamos a poder digerir qué es realmente lo que está pasando. Después del duelo vienen muchas dudas, pero cuando no entendemos qué fue lo que pasó tiene un impacto muy fuerte y tenemos que cuidar muchísimo, que no permee y que no nos haga daño en nuestro autoconcepto, porque puede ser que lo sintamos como un abandono emocional y cuando hay un abandono emocional, uno de los riesgos más grandes que tenemos que ponerle atención y tener cuidado, es a no sentir que la persona se fue porque hay algo mal conmigo, porque lo he escuchado muchísimo, es que no soy suficiente. Se fue porque soy abandonable. Se fue porque yo soy la que está rota o yo soy el que está roto. Y eso hay que tener muchísimo cuidado porque la otra persona tomó la decisión por lo que quiso, esa es responsabilidad de la otra persona. Entonces vas a quedarte rumiando en las preguntas en el por qué, ¿por qué lo hizo? Pero, ¿en qué momento? ¿Cuándo me dejó de querer? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Cómo no me di cuenta? Y es normal que atravesemos por eso, pero tenemos que tener mucho cuidado las historias que nos contamos, porque entonces, para empezar, después de un rechazo o después de un abandono, algo que se queda muy herido es el ego. El ego nos duele, porque para el ego lo que quiere es ser importante. Entonces imagínense si para el ego queremos ser importantes y resulta que la persona que queremos nos deja y ni siquiera nos la veíamos venir, puede ser increíblemente doloroso y está bien, porque el ego duele, el ego duele, eso sí, como que ¿cómo le hago para que el ego no me duela? Va a doler. Sobre todo cuando tenemos este tipo de situaciones en las que sentimos que no somos importantes o que la otra persona nos dejó por algo. Lo que sí hay que tener mucho cuidado es que no marque nuestra esencia, que no marque el que me dejaron porque yo estoy rota o roto o me dejaron porque yo no soy suficiente o me dejaron porque soy abandonable, que se me hace súper fuerte eso. Y a veces sentimos que es injusto, que el duelo es este castigo, cuando en verdad el duelo no es un castigo. El duelo muchas veces es también esta parte en la que tiene el amor para poder transformarse o encontrar su puerta de salida. Y yo puedo seguir amando a alguien aunque la persona no esté y eso nos duele en el ego.

09:36
Eva Latapí. O sea, ¿cómo voy a querer a alguien que ya no está? ¿Cómo voy a querer a alguien que se fue? Y, ¿por qué este amor no es un reflejo proporcional de la otra persona? Es un reflejo de cómo tienes para amar, no porque la otra persona se lo ganó. Y otro escenario que puede ser muy doloroso es cuando nuestra pareja ya avanzó. Puede ser porque nos dejó por alguien más o simplemente ya empezó una nueva relación y sentimos que todavía nos quedamos con este amor. ¿Cómo pudo haber avanzado si yo estoy aquí? Definitivamente la comparación es el ladrón de la felicidad. Si yo todo el tiempo estoy viendo qué hace, qué no hace, pero por qué, y yo me siento así, o sea, me la voy a pasar muy mal. Y es poder regresar la atención a mí, tener muchísimo cuidado con no compararme ni con mi ex ni con la nueva pareja, poner muchísima atención en los mensajes que recibo y el contacto cero aquí es completamente recomendable. No saber qué hizo, qué no hizo, pero por qué, pero ya se fueron a vivir a donde habíamos quedado y se fueron al viaje que habíamos planeado. Y nada, la atención regresa a tí. Tener muchísimo cuidado porque en este momento la cabeza puede ser que te cuente historias súper dolorosas y es aquí donde tenemos que realmente depurar las historias que nos contamos, reconocer que no importa lo que te cuente tu cabeza porque la cabeza es súper creativa y cuando estamos en dolor todavía es más creativa para dejarnos en dolor, porque interesantemente nuestra cabeza cree que nos está ayudando a sobrevivir, pero realmente este tipo de información no nos sirve. Entonces yo les voy a recomendar poder hacer un cambio, esta estrategia es de Gaby Braunstein y es el método de escoger de nuevo. Tu cabeza te está contando una historia que es súper dolorosa, si tú puedes reconocer que absolutamente todo lo que te cuenta tu cabeza es una historia, todo, o sea las cosas, tú crees que, no Eva, es que así son. Realmente es una historia. Entonces identifica que es un pensamiento. Un pensamiento tiene la misma sustancia química pensar a mi ex que se está viajando por Japón con su nueva pareja, a pensar qué voy a comprar hoy en la lista de las compras. No, es que me hace falta lechuga, me hace falta jamón. Es la misma sustancia química, pero ¿qué pasa? Esta no la compramos y la reforzamos y la reforzamos y la reforzamos. Entonces lo que queremos es realmente, identifica el pensamiento, es un pensamiento. Dos, perdona el pensamiento, perdónate a ti por tener el pensamiento, es como, ok cabeza te pasaste, qué creativa eres, pero está bien. Y tres, escoge de nuevo. Una vez estaba dando un taller con terapeutas y les estaba hablando de esto, de cambiar el enfoque, que ya no esté a qué hace, qué no hace mi ex pareja, sino realmente regresar el enfoque a mí. Y me decía sí, claro, algo que yo le recomiendo a mis pacientes es que se imaginen, en vez de que a su ex feliz, que se lo imaginen triste, deprimido, llorando por ellos. Y eso tampoco lo recomiendo, porque lo que realmente queremos es ahí donde está mi enfoque, sigue estando en mi ex pareja. Lo que quiero es regresar hacia mí y si ahorita te cuesta trabajo poderlo atravesar, lo que yo les recomiendo es entonces empezar a pensar cómo te ves libres de este dolor, cómo te ves libre de este recuerdo, cómo se ve esa versión del otro lado del duelo Y ahí no solamente me ayuda para darle dirección a mi inconsciente de hacia allá vamos, también me va a ayudar a poder tranquilizar y relajar mi sistema nervioso, porque cuando estamos pensando estas historias que nos hacen muchísimo daño, entonces si yo me visualizo estando libre de este dolor, libre de este recuerdo, entonces me va a servir para que mi sistema nervioso se tranquilice, porque mi cabeza no distingue entre lo que es una idea y lo que realmente está pasando. Y así voy a ir fortaleciendo esta nueva conexión neuronal de poner la atención en mí y no en lo que está haciendo o no está haciendo mi expareja.

13:20
Ana María. Hola Eva, muchas gracias por compartirnos. Yo soy Ana María Gaspar y también soy psicóloga. Yo quisiera preguntarte si después de una infidelidad, ¿tú crees que la pareja aún se puede reconstruir o definitivamente ya no?

13:33
Eva Latapí. Definitivamente después de una infidelidad la relación se puede reconstruir, pero es importante tomar en cuenta ciertos puntos. Para empezar, cuando hay una infidelidad, para poder reconstruir una nueva relación, que esto es importante, se necesita el trabajo de ambas partes, porque a veces sentimos que la persona que fue infiel es la persona que tiene que reconstruir por completo la relación y esto no es así. Se necesita el trabajo de todas las partes que forman una pareja, porque hay algo a lo que llamamos la deuda emocional, la otra persona está en deuda, o sea, como tú me fuiste infiel, entonces tú estás en deuda conmigo o por el contrario, como yo fui infiel, entonces estoy en deuda. Y algo que pasa con la deuda emocional es que es impagable, porque no importa todo lo que hagas, la otra persona siempre, no va a ser suficiente. Y algo que también es muy importante es reconocer que cuando hay una infidelidad no se regresa a la relación que había antes. Esa relación se terminó y es hacer una nueva relación. Inclusive Esther Perel que es la experta especialista en infidelidad, dice que una relación donde hay una infidelidad puede ser una relación más fuerte, el hueso más fuerte del cuerpo es el que se regenera después de romperse, pero no por eso nos queremos romper todos los huesos. Y lo mismo pasa con la infidelidad. Sí, sí se puede sanar, pero, ¿en qué casos es mucho más complicado? Si la persona que es infiel no toma responsabilidad, culpa a la otra persona constantemente. También como terapeuta de pareja, cuando trabajamos una infidelidad para poder avanzar definitivamente la infidelidad tiene que haber terminado, que sé que esto parece lógico, pero no siempre pasa, muchas veces dicen como vengo a recuperar mi relación en lo que sigo con esta relación a un lado para ver si realmente me quedo en mi matrimonio o no, pero es importante terminar la relación, volver a unir a la pareja. Otra cosa, el tema del perdón. Hay muchos mitos alrededor del perdón. Creemos que perdonar es olvidar y realmente perdonar no es olvidar y no es que la otra persona se gana tu perdón, porque el perdón empieza con una decisión. Tú decides perdonar y va a llevar un trabajo, pero no puedo esperar que la otra persona así como que quédate, gánate mi perdón y gánate mi confianza. Interesantemente, la confianza también empieza con una decisión. Si tú decides regresar a la relación, poco a poco irlas sanando, poco a poco irla recuperando, también el volver a confiar va a depender de ti, no de la otra persona. Y también saber que es un proceso. Yo recomiendo poderlo hacer al lado de un especialista que realmente sepa de infidelidad y reconocer que va a haber mucha duda, que va a haber mucha confusión y que va a ser un proceso, no podemos esperar tampoco que sea de la noche a la mañana. Es complejo, pero definitivamente sí se puede.

16:46
Jocelyn. Hola Eva, soy Jocelyn Hernández. Muchas gracias por tu tiempo, por la plática. Quisiera preguntarte, cuando una relación termina, ¿qué es lo que podemos esperar del duelo? Y, ¿cómo sabemos que estamos avanzando?

17:00
Eva Latapí. El duelo es este proceso que atravesamos después de la pérdida y es reconocer que es un proceso, que no es lineal. Si bien hablamos de diferentes etapas y diferentes fases, a mí me gusta pensar que el duelo son olas. De repente hay una ola de dolor y hay una ola de tristeza y hay una ola de extrañar, pero son olas. Según Elisabeth Kübler-Ross, de cinco diferentes etapas y después David Kessler agrega una sexta para que tengan la información, pero hablamos de que lo primero es la negación. Como sabemos, la negación es este mecanismo de defensa en el que algo cambia y mi cabeza va amortiguar la información. Va amortiguar la nueva información, la nueva realidad, entonces al principio lo va a negar. Después viene el regateo. El regateo es cuando quiero negociar con el dolor. ¿Qué puedo hacer para que me deje de doler? ¿Qué puedo hacer para que mi ex regrese? Entonces realmente estoy intentando negociar con el dolor, pero luego nos damos cuenta que no tenemos ningún control y entonces probablemente sintamos enojo. El enojo con mi ex, con la vida, con el universo, con todo, conmigo misma, o simplemente estoy irritable. Y el enojo, o sea, todas las emociones cumplen una función. Todas las emociones, por más incómodas que sean, tienen luz y tienen oscuridad. No me puedo pelear con las emociones diciendo como que hay emociones positivas y hay emociones negativas. El enojo puede ser que sea una emoción en la que yo me siento empoderada y realmente la función del enojo es que me permite poner límites, es una energía, es una emoción que me lleva a actuar. Yo tengo una amiga que su esposo murió y ella me dijo, lo que me sacó de la cama fue el enojo, estaba tan enojada que si yo me hubiera quedado en la tristeza nunca hubiera salido de la cama. Entonces pasamos por el enojo, pasamos por la tristeza que es esta emoción en la que hay mucha introspección, vamos hacia adentro, es cuando realmente duele, es increíblemente incómoda, pero la tristeza también cumple una función. Después de la tristeza viene la aceptación, que a veces creemos que la aceptación es que deja de doler, pero la aceptación es que puedo aceptar la nueva realidad. La nueva realidad es que la relación se terminó. Y por último, es encontrarle un sentido a la pérdida. Tal vez un sentido no es necesariamente escribir un libro y sacar un podcast y ayudar a las personas, tal vez no. Tal vez ese sentido es poder ver qué aprendo yo de esta relación, qué aprendo yo de esta situación, cómo mejoro o cómo puedo ayudar a alguien más, o cómo crezco de esto, eso es darle un sentido al dolor, a la pérdida Y definitivamente el duelo es este proceso donde puede haber muchísima transformación, muchísimo crecimiento. De hecho, es lo que más me gusta trabajar, porque yo no he visto la transformación tan grande en ninguna otra área como la he visto en el duelo. Realmente es como el ave Fénix, de las cenizas sale algo maravilloso, pero yo no puedo trabajar la transformación si la persona está apenas sobreviviendo el duelo y esto es importante poderlo reconocer.

20:05
Eva Latapí. Con mi trabajo me he dado cuenta que no solamente son seis etapas, son dos fases. La primera fase, sobrevivir. A veces nos cuesta trabajo inclusive concentrarnos, no sabemos qué está pasando, es súper desorganizado el duelo. No entiendo ni siquiera, dudo de mi percepción, dudo de la realidad. Habrá personas que les cueste trabajo salir de la cama, habrá personas que les cueste trabajo inclusive bañarse y yo no puedo llegar a decirle como vamos a transformarnos y vamos a trabajar el amor propio y vamos a trabajar el crecimiento, si la persona ni siquiera puede concentrarse. Si yo estoy en ese punto en el que ni siquiera entiendo qué es lo que está pasando, yo no puedo estar trabajando el tema de la transformación, apenas estoy sobreviviendo. Entonces es muy importante poder reconocer dónde estamos en un duelo. Me permite también, pues normalizar lo que estoy pasando. No hay nada que yo pueda hacer para quitar el dolor, no existe, pero entonces hago las paces con que va a pasar. Inevitablemente, en algún punto de mi vida voy a atravesar dolor. ¿Cómo lo atravieso? Teniendo las herramientas, no peleándome con él, porque si intento reprimir el dolor, si intento reprimir el, no sé, la tristeza y todas estas emociones incómodas, solamente me lo voy a pasar mal porque algo que pasa con el duelo es que el duelo te dice como, sí, ¿te quieres distraer? Distráete. ¿Te quieres enfocar en el trabajo? Enfócate en el trabajo. ¿Quieres salir de fiesta? ¿Quieres rebotar una nueva relación? Adelante, aquí te espero porque inevitablemente llega. La mejor manera de atravesar el duelo es justamente a través de él. No le puedo dar la vuelta, no le puedo brincar, no puedo hacer trampas, se los digo como terapeuta de duelo, que yo creí que había como ciertos atajos para no atravesar el duelo, no. Otra cosa que pasa en el duelo es que nos presionamos mucho por el tiempo. Como es tan incómodo estar en estas emociones, es tan incómodo atravesar las emociones incómodas que queremos salir corriendo. Y la primera pregunta que me hacen es: Eva, ¿cuánto tiempo va a durar? Y yo también lo hago. ¿Cuánto tiempo me va a doler? ¿Cuánto tiempo voy a estar aquí? ¿Cuánto tiempo dura el duelo? En un inicio, cuando estudié tanatología, me decían que un duelo bien elaborado dura un año. Pero yo no estoy de acuerdo con esto. El duelo es personal, es único, es individual, depende de lo que estamos viviendo, depende de lo que estamos atravesando, depende de lo que significó esta pérdida para nosotros o para nosotras, porque muchas veces los duelos vienen en cadena. No solamente perdí la relación, sino que también perdí la familia, sino que también perdí… Entonces todo eso va a impactar y no hay una manera de poder calcular el tiempo, porque el tiempo es súper relativo. Pero algo que yo me he dado cuenta es que una de las herramientas más importantes es la presencia, estar donde estamos. De nada sirve que yo esté pensando qué voy a cenar mañana, cómo va a ser, no sé, mi cumpleaños, porque estamos aquí y poder trabajar la atención, poder regresar al momento presente va a ser de las herramientas más importantes, sobre todo cuando estamos atravesando el dolor, porque no existe nada más, por más que tu cabeza te cuente mil historias, no existe nada más. Aparte, creemos que las emociones son permanentes. Es como cuando nos rompemos un hueso, nos rompemos una pierna, le damos tiempo a la pierna de sanar, pero cuando tenemos una herida emocional nos presionamos porque no se ve en una radiografía y también va a sanar.

23:26
Eva Latapí. Va a haber cosas que obviamente si yo tengo la pierna rota, no me voy a ir a correr un maratón, no me voy a poner a cargar cosas pesadas, lo sabemos. Y lo mismo pasa cuando yo estoy en duelo, si yo estoy en duelo, no voy a intentar actuar como que nada pasó. No me voy a presionar si estoy atravesado un momento de dolor me voy a permitir sanar, pero no nos damos ese chance.

23:50
Fernanda. Hola Eva, soy Fernanda Armendáriz y, ¿qué tips nos podrías compartir para verdaderamente soltar al otro?

23:58
Eva Latapí. Soltar es un proceso y siento que está muy romantizado porque creemos que soltar es solamente como si soltáramos algo físico, pero soltar es un proceso. Y hay dos pilares importantes cuando hablamos de soltar. Uno, aceptar las cosas como son. Nos peleamos con lo que es, es que no debería, no me debería de doler, no debería de ser así esta persona, es que no, me prometió esto, me prometió aquello, esto no debería de ser así. Y me gusta mucho la filosofía budista que dice que el dolor en esta vida es inevitable. El sufrimiento es opcional. El sufrimiento viene de pelearme con eso que es que no debería de ser, no debería de dolerme o por el contrario yo ya debería estar como si nada. Es que yo ya debería estar como si nada, porque soy psicóloga, porque soy tanatóloga, por qué me dolería. O intentar ser la persona que era antes, es que antes esto no me hubiera afectado. O intentar exigirme las cosas como deberían de ser. No, es que yo debería poder aguantar tener diez pacientes en el día, claro. O sea, pero es que en este momento no puedo. Cuando yo me peleo con lo que es, me va a llevar al sufrimiento. Entonces para poder soltar, trabajarlo siempre desde la autocompasión. La autocompasión es un pilar súper importante del amor propio, porque algo que he aprendido es que el amor propio cambia completamente las cosas, el autoestima se va a impactar porque el autoestima depende de otras cosas, o sea, depende de mi entorno, pero el amor propio, la autocompasión, esa es la relación conmigo, cómo me hablo, cómo me trato. La autocompasión está basada en tres elementos, en tres pilares. Uno, cambiar la autocrítica por la autocompasión, por hablarme más amablemente. Entonces empieza con el diálogo interno, que el diálogo sea amoroso. El segundo pilar, que es mi favorito, es la humanidad compartida. Todas las personas vamos a fracasar en algo, vamos a tener pérdidas, vamos a atravesar la crisis, crisis laboral, económica, relacional, de salud. Cuando atraviesa una crisis creemos que solamente nos pasa a nosotras o a nosotros. Creemos que todo mundo tiene resuelta la vida, todo mundo ya lo tiene todo resuelto y acomodado y en categorías y en orden, pero humanidad compartida me viene a recordar que no importa quién sea, en algún punto voy a atravesar el dolor. Por eso es importante tener herramientas, por eso es importante hablar de estos temas. Y por último, el tercer pilar es mindfulness o ver las cosas como son, no como deberían de ser, sino realmente como son. ¿Quién soy yo en este momento? ¿Quién soy yo en este momento que me presento ante ustedes? Tal vez no estoy donde debería ni como me gustaría, pero, ¿quién soy? Me puedo pelear con esta versión o puedo realmente abrazarla y presentarla, pero tener esa confianza y ese es el otro pilar para poder soltar, es aceptar las cosas como son, pero también confiar.

27:09
Eva Latapí. A veces las cosas no salen como queremos, a veces la vida sucede y perdemos eso que valoramos o a esa persona o esa identidad y termina pasando y confiar en que no tenemos el control realmente de casi nada. Queremos que las cosas sean A, B, C para poder encontrar la felicidad y estamos esperando todo el tiempo que pase algo más para poder disfrutarlo. No, es que cuando tenga la pareja, es que cuando baje de peso, es que cuando tenga el trabajo. Las oportunidades son un préstamo y si yo las vivo desde un préstamo me permito disfrutarlas. A mí me sirve entender el punto de la resiliencia, que cuando estudié la resiliencia me hablaban de que un cuerpo regresa a su estado natural previo a la crisis, pero nunca volvemos a ser la misma persona. Es poder reponernos de la crisis. Y algo que me gusta mucho es que las personas resilientes tienen tres características. Uno, reconocen que la vida va a pasar, vamos a atravesar la pérdida. Vamos a atravesarla, no se trata de vivirla desde el miedo, se trata de decir como, sí, en algún punto todo es prestado, voy a atravesar la crisis. La salud que hoy tenemos en algún punto la vida habrá de pedirla de regreso, va a pasar, la vida va a pasar. Esa es la primera cosa que una persona resiliente sabe que la vida pasa. Dos, poder reconocer que tengo el control y que no tengo el control. Nos la pasamos peleándonos con las cosas que no tenemos el control. No puedo controlar nada para lo que la otra persona siente, la otra persona piensa, no puedo controlar que mi pareja decida irse de la nada, no puedo controlarlo, pero sí puedo controlar cómo lo vivo. Y por último, también preguntarme, esto que estoy haciendo, ¿me ayuda o me lastima? Si me pongo a ver las conversaciones pasadas, si me pongo a ver qué está haciendo con su nueva pareja, si me pongo a ver… esto, ¿me suma o me resta? Y eso es también el amor propio, tomar las decisiones que mi yo del mañana me agradezca. Voltear a ver la versión que fui ayer desde la autocompasión, que por más que me equivoqué, que por más que hice mal las cosas, hice lo mejor que podía con lo que tenía, con lo que sabía, con las herramientas que tenía en ese momento. Porque si regresáramos el tiempo sería muy cómodo poder decir como, no, yo haría las cosas diferente, con lo que sabes hoy, pero no con lo que sabías ayer. Y se trata de también reconocer mis errores y tomar responsabilidad 100%, pero de nada sirve recriminarme lo que hice ayer, de nada, de nada. Y eso me permite también aprender a soltar, porque a veces la culpa es lo que no nos permite soltar, la culpa de decir por qué hice las cosas como hice, pero, ¿por qué? Porque era lo que sabía, era lo que tenía y es poder jugar con estos tiempos, estar presente en lo que hago, ser consciente de lo que hago, ser intencional con mis decisiones para que mi yo del mañana me lo agradezca y también tratarme desde un lugar amoroso cuando me equivoco, porque no solamente me he equivocado, me voy a equivocar.

30:01
Jessica. Hola Eva, estoy muy contenta de estar acá. Yo soy Jessica Martínez y quisiera preguntarte, tras una ruptura es común que las parejas intenten regresar. Desde tu perspectiva, ¿cómo podríamos saber cuándo esto conviene hacerlo y cuándo no?

30:14
Eva Latapí. A pesar de que trabajo con el duelo, no estoy peleada con que las relaciones se pueden volver a reencontrar, pero es muy importante reconocer que tenemos que empezar una nueva relación. Si yo regreso a la relación que era anteriormente, y ahorita se los voy a explicar un poquito más, voy a repetir y muy probablemente termine en el mismo desenlace. Además, no somos la misma persona que cuando empezó la relación anterior. Para esto, para poder empezar un nuevo libro, ni siquiera es un nuevo capítulo, es un nuevo libro, para poder empezar un nuevo libro es importantísimo poder llevar el duelo. Para poder, si yo decido retomar una relación que no sea desde la ansiedad, que no sea desde el miedo. Si yo regreso desde ese lugar, regreso desde la carencia, regreso desde el no sentirme, el no reconocer mis errores, no sentirme bien conmigo misma o conmigo mismo. Entonces lo que es muy importante es poder empezar de cero. Me acuerdo mucho una participante que vino y que venía para atravesar el duelo, para volver a reencontrarse con su pareja y eso me pareció súper interesante porque ella realmente quería cerrar el capítulo que era, para poder empezar un nuevo capítulo. Y justamente es así como yo lo recomiendo, es reconocer que lo que pasó ya pasó. Es poderle dar el cierre, es poder atravesar el duelo, porque en el duelo, que es muy doloroso, también es esta ventana increíble de transformación, es donde realmente veo yo cuáles fueron mis errores. Es donde veo realmente, ok, qué es lo que me gusta, qué es lo que no me gusta, no solamente qué es lo que quiero y no quiero en mi pareja, quién quiero ser yo como pareja, quién es la persona que quiero que se presenten ante las relaciones. Esto me lo permite el duelo. Pero si no me permito atravesar el duelo, si simplemente conecto con la otra relación, muy probablemente termine en el mismo desenlace. Entonces no estoy peleada con que las relaciones se retomen, solamente poderlo hacer desde un lugar consciente, porque si no caemos también en este tipo de dinámicas donde las relaciones terminan y regresan, terminan y regresan, terminan y regresan y es muy desgastante y muy doloroso. Entonces eso no lo recomiendo. Para eso por eso es importantísimo atravesar el duelo, poder ver si realmente quieres estar en esta relación y si no, pues terminarla y definitivamente atravesar el contacto cero, porque cuando me dicen, Eva, pero, ¿cómo le hago para no estar cortando y regresando, cortando, regresando, cortando y regresando? Entonces lo que yo recomiendo es realmente el contacto cero, o sea, porque si no cada vez que yo regreso es porque estoy esperando que las cosas sean diferentes, pero no son diferentes. Bueno, tal vez sí porque ya fue a terapia, porque tal vez sí, porque ya se dio cuenta cuánto me valora, y otra vez regreso y caemos en esta dinámica de regresar y terminar, regresar, terminar, que aparte se vuelve también como este circuito que puede ser bastante adictivo, de cortisol, mucho estrés porque terminamos, dopamina, ah qué placer, porque regresamos y entonces se vuelve como hasta adictivo y toda mi energía se me va en eso. También algo que pasa es que cuando atravesamos el duelo vamos a pasar periodos de ansiedad porque nuestra pareja, que era esa fuente de placer, esa fuente de neurotransmisores que me dan mucho gusto, mucho gozo, se acaba, entonces voy a atravesar por un periodo de ansiedad. Inclusive hay personas que dicen que es muy similar al síndrome de abstinencia que pasamos con ciertas sustancias, que quiero eso, quiero esa dosis, quiero ese mensaje, quiero ese abrazo, quiero ese beso. Y muchas veces no me permito atravesar esta ansiedad, este periodo de abstinencia, esta desintoxicación, porque literalmente sí es una desintoxicación de mi pareja, expareja.

34:03
Eva Latapí. Y recordemos que mi cerebro no está programado para ayudarme a ser feliz, está programado para ayudarme a sobrevivir, lo que significa que me va a querer regresar a mi zona de confort y va a haber diferentes estrategias y diferentes trampas en la cabeza cuando estoy saliendo de mi zona de confort. Que la zona de confort no necesariamente es cómoda, pero es conocida y ahí es donde mi cabeza cree que voy a sobrevivir. Entonces muchas veces regresamos a esta relación desde esta ansiedad, desde el querer regresar a mi zona de confort, de querer regresar a eso que conozco, aunque no sea saludable, aunque no sea lo que realmente quiero. Porque una relación saludable no es una relación que no discute, es una relación que sabe discutir y sabe reconectar después de la discusión. Pero, ¿qué pasa si las discusiones se salen de control? ¿Qué pasa si en las discusiones nos faltamos al respeto, nos decimos cosas súper hirientes? Entonces, ¿cómo me voy a sentir en esta relación? Todo esto son cosas que duelo nos permite poder decir, a ver, ¿quién quiero ser yo? ¿Cómo me voy a presentar en esta relación? ¿Cómo voy a manejar el conflicto? ¿Cómo voy a manejar las necesidades de mi pareja? ¿Cómo voy a comunicar mis necesidades? Todo esto es algo que me permite el duelo, pero si yo brinco de una relación a otra, sea con la misma persona o con alguien más, me perdí esta gran oportunidad de realmente cuestionármelo. Y sobre todo que si no llevo el duelo voy a reconectar la relación y voy a repetirla.

35:36
Yurian. Hola Eva, soy Yurian Torres. ¿Cómo puedo construir una relación sana sin depender completamente de mi pareja?

35:44
Eva Latapí. Y me encanta este punto porque las relaciones las tenemos muy romantizadas y justo para poder tener una relación saludable es muy importante no solamente alimentar la relación, sino cuidarme a mí. Algo que yo recomiendo muchísimo, es poder alimentar las diferentes áreas de mi vida, que al principio puede ser un poco desafiante porque al principio caemos en el enamoramiento y el enamoramiento es este proceso químico en el que idealizamos a la otra persona, en la que todo es maravilloso y en la que queremos más dosis de esa persona, y a la vez tengo que ser muy cuidadosa para poder trabajar las diferentes esferas de mi vida. Por ejemplo, mi propósito, a lo que me dedico, otras relaciones como mis amistades, mi familia, mi espiritualidad, todo esto, mis hobbies, todo esto es importante poderlo alimentar como literalmente como plantitas que voy alimentando mientras estoy en la relación. ¿Por qué? Porque si no toda mi identidad se vuelve la relación y caemos justamente en la codependencia, caemos en esta dependencia de que todo mi mundo se vuelve mi pareja. Es importantísimo también reconocer que es intentar llevar una balanza, porque no quiero caer en la codependencia, pero también muchos de los mensajes que escuchamos hoy en día me lleva a la hiper independencia. La hiper independencia es como no necesito a nadie, yo puedo, no quiero estar en pareja, no voy a hablar de lo que necesito, no me voy a comprometer. Esta es la hiper independencia, que también es un mecanismo de defensa, a diferencia de la interdependencia. La interdependencia es reconocer que yo tengo necesidades y también mi pareja tiene necesidades. Mi pareja no es responsable de mis necesidades, no tiene que y ni siquiera tiene que querer cumplirlas todas, pero saber que puedo yo compartirlas, saber qué puedo decir como oye, no estoy de acuerdo con esto,. Mostrarnos vulnerables, en la vulnerabilidad realmente está en la conexión. Si yo me quedo desde la protección, no voy a conectar. Y lo mismo pasa si yo caigo en la codependencia, que todas mis necesidades son de la otra persona, Necesito que la otra persona me haga sentir completa. Si la otra persona me quiere, entonces me siento digna de amor. Si la otra persona me ve, entonces me siento digna de valor, entonces me siento valiosa. Entonces, si la otra persona me aprecia, ah entonces sí valgo la pena. Buscamos nuestro valor en los ojos de la otra persona. Y para poder tener una relación saludable, es importante también trabajar la relación conmigo desde un lugar amoroso, sabiendo qué esperar de una relación, sabiendo qué esperar de mí y saber que puede ser muy tentador en la parte del enamoramiento, que es esta etapa que dura entre, dependiendo el autor que leamos, pero entre tres meses, estirando la liga muchísimo, tres años.

38:44
Eva Latapí. Pero es un proceso químico que inevitablemente baja, y poder reconocer lo que es el enamoramiento, que en el enamoramiento voy a idealizar a la otra persona, en el enamoramiento voy a crear esta imagen, voy a proyectar como si fuera en una pantalla en blanco, voy a proyectar toda esta idea que tengo de la persona y, ¿qué pasa cuando va pasando el enamoramiento? Esta pantalla se va cayendo y voy viendo a la persona por quién realmente es. Algo que me dicen, es como Eva, pero no, es que no era así, ella no era así. Es que tal vez sí, tal vez sí era así, pero realmente proyectaste todo el enamoramiento. No se trata de ah, entonces voy a vivir tres años pues en la luna y no voy a conocer a la persona. Lo que yo les invito es que las relaciones poderlas abordar desde la curiosidad, no desde la paranoia de no, entonces, quién eres, ah entonces mandó este mensaje, no, sino desde la curiosidad, desde quién eres realmente. ¿Qué tanto te pareces a esta versión que yo he creado y qué tanto es algo nuevo? Entonces, para poder tener una relación saludable es importantísimo que atiendas las diferentes áreas de tu vida, que no te descuides, que puede ser muy tentador y sobre todo que hay ideas muy románticas que nos hacen mucho daño al respecto. Y también reconocer lo que es una relación realista, lo que es el amor realista, poder reconocer eso, pero desde la curiosidad y no desde el juicio tampoco.

40:09
Christian. Hola Eva, soy Christian Arango, y quisiera saber, ¿cómo puedo ayudar a alguien en una ruptura amorosa?

40:15
Eva Latapí. Muchas veces lo que pasa es que cuando alguien que queremos está atravesando el dolor, lo primero que queremos hacer es quitarle el dolor. ¿Qué te puedo decir para que no extrañes a la persona? ¿Qué te puedo decir para que no te sientas mal contigo? ¿Qué te puedo decir para que no te duela? Y esto es algo que a mí me costó mucho trabajo entender como terapeuta, porque yo creí que mi función como terapeuta era quitar dolor, era sanar a las personas, era erradicar el dolor por completo. Y no importa lo que yo dijera, y no importa lo que yo hiciera, me di cuenta que no había nada que yo podía hacer para quitar el dolor, porque el dolor también cumple una función. Como en el cuerpo el dolor nos avisa, si algo te duele es porque el cuerpo te está avisando que hay algo ahí. Y el dolor emocional también cumple una función. Y lo que pasa es que cuando estamos intentando quitarle el dolor a las personas que queremos, con frases, con discursos, inclusive hasta con regaños, no estamos realmente quitando el dolor. Entonces el primer punto para poder acompañar a alguien en el duelo, que está atravesando una ruptura amorosa, es justamente eso, acompañarle, sostenerle y muchas veces lo que necesitamos cuando estamos en dolor es un testigo, un testigo de este dolor de oye, cómo me duele, sí es súper doloroso, súper doloroso, súper fuerte. Oye, pero cómo le extraño, sí, es que sí. Y algo que yo les digo, por ejemplo en terapia, dicen es que me duele. Pues sí, ¿por qué no te dolería? Es que le extraño. Sí, ¿por qué no lo extrañarías? A veces lo único que necesitamos es ese permiso para sentir. Ya estamos incómodas e incómodos con la emoción, ya nos duele y pelearme con la emoción de no, no quiero sentir esto porque, ya es suficiente para que alguien más llega y diga como no, si te sigues quejando de esto, ya no te voy a escuchar, no puede ser, ya pasó tanto tiempo, sigues hablando de tu expareja. Y algo que es muy interesante es que si la otra persona se siente juzgada no le vas a ayudar a superar a su expareja, no va a servir, sino que la persona se va a cerrar y ya no te va a contar porque ya suficiente juicio el que tenemos con nuestras propias emociones. Entonces acompañarle y preguntarle, ¿qué necesitas? ¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar? ¿Quieres que te escuche? ¿Quieres que? Algo que es muy importante también es aprender, es ayudarle a la persona a distraerse. Ay, pero le ayudo a distraerse, vamos al cine y sigue triste. Sí, porque tampoco quita el dolor, pero ayuda. Entonces también atravesarlo desde ese lugar. Algo que es importante entender es que el no estar en dolor es un privilegio. Muchas veces no entendemos por qué la persona siente lo que siente o por qué hace lo que hace, y es porque no estamos en sus zapatos. Para poder acompañar a alguien a atravesar el dolor es importante la empatía y la compasión. No porque no entendemos como lo hace es porque está mal. Es un privilegio no estar en dolor y cuando no estamos en dolor se nos hace muy lógico o muy fácil realmente cuál es el camino, pero es cuando estamos en dolor, cuando estamos en esos zapatos que realmente entendemos lo complicado y lo pesado que puede ser. Sabiendo esto, saber que es un privilegio no estar en dolor y que no va a tener sentido cuando no lo estamos, también me va a permitir acompañarlo desde un lugar mucho más amoroso y empático.

43:33
Diana. Hola Eva, un gusto. Yo soy Diana Díaz. Está siendo muy enriquecedor escucharte el día de hoy. Yo tengo la duda de que cuando terminamos una relación creemos que no vamos a volver a encontrar el amor, que fue lo último que se dio. ¿Cómo es encontrar una pareja después del duelo, después de haber algo importante? Y, ¿es posible hacerlo?

44:03
Eva Latapí. Es normal que cuando terminamos una relación sentimos que no vamos a encontrar a nadie como esa persona. Esa persona tenía todo lo maravilloso y era lo máximo, o nunca voy a volver a amar como amé a esa persona. Y esto es porque sentimos que nuestra situación actual es nuestra situación definitiva, es permanente, pero inevitablemente tanto el dolor como las emociones van cambiando y van pasando. Y algo que yo les digo cuando están en muchísimo dolor es que en algún punto ese dolor va a ser un recuerdo y piensa algo que te dolió muchísimo. En algún punto se convirtió solamente un recuerdo. Sabes que te dolió, pero no recuerdas cómo te dolió. O también el amor, sabes que amaste a alguien pero no recuerdas realmente cómo amaste a esa persona. Deja de ser algo que está en el cerebro emocional para ser meramente algo lógico, un recuerdo, una idea. Cuando estamos en ese momento sentimos que no va a pasar, pero definitivamente pasa, va cambiando. Aparte otra cosa es que cuando tenemos este vínculo amoroso con alguien, es normal que nuestra energía, nuestra luz, está en esa persona. Sabemos que brilla casi casi, vemos que es maravilloso, maravillosa, la persona más atractiva del mundo y cuando pasa esa luz, cuando dejas de poner toda tu atención y tu brillo en esa persona, te das cuenta que sí, o sea tal vez era muy maravillosa, pero no era tampoco tan maravillosa. O sea, eso pasa también con el amor y el enamoramiento, que cuando tenemos este vínculo sentimos que es permanente y que no, es que nunca nadie más me va a gustar como esa persona. Y algo que a mí me pasaba es que yo tuve una relación en la que decía, es que nunca voy a encontrar a nadie que tenga ese sentido del humor, nunca. Y sí, nunca encontré alguien, bueno no he encontrado a nadie con ese sentido del humor, pero ya no me importa el sentido del humor. O sea, como que empiezo a valorar otras cosas, pero en ese momento era muy valioso. Entonces reconocer que cuando estamos en el duelo y cuando estamos sanando a esa persona, sentimos que es lo máximo, sentimos que es lo máximo, pero termina pasando, termina siendo meramente un recuerdo. Así que para las personas que tienen miedo de no voy a volver a amar, también puede ser que caigan en el, no quiero volver a amar. Que a ver, algo que yo digo, nos bombardean muchísimo de que tenemos que estar en pareja, como que hay algo mal si no estás en pareja. Tenemos una connotación muy negativa de lo que es la soltería, casi casi como que en las bodas, mesa de solteros, uy, ¿qué hiciste? O comentarios como ay, tan bonita y soltera, o, tan guapo y soltero, como si realmente estuviera peleado con nuestro valor. Y ahí sí me gusta como que empezar a cuestionarnos, a ver, el querer estar en pareja, ¿de dónde viene? ¿Viene porque te sientes incompleta, porque te sientes incompleto? ¿Porque estás esperando que alguien más te complete? ¿Porque desde dónde vives la soltería? ¿Desde dónde vives el no tener pareja? ¿Lo vives desde esta connotación negativa que hay algo mal? o, ¿realmente quieres estar en pareja porque quieres compartir? Que también, las relaciones que son maravillosas también llevan trabajo, llevan compromiso, o sea, sí llevan trabajo y habrá quien me diga Eva, yo en este momento en mi vida no quiero tener pareja y es válido, pero cuando no queremos tener pareja no se trata como que hay algo mal contigo, ve a terapia si no quieres estar en pareja, no. Pero es también, a ver, si no quieres tener pareja, ¿de dónde viene?

47:33
Eva Latapí. ¿Viene del miedo? ¿Viene de la protección? Porque a veces así pasa, a veces es como no, a mí ya me lastimaron demasiado, yo ya no quiero volver a tener pareja y a lo que yo invito con todo esto es realmente a cuestionarnos a ver, ¿cuál es la motivación? ¿La motivación es el miedo? Válido, válido, pero me estoy perdiendo una oportunidad también muy bonita. O sea, es porque o sea, siempre puedo vivir la vida, siempre tengo la oportunidad de vivirla desde dos lugares, desde el miedo, desde la carencia, desde el control, desde no va a ser, no va a ser o desde el amor, desde la confianza, desde la abundancia y decir, como que las cosas se acomodan. O sea, cuando me dicen ok Eva, estoy lista para tener pareja, ¿qué hago? Y yo, tú vas a hacer tu parte, pero también la vida va a hacer su parte. Hay una historia que me encanta cuando me dicen, no Eva, no, es que me da miedo, nunca voy a encontrar a nadie. Y había una paciente que estaba yendo a una cita de una app de citas y el día que tenemos la sociedad le digo, oye, ¿cómo te fue en tu cita? No, o sea, no, es que conocí a alguien increíble. Y yo, wow, ¿en tu cita? No, en el Uber. Y es como, estaba yendo a una cita a conocer a alguien, decidió tomar un medio de transporte compartido y terminó conociendo al que hoy es su esposo. Entonces, es a lo que voy. A ver, creemos que podemos predecir el futuro, no podemos predecir nada. Y lo mismo pasa cuando tengo miedo. No, es que me van a volver a lastimar, es que no sabes. El acto de valentía más grande es amar y me puedo vivir con el miedo de no volver a conectar desde, no, me van a lastimar o realmente confiar, confiar en mí, confiar en las herramientas, confiar en la vida y eso también, pues es parte de. Desde dónde quiero vivir mis relaciones, desde el miedo, desde el me protejo, desde ya me lastimaron suficiente o desde el no, a ver, voy a trabajar la relación conmigo, voy a trabajar las relaciones, saber qué esperar de una relación y realmente vivirla desde otro lugar, desde un lugar consciente, desde un lugar sano, desde un lugar amoroso y desde un lugar intencional y también desde un lugar presente. Y a veces pasa que conoces a alguien mientras estás sanando, mientras sigues atravesando este duelo y yo soy de la idea que sí se puede estar con alguien mientras estamos sanando pero reconociendo quién soy yo y que mi duelo ya no tiene nada que ver con mi ex pareja, porque a veces es como, nos da hasta coraje de por qué extraño mi pareja si se portó de esta o aquella forma, pero es que ya no tiene que ver nada con tu ex pareja, el duelo siempre se trató de ti. La ex pareja meramente fue un pretexto para regresar a ti. Entonces si yo lo vivo desde este lugar, desde que, a ver el amor que yo siento, el amor que yo sentí es proporcional, ese es un reflejo mío, no es un reflejo de la otra persona. Entonces ya, desde ahí ya le estoy quitando como que este poder a la persona y también, ya mi duelo, si extraño la pareja, si no la extraño ya no es porque es súper importante o porque eso nos puede doler mucho en el ego, sino porque sigo sanando, porque sigo sanando algo mío.

50:38
Eva Latapí. Entonces si yo conozco alguien más mientras estoy sanando, es reconocer que sí, a ver, va a haber olas, va a haber veces en las que a lo mejor inclusive las heridas que han sanado pueden volver a doler de vez en cuando y darnos chance de eso. Pero saber dónde estoy. No tiene que ser blanco o negro, no es como que estoy sanando, entonces no podría tener una relación, o ya sane por completo entonces ya listo, todo verde, porque entonces, así no es la vida. O sea, la vida no es una receta de que a, b, c, no, pues a veces pasa, entonces sí se puede tener una relación mientras sigo sanando, definitivamente. Reconociendo dónde estoy, reconociendo la persona que es en este momento, ¿quién soy yo en este momento y qué necesito? En ese momento, ¿sigo en duelo? Ok, lo voy a llevar desde un lugar consciente. Voy a empezar esta relación desde un lugar consciente, sabiendo que puedo tener bajones y no me voy a pelear con ellos y aún así puedo empezar una relación.

51:33
Pablo. Hola Eva, ¿qué tal? Mucho gusto, soy Pablo Nicolás y bueno, a mí me gustaría saber, ya sea con pareja o sin pareja, ¿qué mitos del amor deberíamos de conocer para pues así poder prevenirnos?

51:47
Eva Latapí. Esa parte es muy importante porque mucho de lo que sabemos de relaciones viene de las películas, de las novelas, de las redes sociales y tenemos esta idea muy romántica de lo que es el amor. Y si bien suena muy bonito, la verdad es que realmente hacen mucho daño a las relaciones, porque tenemos esta idea, por ejemplo, de que mi pareja me tiene que complementar, que estoy incompleta hasta que no tengo una pareja y esto pues es súper hiriente y súper doloroso porque, ¿desde dónde me estoy vinculando? Me estoy vinculando desde el sentir que la otra persona tiene la responsabilidad de complementarme, pero en una relación saludable no es donde estoy esperando que la otra persona me complete, que eso me lleva al siguiente punto. Una de las ideas con las que crecemos es que hay un gran amor de la vida o un alma gemela, esa persona predestinada a que tengas el mejor amor y la relación más feliz de tu vida y hasta que no llegue el amor de tu vida, hasta que no llegue esa persona que es tu alma gemela, entonces todo lo demás es un desperdicio, pero no existe, si realmente lo pensamos, no existe una persona destinada, o sea de todas las personas del mundo, solo hay una persona que está destinada para nosotros y si nació del otro lado del mundo y en otra época, pues mala suerte porque ya entonces nunca la encontramos. O sea, realmente no. Todas las relaciones pueden, o sea las relaciones se pueden trabajar para ser relaciones saludables, amorosas y no solamente hay una persona predestinada, tenemos que dejar de buscar el amor de nuestra vida, sino trabajar la relación en la que estamos. Otra cosa es que la relación tiene que ser pasional, todo o nada. La relación tiene que ser el centro de tu atención, el centro de tu vida. Y esto obviamente es muy doloroso porque nuestra pareja si bien es importante, no puede ser solamente ese punto en nuestra vida, que es todo. Es una parte importante en nuestra vida, pero es una parte. Una que se me hace súper, súper dañina, es sentir que nuestra pareja es nuestra propiedad. Como que no, no, es que no me dieron permiso de salir, no, es que no debería. Una persona nunca, nunca, nunca, nunca va a ser propiedad. Ni siquiera los hijos o las hijas, son personas a las que guiamos, son personas a las que cuidamos, pero una persona nunca va a ser nuestra propiedad, mucho menos un adulto, una persona adulta, nuestra pareja no puede ser propiedad porque entonces de ahí viene mucho los celos, viene el control y algo que yo aprendí trabajando con violencia doméstica es que la base de cualquier tipo de violencia es el control. Quiero controlar a la otra persona, pero, ¿la quiero controlar porque siento que es mía? ¿Porque siento que tiene que actuar como yo digo que tiene que actuar? ¿Porque tiene que vestirse como yo digo? ¿Porque tiene que comportarse como yo digo? Porque, o sea, ¿como si fuera mía? Una persona nunca, nunca va a ser propiedad, aunque me firme un papel, nunca va a ser propiedad. El acto de amor más bonito es dejar a la persona ser. Es horrible cuando entramos en una relación y nos empiezan a intentar cambiar. No, no hagas esto, no te portes de esta forma, no, no. ¿Eso realmente es amor? ¿A quién amas?

55:05
Eva Latapí. ¿Me amas a mí o amas la persona que quieres que yo sea? Y cuando vemos a la otra persona y decimos a ver, esto es tu luz, esto es oscuridad. Obviamente si algo me hace daño, lo voy a verbalizar, se lo voy a decir, pero no esperando a cambiar a la otra persona. No como uf, sería la persona perfecta, pero sí puedo cortar a su familia y también no me gusta cómo se viste. No me gusta su sentido de música y entonces como que vamos cambiando a la persona, modificando. O sea, eso, ¿por? Es como si nos modifican a nosotras o a nosotros, es completamente injusto. Es como, eres un diez, pero si tan solo hablaras más bajito, si no te rieras tan fuerte. O a lo mejor si no vieras ese tipo de contenido. O a lo mejor, es como entonces, ¿a quién quieres? ¿Quieres quien tú me quieres convertir o me quieres a mí? Por eso el acto de amor más bonito es realmente ver a la persona por quien es sin intentar cambiarla, o sea, hacerle saber que algo nos duele, pero no intentar cambiar a la persona. Muchas gracias por venir y por su atención y gracias de verdad, porque es importante hablar de estos temas. Es importante hablar de lo difícil que puede ser atravesar el dolor, este dolor que viene después de una ruptura amorosa, en este duelo que puede ser tan invisibilizado, tan ignorado y sin embargo viene con una oportunidad de crecimiento increíble. Las cosas no siempre salen como queremos que salgan y eso puede ser muy frustrante, pero inevitablemente yo les invito a confiar a que las cosas se acomodan, aunque tal vez en este momento no entendemos por qué pasó como pasó o por qué no pasó como nos gustaría, pero inevitablemente, en algún punto lo entendemos. Y que el duelo, este periodo tan doloroso, tan incómodo, tan frustrante, trae una oportunidad de crecimiento increíble y que al final de este duelo, al final de este proceso, les espera una versión de ustedes más fuerte, más consciente, más sabia y más sana. Y que todas nuestras decisiones de hoy sean para que el día de mañana esa versión tenga todas estas herramientas. Y algo que les invito es que cuando llegue ese día, si están en dolor y les cuesta muchísimo trabajo poderlo atravesar, va a llegar ese día en el que sanen y va a llegar ese día en el que tal vez no agradezcan lo que pasó, pero agradezcan en quien se convirtieron y que desde ese lugar sano, desde ese lugar consciente, tomen un momento para reflexionar la versión que fueron cuando se rompieron y que tomen un momento para agradecerle, para agradecerle de forma consciente, para agradecer desde un lugar sano, con herramientas, porque va a llegar y cuando estamos en dolor estamos formando esa persona, esa versión.

58:10
Eva Latapí. Así que que nunca se nos olvide lo difícil que puede ser el duelo, pero que definitivamente vale la pena. Gracias.