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La gran conquista de Juan Gabriel

María José Cuevas

La gran conquista de Juan Gabriel

María José Cuevas

Directora de Cine documentalista


Creando oportunidades

María José Cuevas

La directora María José Cuevas narra que su interés por Juan Gabriel surge del corazón de la cultura popular, la cual nos identifica y nos conecta como mexicanos. A través de una exploración en cientos de archivos de video guardados durante décadas, logra obtener un retrato intimista del cantante mexicano.

Para ella, el espíritu de Juan Gabriel era tan imparable como un torbellino por eso logró abrir brechas culturales y sociales en un México lleno de tabúes. A través de su música y personalidad, este personaje conquistó a todo tipo de público.

Esta charla refleja la constancia y disciplina necesarias para explorar una vasta cantidad de material de archivo y así armar el complejo rompecabezas de un cantante de talla mundial que enarboló la cultura mexicana.

María José Cuevas, hija del pintor José Luis Cuevas, ofrece detalles acerca del hallazgo de las grabaciones que muestran la honestidad de dos mundos: el privado (Alberto Aguilera) y el público (Juan Gabriel) retratadas en el documental “Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero” (Netflix, 2025).


Transcripción

00:00
María José Cuevas. Soy María José Cuevas. Estudié diseño gráfico en algún momento en mi vida porque la vida es muy rara, a los 17 años se supone que tienes que escoger lo que te vas a dedicar el resto de tu vida, pero la vida me llevó a mi gran pasión que siempre ha sido el cine. Desde muy niña siempre fui muy cinéfila, crecí en un hogar de mucho arte, de mucho cine, pero no lo estudié. Pero siempre la vida te deja esa espinita, de cuáles son realmente tus pasiones y terminé dedicándome al cine, sobre todo enfocada al género documental. Entonces, bueno, estoy muy contenta de estar aquí y compartirles mi experiencia. Muchas gracias.

01:09
Jenn. Hola, María, soy Jenn. ¿Cómo fue que llegó a ti la oportunidad de realizar un documental sobre Juan Gabriel? Y además, ¿no te dio miedo el tener que retratar a un mito?

01:21
María José Cuevas. Pues mira, el proyecto de Juan Gabriel es un proyecto que llevaba Netflix, la plataforma y las productoras Laura Woldenberg e Ivonne Gutiérrez mucho tiempo tratando de levantar. Por fin ya llegaron a un acuerdo con los que llevan el legado de Juan Gabriel y es así como me invitan a mí a dirigir el documental de Juan Gabriel. Y yo me acuerdo el momento en que me llamó por teléfono Laura Woldenberg a decirme que yo lo iba a dirigir, pues justo lo que dices, o sea, en ese momento me entraron todas las emociones que te puedas imaginar. Obviamente una emoción enorme, porque quién no admira a Juan Gabriel. Y me acuerdo que lo primero que hice fue poner la canción de querida a todo volumen en mi casa y hace mucho no escuchaba querida y eso me volvió a conectar con él y sentí una emoción enorme, pero a la vez también sentía una responsabilidad tremenda, de meterme a la vida de este personaje que todos queremos, que todos cantamos, que todos celebramos, que se ha vuelto un personaje, pues indispensable en nuestra cultura. Todos tenemos, digamos, algún recuerdo personal, con él, con sus canciones o sea, nos llega desde lo más íntimo y personal, pero también a lo más colectivo, a la fiesta, al cantarlo. Entonces bueno, claro, dije bueno, es un gran reto, imposible no hacerlo y por otro lado, pues yo siempre mi trabajo siempre se ha enfocado a este tipo de personajes, a la cultura popular, porque creo que la cultura popular nos identifica, nos espejea de alguna manera y también nos conecta con ciertos contextos, de los cuales o hemos sido testigos o está bueno sumergirse para entender lo que somos a través de la cultura popular. En el caso de Juan Gabriel, lo que más me limitaba de alguna manera es que él ya no estaba vivo. Entonces eso claro, me limitaba porque yo ya no iba a tener la oportunidad de conocerlo, de llegar con mi cámara, de ir un poco este proceso que hay que tener con tus personajes, que es un proceso de enamoramiento, de conquista y sobre todo de confianza, porque a mí siempre lo que me ha gustado de los retratos es llegar al alma de los personajes, realmente llegar a esta intimidad para, como digo, de alguna manera nos reflejemos con los personajes a partir del acceso que uno va creando. Eso pues ya no era posible. Mi primer documental Bellas de noche, que es un retrato de las vedettes de los años setentas, ochentas, Lyn May, Wanda Seux, Olga Breeskin, una especie de exploración a la vida nocturna de ese México.

05:09
María José Cuevas. Pero a mí lo que me interesaba era conocerlas a ellas, conocer a la persona más allá del mito. Entonces un poco con Juan Gabriel, esa era mi referencia. ¿Cómo hago para realmente llegar más allá del personaje público, que es al que todos conocemos y al que todos celebramos? Netflix tenía en su poder un disco duro con un poquito de material que les habían entregado y muy interesante ese material, yo me acuerdo cuando conecté este disco por primera vez, pues era muy emocionante ver material de Juan Gabriel en diferentes conciertos, Juan Gabriel viajando en su avión, pero no era suficiente para que el material contara pues la historia de Juan Gabriel. Y ahí de pronto pues el hijo dice sí, sí, tenemos más material y al día siguiente le manda una foto a Laura Goldenberg, la productora, una foto que era una bodega con miles y miles de cintas de todo tipo, dígase VHS, Super 8, MiniDV, todas las cintas que además el tipo de formato terminan siendo testigos de una época. O sea, conforme va pasando la vida, la tecnología y las cintas van cambiando y en esta bodega había todas las cintas. Entonces, claro, nos quedaba claro que en esas cintas estaba el paso del tiempo del mismo personaje y que eran cintas que llevaban guardadas en esta bodega desde los años setentas, desde los años ochentas. De pronto tenemos esta joya de archivo en donde estamos descubriendo que Juan Gabriel, sin saberlo, era un gran documentalista que documentó absolutamente toda su vida y el archivo mismo de alguna manera nos fue guiando a qué tipo de historia íbamos a contar, pero sobre todo cómo la íbamos a contar. Entonces, cuando empezamos a abrir las cajas y a sacar este tipo de cintas, lo que era muy interesante y muy único, porque la historia de Juan Gabriel se ha contado muchas veces, hay una bioserie, hay libros, hay programas de televisión que hablan de la historia de Juan Gabriel, pero aquí lo que era muy único es que metíamos un casete y encontrábamos la intimidad de Alberto Aguilera, el personaje privado, digamos.

08:15
María José Cuevas. Y entonces en ese casete empezábamos a ver pues que fue padre, cómo interactuaba con sus hijos o qué desayunaba o qué platicaba, quiénes eran sus amigos. Después metíamos otro casete y descubríamos al personaje público que todos conocemos, que es Juan Gabriel, y lo veíamos en sus conciertos más icónicos, desde Bellas Artes hasta el Premier hasta el Palenque. Entonces, un poco mi experiencia al ir conectando con este archivo era pasar constantemente de lo privado a lo público, de lo íntimo a estar en primera fila en sus conciertos, y era un visionario. A ver, el material más viejo que encontramos es de 1973, que eran estas cintas de super 8, cuando todavía se filmaba en cine. Digamos que el personaje Juan Gabriel nace en 1971 con su primer disco que canta el éxito de “No tengo dinero”. Entonces quiere decir que muy pronto, siendo muy joven, de las primeras cosas que él se compra con el primer dinero que él gana es esta camarita super 8 y desde muy jovencito, desde que tiene 23 años, él empieza con este gusto de registrar su cotidianidad. Entonces todo lo que teníamos de super 8 era viajes con la familia, retrataba a los hermanos, retrataba a la mamá, era la cotidianidad. Pero muy pronto él se empieza a dar cuenta que el personaje de Juan Gabriel empieza a tener realmente una importancia en el mundo de la música, siendo muy joven se da cuenta que también hay que registrar a Juan Gabriel y entonces dentro de su equipo de trabajo contrata a un camarógrafo para que él también registre todo. Entonces, justamente por eso tenemos esta honestidad de los dos mundos, del mundo privado y del mundo público. Entonces, lejos de que yo hoy extrañara que Juan Gabriel no estuviera vivo, lo conocí de una manera tan honesta y tan increíble con su material que incluso yo me pregunto que si él hubiera estado vivo, qué tanto acceso me hubiera dado con él presente.

11:19
María José Cuevas. O sea qué tanto él se hubiera cuidado, que tanto él hubiera dejado entrar ese tipo de cosas pues como documentalista, o logras tener esos accesos o no lo logras.

11:42
Víctor Manuel. Hola, mi nombre es Víctor Manuel Sánchez Hidalgo. ¿Cómo podrías hablarnos sobre la infancia de Juan Gabriel?

11:51
María José Cuevas. La infancia de Juan Gabriel es un niño de cinco años que la mamá lo lleva a un orfelinato. Crece los primeros años de su vida en un orfelinato y a los 13 años se escapa de el orfelinato y va a buscar a la mamá. Y en esa búsqueda él empieza a componer sus primeras canciones y siendo ya más adolescente, empieza a colarse a los lugares nocturnos de la vida nocturna de Ciudad Juárez para echarse sus palomazos y cantar. Pero yo creo que él viene de una familia de muy bajos recursos, que la madre tuvo que meterlo en un orfelinato porque tenía que trabajar, no podía cuidar de él. Conociendo de dónde venía todo ese dolor, toda esa soledad de pues esta necesidad de él también de encontrar a su mamá en diferentes mujeres. Creo que eso también es un signo muy claro en la vida de Alberto Aguilera, el ir buscando a esa madre que alguna vez lo abandonó. Porque además la mamá muere cuando Juan Gabriel todavía es muy joven, apenas está empezando a tener éxito. Entonces, claro, teniendo ese conocimiento, empiezas también a ver los archivos bajo esa óptica. Y para mí uno de los momentos más significativos, digamos, de lo que encontré en el archivo es Alberto Aguilera con su hijo, que es un hijito de un año que ni habla, ni te está entendiendo y él pone la cámara y está con su hijo y le dice mira, te voy a enseñar una foto de mi mamá y le empieza a decir al niño que ni le está entendiendo, le empieza a decir mi mamá me abandonó, mi mamá ya se acabó, refiriéndose a que la mamá ya estaba muerta, mi mamá me abandonó. Y es un Alberto Aguilera estrenándose a ser papá, empezando a descubrir lo que es la paternidad, él ya empezando a decir a ver qué me faltó de niño. Y de alguna manera grabándose con su hijo, a quién le estaba hablando a la cámara, él está solito con la cámara, al hijo que no le está entendiendo o él está sacando una vez más que su mamá lo abandonó.

15:06
María José Cuevas. Entonces claro que me conmovía mucho, me la pasé llorando de la emoción y de conmoverme de lo afortunada que estaba siendo de tener acceso a este archivo. Soy muy chillona, entonces sí. Y también me conmovía mucho descubrir la vulnerabilidad, digamos, de Alberto. Hay una carta, una video carta que estaba en sus archivos, no sale en la serie, pero me conmovió mucho porque él está solito, pone la cámara de video y le empieza a hablar a su hijo. De hecho su hijo no había visto ese video pues porque obviamente estaba en una bodega entre miles y miles de videos. Le dimos esa video carta. Entonces, o sea y en esa video carta él pasaba por todas las emociones, y creo que un poco esa video carta también, fue un especie de mi propio proceso. Yo también de alguna manera le tuve que agarrar la mano a Juan Gabriel, decirle a ver, invítame a tu universo, invítame a tu mundo y junto con él pasé por todas las emociones. Alguna vez alguien me hizo una pregunta y me preguntaron ¿qué hubieras hecho? ¿Qué le preguntarías a Juan Gabriel si estuviera vivo? Y lo primero que me vino a la mente fue ¿cómo no te volviste loco? No es un personaje que se regodeo del dolor, sino al contrario, de ese dolor llegué a ser esta persona y soy un ejemplo para todos. Esa es la maravilla de Juan Gabriel, de dónde viene su infancia y a dónde llegó. Y por eso hago el arco al Zócalo, yo el día del Zócalo yo decía ¿cómo puede ser? No, no está presente. Lo estamos viendo todos a través del concierto de Bellas Artes, que está siendo transmitido en una pantalla y había 170 mil personas cantando, bailando y llorando. Y cuando terminó el concierto, la gente gritaba, otra, otra, como si en realidad fuera un concierto. Entonces, pasar de esa infancia que usted menciona a ser el que llena el zócalo a nueve años de haber muerto, cómo no se volvió loco, ¿no?

18:13
Mariana. Hola, María José, soy Mariana. Después de entrar a su vida y profundizar, ¿crees que Juan Gabriel fue realmente feliz?

18:23
María José Cuevas. Esa es una pregunta muy subjetiva. ¿Juan Gabriel o Alberto? Bueno, creo que Juan Gabriel siempre jugó con esa dualidad, existe la famosa auto entrevista que él se hizo, ya en la última etapa de su vida, Alberto Aguilera entrevista a Juan Gabriel y Juan Gabriel entrevista a Alberto. Así fue el proceso, o sea, de pronto metíamos un casete y era Alberto Aguilera y de pronto metíamos otro casete y era Juan Gabriel. Entonces todo el tiempo íbamos pasando de lo privado a lo público y ese fue el diálogo que me interesó desde el inicio. O sea, creo que cuando yo empecé ese proyecto, pues conocía a Juan Gabriel y cantaba Juan Gabriel, pero no conocía realmente a Alberto Aguilera, y muchas preguntas de Juan Gabriel me las respondía Alberto. Lo que fue muy interesante también descubrir fue como Alberto, la soledad de Alberto, el abandono de Alberto, las tristezas de Alberto, Alberto crea a un personaje completamente luminoso, se esconde un poco en ese personaje. Pues él quería como ser el personaje que nos identificáramos con él, un personaje positivo, o sea, Juan Gabriel es un personaje muy positivo. Y Alberto es un personaje más solitario en donde constantemente está buscando un refugio. También por otro lado, el estar conociendo a este personaje a partir de unos archivos que él dejó, que yo no tenía ni idea que me iba a encontrar ahí, la misma familia no sabía que nos estaban entregando. Mucho de este material, incluso tenía hongos, entonces eso quería decir que este material llevaba guardado desde los años 80 y que no sabíamos que nos íbamos a encontrar. O sea, creo que también parte de mi proceso fue entrar a este material con el más absoluto respeto, era como si Juan Gabriel me estuviera abriendo las puertas de su casa y que me estuviera diciendo a ver, entrarle, entrame a conocer. Y yo entré con ese respeto a conocerlo y a conocer a Alberto. Y cada vez que yo de pronto medio me peleaba con Alberto, porque resulta que Alberto sí tenía defectos porque era así, era ser humano y sí, o sea, sí podía ser de pronto pesado, pero lo que me pasaba es que entonces cuando yo me peleaba con Alberto, ponía cualquier casete de Juan Gabriel y lo volvía a ver en el escenario y me volvía a hincar ante Juan Gabriel. Entonces este fue como el balance que yo quise encontrar. Porque Juan Gabriel puede estar cantando la canción más triste, con la letra más triste, pero que te va a terminar haciendo bailar. O sea, pongo un ejemplo “Debo hacerlo”, o sea, como la canción más bailable de Juan Gabriel, “Debo hacerlo”.

22:23
María José Cuevas. No hay manera que no quieras ponerte a bailar con “Debo hacerlo”. Lean la letra, o sea, es tristísima, es devastadora. Es este hombre buscando el amor, ya no puede más de soledad. Y sin embargo la bailamos. “Hasta que te conocí”. Para mí “Hasta que te conocí” se me hace una obra maestra, en cuanto al arco, al cambio de ritmo, cómo te va llevando la canción. “Hasta que te conocí vi la vida con dolor…” o sea, también es desgarradora la letra y llega un punto en donde ya quieres ponerte a llorar y luego luego ya te quieres poner a bailar. O sea, siento que esa es la dualidad de Alberto Aguilera versus Juan Gabriel. El dolor versus la festividad, versus lo luminoso. A mí me llamó mucho la atención algo porque claramente el compositor quien escribe las canciones es Alberto Aguilera y el que las interpreta es Juan Gabriel. Y a mí me, o sea, uno de los primeros ejercicios que yo hice fue, imprimí todas sus canciones y las encargolé como si fuera un libro de poesía y yo leía sus canciones, o sea, como ejercicio, como quitar la música, las leía como si estuviera leyendo poesía para entender las canciones que parte de su vida estaban narrando. Y lo que más me llamó la atención es que me di cuenta que la palabra que más se repite en sus canciones es la palabra soledad o solo. Tarde o temprano usa esa palabra, digo no en todas, pero sí es la que más se repite. Y este es Alberto. Y Juan Gabriel, por un lado, toda esa soledad y todas esas carencias las llena con su público. Eso también se puede ver mucho en el documental. O sea, Juan Gabriel, al final de su vida, ya enfermo es adicto al escenario porque es adicto al amor que le da su público. Entonces siento que es eso. ¿Fue feliz? Yo creo que Juan Gabriel logró que Alberto fuera feliz.

25:33
Marco. Hola María José, soy Marco. Muchas gracias por dirigir estas historias tan cercanas a la cultura popular de México y por eso quisiera preguntarte, ¿qué valores de la identidad mexicana crees que se reflejan en la vida y obra de Juan Gabriel?

25:47
María José Cuevas. Yo me atrevería a decir que es el cantante, compositor más importante de México y es un personaje que tampoco tuvo una carrera, es un personaje que no estudió música, pero es un personaje que escribió para desahogarse, desahogar todo eso que él llevaba dentro. Él mismo en el documental dice, yo no escribo con palabras rebuscadas porque no me las sé. Entonces es un personaje que nos conecta desde pues lo más profundo de lo que somos los seres humanos, yo creo que por eso las canciones de Juan Gabriel se han vuelto himnos tan importantes y cada quien pues las hace propias según lo que nos queda. Y como identidad yo creo que un poquito también. Es alguien que rompió esquemas, que no se escondió, que si partimos de la famosa frase que él dijo en una entrevista, de lo que se ve no se pregunta, ese fue Juan Gabriel. Y eso es muy admirable. Regresemos a ese México, al de los setentas, al de los ochentas, en donde pues no se tocaba el tema de la sexualidad de nadie porque podían destrozar tu carrera. ¿Y para mí el valor de Juan Gabriel, obviamente además de su talento, que es el que aplaudimos todos, su gran valor es el haber sido libre de quien era. Él se subía a un escenario y conquistaba absolutamente a todos, hasta el más macho. Muchos dicen que la gran conquista de Juan Gabriel es el haber logrado estar en Bellas Artes, cantar en Bellas Artes, que un artista popular que se presentaba en centros nocturnos tomara el escenario de Bellas Artes, donde ahí se presentaba ópera, música clásica, ballet, pero no un cantante de música popular. Muchos dicen que esa es la gran conquista de Juan Gabriel. Yo creo que la gran conquista de Juan Gabriel es otro escenario que es el palenque, o sea los palenques es un escenario redondo, en donde no te puedes esconder. En donde el cantante ya sale después de las peleas de gallos, la gente ya está tomada, y de pronto sale Juan Gabriel a conquistar a este público machista y a lanzar, y a lograr que a pesar de que recibiera insultos y abucheos y con los pies bien puestos sobre la tierra, se volteaba y les respondía con una canción, te pareces tanto a mí y de ahí pasaba a conquistarlos y a que después saltaba la pregunta de ¿quién se quiere casar conmigo?

29:22
María José Cuevas. Y todo el mundo decía ¡yo! Entonces es una época en donde no, no es que Juan Gabriel no hablara de eso, no se hablaba de eso ni en México ni en ningún lado del mundo. O sea, si nos vamos a Queen, Freddy Mercury en Inglaterra o Elton John pues tampoco hablaban de eso. O sea, abrían brecha desde su personalidad, desde su seguridad, desde esta manera de decir este soy yo, desde la ambigüedad. Tú piensa lo que quieras, este soy yo, de no esconderse. O sea, Juan Gabriel nunca se escondió detrás de una imagen del típico macho mexicano. Juan Gabriel rompió absolutamente con todo el estereotipo de la música ranchera. La música ranchera, pues la cantaban los charros, Pedro Infante, Jorge Negrete, Vicente Fernández, o sea, estos charros ahí muy machos con su mariachi detrás. Juan Gabriel sale con sus lentejuelas a cantar música ranchera. Juan Gabriel sale vestido con su traje rosa a cantar música ranchera. Entonces yo creo que Juan Gabriel es eso, Juan Gabriel de alguna manera rompe prejuicios y nos conecta a lo que somos como mexicanos. Por eso cantamos todas sus canciones y no solo mexicanos, latinoamericanos. Entonces, bueno, yo creo que esa es la identidad de Juan Gabriel.

31:26
Alejandra. Hola, soy Alejandra Costantino. María José, quiero preguntarte ¿cuál crees que fue la manera en que Juan Gabriel abrió camino para la diversidad y libertad cultural mexicana?

31:43
María José Cuevas. En estos tiempos justo, ¿no? Hay muchísimo más apertura. Yo creo que en estos tiempos la sexualidad de Juan Gabriel no tendría porque ser un tema de conversación. Los artistas ya son muchísimo más abiertos. El talento de Juan Gabriel bueno pues en estos tiempos o en el pasado, eso es indiscutible, pero yo creo que lo hubiera tenido muchísimo más fácil, no hubiera tenido que pasar por todos, saltar todos estos obstáculos y tener que estar conquistando y pues enamorando al público. Ahorita la tendría muchísimo más fácil y no sería, o sea, en ese entonces las revistas amarillistas, el libro que salió, todo estaba enfocado a la sexualidad de Juan Gabriel, y él siempre jugó con esa ambigüedad. Yo creo que ahorita Juan Gabriel no tendría porque dar absolutamente ninguna explicación. Entonces, para mí Juan Gabriel es un torbellino de libertad que ha abierto todas las brechas, que no ha tenido que expresar verbalmente cuál es su sexualidad, porque no tenía por qué. Él lo que hizo fue decir fíjense en mi talento, este soy yo y todos, todos me quieren. Entonces yo creo que todos tendríamos que aplaudirle muchísimo y las nuevas generaciones aplaudirle muchísimo a un personaje como Juan Gabriel, y yo lo aplaudo. Este aplauso fue para Juan Gabriel, no para mí.

33:52
Miguel Ángel. Hola, María José. Hola. Mi nombre es Miguel Ángel Charraga. Sabemos que dedicaste muchos años y mucho tiempo a esto. ¿Hasta qué punto pudo convertirse esto en una obsesión?

34:05
María José Cuevas. Mira, para ser documentalista tienes que ser una terca y una obsesiva, o sea, solo así. En todo mi trabajo, no solo con Juan Gabriel, yo me meto de lleno a las historias, me meto de lleno a conocer a los personajes. Mis amigos y familia me terminan alucinando porque cuando estoy haciendo ya sea Bellas de noche, con las vedettes, entonces en ese periodo solo hablo de las vedettes. Después me tocó hacer La dama del silencio, que es la historia de Juana Barraza, de las Mata viejitas, me metía por completo a todos los expedientes, a realmente conocer a los familiares de las víctimas. Entonces bueno, creo que parte del proceso de mi trabajo es ser un obsesiva, porque solo así logras entender desde dónde contar la historia, qué mirada ponerle y encontrar la verdad a esa historia. Ser documentalista es un poco ser una detective, te conviertes en una detective, te conviertes en una espía. Y eso me pasó con Juan Gabriel, con Juan Gabriel yo sentía que lo estaba espiando. Cada vez que yo metía un casete, era esta sensación como de voyerismo, como de estar espiando. Creo que también ser documentalista es fijarte en los detalles, no dejar desapercibido nada, entre más te empapes del más mínimo detalle, más vas a tener las herramientas para contar una historia. Entonces, pues sí. O sea, yo a Laura e Ivonne, las productoras de Juan Gabriel les pedí que el disco duro lo tuviera yo en mi casa, no que estuviera en las oficinas de la productora, porque yo quería eso, o sea, despertarme y casi casi en pijama volví a prender el disco duro y volví a estar viendo los archivos hasta que me cansara. Juan Gabriel me agarró tanto que yo pasé de lunes a domingo revisando el material. También eran muchas horas, muchas, muchas horas y eran muchas horas que tal vez metíamos un casete, había una comida que él grababa con sus amigos, que dejaba la cámara ahí y era una comida de seis horas en la cual no pasaba absolutamente nada.

37:06
María José Cuevas. Pero yo tenía que ver esas seis horas porque yo no sabía que en la quinta hora iba a haber una frase, que esa frase me podía estar diciendo algo. Entonces no hay manera de no ser obsesiva, para encontrar los detalles, para encontrar la frase o la mirada. Pero desde niña siempre he sido muy curiosa. Desde niña mi padre, que era el artista José Luis Cuevas, tenía esta obsesión con Carlos Monsiváis de conocer la cultura popular. Entonces desde niña yo me acuerdo a los diez años que fui al Teatro Blanquita, al famoso Teatro Blanquita que fui con mis papás, yo no sé si no tenían quien me cuidara esa noche o porque a los diez años yo terminé yendo al Teatro Blanquita. Siendo una niña me acuerdo que el ver a Lyn May en el escenario, bueno tienes diez años, créanme que no se te olvida nunca, nunca. Y después el haber pasado al camerino a conocerla es un poco de lo que habla mi trabajo, verlo público y de pronto tener acceso a lo privado. Creo que esta mirada la aprendí desde muy niña, siendo que mi padre al final también era una figura pública, entonces para mí era muy normal, obviamente, pues comer con mi papá, escuchar todas sus anécdotas, pero de pronto verlo en una entrevista en la televisión. O sea, dentro de mi casa constantemente existía lo público y lo privado, la cultura, dígase cultura o cultura popular, es algo que yo crecí con eso y crecí también con esta curiosidad de observar estos dos mundos. A mí se me hacía muy raro, yo conociendo a mi papá, se me hacía muy raro que con detallitos él cambiaba de alguna manera ya afuera, o sea, cuando llegaban y le pedían un autógrafo, en ese entonces pedían autógrafos porque no había cámara. Pero este momentito yo sabía que era el personaje público, que no era el mismo que el personaje del papá. Entonces aprendí a ver eso, por eso con Juan Gabriel o con las vedettes, para mí era muy natural observar, observar lo privado, observar lo íntimo y observar cómo te transformas en algo diferente cuando estás en el ojo del público. Entonces creo que mi mirada siempre ha sido muy natural porque crecí así.

40:21
Rodrigo. Hola María José, soy Rodrigo, muchas gracias por compartirnos esa experiencia. En mucho de esta plática nos has comentado que el archivo era vasto, que tenía mucha información y mucho material, pero ¿cómo se puede crear un documental con tanta información?

40:38
María José Cuevas. Decidimos que el documental se iba a construir 100% con archivo y eso es un reto enorme, porque quiere decir que no vas a tener ningún respiro o ninguna entrevista ahí que hayas grabado y que te ayude a llenar todos los huecos que no te está dando el archivo. Entonces también la decisión de que todas las entrevistas que hicimos hoy en día se quedaran en off, es decir, fueran solo de audio, y que todos estos personajes que decidimos entrevistar realmente fueran los personajes que fueran parte de su archivo. Empezamos a decidir a quiénes buscar y a quiénes entrevistar porque veíamos que habían estado en algún momento dado de su vida cerca de él. Por qué cuánta gente no salió después a decir, ah, yo fui el mejor amigo de Juan Gabriel y nunca lo vi en los archivos. Entonces queríamos que fuera como el archivo el que nos diera esa guía. Y por otro lado la decisión de hacerlo con audio era también para que simplemente se volvieran los entrevistados estos narradores secundarios, porque el narrador principal es el archivo y Juan Gabriel, él es el narrador, Juan Gabriel y el archivo mismo. Los narradores secundarios, todas estas personas que entrevistamos y que ahí están sus voces, que nos ayudan también a contextualizar, a entender más, a conocer más a Alberto y a Juan Gabriel, y el tercer narrador es la música, porque las canciones de Juan Gabriel se convierten en narradores, porque muchas son autobiográficas. Entonces también dentro de la narrativa, las mismas canciones se volvieron un componente para ir construyendo la historia. Ahí fue como empezamos a construir, digamos el guion, ya en la edición. Había un equipo de investigadores que nos habían dado una línea del tiempo que iba del 7 de enero de 1950, cuando nace Alberto Aguilera y terminaba hasta el 28 de agosto del 2016, que es cuando muere Juan Gabriel. Y en esta línea del tiempo sabíamos cuáles habían sido como los momentos más emblemáticos, digamos, de su historia. Entonces eso era, pues nuestra columna vertebral. Esta es la historia, empieza acá, termina acá. Pero vuelvo a hablar del alma, el alma, las capas, todo eso no estaba en esta línea del tiempo, todas esas capas estaban en el archivo mismo, en las voces, en las canciones y es así como empezamos a armar el rompecabezas y tener como más la historia. También había cajas con sus cuadernos en donde él tenía escrito las canciones, que créanme que eso era imposible que no se te pusiera la piel chinita, abrir un cuaderno y de pronto ver el manuscrito de “Hasta que te conocí”. Él escribía de pronto frases en pedacitos de servilletas.

44:33
María José Cuevas. Él guardaba, había medio millón de audios, medio millón de audios, que era él tarareando canciones, porque él tenía una grabadorcita y su manera de componer era empezaba a tararear melodías o empezaba a soltar alguna frase que se le venía en la mente. Llamadas telefónicas, por ahí encontramos una llamada telefónica histórica que tiene él con María Félix. Entonces, eran los audios, el ver cómo él componía por escrito, pero también en el audio, fotografías, notitas que él dejaba de ahorita vengo, fui al dentista. A mí todo esto, todos estos tipos de detalles, ya me hablaban de algo. En todos estos casetes se acuerdan que antes tenías la VHS, la videocasetera y si se te iba a pasar el programa tal, lo podías grabar, metías tu VHS y dejabas ahí grabando la televisión, él hacía mucho esto. Entonces también de pronto metíamos un casete y era la boda de Lady Di, de la princesa Diana, había grabado la boda de la princesa Diana o había grabado alguna entrevista que le hacían a Daniela Romo, que era su amiga, o una película de María Félix. Entonces, o sea, el haber tenido acceso para mí era como si estuviera haciendo una arqueología, ahí tenía yo todos los elementos. Él escribía muchas cartas y me llamó mucho la atención que las cartas que él escribió desde Lecumberri estaban escritas a máquina y que firmaba con su primer nombre artístico, que es Adán Luna, o sea, no firmaba ni siquiera con Alberto, bueno, ahí ni existía Juan Gabriel, firmaba con Adán Luna, su primer nombre artístico, el de “El Noa-Noa” era Adán Luna. Entonces todos estos detallitos pues eran muy enriquecedores para irlo conociendo más y más y más. Y yo que soy una apasionada de los archivos, pues me la pasaba chillando, o sea, yo abría una carta y todo era como si el personaje me estuviera hablando. Entonces yo me iba con todas estas preguntas, ¿por qué firmaba desde Lecumberri como Adán Luna? Eso a mí ya me hacía tener un diálogo con él, que a la hora de obviamente, construir su historia con los archivos, yo ya había pasado por ese proceso de hacerme muchas, muchas preguntas.

47:43
María José Cuevas. De entrada, es el proyecto más difícil que yo he hecho. Era un equipo enorme, había un equipo de personas que primero visualizaban todo el material, archivaban todos los archivos. Después había un equipo importantísimo de edición a cargo de la editora Valeria Valenzuela, en donde teníamos que encontrar todas estas piezas del rompecabezas para que se volviera algo narrativo, para que contáramos una historia. Y todas estas piezas eran desde la servilletita que escribió una frase, hasta el tarareo, hasta la fotografía, hasta el expediente de Lecumberri. Entonces era ir armando las piezas para contar una historia.

48:49
Sofía. Hola María José, un gusto que estés aquí con nosotros el día de hoy. Soy Sofía Jaro, y pues ya nos lo has dicho todo, hay que hacerlo todo con amor. Pero aparte de eso, en tu vasta experiencia como documentalista, ¿qué es algo que tú podrías compartirnos, qué has aprendido a lo largo de los años?

49:07
María José Cuevas. Mi hermana me regala una camarita, volvemos al mundo en donde no existían los celulares, era como el 2003, me parece, por ahí y yo tenía mi camarita y empecé primero a registrar fiestas, me iba a diferentes eventos sociales y me ponía a registrar. Eso me enseñó a observar. Y después con esa camarita, antes de los TikTokers, yo empecé a hacer unos cortitos que eran autorretratos, por qué quién es la persona más cercana que convives todos los días, pues tú mismo. No hay nada más incómodo, o bueno, díganme quién no, que verte, escucharte y construirte. Entonces esa incomodidad de de pronto algo que yo me había auto grabado y que lo tenía que editar y me tenía que soportar viéndome en la computadora y oyendo mi voz, esa incomodidad, tenía yo que pasar por esa incomodidad para entonces después atreverte a voltearle la cámara a alguien más. En el documental tienes que tratar con personajes de la vida real que no necesariamente están acostumbrados a tener una cámara y muchísimo menos a que su historia personal se convierta en una historia que termina siendo una película. Entonces es muy diferente ese acceso. También por otro lado, nunca sabes o haces click o no haces click con tu personaje o con tu historia, o se abren o no se abren, o te dan acceso o no te dan acceso. También otro aprendizaje que he tenido es que uno cree que tu personaje es el que te tiene que tener confianza a ti como directora y no es cierto, tú también le tienes que tener confianza a tu personaje. Tu personaje también tiene que ser un personaje honesto, o sea que haya verdad en su historia. Un ejemplo que te pongo es La dama del silencio, vuelvo al documental de la mata viejitas. Una de las razones por las cuales decidimos no entrevistar a Juana Barraza, además de los que ya les dije que era porque pues no quería que el foco fuera la criminal, pero una de las razones es que vi un par de entrevistas de ella en YouTube y eran todas basadas en mentira. Entonces también, o sea, es un reto que tu personaje, o sea tienes que abrirle el micrófono a personajes que sean honestos, que estén hablando con la verdad, no que vayas a poner, porque entonces a partir de ahí tu historia y tu narrativa se puede desmoronar.

52:52
María José Cuevas. Creo que a pesar de que en mis tres documentales en cuanto al lenguaje son muy diferentes, el hilo conductor es que estoy usando personajes de la cultura popular. Las vedettes que representaron la vida nocturna de México, un asesino serial que desgraciadamente es parte de la cultura popular y va a tener el reflector o un personaje tan enorme y amado como Juan Gabriel, pero de alguna manera uso a estos tres tipos de personajes de la cultura popular para explorar otros temas, para llegar más allá de lo público, del reflector, para contextualizarlos, para de alguna manera entendernos como sociedad dentro de ellos. Y yo creo que cualquier documental si nos hace como público, cuestionarnos, espejearnos, reflexionar o cambiar aunque sea un poquitito ya cumplió su misión, o sea su objetivo. O sea el documental al final son ventanas a mundos de gente que respira el mismo aire que nosotros. El documental nos tiene, nos confronta. Mis colegas documentalistas también son documentalistas que retratan realidades muy crudas del México que somos, realidades que nos cuesta trabajo voltear a ver. Entonces creo que es eso, creo que el documental nos tiene que mover algo.

55:03
Miriam. Hola María José, mi nombre es Miriam del Valle Prado. Es un gusto y un placer estar aquí contigo. Quisiera preguntarte cómo pudieras realizar un documental de un personaje actual en este momento que es la era del TikTok. Muchas gracias.

55:20
María José Cuevas. Pues mira cuando yo empiezo un documental, al final un documental es un reflejo de nuestros tiempos, si me tocara hacer un documental de hoy, del presente de un personaje influencer que está en TikTok, pues su realidad es esa. O sea, sus archivos son lo que este personaje va a estar registrando ahora desde este medio, que son las redes sociales o el TikTok. Entonces pues uno tiene que decir a ver, este es mi personaje, qué es, cómo es su entorno, cuál es su realidad y cuáles son los archivos en este caso que me van a permitir contar su historia. Imagínense un tiktoker el vasto archivo que ha de tener, imagínense. En nuestra bolsa de la chamarra del pantalón, donde sea, tenemos una cámara, tanto que retrata fotografías como video y podemos registrar todo. Y no solo eso, ahora las nuevas generaciones, pues con las redes sociales nos enteramos de lo que desayunó tu vecino o tu vecina, que por qué tienes que saber este tipo de cosas. Pero entonces hemos perdido un poquito justo el asombro de lo que es lo natural, de lo que es lo privado, ya rara vez algo nos asombra. Juan Gabriel con este material iba, pasando el paso del tiempo, iba envejeciendo y los formatos iban cambiando y eso también lo hacía muy interesante. También por eso tomamos la decisión de que la historia fuera cronológica, de alguna manera. Era muy interesante también ver los archivos de Juan Gabriel cuando él empieza joven, es un Juan Gabriel todavía un poco menos suelto, todavía se subía al escenario y no se soltaba. Y conforme empieza a crecer el personaje, él también se empieza a liberar. Entonces, bueno, todo eso, todos estos detalles se veían en los archivos, entonces era realmente hacer pues un rompecabezas para ir construyendo el contexto de ese México de la mano de un artista como Juan Gabriel. Ahora, lo que también va a ser muy interesante es este tipo de personajes y este tipo de archivos de las redes sociales, cómo van a envejecer y cómo los vamos a ver en 20 años, en 10 años, ¿no?

58:38
María José Cuevas. En perspectiva. Yo creo que el documentalista que le vaya a tocar hacer el documental de un tiktoker en 20 años va a ser sumamente interesante. Pero hacer un documental hoy en día pues habla de nuestros tiempos, habla de esta nueva manera de comunicarnos, de esta manera, nueva manera de que son los medios. O sea, también ahorita que hablábamos de Juan Gabriel, en ese entonces había una sola televisora o la radio y ahora existen las redes sociales, ahora es una manera de tener información. Entonces pues hacer un documental de una tiktoker hoy en día pues va a ser un reflejo del mundo que vivimos y del tipo de personajes que existen hoy en día.

59:39
Viviana. Hola María José, soy Viviana. Es un placer estar aquí, escucharte en verdad. Me emocionó muchísimo el documental, estoy emocionada ahorita y después de ver el documental es inevitable pensar cuál habría sido la reacción de Juan Gabriel, porque fue hecho con mucho amor, con mucho respeto.

01:00:06
María José Cuevas. ¿Y tú qué crees que te habría dicho él acerca de este documental? Ay, caray. Pues mira, el día que yo entregué la serie a mis productoras, de ahí está terminada, ya con postproducción y todo, me fui a tatuar aquí un cachito de la canción y dice, debo hacerlo todo con amor, porque yo siento que le puse todo el amor a este proyecto y… me vas a hacer chillar. Y yo creo que cuando haces las cosas con amor, con respeto, con honestidad y con corazón, se ve reflejado. Al día siguiente de que se estrenó me habló Paco que sale… el amigo de toda la vida, venezolano de Juan Gabriel, alguien que estuvo ahí en las buenas y en las malas. Paquito, al cual quiero muchísimo. Él vive en Las Vegas, entonces no pudo venir, pero me habló desde allá y creo que ese fue el mayor regalo porque me habló y me dijo mira, si hay alguien que conocía a Alberto, cuando Alberto quería estar solo, se llevaba a Paquito para no estar solo, me dijo si hay alguien que conocía a Alberto era yo, y yo solo te digo que él estaría fascinado y muy orgulloso. Y también de alguna manera él se estaría una vez más reconociendo, porque al final el documental es una retrospectiva de momentos que el registró como para que… ¿Para que lo registró? Para que se hiciera este documental. A mí cuando me cayó el 20 de eso, de decir ¿pa’ qué grabó todo esto? ¿Para qué lo guardó en una bodega, a pesar de que ya tengan hongos? Un controlador como era Juan Gabriel, que eso también me quedó clarísimo. O sea, si lo ven en el documental era tan controlador que está completamente consciente de la cámara, está dirigiendo al camarógrafo qué filmar, dónde apuntar, o sea era un controlador. O sea Juan Gabriel dejó todo ese acervo para que se contara su historia con ese acervo.

01:03:22
María José Cuevas. Ahora, doy gracias porque depende de en manos de quien cae ese acervo, ¿no? Ese mismo archivo en manos de alguien más hubiera sido otra historia, otra mirada, otra perspectiva. En este caso, pues cayó en mis manos, en las manos del equipo que hizo este proyecto, que lo hicimos todo con amor. Y que Paco me haya hablado, a decir Juan Gabriel estaría muy orgulloso, es el mejor regalo. Entonces, bueno, pues nada, quiero agradecerles muchísimo que hayan venido aquí.